Capítulo II: Marco teórico
2.3. La enseñanza de los marcadores del discurso en la Educación
2.3.1. La Educación Básica Regular (EBR) en el Perú
2.3.1.3. Área de Comunicación
El área de Comunicación de la Educación Secundaria en Perú, desde el punto de vista de su dimensión disciplinar, se fundamenta en el enfoque comunicativo- textual o enfoque comunicativo funcional, a partir del cual se entiende que la función esencial del lenguaje es establecer una comunicación eficiente. Con este enfoque, que da prioridad al uso del leguaje en situaciones comunicativas concretas, se ha de garantizar la adquisición y el desarrollo progresivo de una serie de habilidades comunicativas por parte de los alumnos, de modo que puedan desenvolverse eficazmente en la sociedad. El área de Comunicación de Secundaria, por tanto, atendiendo a los lineamientos generales que se deben considerar al plantear la enseñanza de la lengua materna, incide en el dominio de la competencia comunicativa en relación con las cuatro habilidades básicas de hablar, escribir, escuchar y leer:
En los textos oficiales, así como en el nivel de las concepciones de la mayor parte de los enseñantes, el objetivo preferente de la enseñanza de la lengua
materna es del orden de las habilidades: comunicar, expresarse oralmente y por escrito, entender e interpretar los discursos de los otros, etc. Los otros objetivos (en principio, secundarios) se distribuyen en tres grupos. Primero, los objetivos relacionados con los saberes (conocimiento metalingüístico o “gramática” en el sentido amplio de este término), que basculan entre la gratuidad y el utilitarismo (el saber en sí mismo, o como instrumento al servicio de las habilidades). A continuación, los objetivos relacionados con las normas. Finalmente, los objetivos más directamente culturales, en particular los que conciernen a la transmisión del patrimonio que constituye la literatura (Bronckart y Schneuwly, 1996: 74).
De esta forma, el área de Comunicación de la Secundaria trata de dar continuidad a los logros obtenidos en la Educación Primaria, con el fin de afianzar y fortalecer la competencia comunicativa que hasta entonces han alcanzado los estudiantes. Según el Diseño Curricular Nacional (2008: 37), un alumno al final de la Secundaria habrá aprendido a comunicar «asertiva y creativamente sus ideas, sentimientos, emociones, preferencias e inquietudes, mediante diversas formas de interacción y expresión oral, escrita y en diversos lenguajes, demostrando capacidad para resolver dilemas, escuchar, llegar a acuerdos, construir consensos».
Si la finalidad fundamental de nuestra área curricular es el desarrollo de la comunicación, necesitamos propiciar que se ponga en uso la acción de comunicarse de manera pertinente y coherente en un determinado contexto. Necesitamos ampliar los repertorios de las modalidades oral y escrita de nuestros alumnos a través de la producción y comprensión de textos completos y auténticos (Ministerio de Educación de Perú, 2015: 15)54.
Para ello, como señala Lomas (1999: 82-83), es necesario considerar en la programación didáctica los contenidos lingüísticos más apropiados que promuevan la mejora de las capacidades expresivas y comprensivas de los alumnos. En este sentido, los profesores tendrán que conocer cómo se realizan los procesos de comprensión y expresión, para lo cual deberán acudir a los aportes de la
54 En «Comunicarse oralmente y por escrito con distintos interlocutores y en distintos escenarios».
psicolingüística, la lingüística del texto, la pragmática, etc.55. Como sostiene Castellà
(1992: 247), «la formación del profesorado de lengua ha de incluir la lingüística del texto y el análisis del discurso»56. De ahí que el currículo oficial de Perú considera
fundamental la reflexión sobre los métodos de enseñanza de lectura y escritura que ofrece tradicionalmente la escuela. Se trata de crear y desarrollar propuestas pedagógicas que le permitan a la escuela acercarse a la realidad cotidiana comunicativa de los alumnos y así aplicar procesos de enseñanza-aprendizaje más contextualizados. «Por su amplitud de funciones sociales, la educación en castellano es también un hecho en nuestras aulas. Además del área curricular de Comunicación, el castellano es la lengua instrumental para el aprendizaje de las otras áreas» (Ministerio de Educación de Perú, 2015: 7)57.
