Aquí hay algunos problemas serios que eliminan la posibilidad de identificar a Antíoco IV Epífanes con el cuerno pequeño: 4
1. En Daniel 7, el cuerno pequeño surge del cuarto imperio, que es Roma. 5 El rey seléucida del siglo II a.C., Antíoco IV Epífanes, fue
un gobernante de una de las cuatro divisiones del Imperio Griego, que fue antes de Roma. De modo que Antíoco no puede ser el "cuerno pequeño". Apareció en la escena algunos siglos demasiado temprano.
Un sábado de tarde cuando mi hermano y yo éramos jóvenes, nuestros padres jugaron un juego bíblico de "veinte preguntas" con nosotros. Mi hermano nos sorprendió a todos con un personaje bíbli- co que ninguno pudo adivinar, así que nos dimos por vencidos. ¡Nos informó entonces que el personaje era Abrahán Lincoln! Mi hermano sabía que había un Abrahán en la Biblia, que en los tiempos bíblicos los hombres usaban barba, y que Abrahán Lincoln parecía anciano y usaba barba. Pero aunque Lincoln amaba la Biblia y usó lenguaje bí-
blico en sus discursos, la Biblia no lo menciona a él. Ponerlo allí era un anacronismo. Identificar el Antíoco del siglo segundo a.C. como el cuerno pequeño de la profecía de Daniel, cuando Daniel dijo que el cuerno surgiría del Imperio Romano, es también un anacronismo.
Para sobreponerse a esta dificultad de que el cuerno pequeño surgió del cuarto imperio, los eruditos preteristas dividen a Media y Persia, diciendo que los cuatro imperios fueron: Babilonia, Media, Persia y Grecia. Esto hace que Grecia sea el cuarto imperio y así An- tíoco puede ser el cuerno pequeño, que surgió del cuarto imperio.
Es un buen esfuerzo, pero vayamos despacio. Media y Persia ya estaban combinados en un solo imperio cuando realizaron la con- quista de Babilonia, y el libro de Daniel habla de un reino de Medos y Persas, que compartían un sistema de leyes (ver Daniel 5:28; 6:8, 12, 15; 8:20: comparar con Ester 1:3, 14, 18, 19; 10:2). Además, la "pro- fecía dinástica" de los babilonios enumera los imperios que goberna- ron Babilonia antes de Macedonia/Grecia como Asiría, Babilonia y Elam (Persia). Esta lista, babilónica, no incluía a una Media separa- da. 6 ¿No cree usted que los babilonios recordarían quién los había
gobernado?
Note la importante diferencia entre la forma en que los eruditos preteristas y los historicistas leen el libro de Daniel para identificar el cuerno pequeño. Muchos preteristas comienzan con Daniel 11, ex- plicando una gran parte de este capítulo al identificar al malvado "rey del norte" (el "hombre despreciable" del versículo 21 y siguien- te) con Antíoco. Dicen que Antíoco es el gran hombre malo aquí, que elimina la adoración regular (que dicen que es el sacrificio regular en Jerusalén) y establece la abominación desoladora (11:31). Luego leen la identificación hacia atrás, a Daniel 7 y 8, donde es el cuerno pe- queño el que hace esas cosas. El resultado lógico es afirmar que An- tíoco cumple el símbolo del cuerno pequeño. Sin embargo, hacerlo así tuerce lo que dice Daniel 7 y 8. Concedemos que Daniel 11 debe ayudar a explicar las profecías anteriores, ¡pero una explicación de- biera concordar con lo que explica!
El enfoque historicista que contiene este libro, por otro lado, lee a Daniel hacia adelante, permitiendo que los capítulos anteriores (2, 7 y 8) desarrollen la secuencia de poderes en forma natural, formando un marco claro dentro del cual se puede interpretar Daniel 11.
"Siendo que Daniel 2 es la profecía más sencilla, y que Daniel 7 añade detalles y es más compleja, parece natural y lógico comenzar
con la profecía más sencilla y avanzar en el libro hasta las más com- plejas, añadiendo los detalles presentados por cada profecía sucesi- va". 7
El resultado no ignora ni tuerce a Daniel 11. Más bien, pone al ca- pítulo en la perspectiva establecida por el libro de Daniel mismo. 8
2. Antíoco fue sólo uno de los reyes en medio de una sucesión de gobernantes seléucidas. Y aunque él persiguió a los judíos por un tiempo, sus correrías a Egipto, Palestina y otras partes pronto termi- naron en fracasos. Aunque gozó de algún éxito inicial en Egipto, de- jó el país y retiró su ejército sencillamente porque el embajador ro- mano, C. Popilius Laenas, le dijo que el Senado Romano quería que saliera. 9 El temía a Roma porque este poder, que estaba surgiendo,
había derrotado decisivamente a su padre, Antíoco III, que había si- do mucho más fuerte que él mismo. Y en vez de conquistar Palesti- na, Antíoco IV la perdió ante los judíos bajo el liderazgo de los ma- cabeos. El murió mientras peleaba en el este. El resultado final es que Antíoco fue un perdedor total. Difícilmente se ajusta al perfil del gran cuerno pequeño en Daniel 7 y 8 que surge "al fin del reinado" de los reinos helenísticos (8:23) y sobrepasa a todos ellos.
