Los capítulos 24-27 forman una sección aparte dentro del libro de Isaías, compuesta después del exilio por los continuadores de su mensaje. Con las imágenes y los símbolos propios del estilo apocalíptico, estos poemas e himnos litúrgicos anuncian la instauración del Reino de Dios, después del Juicio de las naciones y de la victoria del Señor sobre todas las fuerzas del mal. La "ciudad del caos" se derrumbará (24. 10) y en lugar de ella se alzará una Jerusalén renovada, la Ciudad de Dios (26. 1-2). Allí se reunirán los dispersos de Israel (27. 12-13), y el Señor ofrecerá en su Montaña santa un banquete para todos los pueblos (25. 6). La muerte desaparecerá para siempre y el mismo Señor enjugará las lágrimas de todos los rostros (25. 8). Estas imágenes reaparecerán más tarde en el libro del Apocalipsis, para describir las luchas de la Iglesia en la historia, el triunfo de la justicia de Dios sobre el pecado y la felicidad prometida a los herederos del Reino (Apoc. 7. 17; 21. 4).
Isaías 24
La conmoción universal
24 1 Miren, el Señor arrasa la tierra y la deja desierta, trastorna su faz y dispersa a sus habitantes.
2 Correrán la misma suerte
tanto el pueblo como el sacerdote, el esclavo como su señor,
la esclava como su señora, el comprador como el vendedor,
el que pide prestado como el que presta, el acreedor como el deudor.
3 La tierra es arrasada, sí, arrasada, saqueada por completo,
porque el Señor ha pronunciado esta palabra. 4 La tierra está de duelo, desfallece,
el mundo se marchita,
desfallecen las alturas junto con la tierra. 5 La tierra está profanada
bajo los pies de los que la habitan, porque ellos violaron las leyes, transgredieron los preceptos, rompieron la alianza eterna.
6 Por eso la Maldición devora la tierra y sus habitantes soportan la pena;
por eso se consumen los habitantes de la tierra y no quedan más que unos pocos.
La ciudad desolada
7 El vino nuevo está de duelo, la viña desfallece,
8 Cesó la alegría de los tamboriles,
se acabó el tumultode los que se divierten, cesó la alegría de las cítaras.
9 Ya no se bebe vino entre canciones, el licor es amargo para el que lo bebe. 10 Se ha derrumbado la ciudad del caos, está cerrada la entrada de todas las casas. 11 Se pide vino a gritos por las calles, se ha apagado toda alegría,
ha sido desterrada la alegría del país.
12 No queda más que desolación en la ciudad, la puerta ha sido rota a pedazos.
La salvación de un resto
13 Sí, en medio de la tierra,entre las naciones, sucederá lo que pasa con el olivo,
cuando se bajan a golpes las aceitunas, o cuando todavía quedan unos racimos, una vez acabada la vendimia.
14 Ellos elevan la voz, gritan de alegría,
aclaman desde el ponientela majestad del Señor. 15 Por eso en el orientese glorifica al Señor, y en las costas del mar,
el nombre del Señor, Dios de Israel.
16 Desde el confín de la tierraoímos cantar: "¡Gloria al Justo!".
El juicio y la victoria del Señor Pero yo digo: "¡Desfallezco, desfallezco! ¡Ay de mí!". Los traidores traicionan,
los traidores perpetran traiciones. 17 ¡Terror, fosa y red,
contra ti, habitante de la tierra! 18 El que huya del grito de terror, caerá en la fosa;
el que suba del fondo de la fosa quedará atrapado en la red.
Porque están abiertas las compuertasde lo alto y tiemblan los cimientos de la tierra.
19 ¡La tierra se quiebra, se resquebraja, la tierra se parte, se parte en pedazos, se mueve, se conmueve la tierra!
20 La tierra se tambaleacomo un borracho y se sacude como una cabaña.
Tanto le pesa su pecado
que cae y no se alzará nunca más. 21 Aquel día, el Señor pedirá cuenta al ejército de lo alto, en la altura,
y a los reyes de la tierra, sobre la tierra.
