CAPÍTULO 2 FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA 30
2.1 Antecedentes 31
Vivimos hoy en día en una sociedad globalizada donde los problemas mundiales nos afectan directa e inmediatamente. Las noticias de lo que sucede en el otro extremo del
mundo nos llegan en segundos y con ello el panorama de la visión de los reporteros. Lamentablemente, estas noticias se basan en el amarillismo donde lo importante es darle un tinte lo más dramático posible a éstas para llamar la atención del lector o espectador. Esto repercute directamente en la vida cotidiana, un mundo donde el ser humano es cada vez menos tolerante, menos respetuoso y menos considerado con el prójimo. Este mismo panorama se ve presente en las aulas escolares a todos los niveles y todas las edades donde la agresión y la intimidación se han vuelto actos comunes.
La educación en derechos humanos es uno de los instrumentos más valiosos para alcanzar los objetivos generales de justicia social, paz y desarrollo. Sus directrices fundamentales son el aprendizaje de la tolerancia, la aceptación del “otro”, de la solidaridad y de la ciudadanía fundada en la participación (Tuvilla, 1998, citado en Cárdenas y Mercado, 2004, párr. 1).
Dada la marcadamente competitiva economía globalizada del mundo moderno, la educación de calidad es uno de los activos más valiosos que una sociedad y el ser humano pueden poseer. Las habilidades son factores prioritarios para la productividad, el
crecimiento económico y así tener mejores niveles de vida (OCDE, 2006).
Consecuentemente, se ha buscado una sensibilización por parte de las escuelas para con los estudiantes hacia su comunidad mediata e inmediata, para llevar al alumnado a un análisis crítico de lo que sucede a su entorno y la influencia de los eventos mundiales sobre estos actos, un revivir de la ética y del civismo en el actuar para promover la formación de seres humanos más conscientes de su entorno y de los efectos negativos y positivos de sus actos, ciudadanos competentes y responsables que crean en su capacidad de poder hacer una diferencia (McGuire, 2007; Wan, 2006; Kennedy, 2005; Lasonen, 2005; Ukpokodu, 2003; White, 2002). “Los cambios asombrosos en el tipo de talento necesario a nivel mundial ocurrido en los últimos decenios obligan a los países a evaluar el progreso educativo de su juventud en un contexto global” (OCDE, 2006, p. 1).
De la misma manera, se observa en México que la mayoría de los idearios escolares e inclusive el artículo 3º constitucional, marcan como perfil del alumno el que tenga
características proactivas, a saber:
...desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentar en él, a la vez, el amor a la Patria, la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia; será democrático..., será nacional..., atenderá a la comprensión de nuestros problemas, al aprovechamiento de nuestros recursos..., contribuirá a la mejor convivencia humana, etc. (Dávila, 2000, párr. 10).
A lo que se aspira es a la mejora. “La globalización neoliberal ha llegado para quedarse. Ante este discurso, la lucha por la sobrevivencia es el referente formativo. Desarrollar competencias en los alumnos, tener escuelas de calidad, ser eficientes, premiar la productividad, optimizar los recursos, maximizar nuestras potencialidades” (Lozano y Campos, 2004, párr. 18). Este es el discurso que se escucha día a día y que ha llevado a que tanto el estudiante mexicano como el norteamericano, carezcan de una cultura global por no incluirse estos aspectos en el currículum formal ya que el énfasis se ha puesto en la enseñanza de las matemáticas y de la lectura (Chow, 2002, citado en Kennedy, 2005; McGuire, 2007) y lo cual se confirma con la ley promulgada por el Presidente Bush (2002) de que ningún niño debe ser dejado atrás, esperando que con esto se favorezcan las clases sociales bajas y exista menos desigualdad y consecuentemente discriminación. De igual manera durante el gobierno del Presidente Fox se buscó promover la equidad y la calidad en la educación. En éste último ámbito, se desarrollaron programas como el de Programa Escuelas de Calidad (PEC), el programa Enciclomedia, y el Programa Nacional de Lectura para despertar el amor por los libros (Entrevista con Vicente Fox Quesada, 2005, agosto). También el gobierno actual ha creado diversos programas como: el Programa para Abatir el Rezago en Educación Inicial y Básica y el Programa Oportunidades. Lamentablemente, es difícil cumplir esto ya que en México el financiamiento público a la educación representa el sólo el 80.5% del total, uno de los más bajos entre los miembros de la OCDE (Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico). “El gasto privado en educación primaria y secundaria… ha presentado cambios no significativos. Sin embargo, el gasto privado en educación superior ha incrementado notablemente, pasando del 22.6% en 1995 al 31.1% en 2004” (OCDE, 2007, citado en Alquino 2008, p. 1). Otra vez es a nivel privado y no oficial en donde se denota una preocupación por elevar el nivel educativo en México resultando ser esto una medida discriminatoria.
