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Actividades de aoresidizaie

1. Haga sendos cuadros o esquema-- que íc permiran presentar en rorma comparada los tipos de jamilia evidentes v las teoría1- sociológicas de

2. Enumere, en forma sumaria, los cambios ¿i que <-e enfrenta la iamilia latinoamericana v hondurena en los tiempo-» que \ i vimos.

Emilio Durkheim, padre de la sociología de la educación, definió la educación como "la acción ejercida por las generaciones adultas sobre aquellas que no han alcanzado todavía el grado de madurez necesario para la vida social. Tiene por objeto el suscitar y desarrollar en el niño un cierto número de estados físicos e intelectuales y morales que exigen de él tanto la sociedad política en su conjunto como el medio ambiente específico al que está especialmente diseñado" (Durkheim, citado por; Giner, 1998, p. 230). Según esta definición, la educación es fundamentalmente un instrumento de socialización que dota a las nuevas generaciones de conocimientos, habilidades, normas y valores para recibir, conservar y enriquecer el patrimonio cultural del grupo o sociedad al cual pertenece.

7.2.1» Los enfoques microsociológicos

Haciendo uso de la observación participante y del interaccionismo simbólico, 1¿ microsociología se ha concentrado en el estudio de la dinámica de las aulas. Sus estudios han aportado notables elaboraciones conceptuales sobre la percep-ción de profesores y alumnos de lo que ocurre en el aula, los procesos y negociacio-nes que allí se realizan, las culturas que emergen y el impacto de las desigualdader

(género, clase y raza) en las interacciones que se producen en el proceso educativo Se ha mostrado, por ejemplo, que los profesores tienden a evaluar a sus alumnos ¿L acuerdo a características que tienen más que ver con su apariencia física, con su en-tusiasmo, con su sumisión y menos con su capacidad académica propiamente dichi Estudios en los países industrializados, han mostrado también que los profesore tienden a favorecer más a los niños que a las niñas, a los alumnos de raza blanc? que a los de otras minorías étnicas y a conspirar contra el desarrollo personal di algunos niños y niñas al "etiquetarlos" como tontos" o "delincuentes". El impac:.

del origen social de los niños en los resultados educativos y en su inserción en el mundo del trabajo también ha formado parte del interés de algunos sociólogos dedicados al análisis microsociológico.

7.2.2. La teoría fiíncionalista

El funcionalismo ha estado preocupado fundamentalmente por mostrar de qué manera la educación contribuye a la integración y a la estabilidad social. Ha resaltado la importancia de la educación en el proceso de socialización y como puente entre generaciones. Como funciones manifiestas de la educación se ha destacado su importancia como transmisora de valores culturales, de roles y de patrones de homogenización cultural y lingüística.

Como funciones latentes de la educación y del sistema educativo formal se ha destacado el papel que desempeñan las escuelas y colegios en el cuidado de los niños, niñas y adolescentes los que pasan buena parte del día en los mismos permitiendo a sus padres incorporarse más plenamente al mundo del trabajo. Se ha observado también que una educación prolongada permite retrasar la incorporación al mercado de trabajo que tiene cada vez menos posibilidades que ofrecer a las nuevas generaciones.

Las escuelas, colegios y universidades representan también un espacio privilegiado para el establecimiento de relaciones y redes sociales. Como es de sobra conocido, una alta proporción de la población conoce a sus parejas en los círculos que surgen en colegios y universidades. Los funcionalistas han tendido a ignorar los aspectos desigualitarios de la educación que hacen que unos reciban una mejor educación que otros y el papel que juega la misma en la reproducción social de las inequidades. Este es, precisamente, el aspecto que han desarrollado y en el cual ha aportado fundamentalmente la sociología del conflicto.

7.2.3. La sociología'del conflicto y de la desigualdad social

La sociología del conflicto, como ha quedado indicado, visualiza la educación como un mecanismo reproductor de las desigualdades sociales. En este contexto, la educación funciona como un mecanismo de control social que promueve la acep-tación del orden social existente y reproduce las desigualdades sociales existentes. Fierre Bourdieu, un conocido teórico del conflicto recientemente fallecido, ha ob-servado que la educación cumple dos funciones principales en las sociedades: 1) la reproducción social, esto es, el mantenimiento de las relaciones de poder y

privile-gio entre las clases sociales de una generación a otra, y, 2) la reproducción cultural esto es, el proceso mediante el cual una sociedad transmite el modo de conoci-miento dominante de una generación a otra. A la reproducción de estas desigual-dades contribuye en buena medida lo que Bourdieu denominó el capital cultura]. En cada familia, sostiene Bourdieu, los hijos y las hijas heredan un-determinado capital cultural y ciertas actitudes. Por supuesto, que el capital cultural a que se tiene acceso varía según el origen social de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes.' v La sociología del conflicto le ha concedido mucho importancia a lo que sus teóricos han denominado el currículo oculto a través del cual se enseña a los niños., niñas, adolescentes yjóvenes "a conocer su lugar y permanecer en él"y se "reproduce la desigualdad, justificando el privilegio y atribuyendo la situación de pobreza -¿: un fracaso personal" (Bowles y Gintis, 1976, citado por Macionis y Plumer, 1999, p. 513). Los teóricos del conflicto piensan que existe una clara relación entre e*i origen social de los estudiantes y el éxito académico.

