CAPITULO I: MARCO TEÓRICO
1.1. Cáncer de mama
1.1.7. Diagnóstico
1.1.7.2. Biopsia
1.1.7.2.1. Análisis de la muestra de la biopsia
La muestra extraída de la biopsia es analizada macroscópicamente en donde se van a visualizar aspectos generales y físicos tales como el tamaño, forma, aspecto, bordes y color, en cambio, en el análisis microscópico se analizan características propias del tejido. A continuación se mencionan las principales características de las muestras:
Características del tumor. El examen microscópico del tumor se usa para determinar si es invasivo o in situ, ductal o lobular y si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos. También se examinan los márgenes o bordes del tumor, y se mide la distancia con respecto al tumor, lo que se denomina ancho de margen.
ER y PR. Las pruebas de ER (strogen receptors) y PR (progesterone receptors) ayudan a determinar el riesgo de recurrencia de la paciente y el tipo de tratamiento que tiene más probabilidades de disminuir el riesgo de recurrencia. A menudo, los ER y PR se miden para detectar el DCIS. En general, la terapia hormonal es eficaz para los tipos de cáncer con ER o PR positivos.
HER2. El estado del HER2 ayuda a determinar si los fármacos dirigidos al receptor del HER2, por ejemplo, transtuzumab para el tratamiento con anticuerpos, puede ayudar a tratar el cáncer. Además, alrededor del 50 % de los tumores con HER2 positivo también tienen receptores hormonales y se pueden beneficiar con ambos tipos de terapia: hormonal y dirigida al HER2.
Grado. Con la biopsia también se determina el grado del tumor. El grado hace referencia a la diferencia que existe entre las células cancerosas y las células sanas y si su aspecto es de crecimiento rápido o lento. Existen tres grados:
grado 1 (mucha diferencia), grado 2 (diferencia moderada) y grado 3 (poca diferencia) 27.
1.1.7.3. Análisis de sangre
Dentro de los principales análisis empleados para diagnosticar el cáncer, la ciencia médica utiliza los marcadores tumorales séricos, los mismos que son proteínas tumorales detectables en la sangre de una persona. La presencia de altos niveles de un marcador tumoral sérico puede deberse al cáncer o a una afección no cancerosa. No se recomiendan las pruebas de marcadores tumorales para el cáncer de mama en estadio temprano porque los marcadores no son generalmente altos, pero pueden ser útiles para monitorear el crecimiento de la enfermedad recurrente o metastásico, junto con los síntomas y las pruebas por imágenes. No se deben usar marcadores tumorales para monitorear si hay recurrencia, ya que estas pruebas no parecen mejorar la posibilidad de recuperación de la paciente.
El principal marcador tumoral utilizado para el cáncer de mama es Ca15-3, cuando la paciente se encuentra bajo tratamiento con hormonoterapia debe monitorearse el marcador Ca 125 puesto que existe el riesgo de desarrollar cáncer de ovario 28.
1.1.8. Prevención
En los últimos años, son numerosos los estudios que sobre prevención del cáncer de mama se han llevado a cabo en todo el mundo. Sus principales objetivos han sido evaluar la probabilidad de que una mujer desarrolle cáncer de mama, teniendo en cuenta ciertas características tales como el tiempo de lactancia materna, el número de embarazos y el de partos. Los resultados de estos estudios subrayan el papel fundamental desempeñado por los factores hormonales y reproductivos en el desarrollo del cáncer de mama.
En cuanto a la relación entre el embarazo y el cáncer de mama, existen dos hipótesis. Por un lado, el estrógeno-mitosis inducido puede ser suprimido, ya sea por el estriol, el principal estrógeno producido durante el embarazo, o por la hormona prolactina, también presente en altos niveles durante ese período. Altos niveles de estriol pueden proteger a una mujer de desarrollar posteriormente cáncer de mama. Sin embargo, no está claro el papel de la prolactina en la enfermedad. Muchos autores afirman que una mayor concentración de prolactina no aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama. Sin embargo, los resultados de otros estudios muestran que un aumento significativo en la
concentración de esta hormona favorece el crecimiento del cáncer de mama en células de ratas 29.
El cáncer de mama no se puede prevenir, sin embargo, estudios recientes parecen demostrar que el riesgo de padecer cáncer de mama se puede reducir si se realiza ejercicio físico de forma regular, evitar el sobrepeso y la obesidad tras la menopausia y el consumo regular de alcohol. Además, se ha podido demostrar mediante estudios epidemiológicos, que el uso de tratamientos hormonales sustitutivos durante la menopausia se asocia a un incremento del riesgo de padecer cáncer de mama. El descenso de número de mujeres que reciben este tipo de tratamientos sustitutivos ha coincidido con un descenso proporcional en el número de casos nuevos de cáncer de mama. Por lo anteriormente expuesto se debe evitar el tratamiento hormonal sustitutivo tras la menopausia. Si existe una historia familiar de cáncer de mama es conveniente que se pida consejo genético, que permitirá determinar si se asocia con una mutación genética (BRAC1, BRAC2) 29.
