1. ASPECTOS FÍSICOS

1.3.3. Aspectos estructurales

En cuanto a la parte estructural, el mapa de van Es (1975) hace una interpretación estructural del área costera como formada por pliegues amplios de orientación general NNE-SSW (INGEOMINAS, 2003 en prensa), en tanto que Etayo – Serna (1983; En: Alcaldía Municipal de Francisco Pizarro, 2004), lo describe como de pliegues imbricados con convergencia oeste, que incluyen escamas de corteza oceánica.

La franja de colinas bajas del Terciario limita al oriente con el sistema de fallas inversas del Chocó, que se extiende desde Panamá hasta el Ecuador y marca el límite de la cordillera Occidental y al occidente con el sistema de fallas inversas de la cordillera Pacífica (Martínez, 2000). Más localmente los límites son el sistema de fallas del Atrato, con un ramal que sigue la línea costera actual, denominado Falla de Remolino-El Charco y Falla Naya-Micay, que se extienden desde la bahía de Buenaventura hasta cabo Manglares. Gómez (1986; En: Alcaldía Municipal de Francisco Pizarro, 2004), indica que esta falla presenta signos de tectonismo reciente. Hacia el norte y cortándola trasversalmente se encuentran las fallas Garrapatas y Buenaventura que delimitan el paleoalto fisiográfico de Buenaventura (Alcaldía Municipal de Francisco Pizarro, 2004).

La falla Remolino – El Charco se extiende desde punta Cascajal hasta el SW de Tumaco y aparentemente es la causante del levantamiento progresivo de la zona que atraviesa y el basculamiento del bloque oriental hacia el SW y el bloque occidental hacia el NE; tiene expresión superficial sobre los sedimentos cuaternarios y evidencias de neotectonismo en la punta Cascajal. En el sector Norte de la ensenada de Tumaco donde desplaza rocas de la Formación Naya-Guapi, y se extiende hasta la bocana del río Guapi. En el área de estudio esta estructura se manifiesta por una serie de anomalías geomorfológicas, que según Gómez (1986;

En: Alcaldía Municipal de Francisco Pizarro, 2004), son producto de la actividad tectónica reciente en la llanura del Pacifico; La primera es la denominada anomalía del brazo Chanzará;

el río Iscuandé tiene un brazo que se abre paso por entre los pantanos de transición por un tramo de 7 km con dirección NE y al encontrar rocas de la Formación Naya-Guapi cambia su rumbo hacia el NW.

La anomalía de Guapi en la que el gran meandro del río Guapi, parece controlado por el afloramiento de rocas terciarias, con relieve de colinas de contorno sospechosamente recto que se ubica al W de esta población. Estas anomalías están alineadas y coinciden al sur del área con tramos rectos o, curvas muy cerradas en los cauces de algunos ríos, de donde se propone que se puede tratar de una posible falla de rumbo sin que se pueda inferir el tipo de movimiento.

No se observan en el terreno evidencias de desplazamientos asociados a esta estructura, lo que se puede explicar por que atraviesa, lodos y sedimentos no consolidados que no se deforman permanentemente.

Esfuerzos compresivos importantes ocasionaron grandes fallas inversas y plegamientos en las unidades litológicas de la cordillera Occidental; movimientos más recientes han producido un fallamiento perpendicular a la directriz de la cordillera Occidental, aparentemente fallas transcurrentes que tienden a dislocar la cordillera como es el caso de una pequeña falla que encauza el bajo Micay y de la falla de Tumaco, con un rumbo N45ºW (CCCP, 1998). También actividad tectónica reciente o fallamiento activo parece presentarse asociado a la falla que cruza el caserío de Zaragoza en el bajo Micay; tiene dirección NE-SW que se prolonga hasta el río Naya y afecta sedimentos del Terciario tardío.

El efecto sobre los sedimentos del Terciario tardío es evidente en la falla que controla el curso del río Micay desde la desembocadura del río Siguí hasta el estuario y que lleva una dirección NW-SE y en la falla paralela a la antes mencionada, al noreste del curso del río Chuaré y que cruza la cordillera desde la planicie de Popayán hasta la llanura Pacífica (Galvis et al., 1990).