Ellos han señalado, que los gobiernos tienden a invertir menos en los colegios-públicos situados en las áreas más pobres, que los padres de los pobres tienden menos recursos para proporcionar a sus hijos cualquier tipo de formación previa a la educación obligatoria que se imparte en las escuelas, que sus recursos limitados no les permiten pagar profesores particulares, adquirir libros o accesorios come computadoras, los que ubican a sus hijos en una situación de clara desventaja en el mundo escolar y social. Los hijos e.hijas de estas familias suelen, finalmente, crecer en áreas residenciales en las cuales los individuos tienen pocas esperanzas de ascender socialmente. Esto contribuye a que ellos y ellas tiendan a rechazar el sistema educativo que lo visualizan como incapaz de satisfacer en el corto plazo las necesidades perentorias de una vida llena de carencias, y como un sistema poco pertinente a las posibilidades de su modo de vida.

En este contexto, la sociología del conflicto ha introducido en el debate educativo temas como la segmentación residencial de la educación y la reproducción gene-racional de la pobreza. La educación también ha contribuido a la reproducción de las desigualdades profesionales por razones de género lo que hace que las mujeres estén sobrerepresentadas en ciertas profesiones y subrepresentadas en otras. A esto se refiere una autora al observar que: "el proceso de socialización condiciona diferencialmente las motivaciones de las mujeres y los hombres para que seleccio-nen determinadas actividades, ocupaciones y funciones consideradas afines con los estereotipos que definen culturalmente al propio género. Así, mientras el ethos

M a n o fosas / Julio Uesar ¡Navarro

masculino reafirma valores de autonomía, liderazgo y lógica, el femenino se asocia con dependencia, cuidado de los demás y emotividad. Es así como la propensión mayoritaria de las mujeres a optar por ocupaciones de servicio se expresa de modo evidente en la alta proporción que, dentro del total de la fuerza laboral femenina, se dedica al trabajo en el campo de la salud, y en la composición predominante-mente femenina del personal de asistencia sanitaria" (Gómez, 1994, p. 45).

La educación tiende, por otra parte, a reforzar las desigualdades por razones de raza y etnia debida frecuentemente a cuestiones de segregación residencial. Las minorías étnicas tienden a concentrarse en áreas relativamente deprimidas en las cuales no existe el ambiente de pluralismo social y una educación de calidad que les conceda perspectivas razonables de ascenso social futuro.

El análisis sociológico de la educación latinoamericana parte de la idea que esta es una de las áreas más importantes para el desarrollo económico y social de nuestros países. Esto es así porque se piensa que un sistema educacional de calidad, equitativo y eficiente, constituye la piedra angular en la lucha contra la pobreza, el desempleo y la marginación social.

Desarrollando el argumento sociológico que relaciona la educación con el desarro-llo económico y social de nuestros países, el Informe de la comisión latinoamericana

y del Caribe sobre el desarrollo social (Comisión Aylwin) dejó apuntado lo siguiente:

"La función esencial de la educación es la inculcación de conocimientos, Habilida-des y valores. El núcleo de su quehacer es el modelamiento de la inteligencia y la voluntad de cada generación. Sus resultados tienen, por tanto, consecuencias de-cisivas sobre las oportunidades laborales de las personas y su productividad, sobre, el nivel y calidad del producto de las economías nacionales, y sobre la integración sociocultural y política de las sociedades. En especial, en las circunstancias actuales de creciente presencia e importancia de la educación en los procesos productivos y en la organización de la sociedad en su conjunto, de la información, el

conoci-miento y las comunicaciones"

"La educación", agrega enfáticamente el informe que nos ocupa, " es cada vez el factor principal del crecimiento y desarrolló de los países, así como de los ingresos labórales de las personas. Crecientemente, los aumentos en la productividad y la

capacidad de a r r e a r valor a los productos descansan sobre el uso intensivo del' conocimier:-" y "i creatividad de las personas. Asimismo, en sociedades cada vez más ¿íver^r.caaas y complejas, la educación juega un rol integrador crucial, a través de ia comunicación y promoción de las raíces culturales comunes, el sentido de identidad y los valores solidarios y humanistas, de aceptación del otro y aprendizaje de la democracia como estilo de integración y resolución de conflictos"(Comisión Aylwin,1995,p, 75).