Adicionalmente, el área de Comunicación plantea la necesidad de promover el uso de textos completos que familiaricen a los estudiantes con distintas intenciones comunicativas. Así, los aspectos más formales del lenguaje tales como la gramática, la ortografía y el vocabulario deben estar al servicio de la mejora de las habilidades comunicativas de los estudiantes. Según Castellà (1994a: 17-18):
los objetivos generales en la enseñanza de la lengua son la comprensión y la expresión escrita y oral: escuchar, hablar, leer y escribir. Los alumnos tienen que ejercitarse en la manipulación de frases y de párrafos, en la planificación del texto, en la lucha por expresarse con sentido. La gramática tiene que ser un soporte, una ayuda, un medio, no un fin. Enseñar, mejor dicho, acompañar al alumno en el aprendizaje del uso de la lengua no es fácil, por supuesto. Sin embargo, éste es el reto.
55 En la «Cartilla de presentación» de las Rutas del aprendizaje para el área de Comunicación
(Ministerio de Educación de Perú, 2015: 5), ya se alude a estas disciplinas.
56«Si estas disciplinas se trasladan a la escuela sólo como contenidos gramaticales que han de
aprenderse sin conexión con el uso, no habrá cambiado nada. Si simplemente sustituimos la gramática de la oración por la gramática del discurso, los sintagmas por la cohesión, las subordinadas por los tipos de textos, no habrá cambiado nada. Si no apostamos decididamente por los procedimientos, las habilidades, las estrategias comunicativas y el uso de la lengua en clase, decididamente seguiremos andándonos por las ramas». (Castellá, 1994a: 17-18)
57 En «Comunicarse oralmente y por escrito con distintos interlocutores y en distintos escenarios».
En este sentido, el Diseño Curricular Nacional (2008) propone la enseñanza de distintos tipos de texto, que ayuden a los alumnos a comunicarse eficazmente en su entorno escolar o en diversos contextos. Como señala Álvarez Angulo (2005: 48) «para que los alumnos aprendan a utilizar su lengua en situaciones concretas de comunicación conviene abordar su estudio a partir del texto y desde los usos contextuales de comprensión y producción de diversos tipos de textos». Por esta razón, hay que trabajar con textos orales y escritos, verbales e iconoverbales, literarios y no literarios, informales y formales, espontáneos y planificados (Lomas, 1999: 83)58. En este punto, el alumno tendrá que ser capaz de distinguir una
conferencia o una clase magistral de una conversación en el autobús o de un mensaje de voz en el móvil o en el contestador automático y al mismo tiempo podrá identificar textos mixtos como los escritos para ser dichos y escuchados como si no hubieran sido escritos (como el teatro), dichos para ser grabados, transcritos, impresos y leídos (como una entrevista en la prensa), escritos para ser leídos como si fueran pensamientos (como el monólogo interior en una novela), etc. (Cassany y otros, 2004: 919); en cada caso habrá que utilizar distintas estrategias de producción y comprensión, pues los textos son individuales y los contextos son únicos. Como dice Bernárdez (2004: 205), se debe pensar en la enseñanza del texto «como un equivalente moderno, con unas bases lingüísticas nuevas, de la enseñanza tradicional de la retórica: aprender a usar el lenguaje para hacer algo».