La lactancia materna es otro aspecto a investigar, en tanto que pruebas crecientes muestran que las mujeres que amamantan reducen el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Algunos de los aspectos que podrían explicar tales efectos protectores son la reducción de los estrógenos y la eliminación de líquidos a través de la mama, esto es, la excreción de agentes cancerígenos a través del tejido mamario durante el proceso de la lactancia materna.
Según datos de los últimos estudios realizados, el drástico incremento de los tumores de mama en los últimos años está estrechamente relacionado con la correspondiente disminución en la tasa de natalidad, así como de períodos más cortos de lactancia. Los resultados obtenidos llegaron a evidenciar que el riesgo relativo de padecer cáncer de mama disminuyó en un 7,0% por cada nacimiento, al que se añade otra disminución del 4,3% por cada 12 meses de lactancia materna 29.
1.1.9. Factores de riesgo
Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. En general, la mayoría de los casos de cáncer de mama son esporádicos, lo que significa que se desarrollan a partir del daño a los genes de una persona que se produce por casualidad después del nacimiento. No hay riesgo de transmitir este gen a los hijos de la persona. Los casos de cáncer de mama hereditario son menos frecuentes, suman del 5 % al 10 % de los casos de cáncer y aparecen
cuando los cambios genéticos llamados mutaciones se transmiten dentro de una familia, de una generación a la siguiente (consulte a continuación) 30.
Los siguientes factores pueden elevar el riesgo de una mujer de desarrollar cáncer de mama:
Edad. El riesgo de desarrollar cáncer de mama aumenta a medida que la mujer envejece y, en la mayoría de los casos, la enfermedad se desarrolla en mujeres de más de 50 años.
Antecedentes personales de cáncer de mama. Una mujer que ha tenido cáncer de mama en una mama tiene una probabilidad del 1 % al 2 % por año de desarrollar un segundo cáncer en la otra mama, si no tiene otros factores de riesgo. Este riesgo puede disminuirse mediante tratamiento, como la terapia hormonal en algunas mujeres.
Antecedentes familiares de cáncer de mama. El cáncer de mama puede ser hereditario si en una familia existe una o varias de las características que se citan a continuación: son parientes de primer grado, como madres, hermanas, hermanos e hijos, a quienes se les ha diagnosticado cáncer de mama o de ovarios, en especial antes de los 50 años. Si dos parientes de primer grado desarrollaron cáncer de mama, el riesgo es de cinco veces el riesgo promedio.
Riesgo hereditario / Predisposición genética. Existen varios genes hereditarios vinculados con un aumento del riesgo de desarrollar cáncer de mama, así como otros tipos de cáncer. Las mutaciones genéticas más frecuentes son mutaciones de los genes 1 y 2 del cáncer de mama. Frecuentemente, se llaman BRCA1 o BRCA2.
Exposición a estrógeno y progesterona. El estrógeno y la progesterona son hormonas femeninas que controlan el desarrollo de las características sexuales secundarias, como el desarrollo de las mamas, y del embarazo. La producción de estrógeno y de progesterona de una mujer se reduce con la edad, con una pronunciada disminución cerca del período de la menopausia. La exposición prolongada a estas hormonas aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama.
Raza y origen étnico. El cáncer de mama es el diagnóstico de cáncer más frecuente en las mujeres, a excepción del cáncer de piel, independientemente de la raza. Las mujeres de raza blanca tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de mama que las mujeres de raza negra, pero entre las mujeres menores de 45 años, la enfermedad es más frecuente en las mujeres de raza negra que en las mujeres jóvenes de raza blanca 30.
LCIS. Este diagnóstico hace referencia a las células anormales presentes en los lobulillos o en las glándulas mamarias. El LCIS en una mama aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama invasivo en cualquiera de las mamas en el futuro. El cáncer invasivo es un cáncer que se disemina a los tejidos adyacentes. Si se encuentra LCIS durante una biopsia se puede extirpar para verificar la presencia de otros cambios y se puede recomendar un tratamiento adicional. Hable con el médico sobre la mejor manera de monitorear esta enfermedad.