Sociología y economía se han combinado en América Latina para hacer el diagnóstico de la educación. Este ha destacado los logros, las deficiencias y las tareas pendientes. Se ha reconocido los avances en la cobertura de la educación preescolarj primaria, media, superior. Se han celebrado los avances en la lucha; contra el analfabetismo. Se han constado las dificultades del entorno para reducir significativamente la repetición y la deserción escolar y los tremendos rezagos en la calidad de la educación. "Aunque la mayoría de los niños de la región", observa en este sentido un documento programático del Banco Mundial "tienen acceso a la educación primaria, persisten las dificultades de acceso entre los niños de las familias pobres y los de las familias acomodadas. Asimismo, la calidad de la enseñanza y de muchas instalaciones es deficiente, lo cual limita la eficacia de lo que se enseña, y la educación secundaria y superior es poco pertinente al mundo del trabajo, lo que detiene el crecimiento económico y social" (ibíd., p. 52).

El análisis de la educación latinoamericana revela enormes desigualdades. Ya se trate de las desigualdades educativas entre clases sociales o entre núcleos de población rurales y urbanos.

Los niños y niñas de las familias de bajos ingresos tienen, por regla general, menores rendimientos escolares que los niños de las familias de altos ingresos. Ocurre a menudo que los niños de las escuelas privadas, que recluían sus alumnos entre los sectores de altos ingresos, tienden a presentar mejores rendimientos que sus pares de las escuelas públicas primarias y secundarias. Esto se debe, a menudo, a las facilidades educativas que poseen estas escuelas, al capital cultural de los padres de los niños y niñas que allí asisten y virtualmente, a los mayores niveles de compromiso que exhiben los maestros con las poblaciones escolares a su cargo. Este último aspecto, no me cabe ninguna duda, es y debe ser objeto de activa controversia.

Las poblaciones rurales presentan déficits considerables al ser comparadas con las poblaciones urbanas. En América Latina el analfabetismo es de dos a seis veces-;

mayor en las zonas rurales que las urbanas. El aislamiento, la dispersión geográfica

y la necesidad de colaborar en las tareas domésticas, que son característicos de la

pobreza rural, conspiran seriamente contra los rendimientos de los niños y niñas del mundo rural. Si a esto agregamos los avanzados niveles de desnutrición que acusan muchos de ellos y el bajo capital educativo de sus padres, es fácil com-prender los problemas que enfrenta una educación de calidad en las poblaciones rurales. Además de sufrir las consecuencias de la pobreza, los niños y niñas de las poblaciones indígenas, deben enfrentar además problemas derivados de las dife-rencias de cultura e idioma entre su entorno familiar, comunitario y escolar.

José Joaquín Brunner nos propone cinco dimensiones de contexto en que las transformaciones en curso son de gran envergadura y, a partir de los cuales, Identificar los desafíos de la educación latinoamericana para el siglo XXI. Estas dimensiones son las siguientes: 1) acceso a la información; 2) acervo de conocimientos; 3) mercado laboral; 4) disponibilidad de nuevas tecnologías para la educación, y, 5) mundos de vida.

Acceso a la información. Una parte importante de la educación tiene que ver con información: sobre el mundo que nos rodea, sobre los otros y sobre nosotros mismos. Es cierto que información no es exactamente lo mismo que conocimiento, pero tampoco cabe exagerar tal distinción. El conocimiento siempre implica información (aunque vaya más allá) y, por otro lado, crecientemente empieza a importar el manejo de información sobre el conocimiento

A lo largo de la historia, la información ha sido escasa y de difícil acceso. Hoy el cuadro de la información disponible y accesible es completamente distinto. Gracias al internet es cada vez más abundante y fácil de obtener. En consecuencia, el problema actual no es donde encontrar información, sino como ofrecer acceso sin exclusiones a ella y, a la vez, enseñar/aprender a seleccionarla, a evaluarla, a interpretarla, a clasificarla y a usarla. Esto le da un carácter de urgencia a la consideración de un tema que es y ha sido central en el proceso educativo: ¿cómo desarrollar las funciones cognitivas superiores (identificar y resolver problemas, planificar, reflexionar, estimular la creatividad y la comprensión profunda de las cosas)? Estas funciones cognitivas son indispensables en un medio saturado de información. Por otro lado, hay que tener en cuenta que la escuela ha dejado de ser el principal medio de información para las nuevas generaciones y debe competir con otros medios como la televisión y el internet, sobre cuyo uso se espera, además, que ella informe y enseñe.

Acervo de conocimientos. La educación es más que transmisión y adquisición de

conocimientos y el cultivo de la inteligencia lógico-matemática. Envuelve valores, desarrolla prácticas y comportamientos, forja el carácter, reconoce el rol formativo de las emociones en los procesos de aprendizaje, busca promover la maduración de múltiples inteligencias y facilitar que el alumno explore y explote sus facultades propias en todas las dimensiones posibles.

