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Adverbios de enunciación

II. L A CLASIFICACIÓN DE LOS ADVERBIOS

3. Los adverbios oracionales

3.2. Modificadores del modus

3.2.2. Adverbios de enunciación

Los denominados adverbios de enunciación indican la actitud del emisor frente a la enunciación, expresando bien su propia disposición en tanto que hablante, bien una evaluación sobre el modo como se utiliza el código lingüístico. En determinados contextos, cuando la enunciación exige una respuesta posterior por parte del receptor —esto es, en oraciones interrogativas—, los mismos adverbios que se utilizan para indicar la disposición del hablante como tal se orientan hacia el receptor.

a) Adverbios de enunciación orientados hacia el emisor (o el receptor)

Los adverbios de esta subclase, que han recibido denominaciones muy diversas en la bibliografía47, indican una evaluación del hablante sobre su propia actitud en cuanto

que ir a su casa y regresar al día siguiente. El entrenador le dice que dependerá de si entre los jugadores, que están a punto de llegar en un autocar, hay muchos lesionados; en el caso de que así sea, no se hará ningún entrenamiento ese día y se postergará hasta el día siguiente, y no se requerirá por tanto hasta entonces la presencia del preparador físico. Cuando llega el autocar de la selección, empiezan a bajar sus miembros, la mayoría de los cuales dan muestras evidentes de estar lesionados. En esta situación, y ante la cantidad evidente de lesionados, el entrenador le podría decir la oración (i) al preparador físico.

46 Aunque son posibles en interrogativas eco, lectura no extraña a (II.74b), y en interrogaciones retóricas, tal como

muestra el siguiente ejemplo de Kovacci (1999: 762): Innegablemente, ¿quién, sino él, podía hacerlo?

47 Bartsch (1976: 62) los llama ‘parentéticos’; Bellert (1977: 349), ‘adverbios pragmáticos’; Schreiber (1972), Quirk

et al. (1985: § 8.124) y Koktová (1986: 75) los denominan ‘disjuntos de estilo’; Lonzi (1991: § 4.4.1.2), ‘de acto lingüístico’; Nøjgaard (1993: III, § 996) los llama ‘ilocutivos’, y Ramalle (2003), ‘adverbios de la manera del decir’. Nosotros tomamos la denominación de Kovacci (1999: § 11.5.2.1).

enunciador. Se trata de un grupo relativamente exiguo, que en español cuenta tan sólo con cuatro unidades: francamente, sinceramente, honradamente y honestamente. A diferencia de los demás grupos de adverbios oracionales examinados hasta el momento, no admiten ni la paráfrasis con ‘ser + adjetivo + completiva’ ni la paráfrasis coordinativa del tipo ‘proposición, y esto / lo cual + ser + adjetivo’. En cambio, admiten dos paráfrasis que son exclusivas de los adverbios de esta subclase y que incluyen un verbo de dicción al cual modifica el adverbio, bien como verbo principal que rige una completiva de objeto directo que reproduce el contenido proposicional, bien como subordinada temporal en oración copulativa escindida con verbo en primera persona del singular:

(II.76) a. Francamente, no lo entiendo. b. Digo francamenteque no lo entiendo. c. Soy franco al decirque no lo entiendo.

La paráfrasis de (II.76b) ha llevado a algunos autores, como Baez San José (1994) o González García (1997), a proponer que de hecho estos adverbios son modificadores de un verbo ilocutivo implícito, que se hace explícito en esta glosa; esto es, se propone que son predicados que inciden sobre el acto mismo del decir.

Los cuatro adverbios que componen esta subclase se orientan generalmente hacia el emisor del enunciado. Sin embargo, tienen también la capacidad de orientarse hacia el oyente en contextos interrogativos; en tales casos, no evalúan la disposición del hablante en cuanto tal, sino que exigen al receptor que en su respuesta adopte la actitud que se expresa. Las paráfrasis de estos usos son análogas a las glosas de las oraciones en las que los adverbios se orientan hacia el emisor, pero el sujeto del verbo de decir que en ellas aparece es la segunda persona, y las cláusulas subordinadas que reproducen la proposición son interrogativas indirectas:

(II.77) a. Francamente, ¿no crees que todo esto es un poco absurdo? b. Dime francamente si no crees que todo esto es un poco absurdo. d. Sé franco y di si no crees que todo esto es un poco absurdo.

b) Adverbios de enunciación orientados hacia el código

Existe finalmente un grupo de adverbios que cumple la función metalingüística de indicar el modo como se utiliza el código lingüístico y que, por lo tanto, aportan información sobre la forma en que se ha de interpretar el enunciado al cual modifican48. Estos adverbios indican el

48 Por ello, los adverbios de esta subclase tienen a menudo funciones próximas a algunos conectores textuales. No

trataremos, sin embargo, en esta tesis sobre la función conectora de los adverbios, sino que sólo tendremos en cuenta los adverbios de modo que tienen función de modificador del modus oracional.

modo como usa la lengua el emisor del enunciado —(II.78)—, aunque en contextos interrogativos pueden estar también orientados hacia el receptor — (II.79)—:

(II.78) En resumen, utilizando este programa podrás calcular fácilmente los gastos. (II.79) En resumen, ¿a qué conclusiones habéis llegado?

Los adverbios orientados hacia el código poseen tanto lecturas de modo —(II.80)— como lecturas oracionales —(II.81)—. Con las primeras, modifican generalmente un verbo de dicción e indican el modo en que se usa la lengua en el evento (lingüístico) denotado por el predicado; con las segundas, indican una propiedad de una oración o de un segmento discursivo:

(II.80) a. Tradujo literalmente el texto.

b. Siempre expone concisamente sus conclusiones.

(II.81) a. Éstas son, brevemente, las conclusiones: en primer lugar... b. Dijo que lo consideraba, literalmente, un inepto.

En su lectura oracional, admiten paráfrasis con verba dicendi similares a las que se usan para glosar el significado de los adverbios orientados hacia el emisor; sin embargo, no indican la actitud que toma éste como enunciador, sino el modo como se emplea el código: “digo / dicho / expresado (más) brevemente”.

Por su significado, se distinguen dos grupos. En primer lugar, encontramos los que Kovacci (1999: 766 y ss.) denomina recapitulativos. Indican que el enunciado al cual modifica el adverbio tiene carácter de resumen respecto a otro segmento textual más extenso. Generalmente actúan a nivel textual, introduciendo una conclusión en un texto más largo, aunque el texto al que remiten puede darse por consabido o pueden remitir a textos no citados por completo. Se incluyen en este grupo adverbios como sumariamente, sintéticamente o resumidamente, y también locuciones como en resumen, en breve o en suma, que quedan fuera del ámbito de esta tesis por no tratarse de adverbios en -mente.

En segundo lugar, se hallan los adverbios reformuladores. Entre ellos, analizamos las formas textualmente y literalmente, que especifican que una cita textual se reproduce fielmente y no de forma aproximada. Esto es, establecen una relación entre dos segmentos de texto, el texto fuente y la cita, e indican una propiedad del segundo —su fidelidad a la letra del original—. También se incluyen entre los reformuladores unidades como exactamente, rigurosamente, concretamente o aproximadamente, que, sin embargo, no forman parte de nuestro objeto de estudio. Ello se debe a que estos adverbios no poseen lecturas de modo sino que se usan siempre como adverbios de foco —focalizan un segmento oracional, sobre el que tienen alcance—, si bien por su significado suelen suponer una reformulación de un texto precedente: