CAPÍTULO 8. DIAGNÓSTICO DE SOSTENBILIDAD: PRSC UNA PROPUESTA
8.2 ACERCAMIENTO Y PERSPECTIVA INTEGRAL (SOCIAL, ECONÓMICA Y
Referente al acercamiento y perspectiva social, realizada mediante el análisis de contenido mediático y una serie de consideraciones técnico-prácticas, se destaca que el PRSC es una alternativa viable que podría tener diversos beneficios, entre ellos evitar y mitigar los impactos causados por el desarrollo de actividades sociales y la dinámica urbana.
En primer lugar se estable que los actores que deben de participar en el desarrollo e implementación de la reforestación son el gobierno local delegacional, el GDF y los ejidatarios. Cada uno asumiendo su responsabilidad y obligación, así como recibiendo los beneficios económicos correspondientes.
Los problemas más importantes que enfrentan la delegación y su suelo de conservación son el cambio de uso de suelo, la presencia de asentamientos humanos, la contaminación, la pérdida del
acuífero o humedal, y los conflictos y problemas relacionados con las actividades de conservación. Todos estos se desprenden en su mayoría del crecimiento de la mancha urbana y el desarrollo de estructura urbana, siendo dirigida especialmente hacia las delegaciones enmarcadas en el área periurbana de la Ciudad de México.
Según la FAO (2000), las zonas periurbanas tienen los índices más altos de crecimiento y reciben hasta el 70% de los migrantes de las zonas rurales, así como aquellos habitantes que se desplazan de la ciudad misma. El deterioro de las áreas periurbanas se debe a que las zonas urbanas generan diversos problemas ambientales que se perciben a escala local y mundial. Por ello, es necesario integrar a las delegaciones periurbanas, Tláhuac en este caso, a los diversos aspectos de la ciudad para que el proyecto de reforestación del suelo de conservación no sea concebido como un proyecto rural, sino como una necesidad para lograr la estabilidad y la sostenibilidad de la ciudad y evitar su vulnerabilidad social, ambiental y económica.
Las observaciones técnicas realizadas por los expertos, coinciden en los usos potenciales planteados por el análisis de contenido. El suelo de conservación de Tláhuac tiene una vocación natural para desarrollar actividades de conservación y reforestación.
Por ello, plantear al PRSC como una estrategia para contener el crecimiento urbano puede ser viable a reserva de que se consideren todas las peculiaridades de la zona, como la permanencia del humedal, del sistema de canales, el uso de vegetación endémica y se desarrolle una aproximación y un trabajo conjunto con los ejidatarios y dueños de las tierras del SC.
Sin embargo, a pesar de tener las aptitudes necesarias para el desarrollo del PRSC, existen tres aspectos que deben vigilarse y considerase:
A. La socialización del proyecto: incluir a los habitantes locales para evitar el rechazo del proyecto.
B. Los aspectos e incentivos económicos: establecer algún mecanismo de valoración de los servicios ambientales para tener instrumentos que hagan más rentable a la localidad el desarrollo de actividades de conservación.
C. Participación política: es necesario lograr un involucramiento, en primera instancia, del gobierno local delegacional para que reconozca la importancia de conservar los ecosistemas del SC y se comprometa a no propiciar o fomentar los cambios de uso de suelo ni la presencia de asentamientos humanos. En segundo lugar, es necesario el compromiso del GDF y del Gobierno Federal para que establezcan una legislación real que proteja estos espacios de valor ambiental.
Si se consideran los aspectos sociales, ambientales, económicos y político-institucionales, el PRSC puede ser un proyecto de gran visión.
8.3 EVALUACIÓN AMBIENTAL LOCAL
La definición del Proyecto de Reforestación del Suelo de Conservación se estableció una vez analizadas las necesidades y las aptitudes locales. La superficie proyectada para el proyecto es de 2,218 hectáreas, representando un 34% de las 6,469.82 hectáreas que corresponden al suelo de conservación de la delegación de Tláhuac.
La propuesta se concentra en tres arreglos, ya que al hacer una reforestación sistemática e idéntica en los diferentes ecosistemas se estarían generando impactos negativos, especialmente ambientales y sociales, el más importante sería la desecación del humedal.
La Evaluación Ambiental Local determinó que los componentes ambientales del Sistema Ambiental Local que se encuentran en una situación crítica son el sistema de canales y los aspectos recreativos. Esto se explica porque los sistemas de canales se encuentran contaminados y a punto de desaparecer, mientras que los recreativos son carentes en el área de estudio.
Una vez considerados los componentes ambientales que pueden ser más vulnerables, se determinó que las acciones de mayor impacto se concentran en la selección del sitio, la selección de especies y el diseño del proyecto. Estas tres actividades, al ser mal planteadas, podrían impactar negativamente en la recarga del acuífero, la diversidad y abundancia biótica, la existencia de especies endémicas y en estatus de conservación, la calidad estética y elementos paisajísticos y en el desarrollo de posibles proyectos de turismo ecológico.
Debido a que los impactos pueden ser positivos o negativos, reversibles e irreversibles, es importante establecer medida de mitigación para los futuros impactos.
Los impactos identificados en su mayoría son positivos, por tal motivo se puede explicar que las medidas planteadas son fundamentalmente de prevención y no de mitigación, ya que los impactos pueden ser evitados desde el momento de la planeación del PRSC.
Se considera que el PRSC sería un proyecto positivo porque ayudaría a evitar la pérdida o deterioro del suelo de conservación, y de los ecosistemas que lo integran y la biodiversidad que se desarrolla y habita en él. Además, aumentaría la superficie de cobertura vegetal.
Los impactos potenciales positivos que puede generar el PRSC tienen diversas vertientes, desde la perspectiva ambiental hasta la social y económica, tales como:
A. Ambientales: Mejora mediante el incremento del suelo verde, la masa forestal y la calidad atmosférica; rehabilitación de los cuerpos de agua; y protección de la biodiversidad.
B. Sociales: Mejoramiento del paisaje y la calidad visual; la preservación de las tradiciones culturales; y el posible uso potencial como un espacio público.
C. Económicas: La generación de empleos y desarrollo de actividades económicas de la región como el ecoturismo; y la obtención de ingresos derivados por los pagos por servicios ambientales.
La EAL del Sistema Ambiental Local considera necesaria la elaboración de “Plan de manejo para el suelo de conservación de la delegación de Tláhuac” en el cual se integre al PRSC, con el objetivo de que en un espectro más amplio de tiempo y de espacio, se logre reducir, detener y revertir el deterioro ambiental del suelo de conservación del Distrito Federal.