Aun así, el conocimiento transmitido/ adquirido constituye una dimensión esencial; de todo proceso educacional. Hasta muy recientemente, esa función de inculcación de conocimientos se veía favorecida por el hecho de que la plataforma global, de conocimientos y las bases del conocimiento disciplinario, eran relativamente reducidas y estables, lo que facilitaba la labor de la escuela. Hoy, por el contrario, el conocimiento aumenta y cambia con gran velocidad. Todo esto plantea serios desafíos para el sistema educacional y la escuela en particular. A la enseñanza de las competencias básicas ¿qué otras se deben añadir (computación, navegación, uso de multi-media), en qué momento y bajo qué modalidades? ¿Cómo organizar curricularmente un conocimiento global en permanente cambio y expansión? ¿Cómo hacerse cargo del hecho que una proporción creciente del conocimiento; relevante es transdisciplinario? ¿Cuánto énfasis poner en la educación de las; disciplinas?

Cambios en el mercado laboral. La educación ha cumplido a lo largo de la

historia la función de preparar a las personas para el ejercicio de roles adultos, particularmente, para su desempeño en el mercado laboral. La educación enfrenta en este ámbito un acelerado cambio de contexto, ya que cada vez más amplios contingentes se emplean en el sector servicios en el cual una de las exigencias es haber adquirido las necesarias destrezas basadas en el conocimiento, que ciertas ocupaciones demandan un nivel de escolarización cada vez mayor y lo premian saiarialmente, con lo cual se ensancha la distancia entre los que tienen baja y alta educación, que un número creciente de puestos de trabajo requieren de personas que sepan leer y entender información técnica, que las personas necesitan formarse para una trayectorias laborales inestables y con probable rotación, no solo entre puestos sino que veces de tipo de ocupación y de sector de la economía.

Disponibilidad de nuevas tecnologías para la educación. El contexto

tecnológico en que se desenvuelve la educación ha sido altamente estable a lo largo del tiempo. Desde la invención de la imprenta en adelante, la escuela se ha ajustado tecnológicamente a la información trasmitida por el profesor, el texto, el

lápiz, la tiza y el pizarrón. Solo tardíamente se agregaron el retroproyector y el TV. Pero todo esto ha empezado a cambiar rápida y profundamente con la difusión global de las nuevas tecnologías de información. Estamos pasando en materia de tecnología de información de un mundo analógico a un mundo digital. Lo que no está claro es cuantas escuelas y familias podrán completar esta transición y cuantas quedarán rezagadas, profundizando aún más la brecha que existe entre diferentes sectores de nuestras sociedades. Hasta el momento tampoco se sabe con certeza qué resultados y ventajas reales de aprendizaje irán incorporando esas tecnologías, ni a que costos para los gobiernos y los particulares.

M u n d o s de vida. La educación debe hacerse cargo de la transformación que experimenta el contexto cultural inmediato en que ella se desenvuelve. Existe, como señala un autor, un "déficit de socialización" en la sociedad contemporánea que tiene que ver con la pérdida de capacidad educadora de las agencias tradicionales (familia, escuela, iglesia y comunidades locales), al deterioro de la imagen del maestro como agente socializador y la aparición de medios competitivos de socialización como la televisión, por ejemplo. Vivimos en una época próxima al reino de la anomia, esto es, en "un estado de extrema incertidumbre, en el cual nadie sabe qué comportamiento esperar de los demás en cada situación". En vez de integración moral y un orden aceptado de sanciones, tiende a imperar una gran ambigüedad normativa. Algunos tienden a acusar de esta ambigüedad normativa a la televisión que, a juicio de un autor, que no solo "se ha convertido en un instrumento para la diseminación de valores corruptivos, desmoralizadores y destructivos", sino que ha venido reemplazando a las agencias tradicionales de socialización y transmisión de valores como son la familia, la escuela, la iglesia y la comunidad local. Todo esto plantea serios desafíos a la escuela. Esta situación plantea interrogantes como los siguientes: ¿Cómo organizar la educación teniendo en cuenta los cambios en el mundo de la familia? ¿Cómo proceder frente a una cultura pluralista, en la cual distintos valores apelan a la lealtad de los diferentes grupos y personas? ¿Qué puede hacer la educación para mitigar los efectos de la anomía que dan lugar a comportamientos como el consumo de drogas y la criminalidad juvenil? ¿Qué papel le corresponde a la escuela en el desarrollo de una cultura cívica? (Brunner, 2000).

En el trasfondo de estos desafíos que nos sugiere José Joaquín Brunner, se encuentra el fenómeno de la calidad de la educación que ha sido identificado por la mayor