22 Ellos serán reunidos,reunidos en un calabozo, recluidos en una prisión,
y después de muchos díastendrán que dar cuenta. 23 La luna se sonrojará
porque reinará el Señor de los ejércitos sobre el monte Sión y en Jerusalén,
y ante sus ancianos resplandecerá la Gloria.
Isaías 25
Canto de acción de gracias por la salvación
25 1 Señor, tú eres mi Dios,yo te exalto, doy gracias a tu Nombre. Porque tú has realizado designios admirables,
firmemente establecidosdesde tiempos antiguos. 2 Has hecho de la ciudadun montón de escombros, de la ciudad fortificada, una ruina.
La ciudadela enemiga ya no es una ciudad, nunca más será reconstruida.
3 Por eso te glorifica un pueblo fuerte, la ciudad de los tiranos siente temor de ti. 4 Porque has sido un refugio para el débil, un refugio para el pobre en su angustia, un resguardo contra la tormenta,
una sombra contra el calor. Porque el soplo de los tiranos es como tormenta de invierno, 5 como el calor en el suelo reseco. Tú acallas el tumulto del enemigo:
como el calor por la sombra de una nube, así se extingue el canto de los tiranos. El banquete escatológico
6 El Señor de los ejércitos
ofrecerá a todos los pueblossobre esta montaña un banquete de manjares suculentos,
un banquete de vinos añejados, de manjares suculentos, medulosos, de vinos añejados, decantados. 7 Él arrancará sobre esta montaña el velo que cubre a todos los pueblos, el paño tendido sobre todas las naciones. 8 Destruirá la Muerte para siempre;
el Señor enjugará las lágrimas de todos los rostros,
y borrará sobre toda la tierra el oprobio de su pueblo,
porque lo ha dicho él, el Señor. 9 Y se dirá en aquel día:
"Ahí está nuestro Dios,
de quien esperábamos la salvación:
es el Señor, en quien nosotros esperábamos; ¡alegrémonos y regocijémonosde su salvación!". La humillación de Moab
10 Porque la mano del Señor se posará sobre esta montaña, pero Moab será pisoteado en su suelo,
como se pisotea la paja en el estercolero. 11 En medio de esto, extenderá sus manos, como las extiende el nadador para nadar; pero el Señor aplastará su orgullo,
a pesar del esfuerzo de sus manos.
12 Los baluartes inaccesibles de tus murallas, los derribó, los abatió,
los echó por tierra hasta el polvo.
Isaías 26
Canto de victoria
26 1 Aquel día, se entonará este canto en el país de Judá: Tenemos una ciudad fuerte,
el Señor le ha puesto como salvaguardia muros y antemuros.
2 Abran las puertas,
para que entre una nación justa, que se mantiene fiel.
3 Su carácter es firme, y tú la conservas en paz, porque ella confía en ti.
4 Confíen en el Señor para siempre, porque el Señor es una Roca eterna.
5 Él doblegó a los que habitabanen la altura, en la ciudad inaccesible;
la humilló hasta la tierra, le hizo tocar el polvo. 6 Ella es pisoteada por los pies del pobre,
por las pisadas de los débiles.
Salmo: la esperanza en los juicios del Señor 7 La senda del justo es recta,
tu allanas el sendero del justo.
8 Sí, en la senda trazada por tus juicios, esperamos en ti, Señor:
tu Nombre y tu recuerdo son el deseo de nuestra alma. 9 Mi alma te desea por la noche, y mi espíritu te busca de madrugada,
porque cuando tus juicios se ejercen sobre la tierra, los habitantes del mundoaprenden la justicia.
10 Si se hace gracia al malvado, no aprende la justicia:
en el país de la rectitud,obra perversamente, sin mirar la majestad del Señor.
11 Señor, tu mano está levantada, pero ellos no la ven:
¡que vean avergonzadostu celo por el pueblo, que los devore el fuegodestinado a tus adversarios! 12 Señor, tú nos aseguras la paz,
porque eres tú el que realiza por nosotros todo lo que nosotros hacemos.