El gobierno federal observó que las políticas aplicadas incrementaron la brecha de desigualdad en el aprovechamiento y la calidad académica, concluyendo que el sistema aun no estaba preparado para incorporar de manera eficaz a los alumnos que se encuentran en situación de marginalidad (Aquino, 2008, p. 4).
Adicional al problema de la cobertura está el problema de la calidad educativa que debería de contemplar las necesidades de competencia, la expansión de los conocimientos y las demandas de la globalización. Estas medidas se encuentran relacionadas con la idea de la modernización, contenida ya en la reforma educativa del gobierno salinista. Sin embargo, una tendencia repetitiva en la historia de México muestra que esta concepción fue rechazada debido a la existencia de la fuerza de las tradiciones, las capacidades limitadas que se supone tiene la mente humana y la idea del nacionalismo mexicano (CEEN, 2000, citado en Aquino, 2008). Hoy en día se observa que el currículum oficial, por lo menos en México a nivel bachillerato no favorece este nuevo enfoque hacia una educación donde se promueva la formación de un ciudadano político. Por lo tanto, las instituciones tienen que indagar alternativas para buscar un acercamiento hacia la comunidad y una sensibilización de sus estudiantes hacia su entorno. Se modifican los planes de estudio, se ofrecen nuevas opciones de bachillerato o se añade al currículum ya existente materias que cumplan con los objetivos de esta nueva perspectiva educativa. En cierta instancia se sigue el
… modelo pedagógico denominado globalización de la enseñanza que en la década de los años sesenta constituye un importante antecedente en el ámbito de la didáctica. Mientras que en el desarrollo del campo del currículo fue Tyler (1949/1971) quien estableció lo que en su momento definió como relaciones verticales y horizontales del contenido (Díaz Barriga, 2005, párr. 42).
A pesar de cierta resistencia a la enseñanza de un entendimiento global, estas innovaciones curriculares se han observado más en los Estados Unidos (Kennedy, 2005) que en México. En el vecino país se busca promover en las aulas la justicia y la paz para la formación de una nueva generación de ciudadanos y líderes mundiales que tengan la visión de un mundo justo y pacífico y que tengan el deseo y posean las habilidades para llevar esto a la práctica en apoyo del desplegado de las Naciones Unidas donde se promueve una década (2000-2010) de una cultura de paz y no violencia para todos los niños del mundo (Miller, 2005). Este Manifiesto (Manifiesto2000, 2000) estable que el cultivo de la paz se da si el ser humano se compromete en su actuar diario desde el nivel familiar, el
comunitario y global a:
o Respetar la vida y la dignidad de cada persona, sin discriminación ni
prejuicios;
o Practicar la no violencia activa, rechazando la violencia en todas sus formas:
física, sexual, sicológica, económica y social, en particular hacia los más débiles y vulnerables, como los niños y los adolescentes;
o Compartir mi tiempo y mis recursos materiales, cultivando la generosidad a
fin de terminar con la exclusión, la injusticia y la opresión política y económica;
o Defender la libertad de expresión y la diversidad cultural , privilegiando
siempre la escucha y el diálogo, sin ceder al fanatismo, ni a la maledicencia y el rechazo del prójimo;
o Promover un consumo responsable y un modo de desarrollo que tenga en
cuenta la importancia de todas las formas de vida y el equilibrio de los recursos naturales del planeta;
o Contribuir al desarrollo de mi comunidad, propiciando la plena
participación de las mujeres y el respeto de los principios democráticos, con el fin de crear juntos nuevas formas de solidaridad (p. 1).
El alumno aprende a ser más tolerante si conoce otras culturas, si acepta al prójimo sin discriminación, si se desempeña en un ambiente colaborativo, si se le instruye a resolver conflictos de manera no violenta, si analiza críticamente el contenido violento de
los programas televisivos y si se le presentan modelos positivos a seguir (Kerschner, 2002). Finalmente, el servicio social es una opción viable para llevar esta cultura a la práctica pero la enseñanza debe de empezar en el aula (Miller, 2005). Esto se conoce como educación intercultural que enfatiza la justicia, la equidad y el entendimiento de la diversidad en sociedades democráticas y multiculturales. Sus orígenes están en Finlandia, pero también países con un alto índice de inmigrantes como los Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y Australia han buscado modificar su currículum (Lasonen, 2005).
