CAPÍTULO V: FORMULACIÓN DEL PROCESO ESTRATÉGICO
5.6 Análisis Externo
5.6.5 Análisis de las Cinco Fuerzas Competitivas
El análisis del sector, al cual pertenece la industria en referencia, es importante para conocer su funcionamiento; este estudio se realiza según el esquema de Porter, o de las Cinco Fuerzas Competitivas Básicas. Este modelo incluye el análisis del ingreso potencial de participantes nuevos, el análisis del desarrollo potencial de productos sustitutos, el poder de negociación de los proveedores y de los clientes, y la rivalidad entre los actuales competidores. Este análisis de las fuerzas competitivas refleja el hecho de que la competencia en un sector industrial va más allá de los simples competidores. Los clientes,
proveedores, sustitutos y competidores potenciales son todos competidores para las empresas en un sector industrial y pueden ser de mayor o menor importancia, según las circunstancias particulares.
Amenaza de Nuevos Entrantes
Para establecer el riesgo del ingreso de nuevos competidores se analizó el mercado sobre la base de los estándares de calidad y de la rivalidad que existe entre los países tradicionalmente productores y exportadores.
En general, la competencia en el ámbito de carne bovina es alta. Sin embargo, si se analiza el mercado de alta calidad e inocuidad, la rivalidad
disminuye en forma notable; a mayor grado de diferenciación del producto, menor es la cantidad de competidores. En este ámbito, debido a que las carnes son
commodities, la producción nacional no puede diferenciarse frente a una carne
tradicionalmente productores de carne, como por ejemplo, EE.UU., Argentina o Brasil, incorporen atributos de valor a sus productos, pues se caracterizan por la especialización en la producción de carnes; con lo que obtienen altos volúmenes y alta calidad con bajos costos de producción.
Poder de Negociación de los Proveedores
En el caso del sector bovino, los proveedores son las empresas que abastecen de insumos como maíz, afrecho, pasta de algodón, etc.; es decir, son empresas que proveen de aditivos nutricionales, que son los insumos utilizados en la preparación de alimentos balanceados. Se tiene como proveedores a las
empresas que venden semen de ganado bovino de carne y leche, el cual ayuda a mejorar el valor genético de los animales para que el ganado bovino tenga una mayor productividad (carne y leche). Asimismo, se tiene a las empresas que venden semillas mejoradas de diferentes especies como maíz chala, avena, etc., para poder efectuar la siembra; estas semillas mejoradas aumentan la producción de forraje para suministrar al ganado bovino. Una estrategia importante de las empresas del sector es la integración vertical con el fin de garantizar el
aprovisionamiento del forraje. Adicionalmente, dado que las empresas de ganado lechero deben cubrir necesidades de compra de tecnología y de capital de trabajo, pueden acceder a un financiamiento otorgado por las plantas industriales. Los costos cambiantes de los proveedores de insumos que dependen del precio de petróleo, tales como los fertilizantes nitrogenados, constituyen otro punto de análisis, debido a que dichos aumentos en los costos terminan siendo trasladados a los productores.
Poder de Negociación de los Compradores
Entre los compradores de leche están las empresas industriales como Gloria, Laive y Nestlé; también están las empresas que producen productos artesanales y las familias peruanas que buscan un producto de alto valor nutritivo. En relación con la carne, los principales compradores son los supermercados y los intermediarios que se encargan de abastecer los mercados. Otros potenciales compradores o consumidores son las compras del Estado hechas a través de los programas sociales de ayuda alimentaria.
Asimismo, en un comercio globalizado, los clientes exigen certificaciones de calidad de leche y carne, que demuestren la procedencia de los fundos y que cumplan con regulaciones de responsabilidad social y medioambiental.
Amenaza de Sustitutos
La carne y la leche de bovino son muy importantes en el consumo familiar debido a sus componentes nutritivos. Según la FAO (2008), la leche es el
alimento ideal por excelencia para el desarrollo humano, pues ayuda a combatir la desnutrición infantil. Sin embargo, la insuficiente producción nacional de leche y carne para cubrir la demanda interna genera un aumento en la importación de estos productos al país; razón por la cual se considera como sustitutos a los mismos productos, pero importados.
Existe otro tipo de carnes que pueden reemplazar a la carne de vacuno, como la de pollo, ovino, porcino, pescado, avestruz, camélidos americanos (como la llama o alpaca), entre otras. La diferencia reside en el precio; la carne de vacuno está por encima de las otras carnes, a lo que se suma su poca difusión.
Por otra parte, la tendencia de los consumidores de alto valor (Japón, EE.UU. y la UE) se orienta, entre otros aspectos, a la adquisición de productos que garanticen la seguridad alimentaria. En este sentido, la aparición de
enfermedades zoonóticas, o de otras enfermedades animales, puede conducir a un cambio en las preferencias. En efecto, como se ha mencionado, la EEB tuvo un efecto negativo sobre el consumo de carne bovina en EE.UU.; en tanto que a los países afectados por influenza aviar se les cerraron los mercados de exportación de aves de corral. En ambos ejemplos, los consumidores se orientaron al consumo de otras carnes, como por ejemplo, la de cerdo.
Intensidad de la Rivalidad
La rivalidad existente en el sector está identificada en dos segmentos: los productos artesanales y aquellos de marcas reconocidas. En el caso de la leche, existen dos tipos de productos: la leche fresca, que es expendida por ganaderos y acopiadores a precios que fluctúan entre los S/.0.80 a S/.1.50; y la leche
evaporada, que tiene como marca principal a Gloria, la cual oferta sus productos al consumidor final y a programas sociales mediante distribuidores.
En suma, en el sector ganadero bovino existen barreras para el
crecimiento, tales como la falta de lineamientos específicos de política agraria para el sector pecuario, la poca inversión en tecnología, la falta de capacitación y los precios cambiantes de los insumos.