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IV. Los Feriantes

1. Presentación de casos

1.4. Ana: “Ir más allá, no quedarme sólo con esto”.

En la Feria vende conejos, frutas en almíbar, vino casero, dulces, licores, nueces. En la temporada de verano incorpora fruta fresca.

Ana es originaria del Noreste argentino. Ella y su marido trabajaron en una empresa de reparto de lácteos y estuvieron asentados en distintos lugares, entre ellos Rafaela. Por traslado laboral llegaron a Plottier hace treinta años y al jubilarse compraron una chacra de 6 ha con el objetivo de procurarse un entorno de vida anhelado entre ambos.

“Se diría que es la vergüenza del chacarero. Con mi marido nos entusiasmamos y plantamos todo lo que queríamos tener. Manzana, pera, durazno, ciruela…todo mezclado. Una ensalada de frutas. Claro…después nos enteramos de que cada cosa tiene un manejo distinto, que hay que curarlas en distintos momentos… Pero bueno… Fuimos aprendiendo”.

En estas 6 ha Ana y su familia crían conejos, pavos, gallinas, cultivan cereza, manzana, pera, uva, nogales, lavanda para la abejas, tienen abejas y colmenas. Según sus propias palabras, todo tiene un aprovechamiento. A la fruta la procesa ni bien la cosechan y guarda la pulpa para trabajarla cuando baja la demanda de tareas de campo.

Ana y su hijo participaron de un programa de producción de conejos51 por el cual la provincia los subsidió con entrega de jaulas, conejos y alimento para la cría primer lote. Ellos construyeron el galpón y tienen empezado otro.

Los conejos tienen como destino principal el mercado externo, los venden a un exportador que opera desde Buenos Aires, pero también son comercializados en el mercado regional y en la Feria:

“Igual no descuidamos el mercado interno, nos ocupamos de promocionar el producto, de que la gente se acostumbre a consumirlo. En la Feria no se vende mucho pero siempre lo ofrecemos para promocionarlo. Para nosotros sería bueno que se incremente el

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Este programa perteneciente al Centro Pyme de la provincia de Neuquén, fue iniciado alrededor del año 2003 y se corresponde con un auge por el cual llego a declarase de interés nacional y prioritario la promoción, fomento y desarrollo de la cunicultura y de toda otra actividad directa o indirectamente vinculada con la misma (Ley Nº 23.634, BUENOS AIRES, 28 de Septiembre de 1988). Para ilustrar este fenómeno puede mencionarse que en 2005 y dado la importancia que la actividad había adquirido, el presidente de la nación justificaba la ampliación de la representatividad de las provincias en la Comisión Nacional de Cunicultura mediante un decreto en el que se expresaba en los siguientes términos: “visto […], que en los últimos años la cunicultura ha mostrado un desarrollo muy importante en todas las provincias argentinas, constituyendo una actividad básicamente de exportación que genera gran cantidad de fuentes de trabajo para personas de escasos recursos; Que la diversidad de situaciones locales hace aconsejable que en la COMISION NACIONAL DE CUNICULTURA se escuche la opinión de todas las provincias argentinas […]” (Decreto 626/2005). No obstante este impulso, tiempo después, la cunicultura entró en crisis a nivel nacional. Entre los motivos se mencionan inconveniencias en la estructura de la cadena productiva, el limitado consumo interno y las dificultades de acceso al mercado europeo. Para más información consultar ACTA OCTAVA - REUNIÓN DE LA COMISIÓN NACIONAL DE CUNICULTURA (2006).

consumo local…uno nunca sabe cuando el exportador va a dejar de comprarnos. Ya nos pasó. Al principio la provincia nos alentó a que produzcamos y después se fueron pinchando. Ahora con un grupo de criadores vamos a presentarles un proyecto, necesitamos que nos digan si les interesa o no promover la cunicultura, así ya sabemos cómo manejarnos”.

