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7. MARCO DE REFERENCIA

7.1. Las cajas de ahorro y crédito en el mundo y en México

7.1.1. Antecedentes de las cajas de ahorro en México y en el mundo

Las cajas de ahorro están vinculadas históricamente a las instituciones de tipo de beneficencia, especialmente vinculadas a los Montes de Piedad en Italia del siglo XV y a la iniciativa de los franciscanos quienes otorgaban préstamos prendarios sin intereses para satisfacer necesidades más elementales de las personas (Historia de las cajas de ahorro españolas, 2006). Las Cajas Populares tienen su origen en el Movimiento Cooperativo que surge en la Europa del siglo XIX al estallar una situación de pobreza extrema como consecuencia de la Revolución Industrial. Partiendo de ese momento se van presentando movimientos sociales y laborales bajo la postura del cooperativismo, invadiendo paulatinamente países como Inglaterra en 1844 por los “pioneros de Rochadle”; en 1848 en Alemania por Guillermo Raiffeisen y Herman Schulze-Delitzsch; en España en 1853; en Canadá 1900; y en Estados Unidos en 1909 por el periodista canadiense Alfonso Desjardins. En España, la idea de promover Cajas de Ahorro comenzó en el Trienio Liberal de 1820 a 1823 en el marco de una sociedad en crisis por la

Guerra de la Independencia; y con el fin de luchar contra la usura que sufrían los pequeños agricultores en los momentos de malas cosechas. En 1835 el reino español impulsa en sus respectivas provincias la creación de cajas de ahorro sobre la base de los Montes de Piedad. Las cajas de ahorro fueron evolucionando en el siglo XX, sustituyendo el concepto de beneficencia al concepto de seguro social para los asalariados y las pensiones de vejez. Las cajas de ahorro se han ido convirtiendo en auténticas instituciones financieras, ofreciendo una completa gama de servicios, compitiendo con el resto de entidades bancarias, hasta alcanzar más de un 50 por ciento de cuotas de mercado (Ibid., 2006).

La historia de las cajas de ahorro populares en México esta relacionada con la promoción del movimiento Cooperativo Europeo y su vinculación por la iglesia. Llego el concepto a México en 1951 y fue promovido por el Padre Pedro Velásquez Hernández adoptando el lema “Por un Capital en Manos del Pueblo”. En este mismo año el Secretariado Social mexicano, dirigido en ese entonces por este mismo sacerdote, fundó la primera Caja Popular llamada León XIII, lo cual dio origen al surgimiento de muchas Cajas Populares, teniendo como denominador común haber nacido a la sombra de algunas parroquias. Para aglutinar y representar a estas instituciones se creó en 1951 el Comité Coordinador, cuya principal función consistía en realizar labores de promoción. En Enero de 1954 se realizó el 1er Congreso de Cajas Populares, donde se constituyó el Consejo Central para la integración y representación gremial. Al año siguiente se fundaron las Comisiones Regionales de Educación y Vigilancia, para constituir organismos de integración en el ámbito estatal. La fase siguiente de este desarrollo fue la integración de las Federaciones Estatales, las cuales eran asociaciones de Cajas Populares, sin fines de lucro, con el objetivo de promover, impulsar, coordinar y consolidar las cajas en cada Estado de la República. En 1964, se constituye la Confederación Mexicana de Cajas Populares, ocasionando un fenómeno interesante: el número de cajas disminuyó, en tanto que el promedio de socios y activos se incrementó sustancialmente. Hacia el año de 1973 se crean las Federaciones Regionales durante la asamblea de Monterrey. En este período las Cajas Populares aumentaron su ritmo de crecimiento. El 27 de diciembre de 1991 se agrega en la ley General de Organizaciones y Actividades Auxiliares de Crédito, la figura de Sociedades de Ahorro y Préstamo, buscando el reconocimiento jurídico de las Cajas Populares. En Agosto de 1994 se publica en el Diario Oficial de la Federación, las modificaciones a la Ley General de Sociedades Cooperativas, primera modificación desde su

elaboración en la década de los treinta. En estas modificaciones se integra la figura de Cooperativa de Ahorro y Crédito, aunque menciona que su operación estará basada en las reglas que determine la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. En el año de 1995 las autoridades dieron la autorización para que la Caja Popular Mexicana se constituyera como Sociedad de Ahorro y Préstamo, y el día 7 de julio de ese mismo año, fue firmada por el Sr. Guillermo Ortiz Martínez, entonces Secretario de Hacienda y Crédito Público, la resolución que permite tener una personalidad jurídica adecuada a la esencia de entidad financiera con vocación social, como lo es la Caja Popular Mexicana y la Sociedad de Ahorro y Préstamo. La Caja popular mexicana, ha logrado crecer y desarrollarse. En la actualidad tiene presencia en 24 Estados de la República Mexicana, con una cobertura de 331 sucursales. Los días 19 y 20 de Febrero 2001, se llevó acabo el 1er Congreso Nacional del Ahorro y Crédito Popular, en la ciudad de México donde se reunieron más de 750 representantes de las Asociaciones del Ahorro y Crédito Popular del país. En este congreso, se creo el Consejo Mexicano de Ahorro y Crédito Popular (COMACREP).

Estas estructuras se han ido convirtiendo a lo largo del siglo en estructuras similares a los bancos: “A lo largo de los años se ha producido un proceso de desnaturalización de las cajas de ahorro que ha hecho que en la actualidad poco tengan que ver con aquellas entidades que surgieron a principios del siglo XIX” (Sánchez, 2005). Esto se debe a la incidencia de políticas nacionales e internacionales que han venido dictando cada vez más las reglas de operación de dichas estructuras a partir de instituciones como el Banco Mundial (Ibid.).

7.1.2. La inserción de las cajas de ahorro en las políticas de desarrollo a nivel