CAPÍTULO 1: MARCO TEÓRICO

1.2. Análisis de las necesidades de formación

1.2.3 Análisis de la tarea educativa

La gestión educativa para garantizar la calidad de la enseñanza en los centros de educación en todos los niveles, está vinculada a la organización y administración de los recursos humanos, materiales y organizacionales que intervienen en el proceso pedagógico y la clave es una buena interacción entre estos recursos; es decir, una programación, monitoreo o seguimiento, supervisión, asistencia técnica y evaluación de los procesos tanto pedagógicos como institucionales. En consideración a estas situaciones, es importante que en cierta forma se delimiten las funciones de cada uno de los actores educativos.

El sistema social requiere definir su función educativa y que ésta oriente la responsabilidad de una agencia socializadora, como puede ser el salón de clases, la familia, el grupo social o de trabajo o todas dentro de la función social docente, ya que, ésta genera el reconocimiento de la función educativa al valorarse los procesos de diferenciación que permiten su cumplimiento.

En estos ambientes el docente puede ser visto como unidad funcional de la sociedad, éste supone que todas las partes del sistema social funcionan en estrecha relación de armonía interna como para lograr que los conflictos producidos no puedan ser rápidamente resueltos y reglamentados.

Cuando el docente tiene conocimiento de la materia o disciplina que imparte a sus estudiantes, conoce asimismo las cuestiones sicopedagógicas de la materia y tiene un conocimiento empírico porque sabe lo que hace; entonces, el profesor juega un papel importante en la institución, porque transmite habilidades, genera conocimientos y desarrolla actitudes para un cambio social. La tarea educativa se convierte en el establecimiento de una relación entre teoría y práctica, para favorecer la labor docente.

Finalmente, mediante nuevos planteamientos pedagógicos y didácticos, se propiciará la adquisición de conocimientos prácticos, competencias y aptitudes para la comunicación, el análisis creativo y crítico, además de la reflexión independiente y en trabajo en equipo en contextos multiculturales.

1.2.3.1. La función del gestor educativo.

La función de dirigir una institución es una de las responsabilidades más grandes que se le puede encomendar a un profesional. Esta función se debe ejercer con características de liderazgo social y profesional. El quehacer del director o rector se

puede englobar en tres grandes funciones: administrar, organizar y supervisar; las cuales son altamente demandantes en tiempo y en múltiples actividades, por estas razones, es imperiosa la necesidad de administrar correctamente el tiempo, aprender a delegar y descentralizar funciones para ser más eficiente. El director debe ser el actor principal para la creación de una verdadera comunidad de enseñanza- aprendizaje, ya que, éste interviene de una manera decisiva en los procesos institucionales y debe ser guía de los procesos pedagógicos.

Para un mejor entendimiento de los roles del director o rector se proponen siete áreas de acción: planificación, organización, supervisión, coordinación, evaluación, relación y comunicación con los padres de familia y la comunidad en general. Además de las atribuciones del director o rector mencionadas en el Art. 44 del Reglamento de la LOEI, es fundamental establecer políticas institucionales, delegar autoridad y responsabilidad, estudiar y resolver los problemas pedagógicos y administrativos, captar las necesidades y peticiones que surjan en materia de capacitación o actualización del personal a su cargo; crear una atmósfera de confianza, entusiasmo y profesionalidad; coordinar las diferentes fases del sistema escolar, mantener un proceso continuo de evaluación, estimular las relaciones con la comunidad. En conclusión, los directores y rectores tienen una ineludible responsabilidad como líderes facilitadores de la excelencia en los centros educativos.

Entender la gestión educativa como un fin no puede ser nunca, solo adquiere sentido en tanto se pone al servicio del logro de los estudiantes. Por esta razón, si queremos que cambie la educación, tendremos que cambiar la escuela. Para que sea eficaz, la escuela necesita disponer de autonomía para decidir sobre temas importantes. Debieran ser pensadas como un espacio de gestión compartida entre docentes, padres de familia y autoridades locales, en la que el clima organizacional favorezca los aprendizajes y el trabajo en equipo de los docentes.

