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Academia universitaria que piensa la universidad

1. EL CAMPO UNIVERSITARIO COMO OBJETO DE INVESTIGACIÓN

1.1 Estudios del contexto de estructuración del campo educativo

1.1.2 Academia universitaria que piensa la universidad

Otra perspectiva de estudios sobre la universidad es la realizada por académicos, entre los que se destaca la producción de José Joaquín Brunner (Brunner, 1982, 1986, 1987, 1989, 1990, 1995, 2000;Brunner & Orozco, 2001;Brunner & Uribe, 2007). En un estudio sobre la Educación Superior en Chile (Brunner, 1987), pone de presente los cambios en los regímenes políticos y sus incidencias en las universidades. Caracteriza las transformaciones del sistema de Educación Superior chileno, asociado a procesos de cambios en el campo de poder en varios periodos: en los años 50 de“modernización endógena”;entre los años 1967-1973 de

“reforma universitaria”, de ampliación de cobertura, profesionalización académica, diferenciación intra/institucional, aumento del financiamiento público, y fortalecimiento de

la autonomía y la libertad de cátedra; y un tercer período, de intervención y depuración de las universidades. De allí infiere que la trayectoria democrática y progresista de la universidad chilena, se corresponde con los avances de fuerzas de izquierda con la presidencia de Salvador Allende (1970-1973), mientras que la dictadura militar (1973-1989) suprime la autonomía universitaria, establecen control ideológico, depuran su personal de académicos progresistas, la matrícula se estanca y retrocede, el presupuesto disminuye y designa rectores delegados revestidos de poderes de emergencia.

Brunner señala que en 1981 se constitucionaliza el gobierno de facto y se inicia un proceso que recomposición del campo universitario, a partir de un diagnóstico negativo que acusa a la universidad de estatismo, democraterismo y politización, para justificar así medidas neoliberales que condujeron a restringir la competencia de otorgar títulos en las profesiones de mayor demanda y prestigio solo a las universidades.

En este trabajo Brunner muestra cómo un determinado tipo de régimen posibilita una determinada regla de interacción en el campo universitario. Siguiendo a Clark Burton sostiene que “las principales dinámicas de transformación de los sistemas de Educación Superior están condicionadas por las intervenciones del Estado que usualmente llamamos propias de la política; aquellas provenientes del mercado y, por último, por las acciones y

comportamientos que asumen los académicos como grupo profesional” (Brunner, 1987, p. 18). Con este estudio se puede conocer algunos elementos y agentes que componen los espacios que estructuran un campo universitario

En una perspectiva similar, Guillermo Hoyos (2002) plantea elementos relacionados con la intersección de los campos de poder y universitario, al mostrar el accionar de lo que denomina la Universidad Política,“ahora en el gobierno o en la oposición partidista, que no raras veces confunde la política universitaria con meterle política partidista a la universidad”

(p. 161). Pone de presente la relación el centro y la periferia, al afirmar que “La opinión pública en sus diversas figuras, también como deliberación política y participación democrática, inclusive como movimientos sociales y de desobediencia civil, es la corriente

desde la periferia; las políticas públicas, las leyes, las acciones del ejecutivo son las respuestas desde el centro del poder”(p. 173) de donde resulta la razón comunicativa como

expresión de la interacción entre el centro y la periferia, incluyendo en esa dinámica a la universidad como agente institucional de carácter político.

Al respecto, Brunner resalta que las universidades

Son, casi todas, instituciones que ocupan un lugar central en la política nacional. Enfrentan o

apoyan a los gobiernos nacionales; son intervenidas o clausuradas; en medio de las condiciones más adversas suelen tener el privilegio de la libre expresión; sus profesores se

organizan en poderosos sindicatos y la agitación estudiantil es casi un rasgo insuperable en la universidad (Brunner, 1986, p. 4)

Siguiendo esa línea de análisis, Laura Inés Rovelli (2009) en su tesis acerca del surgimiento de las universidades argentinas durante el decenio de 1970, analiza un momento especial de agitación política y de transformaciones en el régimen político, haciendo un seguimiento a las ideas que se movilizaron como elementos justificatorios de las decisiones de crear universidades. La autora se mueve entre estudios neoinstitucionalistas, realizando un seguimiento a la información documental disponible y realizando entrevista de profundidad con protagonistas en la época, acerca de la creación de estas instituciones. Los resultados resaltan las mediaciones políticas y sociales, en el desarrollo de los argumentos y el papel que la burocracia y los expertos tienen en la determinación de la toma de decisiones. Es un trabajo significativo que aporta luces acerca de las relaciones internas y externas del campo universitario, examinando los agentes, sus estrategas y el curso de acción en el nacimiento de universidades.