13 Señor, Dios nuestro,
otros señores nos han dominado, pero a nadie reconocemos fuera de ti, solamente pronunciamos tu Nombre. 14 Los muertos no revivirán,
las Sombras no se levantarán:
tú has intervenido para exterminarlos, hiciste desaparecer hasta su recuerdo. 15 Has engrandecido la nación, Señor, has engrandecido la nación,
has manifestado tu gloria,
has ensanchado todas las fronteras del país. 16 En medio de la angustia, Señor,acudimos a ti, clamamos en la opresión,
cuando nos golpeaba tu castigo.
17 Como la mujer embarazada,que está por dar a luz, se retuerce y da gritos de dolor,
así éramos nosotros delante de ti, Señor. 18 Hemos concebido, nos hemos retorcido, y no dimos a luz más que viento.
¡No hemos traído la salvación a la tierra, no le nacieron habitantes al mundo! 19 Pero tus muertos revivirán, se levantarán sus cadáveres. ¡Despierten y griten de alegría los que yacen en el polvo!
Porque tu rocío es un rocío de luz, y la tierra dará vida a las Sombras. El castigo de los habitantes de la tierra 20 ¡Ve, pueblo mío,entra en tus habitaciones y cierra tus puertas por dentro;
escóndete por un instante, hasta que pase la ira!
21 Porque el Señor sale de su morada para pedir cuenta de su iniquidad a los habitantes de la tierra:
la tierra pondrá al descubierto la sangre derramada y ya no cubrirá a sus muertos.
El castigo de Leviatán
27 1 Aquel día, el Señor castigarácon su espada bien templada, grande y fuerte,
a Leviatán, la Serpiente huidiza, a Leviatán, la Serpiente tortuosa, y matará al Dragón que está en el mar.
El canto de la viña
2 Aquel día, canten a la viña deliciosa: 3 Yo, el Señor, soy su guardián,
la riego constantemente; para que nadie le haga daño, la cuido día y noche.
4 Ya no estoy enojado:
aunque haya cardos y espinas iré a luchar contra ellos
y los quemaré todos juntos.
5 A menos que se acojan a mi amparo, que hagan las paces conmigo:
¡sí, que hagan las paces conmigo! La expiación de los pecados de Israel
6 En los días que vendrán,Jacob echará raíces, Israel florecerá, dará brotes,
y llenará el mundo con sus frutos. 7 ¿Acaso el Señor lo ha golpeado como golpeó al que lo golpeaba?
¿Lo ha matado como matóa los que lo mataban? 8 Al expulsarlo, al despoblarlo,
has concluido tu pleito con él. Él lo arrolló con su soplo violento, en un día de viento del este.
9 Así será expiada la iniquidad de Jacob,
y este será el fruto de la remisión de su pecado: ¡él tratará todas las piedras de altar
como piedra caliza que se tritura,
los postes sagradosy los altares de incienso no quedarán en pie!
La ciudad abandonada
10 La plaza fuerte está solitaria, es un pastizal abierto,
abandonado como el desierto. Allí va a pacer el ternero,
allí se recuesta y deshoja las ramas. 11 Al secarse, se quiebran las ramas, y vienen mujeres a prenderles fuego. Porque este es un pueblo sin inteligencia: por eso su Creadorno le tiene compasión, el que lo formó no se apiada de él.
El retorno de los israelitas
12 Aquel día, el Señor trillará el grano
desde el curso del Ríohasta el Torrente de Egipto, y ustedes, israelitas,
serán espigados uno por uno.
y vendrán los que estaban perdidosen el país de Asiria y los desterrados en el país de Egipto,
para adorar al Señor
sobre la santa Montaña, en Jerusalén. ORÁCULOS SOBRE ISRAEL Y JUDÁ
En el 705 a. C., al morir el rey de Asiria Sargón II, lo sucede en el trono su hijo Senaquerib. Los pueblos vasallos aprovechan esta oportunidad para sublevarse, y la rebelión se extiende hasta Siria y Palestina. Ezequías, rey de Judá, no sólo se pliega a ella, sino que asume el liderazgo de la insurrección. Él envía mensajeros a Egipto para negociar un tratado (30. 1-7) y organiza la defensa de Jerusalén (2 Crón. 32. 1-8). Una vez más, Isaías se opone tenazmente a esas alianzas políticas y militares (31. 1). Apoyarse en las armas de Egipto es una grave falta de confianza en el poder de Dios. Asiria es un instrumento en las manos del Señor para castigar los pecados de los pueblos: cuando haya cumplido su misión, desaparecerá como los demás imperios de la tierra.