Los gestores educativos deben propender a la consolidación de la institución a través de procesos de descentralización, convirtiéndola en una entidad autónoma, abierta, flexible, democrática, participativa, un verdadero espacio de socialización. Descentralizar entiéndase como transferir o conferir responsabilidades de importantes decisiones educativas, delegar en la comunidad escolar la responsabilidad de conducir en conjunto con las políticas del Gobierno y otros sectores de la sociedad, los destinos de la educación.

1.2.3.2. La función del docente.

El docente considerado hoy en día como el facilitador, guía, orientador, mediador, tutor en la construcción de los conocimientos estudiantiles, debe desempeñar funciones en el accionar de su profesión, entre otras:

-Ser un experto que domina los contenidos, planifica con flexibilidad.

-Establece metas: perseverancia, hábitos de estudio, autoestima, siendo su principal objetivo que el estudiante construya habilidades para lograr su plena autonomía.

-Regula los aprendizajes, favorece y evalúa los progresos, organiza el contexto en el que se ha de desarrollar el sujeto.

-Fomenta el logro de aprendizajes significativos, transferibles.

-Fomenta la búsqueda de la novedad: curiosidad intelectual, originalidad, pensamiento convergente.

-Potencia el sentimiento de capacidad: autoimagen, interés por alcanzar nueva metas.

-Enseña qué hacer, cómo, cuándo y por qué, ayuda a controlar la impulsividad.

-Comparte las experiencias de aprendizaje con los alumnos: discusión reflexiva, fomento de la empatía del grupo.

-Atiende las diferencias individuales, desarrolla en los alumnos actitudes positivas: valores.

-Diagnostica necesidades de formación del colectivo de los estudiantes.

-Diseña estrategias de enseñanza y aprendizaje, para encaminar a los estudiantes al aprendizaje autónomo.

-Se prepara frente a los retos tecnológicos (TICs), para fomentar el auto-aprendizaje de los estudiantes.

En otras palabras, el docente es la persona que desarrolla todas sus capacidades individuales, para lograr en sus alumnos la formación integral, encaminándolos a desenvolverse en su diario vivir y formándolos para desempeñarse positivamente en los retos que ofrece la vida laboral y profesional.

1.2.3.3. La función del entorno familiar.

El ambiente familiar es el conjunto de relaciones que se establecen entre los miembros de la familia que comparten el mismo espacio. El ambiente familiar tiene unas funciones educativas y afectivas muy importantes, ya que, partimos de la base de que los padres tienen una gran influencia en el comportamiento de sus hijos y que este comportamiento es aprendido en el seno de la familia. Lo que difiere a unas familias de otras es que unas tienen un ambiente familiar positivo y constructivo que propicia el desarrollo adecuado y feliz del niño y en cambio otras familias, no viven correctamente las relaciones interpersonales de manera amorosa, lo que provoca que el niño no adquiera de sus padres el mejor modelo de conducta o que tenga carencias afectivas importantes.

La familia juega un papel protagonista en el desarrollo de las personas, en ella se realizan los aprendizajes básicos para el desenvolvimiento autónomo en la sociedad. Los padres tienen una gran influencia sobre el desarrollo cognitivo. Durante los años preescolares se considera relevante el entorno familiar para el desarrollo del niño o niña, por la potenciación del uso del reforzamiento verbal y físico. Concluyendo, se puede manifestar que es la escuela y su interrelación con las familias las que pueden dar cuenta de esas diversas realidades que contiene y todo lo que ambas instituciones: familia y escuela pueden hacer para beneficiar el desarrollo escolar de sus hijos-alumnos en su aprendizaje y/o preparación para la vida.