Otro aporte al estudio del vínculo entre campo político y universidad, es el de Javier José Simón (2006), con la tesis sobre uno de los agentes que aportan a la elaboración de políticas, los centros de pensamientos o thinks tanks, en el proceso de construcción de políticas educativas en Argentina, durante el período de 1983 a 2005. En esta tesis se describe

el papel que jugaron los centros de estudios agenciados por empresas privadas aparejados con los procesos de modernización neoliberal, en las que jugaron el papel de productores de discursos y representaciones de la lógica del mercado aplicado al mundo académico.

Simón hace una exposición de carácter sociológico, dirigido a observar las relaciones entre conocimiento y poder, examinando los modos de producción y uso del conocimiento. Trabajo descriptivo y exploratorio, con análisis de profundidad en cinco casos tratados comparativamente. A través de entrevistas, caracteriza agentes institucionales de acuerdo al contexto histórico en que se desempeñaron, planteando el juego y las estrategias en el campo de la educación. Entre las conclusiones se destaca que estos centros asumieron como una oportunidad el proceso de ajuste macroeconómico y estatal, asumiendo el papel de operadores simbólicos de las empresas privadas en un mercado de ideas. Con esto, este investigador hace un aporte metodológico pertinente para la construcción de agentes que intervienen en la estructuración del campo universitario. Su visión parte del presupuesto de que los centros son agentes gestores de iniciativa e impulsores de políticas, que operan bajo la lógica del mercado, sirviendo de productores de discursos a disposición de las fuerza y agentes que cuentan con intereses y estrategias de cara a la constitución de políticas educativas.

En el espacio del análisis de discursos, está la tesis de doctorado de Juan Pablo Abratte (2007), que trata sobre la reforma educativa en la provincia de Córdoba, Argentina, en el período comprendido entre 1984 y 1999. Examina los discursos de las agencias gubernamentales y de los agentes políticos y sociales de cara a los cambios plateados. Para esos efectos, realiza un seguimiento al Congreso de la República en la formulación de la ley

de reforma educativa, evidenciando las diversas posiciones y estrategias en juego. Asume a los Partidos Políticos, Iglesia Católica y Gremios Docentes, como agentes productores de discursos y políticas.

De otro lado, un estudio de políticas universitaria visto en relación con el campo político, es el de Jorge Balán (1993), en el que analiza los actores principales de la política universitaria del gobierno constitucional del período reformista en Argentina entre los años de 1983 a 1988. Documenta la tendencia progresista en el financiamiento de la educación, al tiempo que caracteriza a los actores en la política universitaria, ubicados en la intersección entre el campo político y el campo universitario, y sondea los efectos del cambio de régimen político, en el diseño de nuevas reglas de juego político en el sector universitario. Así mismo asume un estudio comparativo en 5 países latinoamericanos acerca de las políticas respecto de la Educación Superior, registrando el despliegue de la universidad-agente que logra en el espacio político prerrogativas que les permiten avanzar y fortalecerse en el mercado de títulos y de matrículas.

En síntesis, los estudios que tienen como objeto las relaciones entre el campo político y la universidad, se formulan desde dos enfoques: uno, orientado hacia la adecuación de la universidad al contexto político y social, y otro, dirigido a evaluar las conflictivas relaciones entre las universidades y el campo político. El primero, más propio de las agencias multilaterales. El segundo, presente en la investigación desde la academia.

Tanto el Banco Mundial como la Unesco, coinciden en considerar a las universidades como parte integral de los sistemas de Educación Superior, que abarcan todas las formas de enseñanza posterior a la educación secundaria, para los cuales trazan una serie de

orientaciones tendientes a acomodar a estas instituciones a las corrientes económicas y políticas predominantes en el mundo, en las décadas de los años de 1990 y 2000. De esa forma, las universidades son pensadas como instancias del orden educativo con funciones de capacitar a la población según las demandas del mercado laboral, al tiempo que refuerza la legitimidad de los gobiernos a través de la formación ciudadana.

Por su parte, las investigaciones desde centros académicos permiten un acercamiento a las universidades como agentes activos en el campo de poder, sujetas a los virajes en los regímenes políticos. Cambios en el campo político que inciden en el nivel de autonomía relativa de estos agentes, que cuando un régimen se dirige hacia el autoritarismo enrutan a las universidades hacia prácticas contemporizadoras con la economía y el poder imperantes, mientras que cuando los procesos políticos son de signo progresista, crece el margen de posibilidades para el despliegue de su naturaleza intelectual, científica y humanística.