El estudio de las deformaciones a lo largo de la costa ha mostrado una tendencia hacia la subsidencia del sector al sur de Buenaventura, en tanto que hacia el norte, hay algunos sitios que parecen estar levantándose y otros subsidiendo (Martínez, 2000).

1 . 4. G E O M O R F O L O G Í A

La planicie costera de la UAC-LLAS está muy influenciada por las mareas, debido al régimen mesomareal existente. Con base en su influencia se consideran las distintas geoformas según se encuentren en el dominio supramareal 1o intermareal2.

Oertel & Leatherman (1985; En: Martínez, 2000), describen las geoformas mencionadas para ambos dominios, como ambientes del sistema de islas barrera. Estos ambientes han sido denominados por sus autores como: zona continental, laguna trasera, bocanas y deltas de marea, isla barrera, plataforma de la isla barrera y frente de la isla.

La zona continental forma el límite hacia tierra del sistema de islas barrera y favorece la formación de la laguna anterior. En el área de estudio está representada por el relieve montañas y las colinas bajas remanentes de la erosión de los sedimentos del Terciario y los valles aluviales y terrazas que limitan los pantanos de manglar y de transición. Localmente hay plataformas de abrasión elevadas asociadas a las colinas y abanicos aluviales.

La laguna trasera corresponde actualmente a algunas pequeñas lagunas y a una laguna colmatada, que forma un terreno cenagoso, conocido como pantanos de manglar y de transición, disectados por esteros y que se inundan durante las pleamares.

Las bocanas y deltas de marea conforman bajos que se localizan cerca de las bocanas en donde la interacción de la corriente fluvial y las mareas propician la acumulación de los sedimentos; su crecimiento puede dar lugar a alteraciones importantes en el oleaje y las corrientes y a que sean colonizados por vegetación. Se denominan deltas de flujo cuando se localizan al interior de las bocanas y están regidos por la corriente ascendente de marea. Los deltas de reflujo se localizan fuera de las bocanas y responden a las corrientes descendentes de marea. Las llanuras intermareales se extienden entre los deltas de reflujo y el límite exterior de los pantanos de manglar.

La isla barrera propiamente dicha es un cuerpo arenoso elongado, localizado entre los pantanos de manglar y las playas y limitado por bocanas y estuarios. Esta acumulación está por encima de los niveles de más alta marea por lo que localmente se conoce como firme y es ampliamente utilizado en la agricultura. Crece a partir de la progradación de cordones litorales por lo que pueden observarse en los cortes a través de ellas.

1 En el dominio supramareal los terrenos no están sujetos a inundaciones periódicas producidas por las mareas altas o por los represamientos de los ríos o esteros, sólo se inundan bajo condiciones extremas de pluviosidad, crecientes fluviales u oleajes extremos. Las unidades geomorfológicas presentes corresponden al relieve montañoso y de colinas, las planicies aluviales y terrazas bajas y las islas barrera.

2 En el dominio intermareal se ubican los terrenos sometidos a las inundaciones periódicas originadas por las mareas altas y los represamientos de los ríos y esteros; constituyen la mayor parte del área cubierta por depósitos cuaternarios y la que experimenta una dinámica de cambio mayor. A este dominio pertenecen las llanuras intermareales y los pantanos de manglar y transición (CCCP, 1998).

La plataforma de las islas barrera corresponde a la estructura sobre la cual se asienta la isla y que para el caso de Colombia no se conoce.

El frente de la isla está conformado por las playas y la plataforma continental hasta los 100 m de profundidad. Las playas son la expresión más notable y alcanzan hasta 400 m en marea baja; se forman espigas favorecidas por la dirección de la corriente de deriva, que a veces alcanzan los deltas de marea.

A continuación se describen las unidades geomorfológicas cartografiadas de acuerdo con lo reportado en la información secundaria, los análisis de imágenes de satélite y los chequeos de campo realizados para tanto para la zona costera del Cauca como para la de Nariño (Ver Anexo Cartográfico, Mapas de Geomorfología Cauca y Nariño-Sur).

In document UNIDAD AMBIENTAL COSTERA DE LA LLANURA ALUVIAL DEL SUR (UAC-LLAS) PACÍFICO COLOMBIANO: (página 45-48)