CAPÍTULO 3 10 casas para 10 Familias
3.2 Antecedentes históricos del Programa
Siete años han pasado desde que inició el programa al servicio de los alumnos y de la comunidad. Fue a finales de los 90’s, cuando a un grupo de profesores y alumnos del Tecnológico de Monterrey, conscientes de la marginación en la que viven las familias de bajos recursos y, con la inquietud de los alumnos por acercarse a los problemas reales de la sociedad desde su campo de especialidad, que surge la idea de llegar a estas comunidades y trabajar con ellas para lograr
metas en común, el desarrollo.
En los albores del año 2000, el programa 10 Casas para 10 Familias, ya se encontraba establecido como un programa de la sociedad de alumnos de la carrera de Arquitectura que trabajaba en la comunidad de Pueblo Nuevo, Municipio de Apodaca, donde se trabajó muy de cerca con el Gobierno Municipal, la Asociación Lomas del Roble y CEMEX.
En este lugar se crea el primer Centro de Educación para Autoconstrucción, lugar que serviría tanto a las familias como a los alumnos para tener un lugar de encuentro donde la educación y el esparcimiento estuvieran ligados. En este Centro de Educación, se daban capacitaciones en autoconstrucción, se estudiaban proyectos arquitectónicos de familias específicas que tenían la
intención de tener una vivienda digna donde poder crecer o superarse y criar a sus hijos. Así mismo el Centro de Educación para la Autoconstrucción, era un espacio donde la convivencia de la comunidad estaba presente y actividades recreativas diversas eran bien recibidas.
FOTO. 001 – Centro de Educación para Autoconstrucción
En esta etapa, el programa UNETEC del Tecnológico de Monterrey se une a los trabajos del programa 10 Casas con esta comunidad y emprenden en conjunto, una colaboración mutua donde se logró un impacto integral en las familias participantes, ya que mientras el programa 10 Casas para 10 Familias tocaba temas relacionados con la infraestructura de la comunidad y la vivienda, de la misma, UNETEC `brindaba otro tipo de programas enfocados a la salud, educación y bienestar integral de la familia.
A inicios del año 2001, luego de un diagnóstico proporcionado por el coordinador del programa, se toma la decisión de voltear hacia nuevos horizontes, la comunidad de Pueblo Nuevo se había desarrollado satisfactoriamente y los apoyos de otras instituciones así como del gobierno, estaban presentes y se vislumbraba un futuro de progreso para la comunidad.
Es entonces que se llega a la Colonia La Alianza, Municipio de Monterrey, de reciente creación, fundamentalmente conformada por familias reubicadas de zonas de riesgo de la capital regiomontana. Esta colonia brinda nuevos retos y ambiente de trabajo, los habitantes de esta zona
poseían una gran necesidad de tener un lugar digno donde poder desarrollarse y un lugar seguro para sus familias, estos elementos crearon un ambiente propicio para que el programa 10 Casas para 10 Familias hiciera equipo con ellos y trabajara en conjunto para realizar sus sueños y satisfacer sus necesidades.
Durante el año 2001 y el 2002, los trabajos en esta colonia fueron arduos, los coordinadores del programa buscaron el apoyo de diversas instituciones, logrando sí que el Municipio de Monterrey diera un paso firme para este apoyo, de la misma manera lo hizo FOMERREY, y a estos se les unió la Asociación Lomas del Roble y Panel Rey y Hexágonos Mexicanos por parte de la iniciativa privada. Panel Rey y Hexágonos Mexicanos, hicieron la donación de un lote de material que incluía el panel del yeso y corrugado hexagonal, que serviría como sistema constructivo para viviendas prototipo de algunas familias de esta colonia. Unas siete viviendas se concretaron con este sistema, mismo que con ayuda tanto de profesores como de voluntarios externos, se logró integrar de una manera eficiente, para hacer que estas viviendas fueran resistentes y cumplieran con los objetivos para lo que fueron creadas, brindar una vivienda digna a una familia de recursos bajos.
Durante el 2003 y 2004, se trabajó en la construcción del Centro de Educación para la Autoconstrucción en esta colonia, teniendo
algunos avances pero aún sin lograr concluirlo. Además se continuó trabajando en conjunto con la comunidad para el desarrollo de proyectos arquitectónicos, donde cada familia pudiera ver reflejados sus gustos, intereses y sueños de una casa a futuro, que estuviera hecha de acuerdo a sus gustos y necesidades.
FOTO. 003 – Alumnos trabajando, Colonia La Alianza
Ya finalizando el primer semestre del 2004, Hábitat para la Humanidad acude al Tecnológico de Monterrey, con una invitación para participar en el Proyecto Jimmy Carter 2004, que se realizaría en la ciudad de Veracruz y Puebla. Este proyecto, hace más de quince años que se realiza, y tiene la primicia de ser construcción acelerada e intensiva. Los voluntarios que provienen de todas partes del mundo, algunos con conocimientos de construcción y otros sin la menor noción, pero con muchas ganas de colaborar para lograr la meta, trabajan intensivamente durante una semana, para lograr la construcción de un determinado número de viviendas.
En el caso de Veracruz, lugar en donde el Tecnológico tuvo una importante presencia a través del programa 10x10, se construyeron 75 viviendas y los alumnos tuvieron una experiencia fatigadora y grata de haber contribuido en la construcción de una vivienda, donde el resultado de sus esfuerzos fue palpable al final de la semana.
FOTO. 004 – Alumnos trabajando, PJC Veracruz 2004
Durante el 2005, se continuó la construcción del Centro de Educación para Autoconstrucción, sin llegar a su conclusión por la falta de fluidez en los recursos para conseguir los materiales necesarios. A la par de este trabajo, se apoyó a diversas familias, con proyectos arquitectónicos, y se desarrollaron algunas propuestas de cursos de autoconstrucción de diversas áreas que pueden ser impartidos técnicos o por alumnos previamente capacitados en los cursos, a las familias que vayan a apoyar en la construcción de las viviendas.
Durante los siete años de operación, el programa ha sido manejado por varios coordinadores, quienes, desde su visión personal, han guiado al programa por diversos caminos y lo han administrado de maneras diferentes. La falta de registros donde se determinen de una manera específica los lineamientos a seguir en el programa, ha propiciado que durante las distintas administraciones, la manera de realizar las actividades no sea uniforme, provocando con esto el no poder tener una adecuada medición de los resultados alcanzados, tanto en la sensibilización de los alumnos como en el impacto que el programa tiene en la comunidad.
Durante las diferentes etapas de la Administración General del programa 10 Casas para 10 Familias, se ido evolucionando de ser solo un programa administrado por alumnos de la carrera de arquitectura, hasta llegar a ser parte del Centro de Diseño y Construcción (CDC) del Tecnológico de Monterrey, logrando con esto un mejor seguimiento y previniendo la rotación constante de coordinadores, pero sin alcanzar aún el objetivo de consolidarlo dentro de las comunidades donde ha participado y por consiguiente, no se ha cumplido con las bases necesarias para replicarlo en los otros campus del Tecnológico, como en un inicio se concibió desde su creación.
El programa 10 Casas para 10 Familias tiene como objetivo sensibilizar a los alumnos quienes a su vez tienen la responsabilidad de hacer que esa experiencia sea de provecho para su vida profesional. Este impacto en los alumnos no ha
podido ser evaluado, porque en la actualidad no existe un esquema de seguimiento del trabajo realizado por el alumno en la comunidad. Motivo por el cual no se ha podido determinar el grado de éxito del programa hacia los grupos de impacto.
FOTO. 005 – Alumnos trabajando, Colonia Pueblo Nuevo