PANORAMA CONCEPTUAL
1.2 Aproximación Cultural Juvenil.
La llamada cultura juvenil aparece como una subcultura particular, respondiendo a su manera y conviviendo con la crisis de la cultura moderna que determina las características de la época40. “La subcultura juvenil presupone que los jóvenes interiorizan un cóctel de aspectos culturales, tomados de diversas subculturas presentes en el mercado de los sistemas de significado”. Los rasgos predominantes que caracterizan esta cultura posmoderna es la velocidad y radicalidad con que ocurre, por la “comprensión del tiempo y del espacio”
38 La E.N.U, fue un proyecto de ley denominado “Escuela Nacional Unificada”, que intentó
implementar el Gobierno de la Unidad Popular. Éste proyecto apuntaba esencialmente a cambiar las bases del modelo educacional clásico chileno. El proyecto fue rechazado rotundamente por la Derecha, por la Democracia Cristiana y por la Iglesia Católica.
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Sandoval, Mario.2002. Op.Cit. Pág. 148.
40 García Delgado D.1998. Jóvenes en las estructuras: Cultural, educación, familia y política”. En;
JUVENTUD LATINOAMERICANA EN LOS PROCESOS DE GLOBALIZACIÓN. Editorial de Buenos Aires. Págs. 51-54.
García Delgado (1998), menciona otro rasgo característico de ésta época, el de la “crisis de certezas”, el retiro de los grandes proyectos colectivos y de la voluntad de transformación global (ausencia de ideales, de utopías y declive de la vida pública), por un énfasis en la libertad, el desarrollo personal, la creciente preocupación por la performance individual y el éxito. Agrega que el Neoliberalismo aparece como una afirmación radical de compromiso por una causa. Es la aparición del “gran vacío” y de la cultura de la “descreencia”.
Para continuar con algunos rasgos característicos de la cultura juvenil, se hace necesario mencionar ciertos “comportamientos”, que surgen a la luz de ésta posmodernidad y que García Delgado41, nos invita a analizar:
- 1.2.1 La cultura del “ya fue”; Esta alude a la crisis de la temporalidad, de lo histórico y de la proliferación del futuro. Se trata de la vigencia del presente y de la imposibilidad de narrar o de continuar alguna historia o tradición. Tiene que ver con el imperio de la moda, con que todo se gasta y nada perdura. En los jóvenes se da por un lado, la sensación de estar mejor dotados para aguantar y asimilar los cambios y el ritmo acelerado que ello provoca, pero por el otro, la experiencia de estar en una sociedad regida según modelos que no son los propios.
- 1.2.2 La cultura del cuerpo: -Pienso luego existo”, a la sensación, a una mayor valoración de lo corporal y de lo subjetivo, “Al siento, luego existo” de la posmodernidad. En la juventud lo corporal es importante porque produce reconocimiento del grupo de pares, de aceptación de sí mismo para obtener aprobación social.
- 1.2.3 La cultura Consumista: Orientación centrada en la adquisición de bienes, la exhibición y ostentación como elementos centrales de la identidad. Mientras una parte de la población padece los problemas del
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consumo, otro es víctima de la exclusión, de no poder consumir. A la vez que se ofrece a todos estos bienes y servicios u oportunidades, no se posibilita de la misma manera las condiciones reales para su acceso.
Luego de haber vinculado el tema cultural de los jóvenes desde lo social, se hace menester operacionalizar dicho concepto, desde la “capacidad productiva y creadora del ser humano, ésta capacidad creativa es la que distingue al ser humano como ser social, es la capacidad de producir más allá de su propia naturaleza, no sólo cuestiones materiales, sino signos y símbolos, es la creación de un mundo comunicativo y de un mundo de lenguaje”. En este sentido “toda persona es creadora de cultura”, todo ser humano es culto42
Desde este mundo comunicativo, a través del lenguaje, Aldo Callagni, propone un nuevo paradigma para comprender a los jóvenes, desde lo lingüístico43, a través de las interpretaciones de Heidegger, y los redescubrimientos de Nietzsche , denominado “una ontología del observador”, desde esta perspectiva, la observación y la descripción serán modos de ser de un observador o de una comunidad de observadores, somos observadores de la realidad- en tanto que observadores constituimos un mundo- y lo que aprehendemos como fenómenos del mundo tiene que ver con distinciones en el lenguaje. En otras palabras somos seres lingüísticos; desde este modo de ser, es que aprehendemos los otros modos de ser. Ser “joven” es una distinción que nosotros, como observadores que somos, adscribimos a cierta comunidad de personas.
Desde esta perspectiva se asumiría al joven desde el observador que soy, como el modo se ser de los seres humanos. El tener que dar sentido a la vida, desde una perspectiva particular, otorgando un periodo de tiempo a una parte de sus miembros, en una cierta edad, para ejercer funciones de absorción del bagaje
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Diccionario Teológico Latinoamericano.1993. Ediciones Rahue. Centro Ecuménico, Diego de Medellín. Santiago de Chile 1993.
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Calagni Aldo. 1998. Juventud como factor de interrupción e innovación. En; JUVENTUD LATINOAMERICANA EN LOS PROCESOS DE GLOBALIZACIÓN. Editorial Buenos Aires. Págs. 139-152.
cultural, así como ser un elemento renovador de los modos de ser permitidos en ella. Desde esta postura el observador el que yo sostenga que tal fenómeno tiene tales o cuales características o carece de estas o aquellas, es un juicio que yo hago como observador, este juicio no pertenece a la cosa del fenómeno juzgado, sino que es un juicio del observador. Esto conlleva para la distinción de ser joven, una nota “moral” de “deber ser” de expectativas de comportamiento. “Yo” (nosotros), determino con mi juicio lo que a los jóvenes “les falta” “lo que deberían aprender”, para llegar a ser “adultos”. Paradigma interesante de “observar”, si pensamos el problema de la juventud desde una mirada Adultocentrica.
Duarte Klaudio44, se refiere al Adultocentrismo como una matriz de las miradas tradicionales, que sitúa lo adulto como punto de referencia para el mundo juvenil, en función del deber ser, de lo que se debe hacer para ser considerado en la sociedad (madurez, responsabilidad, integración al mercado de consumo y de producción, reproducción de la familia, participación cívica, etc.)
Ahora, los jóvenes también formarían parte social desde su observación, emitiendo juicios hacia los adultos, esto se daría a través de observar la ambigüedad del mundo adulto, ya que éste por un lado admira y por otra parte desconfía de ellos.
A través del poder de la autodeterminación, somos animales de poder, “desde el dominio de nuestra tradición”; los jóvenes están sin poder, son impotentes. Públicamente no participan en los partidos políticos tradicionales, económicamente pareciera que aceptan pasivamente el sistema imperante, aunque este más bien los margine que beneficie directamente y culturalmente parecen aceptar una ironía y distante pasividad, la irrupción de modelos extraños de convivencia, y el quiebre de los modelos tradicionales.
44 Duarte Klaudio. 2006. “La construcción de lo juvenil en nuestras sociedades”. Una mirada desde
las culturas juveniles. En; CARPETA DE TRABAJO. Material de apoyo técnico. “Ocupas tus ganas… Ocupa tu escuela”. Santiago. Pág. 3, 4.