A pesar de que la producción frutícola, por su escala y composición varietal accedería a insertarse en la cadena comercial convencional (venta a empaques para su comercialización en mercado interno y externo), Ana afirma:

“Siempre vendimos en verdulerías, en la Feria…lo que no se alcanza a vender, se procesa. Cuando plantamos el cuadro de Pink Lady el ingeniero que vino a asesorarnos nos dijo – ¿Ustedes piensan vender toda ésta fruta en las verdulerías y en la Feria? - Y sí…para que los empaques se queden con todo… De última cargaremos el camión y nos iremos a recorrer otros lugares”.

Respecto a las crecientes limitaciones que presenta la comercialización directa o informal52, Ana dice no haber tenido problemas hasta la fecha pero reconoce que no está lejos de tenerlos:

“Ahora no sé. Con todas las restricciones que están poniendo… Ya no se puede pasar con la fruta por el Río Colorado…iremos viendo, algo tiene que salir…”

Ana manifiesta ser parte del grupo inicial de productores que movilizaron la creación de la Feria. Según ella, la iniciativa fue surgiendo a medida que tomaban capacitaciones, comenzaban a obtener productos para comercializar y se daban cuenta de que les faltaba capacidad para acceder a los mercados convencionales. Para Ana la participación en la Feria es actualmente un elemento más dentro de su estrategia productiva y comercial, pero no por ello desestima su valor:

52 Esto refiere fundamentalmente a las restricciones impuestas por el SENASA a la circulación de

fruta de pepita, como medida para sostener y mejorar el estatus sanitario de la región. Para mayores especificaciones vinculadas a estas restricciones, volver al capitulo II, configuración regional del mercado agroalimentario.

“Es el único lugar donde estoy autorizada para vender los dulces, los licores…así que lo valoro. Todo lo que produzco –menos escabeches y salsas porque están restringidos- puedo venderlo ahí. Pero no es mi objetivo, yo pretendo ir más allá, llegar a más lugares, crecer, no quedarme sólo con eso”.

Dentro de sus expectativas, comenta que quisiera llegar con sus productos elaborados a Buenos Aires y pone énfasis en el rol que supone debería ejercer el Estado y en el modo cómo cree que deberían actuar desde su rol de productores.

“La provincia tuvo un espacio en La Rural y nosotros ni nos enteramos. ¿Sabes lo bueno que sería ir? Pero para que nos inviten tenemos que pedirlo. Para la próxima intentaremos llegar”.

Respecto al acceso al mercado convencional, Ana identifica muchas limitaciones y lamenta que el Estado presente más obstáculos que facilidades. En esta línea, diferencia y rescata las facilidades que otorga la existencia de figura de “Elaborador de Vino Casero” inscripta por resolución de Instituto Nacional de Vitivinicultura53 (INV). Gracias la habilitación que le otorga el INV logró acceder a comercios de Neuquén que ofrecen productos regionales. Sostiene que dicha facilitación contribuyó a que este se posicione como el producto al que está apostando con mayor fuerza en la actualidad. Al respecto, agrega que empezó comprando la uva y ahora dispone de su propia plantación. Comenta que todas las herramientas que fue adquiriendo para la bodega salieron de la ganancia generada por la venta del vino.

Ana se muestra decepcionada acerca del desenvolvimiento de los proyectos colectivos y del apoyo que brinda el Estado. Dice no entender por qué las cosas resultan tan difíciles.

Por el lado de los productores observa que los grupos terminan por desgastarse. No obstante, entre los feriantes entrevistados, es una de quienes mas profundizan en el tema de la participación y del carácter que adquieren los proyectos colectivos, llevándolo a una categoría de problemática social:

“La gente piensa que con una idea o un proyecto se va a hacer la América, pero nunca nadie se hizo rico con estos proyectos. En un momento parece que todo pasa por el proyecto: las amistades, la economía, la realización personal, los celos… Después algo no sale y se pinchan. Yo siempre ando atrás de que nos organicemos para comprar frascos -algo tan sencillo- pero no quiero tener que hacerme cargo, quisiera que sea algo compartido. No se trata de poner la plata y de que otro se encargue”.