3. Desde su perspectiva en el primer siglo d.C. (ver Mateo 24:15, 16), Jesús interpretó la "abominación desoladora", o "el sacrilegio de- solador/pasmoso" –un objeto o práctica religioso que Daniel dijo que el poder del cuerno pequeño establecería (Daniel 8:12, 13; 9:27; 11:31; 12:11)- como algo todavía futuro. El libro del Apocalipsis tam- bién mira hacia el futuro cuando habla de un período de dominio por un poder malvado que está simbolizado en Daniel por el cuerno pequeño.
Daniel 7:25 Apocalipsis 12:6 Apocalipsis 12:14 Apocalipsis 13:5 3 1/2 tiempos 1.260 días (3 1/2 años) 3 1/2 tiempos 42 meses (3 1/2 años)
En el Apocalipsis, este período viene después de la vida de Cristo
"Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a to- das las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono. Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días" (Apocalip- sis 12:5, 6).
Es claro que Cristo y el Nuevo Testamento no consideraban al an- terior rey Antíoco como el que cumplió la profecía del cuerno pe- queño, aun cuando el libro apócrifo de 1 Macabeos describe algo que Antíoco puso sobre el altar del templo de Jerusalén como la "abomi- nación de la desolación" (1:54). ¿Podemos aceptar la interpretación de 1 Macabeos y argumentar que aunque en el esquema mayor de las cosas, Antíoco fue un perdedor, él cumplió el símbolo del cuerno pequeño de Daniel porque se lo veía grande en el horizonte de los judíos que eran el centro de la preocupación de Daniel? No. Daniel presenta el cuadro grande en el cual el "cuerno pequeño" es un suce- sor de los poderes mundiales más bien que un mero bravucón para los judíos.
Un ejemplar reciente del Journal of Bíblical Literature contiene un ar-
tículo fascinante e importante de Steven Weitzman titulado: "Plotting Antiochus's Persecution" [Tramando la persecución de Antíoco]. Aun-
que Weitzman sigue aceptando el dogma preterista de que Antíoco IV es el cuerno pequeño de Daniel, él lo socava apoyando fuertemen- te la idea de que los libros de los Macabeos son propaganda que se ajusta bien a una larga tradición literaria del antiguo Cercano Orien- te. Pinta los actos de Antíoco en colores especialmente oscuros en su intento de mostrar a los macabeos como los salvadores de la religión judía. 10
Algunos dicen que Antíoco sencillamente fue el primero de múl- tiples cumplimientos del cuerno pequeño, y que Jesús habló de uno de los otros cumplimientos. Pero los puntos 1 y 2 arriba citados eli- minan a Antíoco de cualquier clase de cumplimiento, aun de uno de los menores. 11 Él vivió en la época equivocada, y su carrera no se
ajusta a las especificaciones. Sin duda, Antíoco era malvado y opues- to a Dios, y ciertamente hizo algunas cosas que dijo que haría el cuer-
no pequeño. Pero eso no lo hace el cuerno pequeño.
4. Antíoco persiguió a los judíos durante 1.080 días. Este período no se ajusta a ninguno de los períodos de tiempo profetice dados en Daniel. Los eruditos tratan de ajustar este período con las 2.300 tar- des y mañanas de Daniel 8:14, dividiéndolos en dos mitades. Dicen
que este versículo se refiere a 2.300 holocaustos sacrificados "regu- larmente" (comparar los versículos 11 al 13) mañana y tarde (compa- rar Números 28:4) en el templo de Jerusalén en 1.150 días literales, dos sacrificios por día.
Aunque muchas de las traducciones suponen que Daniel 8:11 al 13 habla del "sacrificio regular o continuo", el texto original hebreo de estos versículos se refiere sólo a la "regularidad" (es decir, la ado- ración que ocurre regularmente, el así llamado "continuo"). No hay un término hebreo para "sacrificio" en este contexto. Aun si "la regu- laridad" pudiera mostrarse que representa los holocaustos matutino y vespertino en el templo de Jerusalén, estos eran mañanas y tardes, no tardes y mañanas como en Daniel 8:14. Además, los dos sacrifi- cios abarcaban una unidad (ver Números 28:1-8). Más todavía, en Daniel 8:14, "2.300 tardes y mañanas" aparecen como una abrevia- ción de "2.300 tardes y 2.300 mañanas", como lo muestra la compara- ción con el versículo 26: "las tardes y mañanas", es decir, las 2.300 tardes y las 2.300 mañanas, refiriéndose a los 2.300 días completos (comparar con Deuteronomio 9:25, "cuarenta días y cuarenta no- ches"). 12
Como señalamos en el capítulo 9, las "2.300 tardes y mañanas" 13
es una unidad de tiempo poco común, como son otras unidades sim- bólicas en las profecías de tiempo de Daniel. Una combinación simi- lar de tardes y mañanas en este orden aparece en las fórmulas para las
unidades diarias de la semana de la Creación: "Y fue la tarde y la mañana un día" (Génesis 1:5; ver también los versículos 8, 13, 19, etc.). 14 Note que la tarde seguida por la mañana se refiere al ciclo de
un día, no dos medios días. De modo que no hay justificación para dividir los 2.300 días por la mitad, para hacer 1.150 días, que estaría más cerca de la duración de la persecución realizada por Antíoco.