Las Naciones Unidas por medio de su programa de Desarrollo Humano (PNUD) “destaca que en todos los niveles del desarrollo, existen capacidades y opciones esenciales que permiten que todas las personas participen en la sociedad, contribuyan a ella y se desarrollen plenamente” (Romero, Rivera, López y Juárez, 2000, párr. 4). La participación en uno de los diversos modelos de Naciones Unidas donde se representa una delegación de un gobierno y se participa en la toma de decisiones para buscar un mundo mejor a través de la simulación de diplomacia internacional es otra opción que ya se ha llevado a la práctica como por ejemplo en Nueva York donde por más de 33 años alumnos de escuelas preparatorias de todo el mundo han participado (Silver, 2007).
La literatura mundial, como lo son los cuentos típicos, a la vez representa un medio viable para la enseñanza del modo de vida, las creencias, los valores, las tradiciones y las culturas de otros pueblos. Al conocer la diversidad cultural se puede promover la tolerancia por medio del conocimiento, el respeto y apreciación de la forma de vida grupos humanos diferentes al propio lo cual también fomenta el vivir en paz como ciudadanos mundiales (Wan, 2006; Kerschner, 2002; White, 2002). Esto es todavía más importante en un contexto multicultural cada día más común en las escuelas en México hoy en día, en especial las escuelas particulares, laicas y bilingües.
El análisis crítico de las noticias favorece un acercamiento a otras culturas, así como un entendimiento de los conflictos que se generan, sus causas y efectos para poder sugerir soluciones y promover la paz, el ser más competentes a nivel de la economía interconectada globalmente y el administrar sabiamente los recursos mundiales (Kennedy, 2005) con base en el estudio previo de los antecedentes culturales, políticos, económicos y sociales de la región (Kreschner, 2002). Sin embargo, también es importante recalcar las similitudes entre las otras culturas y la propia. Se permite así el desarrollo de una visión de comunidad democrática, socialmente justa y humana y un afán de pertenencia mostrando un sentido de responsabilidad para la conservación de la misma comunidad que no se ha logrado por medio de la enseñanza tradicional de las ciencias sociales enfocada en un currículum monocultural que da una visión errónea del lugar que se ocupa en la sociedad global y la relación existente con otras culturas (McGuire, 2007; Ukpokodu, 2003; White, 2002). Lo importante es saber lo que significa vivir en un mundo interdependiente y una sociedad democrática, el cómo las actos del ser humano afectan al mundo, y qué acciones se deben de llevar a cabo para lograr un cambio. Para progresar políticamente y poder llevar una vida democrática, se requieren las habilidades y el conocimiento de acciones cívicas que se puede proveer a través de la enseñanza de las ciencias sociales (McGuire, 2007, White, 2002).
En Canadá el énfasis se pone en la diversidad cultural dado a que es una población de inmigrantes donde lo que se busca es una integración y un sentido de pertenencia a una comunidad. En Inglaterra, sobre todo en la enseñanza de temas religiosos, el contexto social es más amplio con una perspectiva en relación con el dilema existente en la
percepción de valores resaltando los códigos morales por los cuales se rige el ser humano. La vinculación escuela – comunidad se da más bien por medio de un trabajo voluntario
comunitario y caritativo (Evans, 2006). En Nueva Zelanda, el sistema es más tradicional con un enfoque constructivista integrando la tecnología que lleva a un mundo de
descubrimientos para los estudiantes que les permite pensar independientemente y analizar críticamente los problemas sociales involucrándolos así activamente (White, 2002).
Las escuelas tienen la responsabilidad de ofrecer a sus estudiantes un amplio rango de información para que tengan la capacidad de leer y escribir críticamente, reflexionar sobre perspectivas múltiples y contradictorias y entender la realidad en un contexto global para poder promover el cambio (Short, 1992, citado en Ukpokodu, 2003). Todo contenido, empezando por el del libro de texto hasta las noticias diarias, debe de ser analizado
críticamente y no solamente aceptado como una verdad indiscutible. Esto también evita la formación de estereotipos al cuestionarse el alumno el punto de vista expresado por el autor (DeVoogd, 2006). Recae esta función del análisis crítico sobre el docente quien debe de cambiar su perspectiva de enseñanza. En lugar de enfocar la misma en información aislada y la memorización de datos, ésta se debe de analizar desde múltiples puntos de vista para que alumno encuentre una conexión con su vida real y el aprendizaje sea significativo (McGuire, 2007; Evans, 2006). Igualmente, se le debe dar importancia a la enseñanza de eventos contemporáneos y temas globales. El tener una perspectiva global encamina al alumno a encontrar soluciones creativas a problemas internacionales (White, 2002). Entre las técnicas utilizadas por el docente están: el trabajo colaborativo por medio del trabajo en equipo o investigaciones guiadas que lleven al cuestionamiento y el análisis (Evans, 2006).