Desde el punto de vista de su dimensión pedagógica, el área de Comunicación se propone la enseñanza de la lengua con una perspectiva comunicativa textual. En el proceso de aprendizaje, el estudiante va a tener más protagonismo, puesto que los contenidos se plantean en función de las etapas de su desarrollo (DCN, 2008), de manera que en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la lengua se sigue un modelo de formación por competencias, por lo que la labor docente es relevante y necesaria para proponer a sus alumnos situaciones reales de comunicación en las que pondrán en práctica una serie de destrezas y contenidos. En el Marco del Buen Desempeño Docente del Ministerio de Educación de Perú (2013a: 21) se define la competencia como «la capacidad para resolver problemas y lograr propósitos; no solo como la facultad para poner en práctica un saber». Las competencias «integran aprendizajes y
están orientadas a la aplicación de saberes adquiridos en diferentes contextos» (Bolívar, 2008: 95), «no son un contenido nuevo, sino la forma eficaz de usar el conocimiento» (Pellejero y Zufiaurre, 2010: 184), nunca son «el puro y simple empleo racional de conocimientos, de modelos de acción, de procedimientos». Una competencia es, por tanto, la «capacidad de actuar de manera eficaz en un tipo definido de situación, capacidad que se apoya en conocimientos, pero no se reduce a ellos» (Perrenoud, 2002: 9)59. En las Rutas del aprendizaje (Ministerio de Educación de Perú, 2015, fascículo 1, primer y segundo grado: 20 y fascículo 1, tercero, cuarto y quinto grado: 14) las competencias se definen como «un saber actuar en un contexto particular, en función de un objetivo y/o la solución de un problema. Este saber actuar debe ser pertinente a las características de la situación y a la finalidad de nuestra acción. Para tal fin, se selecciona o se pone en acción las diversas capacidades y recursos del entorno».
Teniendo en cuenta este enfoque pedagógico orientado al desarrollo de competencias, el área de Comunicación en Secundaria comprende tres dimensiones organizadas de la siguiente manera (DCN, 2008: 342):
Expresión y comprensión oral
Consiste en expresarse con claridad, fluidez, coherencia y persuasión, empleando en forma pertinente los recursos verbales y no verbales. También implica saber escuchar y comprender el mensaje de los demás, respetando sus ideas y las convenciones de participación que se utilizan en situaciones comunicativas orales interpersonales y grupales.
Comprensión de textos
Consiste en otorgar sentido a un texto a partir delas experiencias previas del lector y su relación con el contexto. Este proceso incluye estrategias para identificar la información relevante, hacer inferencias, obtener conclusiones, enjuiciar la posición de los demás y reflexionar sobre el proceso mismo de comprensión, con la finalidad de autorregularlo.
59«Si bien la política curricular en las últimas dos décadas adoptó el enfoque de competencias, en
diversos estudios se ha identificado imprecisiones e inconsistencias que reflejan falta de claridad en los aprendizajes a lograr a lo largo de los ciclos y niveles» (IPEBA 2012, en «Cartilla de presentación» de Rutas del Aprendizaje del Ministerio de Educación de Perú, 2015: 3).
Producción de textos
Consiste en elaborar textos de diferente tipo con el fin de expresar lo que sentimos, pensamos o deseamos comunicar. Esta capacidad involucra estrategias de planificación, de textualización, de corrección, revisión y edición del texto. También incluye estrategias para reflexionar sobre lo producido, con la finalidad de mejorar el proceso. Los conocimientos previstos en el área son un soporte para desarrollar las capacidades comunicativas; por lo tanto, su tratamiento se realizará a partir de situaciones de interacción comunicativa y no de manera descontextualizada. Solo con fines pedagógicos, tales conocimientos se han organizado en discurso oral, técnicas de lectura y teoría del texto, gramática y ortografía, lenguaje audiovisual y literatura. En el proceso de programación y en el desarrollo de las sesiones de aprendizaje, las capacidades, las actitudes y los conocimientos se desarrollan en forma articulada.
Estas dimensiones, a su vez, se desarrollan en cada uno de los ciclos de la Educación Secundaria por medio de subdimensiones, que contienen las habilidades o destrezas que se pretende alcanzar en la Educación Básica Regular (DCN, 2008: 343):
COMPETENCIA COMUNICATIVA
DIMENSIONES SUBDIMENSIONES
CICLO VI (1° y 2°) CICLO VII (3°, 4° y 5°) EXPRESIÓN Y
COMPRENSIÓN ORAL
•Expresa sus ideas con claridad y fluidez en situaciones comunicativas interpersonales, utilizando en forma pertinente las cualidades de la voz, el registro lingüístico y los recursos no verbales.
•Comprende el mensaje de los demás, asumiendo posiciones críticas, y valorando los giros expresivos de su comunidad en el marco del diálogo intercultural.
•Expresa sus ideas en forma organizada, original y elocuente en situaciones comunicativas interpersonales y grupales, demostrando seguridad y consistencia en sus argumentos.
•Comprende el mensaje de los demás, refutando o apoyando críticamente las ideas, y valorando la diversidad lingüística y cultural.
COMPRENSIÓN DE TEXTOS
•Comprende textos de distinto tipo, disfrutando de ellos, discriminando lo relevante de lo complementario; hace inferencias a partir de los
•Comprende textos de distinto tipo, según su propósito de lectura; los contrasta con otros textos; opina críticamente sobre las ideas del autor y el lenguaje
datos explícitos, asume posiciones críticas, y reflexiona sobre su proceso de comprensión con el fin de mejorarlo.
utilizado; y valora los elementos lingüísticos y no lingüísticos que favorecen la comprensión del texto.
PRODUCCIÓN DE TEXTOS
•Produce textos de distinto tipo, en forma clara, coherente y original, en función de diversos propósitos y destinatarios; utilizando en forma apropiada los elementos lingüísticos y no lingüísticos, y reflexionando sobre ellos.
•Produce textos de distinto tipo, en forma adecuada, fluida, original y coherente, en función de diversos propósitos y destinatarios; utilizando de modo reflexivo los elementos lingüísticos y no lingüísticos para lograr textos de mejor calidad.
En su conjunto, estas dimensiones y subdimensiones constituyen el contenido de la competencia comunicativa que se va a promover en la enseñanza de la lengua de primero a quinto de secundaria. El logro de esta competencia se irá midiendo en relación con el logro de las capacidades y actitudes, así como con la adquisición de los contenidos teóricos o conceptuales que se proponen a lo largo de este nivel escolar.
En el área de Comunicación también se alternan los conocimientos gramaticales y ortográficos en la comprensión o producción de textos, así como los contenidos relacionados con el lenguaje audiovisual, que se abordan como respuesta a la cultura de la imagen –que ha modificado las formas de relación social– y al uso – cada vez más generalizado de las tecnologías de la información y la comunicación– ;la literatura, que pone al estudiante en contacto directo con el texto literario, con el fin de estimular el goce estético, la curiosidad intelectual y la formación humanística; y un conjunto de actitudes relacionadas principalmente con el respeto por las ideas de los demás, el cuidado en el empleo del código, el respeto a la diversidad lingüística y a las convenciones de participación.
Cabe indicar también que en el nivel de Educación Secundaria de Perú se dictan cuatro horas semanales del área de Comunicación en los cinco grados. Las horas establecidas en el plan de estudios para cada una de las áreas son las mínimas. Según disposición del Diseño Curricular Nacional (2008: 50), en ningún caso las
instituciones educativas públicas y privadas dejarán de utilizar menos horas de las señaladas. Asimismo, las horas de libre disponibilidad que se ofrecen deberán priorizar las áreas de Comunicación, Matemática y Educación para el trabajo, de acuerdo con las necesidades de los estudiantes (Ibidem). Por esta razón, la mayoría de las instituciones educativas toman, generalmente, dos de las seis horas de libre disponibilidad a la semana para impartir por separado conocimientos de Razonamiento Verbal, que, hasta 2008, no existía como asignatura, sino que se desarrollaba como parte integrante del área de Comunicación y siempre con un carácter diferente. Esta variante se produce ante la necesidad de elevar los índices de comprensión lectora de los estudiantes de secundaria y de ofrecerles una mejor preparación que garantice su éxito en los exámenes de admisión a las universidades peruanas –que se concentra en las academias o colegios preuniversitarios–.
2.3.2.Contenidos curriculares propuestos para la enseñanza de los marcadores