La tarde seguida por la mañana también aparece en Éxodo 27:20, 21:
"Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de oli- vas machacadas, para el alumbrado, para hacer arder continuamente las lámparas. En el tabernáculo de la reunión, afuera del velo que es- tá delante del testimonio, las pondrá en orden Aarón y sus hijos para que ardan delante de Jehová desde la tarde hasta la mañana, como estatuto perpetuo de los hijos de Israel por sus generaciones".
Este pasaje contiene varios paralelos a Daniel 8: La lámpara está ardiendo continuamente / regularmente (comparar con "regulari-
dad"/"continuo" en Daniel 8:11-13) en el santuario (ver palabras para
"santuario" en Daniel 8:11, 13, 14) desde la tarde hasta la mañana
(comparar con Daniel 8:14, 26). Al proveer luz durante la noche en el "palacio" del Rey divino, mostraba que él estaba despierto. La lám- para recordaba al pueblo de Dios que "no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel" (Salmo 121:4).
La conexión con el ciclo de la lámpara del santuario implica que las 2.300 tardes y mañanas se refieren a 2.300 noches, es decir, la por- ción oscura de 2.300 días (refiriéndose a "días" como períodos simbó- licos de veinticuatro horas). Hay un ciclo continuo de tarde y maña- na para cada ciclo de veinticuatro horas, de modo que otra vez, no hay apoyo para dividir las 2.300 tardes y mañanas en mitades de días. La idea de que Dios vigila durante la noche es destacada en Daniel 6, donde Dios protegió al profeta mientras pasó la noche en el foso de los leones. En Daniel 8, el pueblo de Dios experimenta un pe- ríodo "oscuro" de opresión por una sucesión de poderes durante los 2.300 días/años, pero Dios guarda a los suyos durante todo el tiem- po.
Referencias
1 Un ejemplo extremo es Louis F. Harman y Alexander A. Di Lella, The Book of Daniel,
Anchor Bible 23 (Carden City, Nueva York: Doubleday, 1978)
2Comentario bíblico adventista, tomo 4, p. 45
3 Ver, por ejemplo, Tremper Longman III, Daniel NIV Application Commentary
(Grand Rapids, Zondervan, 1999), p. 231
4 Ver además William H Shea, Selected Studies on Prophetic Interpretation, pp. 31-66
("Why Antiochus Is Not the Little Hora of Daniel 8"); comparar con Desmond Ford,
Daniel, pp. 164, 188, 191.
5 Hersh Goldwurm expresa la interpretación tradicional judía de Daniel 7: "El cuar-
to reino, representado aquí por una bestia temible no especificada, diferente de to- das las otras bestias, es el del Imperio Romano con todas sus metamorfosis. Esto es el pensamiento de casi todos los comentadores y claramente el de nuestros Sabios en el
Talmud y numerosos midrashim". Daniel: A New Translation, p. 199. De acuerdo con es-
to, las identificaciones tradicionales judías del cuerno pequeño que sale de la cuarta bestia en Daniel 7 han sido Tito (Rashi), la institución del papado (Abarbanel, Mal- bim), Islam (Malbim), o una nación que se convertiría al Islam (Ibn Ezra), todas las cuales nos llegan del período romano o más tarde (Goldwurm, pp. 202, 203). La identificación del cuerno pequeño en Daniel 8 no es la misma: el reino seléucida en general (Ibn Ezra), Antíoco IV (Malbim y Mayenei HaYeshuah), y el gobierno de Tito (y
6 Roy Gane, Altar Call, p. 299; A. K. Grayson, Babylonian Historical-Literary Texts (To-
ronto: University of Toronto Press, 1975), pp. 24-37
7 William H. Shea, Daniel 1-7: Prophecy as History, The Abundant Life Bible Amplifier
(Nampa, Idaho: Pacific Press, 1996), p. 132
8 Para este enfoque de la explicación de las fronteras de Daniel 11, ver William H.
Shea, Selected Studies, pp. 53-63; ver también William H. Shea, Daniel 7-12: Prophecies of the End Time, pp. 178-213
9 Ver, por ejemplo, C. Mervyn Maxwell, El misterio del futuro revelado, tomo 1, p. 165 10 Steven Weitzman, "Plotting Antiochus's Persecution", Journal of Biblical Literature 123 (2004), pp. 219-234
11 Contra Desmond Ford, Daniel, pp. 172, 186, 187 12 Gane, pp. 284, 285
13 Literalmente, "tarde-mañana", pero con números grandes en hebreo se usa la forma
singular, de modo que el sentido es "tardes-mañanas".
14 Ver Siegfried J. Schwantes, "Ereb Boquer Daniel 8:14 Re-examined", en Symposium on Daniel, Daniel and Revelation Committee Series 2, Frank H. Holbrook, ed. (Silver