El entorno educativo (la familia, estudiantes, docentes) o contexto social no ha de entenderse como algo definitivamente dado, sino que se construye dinámicamente, mutuamente, con la actividad de los participantes, para la construcción del conocimiento escolar. Que la familia es el entorno educativo de crianza más importante en los primeros años de la vida, nadie lo pone en duda. Aquí los niños adquieren las primeras habilidades, aprenden a reír, jugar, se les enseña los hábitos más básicos y otros más complejos. Sin embargo, la familia no es el único agente educativo posible, pero sí puede considerarse el más importante, el proceso de enseñanza aprendizaje comienza en ella, pero no termina allí.

1.2.3.4. La función del estudiante.

La razón de ser de las instituciones educativas es el estudiante, por él y para él, se construye procesos de cambio en todos los sentidos y en todos los niveles. En nuestro país se da prioridad a la formación integral del educando y se considera que en todos los países están actuando de la misma manera. Pero estos actores o sujetos

del proceso educativo y de la enseñanza-aprendizaje deben también cumplir o desempeñar varias funciones personales a más de los derechos y obligaciones de los estudiantes estipulados en los articulados 7 y 8 de la LOEI, entre las más importantes:

-Convertirse en el principal actor de su formación.

-Trabajar en base a los problemas educacionales, identificando las necesidades educacionales personales y colectivas.

-Aprender a formularse preguntas y a buscar respuestas en forma sistemática.

-Evaluar sus actividades, las del grupo y sus interrelaciones con los docentes y demás miembros de la comunidad educativa.

-Evaluar las fuentes de información y/o experiencias que vayan teniendo.

-Mantener un equilibrio entre sus objetivos, sus necesidades educacionales y las tareas que se originan en el grupo de trabajo.

-Buscar la cooperación y compartir todo cuanto beneficie su crecimiento académico.

-Buscar un alto sentido ético en sus actividades académicas.

-Establecer un pensamiento crítico para aplicarlo en situaciones concretas.

- Criticar constructivamente.

-Incorporar las TICs en su proceso de enseñanza-aprendizaje, siendo verdaderos protagonistas del acto educativo, basados en el objetivo de aprender a aprender.

1.2.3.5. Cómo enseñar y cómo aprender.

Eddo Rigotti (2011) expresa que no se aprende y no se enseña nada sin libertad; la enseñanza es posible si, más allá del maestro, hay alguien que aprende y algo que se aprende. Para un sujeto, instruirse o quizás mejor aprender, es empezar a conocer otra cosa. Solo lo que es real puede ser objeto de conocimiento. El hecho de que el nexo fundamental sea aquel entre quien aprende y la cosa aprendida, no significa que el rol del profesor desaparezca y tampoco que cuente poco. El aprendizaje se vuelve relevante solo cuando el conocimiento le sirve al sujeto que aprende. Enseñar no equivale a causar que otro aprenda.

Enseñar y aprender es una estrategia que funciona, los alumnos enseñan y también los docentes aprenden de ellos. Aprender y enseñar son dos reactivos en la

combustión de una misma llama, cada uno alimenta al otro. El profesor debe enseñar a los estudiantes a aprender y los estudiantes deben enseñar al profesor a enseñar mejor. El aprendizaje se logra a través de etapas, no basta con recordar, sino que hay que comprender, aplicar, analizar, evaluar e incluso crear nuevos conocimientos. La enseñanza debe favorecer cuatro puntos: la empatía, el aprendizaje activo, la interacción juiciosa de grupos e individuos y la potenciación del ego. Los profesores tienen que reconocer que hay diferentes maneras de aprender y deben tratar de explotar la inmensa mayoría de estrategias de enseñanza en sus clases en la línea de toda la variedad de estilos de aprendizaje posibles de sus alumnos. Los docentes deben resistir la tentación de enseñar sólo lo que les enseñaron o solo como se lo enseñaron.

In document Necesidades de formación de los docentes de bachillerato de la Unidad Educativa Teodoro Gómez de la Torre, de la provincia de Imbabura, ciudad de Ibarra, periodo 2012-2013 (página 54-59)