Pero las palabras de Isaías encontraron poco eco en el rey y sus consejeros. ¿No era acaso más prudente confiar en la caballería de Egipto que depositar toda la confianza en el Señor? Sin embargo, los hechos dieron la razón al profeta. Egipto fue derrotado y Judá tuvo que someterse al poder de los asirios.
Ezequías pagó un pesado tributo y Jerusalén fue sitiada. Entonces Isaías asumió una nueva actitud. Frente a la arrogancia del invasor, sus oráculos predicen la caída de Asiria y reconfortan a Judá con un mensaje de salvación (30. 27-33; 31. 8-9).
Isaías 28
La caída de Samaría
28 1 ¡Ay de la soberbia corona de los ebrios de Efraím, y de la flor marchita que lucen como adorno,
sobre lo alto del valle fértil!
¡Ay de ustedes, los volteados por el vino!
2 Miren, el Señor tiene a un hombre fuerte y poderoso: como tormenta de granizoy tempestad arrasadora, como tormenta de aguas impetuosas, torrenciales, él lo echa todo por tierra violentamente.
3 Con ambos pies será pisoteada
la soberbia corona de los ebrios de Efraím. 4 Y la flor marchita que lucen como adorno, sobre lo alto del valle fértil,
será como una breva antes del verano: el primero que la ve,
apenas la tiene en la mano, se la traga. 5 Aquel día, el Señor de los ejércitos será una espléndida corona
y una diadema de gloria para el resto de su pueblo; 6 inspirará la justicia
a los que se sientan en el tribunal, y dará fortaleza
a los que rechazan el asalto a las puertas. Contra los sacerdotes y los falsos profetas 7 Estos también se extravían por el vino
y van dando tumbos por la bebida:
sacerdote y profeta se extravían por la bebida, se aturden con el vino,
van dando tumbos por la bebida, se extravían en la visión,
titubean en la decisión.
8 ¡Sí, todas las mesas están llenas de vómitos inmundos,
no queda espacio limpio! 9 "¿A quién pretende instruir
y hacerle comprender lo que él oye? ¿A niños recién destetados,
que acaban de dejar el pecho? 10 Porque todo no es más que: sau lasau, sau lasau,
cau lacau, cau lacau,
un poco aquí, otro poco allí".
11 Ahora bien: en un lenguaje balbuciente y en una lengua extranjera,
el Señor hablará a este pueblo,
12 al que le dijo una vez: "Este es el descanso, hagan descansar al exhausto,
aquí está la tranquilidad".
¡Pero ellos no quisieron escuchar!
13 Entonces la palabra del Señorles sonará así: sau lasau, sau lasau,
cau lacau, cau lacau,
un poco aquí, otro poco allí,
a fin de que caigan de espaldas al caminar, se destrocen y queden enredados en la trampa.
El falso refugio y el verdadero fundamento puesto por el Señor 14 Por eso, escuchen la palabra del Señor,
ustedes, gente burlona, dominadores de este pueblo que está en Jerusalén.
15 Ustedes dicen: "Hemos hechouna alianza con la Muerte, hemos establecido un pacto con el Abismo.
Cuando pase el flagelo desencadenado, no nos alcanzará, porque hemos hecho de la mentira un refugio
y nos hemos amparado en el engaño". 16 Por eso, así habla el Señor:
Miren que yo pongo una piedra en Sión, una piedra a toda prueba,
una piedra angular, escogida,bien cimentada: el que tenga fe no vacilará.
17 Yo usaré el derecho como medida y la justicia como plomada.
El granizo barrerá el refugio de la mentira y las aguas inundarán el escondite.