En cuanto al tipo de acompañamiento que ofrece el Estado manifiesta: “Ni siquiera nos ayudan para que nos presentemos en la Fiesta de Plottier54. Los que estuvimos participando tuvimos que pagar $150 por puesto…y después se hacen propaganda con nosotros…No los entiendo. Nosotros llevamos los conejos en jaulas, otras veces los habíamos llevado envasados al vacío. …Los políticos, nos felicitan, se sacan fotos con nosotros…Y después ni se acuerdan.”

Ana se explaya hablando sobre la sociedad, sus cambios y las formas modernas de vida y expresa angustia por el mundo en el que les tocará vivir a sus nietos. También le preocupa la cuestión ambiental y como ejemplo de su actitud frente a esta problemática comenta que ha tenido que solicitar una audiencia al responsable provincial de medio ambiente para denunciar la muerte de conejos y pavos por causa de disturbios provocados por una explotación petrolera55 que linda con su propiedad.

Expo-Feria que se realiza todos los años en el marco de la fiesta aniversario de la ciudad.

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La situación de conflicto ambiental entre la actividad agropecuaria y la hidrocarburíferas afecta los intereses de los productores neuquinos pero también despierta quejas desde Río Negro, perjudicados ambos por las tareas petrolíferas que se realizan en las inmediaciones del límite interprovincial. Según lo expresan De Lorenzo M. F. y Vallega A. H. (2001) los chacareros vienen reclamando medidas que apunten a la protección de las áreas productivas a partir de que la contaminación hidrocarburífera interfiere en las posibilidades de comercialización en el mercado exterior. Actualmente, la normativa en materia ambiental es instrumentada por la autoridad provincial, habiéndose vetado una ley que facultaría a los municipios de la provincia a dictar sus propias normativas en materia ambiental. Esta situación parece poner de manifiesto la falta de estrategia para llegar a satisfacer y a conciliar los intereses empresariales de las petroleras y la actividad agrícola.

“Así no podemos pensar en tener animales, se pierde plata y es horrible, que ganas te van a dar […] Uno hace todo lo que puede pero no alcanza”.

En el relato de Ana se distingue una solvencia socioeconómica más desarrollada que en los casos anteriores. Esto se refleja en parte en la forma en la que aborda las decisiones productivas:

“Yo separo la plata y decido si reinvertir o no en un producto. No voy a estar sacando plata de mi bolsillo”.

Por otro lado, se identifica un importante enredamiento social e institucional. En su discurso emite referencias sobre una serie de programas públicos y menciona formar parte de diversos grupos operativos (bodegueros, cunicultores, grupo de la Feria de productores y grupo con el que participa de la Feria anual de Plottier). A su vez participa en reuniones citadas por las cámaras de productores y ha sido protagonista de convocatorias emitidas a representantes políticos para presentar proyectos y solicitar la reafirmación de compromiso estatal frente a la producción local.

En este caso la Feria aparece con una funcionalidad múltiple. En primera instancia se destaca que la participación en la producción y la comercialización no responden a una necesidad netamente económica, sino a la prevalencia de una búsqueda hacia la realización personal. La Feria adquiere funciones diferenciales según los productos que se consideren. Tratándose de los conejos, la venta en Feria constituye una estrategia defensiva ante la posibilidad de caídas en el mercado externo o nacional. En cambio, tratándose de los dulces y conservas la Feria forma parte de una estrategia adaptativa puesto que no cuenta con las habilitaciones necesarias para acceder a otro tipo de mercados; y en cuanto a los vinos, se manifiesta una estrategia de aprovechamiento de oportunidades, ya que si bien acceden a mercados regionales, la Feria contribuye a aumentar las ventas.