Radiación. La exposición a radiación ionizante a edades tempranas, por ejemplo, radiación terapéutica en el tórax por linfoma de Hodgkin, puede aumentar el riesgo de la mujer de contraer cáncer de mama. Sin embargo, la cantidad mínima de radiación que recibe una mujer durante la mamografía anual no se ha asociado con un aumento del riesgo de desarrollar cáncer de mama
Densidad de la mama. El tejido mamario denso puede dificultar la detección de un tumor en las pruebas estándares por imágenes, como una mamografía. La densidad de la mama puede deberse a mayores niveles de estrógeno más que a un factor de riesgo particular y, generalmente, se reduce con la edad. Algunos estados comienzan a requerir que los resultados de las mamografías incluyan información sobre la densidad de la mama, si los resultados muestran que una mujer tiene tejido mamario denso. Los investigadores están evaluando si reducir la densidad de la mama también podría reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama 30.
1.1.10. Tratamiento
El tratamiento para el cáncer de mama abarca muchos parámetros, para conocer el tratamiento específico para cada paciente se debe conocer el diagnóstico y el estadío de la enfermedad, luego de haber realizado varias pruebas diagnósticas se debe concluir si la paciente encaja en cada esquema de tratamiento, aunque la primera opción siempre será la cirugía y de ahí se analizará si la paciente necesita o no someterse a tratamiento con quimioterapia y radioterapia.
A continuación se describen los principales tratamientos para el cáncer de mama. 1.1.10.1. Cirugía
En la mayoría de las mujeres con cáncer de mama se emplea algún tipo de cirugía como parte del tratamiento. Dependiendo de la situación, la cirugía se puede realizar por diferentes razones31.
Cirugía conservadora llamada tumorectomía, cuadrantectomía, mastectomía parcial o mastectomía segmentaria): se extirpa solamente la parte del seno que tiene cáncer. El objetivo es extraer el cáncer y algo de tejido normal circundante. La cantidad que se extirpa del seno depende del tamaño y localización del tumor, además de otros factores.
Mastectomía: se extirpa totalmente el seno, incluyendo todo el tejido mamario y en ocasiones otros tejidos cercanos. Hay varios tipos distintos de mastectomías. Algunas mujeres también pueden someterse a una mastectomía doble para extirpar ambos senos.
1.1.10.2. Quimioterapia
Algunas mujeres con cáncer de mama recibirán quimioterapia, la misma abarca todo el cuerpo de una mujer, no sólo la mama. Los medicamentos de quimioterapia pueden usarse para eliminar las células cancerosas que se han propagado a otras partes del cuerpo. También se pueden administrar antes o después de la cirugía para reducir la posibilidad de que el cáncer de seno regrese después de extraerlo. Muchos efectos secundarios diferentes son posibles al tomar medicamentos de quimioterapia, pero no todas las mujeres padecerán los mismos.
La quimioterapia es un tratamiento con medicamentos que se pueden administrar por vía intravenosa o por vía oral. No todas las mujeres con cáncer de mama necesitarán esta terapia, pero hay varias situaciones en las que se puede recomendar que se considere esta opción dentro del tratamiento32:
Después de la cirugía (quimioterapia adyuvante): cuando se administra quimioterapia después de la cirugía del seno, se le llama quimioterapia adyuvante. La cirugía se emplea para remover todo el cáncer que se pueda ver, pero la quimioterapia adyuvante se usa para tratar de destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado o se haya propagado, pero que no se puede ver ni siquiera mediante estudios por imágenes. Si a estas células se les permitiera crecer, podrían establecer nuevos tumores en otras partes del cuerpo. La quimioterapia adyuvante puede reducir el riesgo de que el cáncer de seno regrese.
Antes de la cirugía (quimioterapia neoadyuvante): en la quimioterapia neoadyuvante, se reciben los tratamientos antes de la cirugía (no después de la operación). En términos de supervivencia y del regreso del cáncer, no existe diferencia entre administrar quimioterapia antes o después de la cirugía. Sin
embargo, la quimioterapia neoadyuvante provee ciertos beneficios. Primero, la quimioterapia podría reducir el tamaño del tumor para que se pueda extirpar mediante una cirugía menos extensa. Por este motivo, la quimioterapia neoadyuvante se emplea a menudo para tratar los cánceres que son demasiado grandes como para ser extraídos al momento del diagnóstico.
Para cáncer de mama avanzado: la quimioterapia se puede usar como tratamiento principal para las mujeres cuyo cáncer se había propagado fuera del seno y del área axilar cuando se hizo el diagnóstico o después de los tratamientos iniciales. La duración del tratamiento depende de si el tamaño del tumor se redujo, y cuán bien usted tolera la quimioterapia.
En la mayoría de los casos (especialmente como tratamiento adyuvante o neoadyuvante), la quimioterapia es más eficaz cuando se usan combinaciones de más de un medicamento. Actualmente, los médicos emplean muchas combinaciones diferentes, y no queda claro que una sola combinación sea evidentemente mejor que otra 32.