18 La alianza que hicieron con la Muerteserá anulada y no se mantendrá el pacto con el Abismo.
Cuando pase el flagelo desencadenado,serán aplastados: 19 los arrollará cada vez que pase,
porque pasará una mañana tras otra,de día y de noche, y será algo terrible comprender el mensaje.
20 El lecho será demasiado cortopara estirarse, la manta demasiado estrechapara envolverse. 21 ¡Sí, el Señor se alzarácomo en el monte Parasím, se enfurecerá como en el valle de Gabaón,
para realizar su obra, una obra extraña, para ejecutar su tarea, una tarea inaudita! 22 Por lo tanto, dejen de burlarse,
no sea que se aprieten más las ataduras,
porque es un decreto de exterminioel que yo escuché de parte del Señor de los ejércitos
contra todo el país.
La parábola del agricultor
23 ¡Presten oído y escuchen mi voz, estén atentos y oigan mi palabra! 24 ¿Acaso el que ara para sembrar se pasa todo el día arando,
abriendo surcos y rastrillando su terreno? 25 Una vez igualada la superficie,
¿no siembra el hinojoy esparce el comino, planta el trigo en hileras,
la cebada en el lugar señalado y la espelta en sus linderos? 26 El que le enseña estas reglas, el que lo instruye, es su Dios.
27 El hinojo no se trilla con el rastrillo,
no se pasa sobre el cominola rueda del carro: el hinojo se golpea con la vara
y el comino con el bastón. 28 ¿Se tritura el grano? No, no se lo trilla indefinidamente; se hace girar la rueda del carro, se lo machaca, pero no se lo tritura.
29 También esto procede del Señor de los ejércitos, admirable por su consejo y grande por su destreza.
Isaías 29
Asedio y liberación de Jerusalén
29 1 ¡Ay, Ariel, Ariel,ciudad contra la que acampó David! Añadan un año a otro año,
que las fiestas completen su ciclo: 2 entonces yo oprimiré a Ariel, habrá gemidos y quejidos,
y tú serás para mí como un "ariel". 3 Yo acamparé contra ti, como David, te cercaré con empalizadas
y levantaré contra ti torres de asalto. 4 Abatida, hablarás desde la tierra
y tu palabra saldrá débilmente del polvo;
tu voz vendrá de la tierra,como la de un espectro, y tu palabra será un susurro desde el polvo. 5 Pero el tropel de tus adversarios
quedará reducido a polvo, y el tropel de los tiranos
será como paja que se lleva el viento. De repente, en un instante,
6 serás visitada por el Señor de los ejércitos, con trueno, fragor y gran estruendo,
huracán, tempestad y llama de fuego devorador. 7 Pasará como un sueño,una visión nocturna, el tropel de todas las naciones
que atacaban a Ariel,
todos los que combatían contra ella y su fortaleza y la tenían cercada.
8 Como el hambriento sueña que come, y se despierta con el estómago vacío; como el sediento sueña que bebe,
y se despierta exhausto, con la garganta seca, así le sucederá al tropelde todas las naciones que atacan a la montaña de Sión.
La ceguera del pueblo
9 ¡Pásmense y quédense pasmados, enceguézcanse y quédense ciegos! ¡Embriáguense, pero no con vino, vacilen, pero no por la bebida!
10 Porque el Señor ha derramado sobre ustedes un espíritu de letargo,
les ha cerrado los ojos –los profetas– les ha cubierto sus cabezas –los videntes– 11 y toda visión es para ustedes
como las palabras de un libro sellado.
Se lo dan a uno que sabe leer, diciéndole: "Lee esto". Pero él responde: "No puedo, porque el libro está sellado".
12 Le dan el libro a uno que no sabe leer, diciéndole: "Lee esto". Y él responde: "No sé leer". Contra el formalismo religioso
13 El Señor ha dicho:
Este pueblo se acerca a mí con la boca y me honra con los labios,
pero su corazón está lejos de mí, y el temor que me tiene
no es más que un precepto humano, aprendido por rutina.
14 Por eso, yo seguiré haciendo prodigios, prodigios estupendos,en medio de este pueblo: desaparecerá la sabiduría de sus sabios
y se eclipsará la inteligencia