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a su vez desarrollan dos niveles de análisis diferentes para un mismo concepto.

1.2.6. ASPECTOS DE BIEN PÚBLICO DEL CAPITAL SOCIAL

El capital económico permite la inversión en capital físico, bienes tangibles. De este modo se transfiere la propiedad en exclusiva al actor, lo que redunda en que los beneficios irán destinados a quien realiza un esfuerzo inversor. Los réditos de esta inversión son disfrutados directamente por el propietario del capital físico, ya que son bienes privados. Respecto al capital humano la inversión que se realiza sobre este se manifiesta a través de sus efectos

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indirectos. El hecho de realizar esta inversión repercute en diferentes ámbitos, tales como el estatus, el reconocimiento social o profesional a través de la adquisición de habilidades y conocimientos permiten la obtención de ocupaciones con mejores retribuciones económicas (Coleman, 1988). Es esta, y no otra, la manera en que una institución educativa como la universidad proporciona a sus estudiantes una mejora social resultante de la inversión en capital humano y económico.

Por el contrario, el capital social no se comporta de la misma manera. Actúa de un modo diferente a los otros dos capitales anteriormente citados, pues no se trata de una forma de capital privativo. Se caracteriza por ser un bien público que beneficia a un conjunto de actores que forman parte de una misma estructura (Coleman, 1988)56. Este capital nace si los integrantes de una misma estructura, grupo o comunidad, contraen algún tipo de “obligación” generando en el demandante un compromiso de retribución o devolución, aportando a su vez su disposición para con los demás miembros de la red su voluntad de ayuda mutua. Este es el modo en el que se genera capital social. Debemos de hacer dos aclaraciones sobre el capital social, en primer lugar se trata de un elemento intangible basado en vínculos informales, por lo que las relaciones formales e institucionales quedan excluidas. En segundo lugar, el capital social debe ser entendido como público porque emana de estos vínculos; nadie puede apropiarse de un vínculo en exclusiva, porque implica que el individuo interactúa y se relaciona con otros.

Las estructuras formales tales como un organismo institucional oficial o una institución formal proveen a los individuos de recursos a través de sus servicios públicos, lo que solventa de una forma autosuficiente una determinada carencia. Al hacer uso de estos servicios no se contrae obligación alguna, por lo que no se genera capital social. Según Coleman (1988) esto es en

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(Coleman ,1988:76) En este apartado el autor hace referencia a que el capital social no repercute directamente sobre aquella o aquellas personas que realizan la inversión en él, sino que generan un capital social que puede ser usado por todos los miembros de una misma estructura. De este modo, se pueden lograr beneficios pero siempre indirectamente en forma de acceso a favores, información u otra clase de recursos, normalmente de índole inmaterial.

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cierto aspecto contraproducente, porque este tipo de relación no aporta ningún potencial a la comunidad y tampoco favorece la cooperación entre sus miembros, ni motiva hacia la acción colectiva.

Uno de los factores que determina la inversión en capital social o la inhibición hacia la acción es la fiabilidad del a propia estructura. Pese a que no todos los actores de una misma estructura escogen de la misma manera proceder a una inversión de forma calculada con el único fin de obtener beneficios personales, los integrantes de una misma comunidad deciden invertir en este tipo de capital si perciben de ésta que les aporta la suficiente confianza como para saber que sus esfuerzos serán recompensados. Esto siempre que hablemos en términos de coste-beneficio, porque debemos recordar que el capital social requiere de una inversión constante para su mantenimiento e incremento, al igual que la estructura en el que se integra57.

Por tal motivo, la fiabilidad de la estructura facilita la acción de los actores y la ausencia de esta inhibe la acción individual y colectiva. Puesto que en toda inversión siempre se generan expectativas de retorno, persistentemente se busca una respuesta positiva por parte de los otros integrantes de la estructura ante las acciones que realiza un actor (Coleman, 1988). En relación a aquellos actores que invierten en una estructura porque de ella se derivan bienes o recursos de los que se benefician directamente, Coleman (1988) escribe: “Algunas formas de capital social tienen la propiedad de que pueden beneficiar a aquellos que invierten en ellas; consecuentemente, los actores racionales no dejarán de invertir en ellas58”. Aunque cabe destacar que esto puede derivar en un desequilibrio, Coleman (1988) expone un ejemplo para ilustrar este punto, en él implica a organizaciones que producen bienes para el mercado y

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Tal y como se ha expuesto anteriormente, la confianza o fiabilidad de la estructura se encuentra íntimamente ligada con los mecanismos de cierre, las obligaciones que contraen los miembros de un mismo grupo a la hora de acudir a otros actores de la estructura para obtener algún tipo de acceso a recursos deben ser sancionadas o recompensadas eficazmente a través de mecanismos de autocontrol de la propia estructura de carácter interno.

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aquellas que no lo hacen59, aquellas que no producen beneficios materiales. En las organizaciones que producen bienes la inversión en términos generales será mucho mayor, ya que las asociaciones que producen bienes para el mercado pueden apropiarse de los beneficios de una manera privada acumulando de este modo capital tangible.

Pero la cualidad fundamental del capital social se sustenta sobre la base de que se trata de un bien público que es un recurso determinante en muchos aspectos de la vida de la personas a las que afecta, y por lo tanto, condiciona sus acciones. En este sentido Coleman (1988) 60 señala que su existencia beneficia a todos los miembros de una misma comunidad, escapando del control del actor que invierte en él, ya que en muchos de los casos el actor puede no estar interesado generar capital social, pero a través de sus actuaciones lo produce.