• No se han encontrado resultados

La actitud de los Corintios al respecto.

In document Vaya Caos (Felix Ortiz) (página 194-198)

PERSONAS QUE DABAN CON ALEGRÍA

5. La actitud de los Corintios al respecto.

______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________

LA REFLEXIÓN

Esta introducción adoptará una forma fabulada. Un diálogo entre la sociedad, el hombre y Dios.

SOCIEDAD:

Querido hombre: te he observado y veo que andas algo confundido. Me parece que puedo ayudarte y decirte que debes ser consciente de tus propias necesidades. Sí, sí. Ya sé que te parece un poco extraño, pero te estás olvidando de ti mismo y esto no puede ser. Estoy interesada en que seas consciente de que tienes unas necesidades específicas que has de satisfacer y de esta manera te realizarás personalmente mucho mejor.

HOMBRE:

Esto que estás diciendo suena muy interesante. Ando tan ajetreado que no me doy cuenta de que tengo unas necesidades propias. A ver qué vas a decirme.

SOCIEDAD:

Pues es muy sencillo. Uno no puede vivir satisfecho y con plena autorrealización a menos que no tenga cubiertas sus propias necesidades. Fíjate en lo que voy a decirte: Tienes todo el derecho del mundo a satisfacer tus propias necesidades. Se trata de que mires un poco por ti mismo. Ya va siendo hora de que te dediques a ti mismo, que te lo mereces. Mira, trabajas duro y por experiencia propia sabes que la vida no es fácil y si no piensas en ti y te preocupas por ti ¿quién lo hará? Por lo tanto, es justo que cuides de ti mismo. Tampoco se trata de que te olvides de todo lo demás.

HOMBRE:

Sí. Tiene sentido. No está nada mal, pero hay un pequeño problema y es que soy cristiano y he de tener en cuenta las necesidades de los demás y no pensar tanto en mí.

SOCIEDAD:

No me entiendes. No estoy hablando de los demás, estoy hablando de ti. Para que uno alcance la felicidad ha de satisfacer sus necesidades, las más básicas, las que tú tienes. Te estoy hablando de tu propia autorrealización como persona, algo que es vital. Mira,

las necesidades de los demás son importantes. No lo dudo. Pero las tuyas son prioritarias. Precisamente podrás dar algo a los demás cuando las haya satisfecho. Has de ser realista: si ya te cuesta preocuparte por ti y cubrir tus necesidades, ¿cómo vas a dedicarte a ayudar a los demás? Ya entiendo que como cristiano te sientas responsable y creas que es un deber para ti pensar en los demás. No te digo que ignores sus necesidades ni que las rechaces, sólo te digo que han de pasar a un segundo plano mientras te dedicas a satisfacer un poco tus propias necesidades. Encargarse de ti mismo, de aquello que para ti es importante y necesario requiere esfuerzo no sólo físico, sino también emocional por lo tanto deja pocos recursos disponibles para los demás. Has de pensar un poco más en ti.

HOMBRE:

Pues es verdad. Mis propias necesidades me agotan física y emocionalmente, incluso, espiritualmente. Así que poco queda para los demás. He de protegerme un poco.

SOCIEDAD:

Ya me vas entendiendo. Me alegro porque para poder dar a los demás como quieres, tú has de estar bien en todos los aspectos. Necesitas recibir intelectual, afectiva, emocional y espiritualmente. Claro que sí. Primero tú y después ya verás lo que haces.

JESÚS:

Espera un momento, hombre. Por ahí no vamos bien. Mi diseño de la vida es muy diferente al que “Sociedad” te está planteando. Es verdad que tus necesidades son reales e incluso legítimas y que has de satisfacerlas. Yo personalmente estoy comprometido contigo y he de ayudarte a cubrirlas. Sin embargo, mi planteamiento es distinto al que has oído hasta ahora.

HOMBRE:

No acabo de entender lo que quieres decirme, ¿puedes explicarte mejor?

JESÚS:

Claro que sí. Fíjate que lo que yo voy a decirte es a la inversa de lo que “Sociedad” te está “vendiendo”. Ella te habla de recibir, sin embargo, yo te hablo de dar. Sólo cuando damos nuestra vida a los demás, cubrimos nuestras necesidades. Seguramente te preguntarás qué es eso de darnos a los demás. Pues es eso que a “Sociedad” le parece tan agotador: ayudar a los demás en lo que necesitan, ser conscientes de sus necesidades y contribuír a cubrirlas. En definitiva, es ayudarles a crecer. Cuando haces esto, encuentras tu propia realización y satisfacción personal.

Esta es la idea que hay detrás de afirmaciones mías tales como: “Si alguno quiere venir

salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mis del evangelio, la salvará. Pues, ¿ de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero y perder su alma? Porque, ¿qué dará el hombre en rescate por su alma?” (Marcos 8:34-37). Y a ello me

refería cuando dije que es más feliz poder dar que recibir.

EGO:

Pero esto suena muy rotundo, muy radical. Lo que me estás proponiendo no lo cree nadie en nuestra cultura. Va en contra de toda lógica. El sistema de valores y las pautas de comportamiento de “Sociedad” son completamente distintos. Tu planteamiento me lleva a un cambio de mentalidad y vida demasiado absoluto, total.

JESÚS:

Ahora si que lo has entendido. Si te fijas, ése ha sido siempre mi ejemplo: dar en vez de recibir (Juan 3:16;6:51), servir en vez de ser servido (Marcos 10:45). Es verdad que lo que yo te digo es diferente. Ahora podrás comprender mejor aquella expresión de que mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni mis caminos vuestros caminos (Isaías 55:8).

“Sociedad” y yo hablamos dos lenguajes diferentes. Hablamos de dos perspectivas diferentes de ver el mundo y comprender la vida. Sé que te es difícil, pero has de correr el riesgo de creer en mí. Has de saber que te amo y que siempre, de verdad, siempre, mi voluntad es lo mejor para ti. Fíjate en los filipenses, ellos entendieron esto perfectamente. Entendieron que dar era un privilegio a pesar de que eran pobres y que ni de lejos sus necesidades estaban satisfechas. Dar para ellos no fue una carga, ni una experiencia amarga. Vieron que era una oportunidad que no estaban dispuestos a perder por nada del mundo. Sabían que ayudando a otros en sus necesidades más básicas, dando, ellos recibirían.

Preguntas

In document Vaya Caos (Felix Ortiz) (página 194-198)