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La caracterización de los hogares para conocer el ambiente entorno a la calidad de vida se basó en la variable ingresos principalmente para esta investigación, de esta forma se revela información de ingresos totales, rurales y urbanos y que consecuentemente, se podrá identificar los niveles de desigualdad de una forma más objetiva.

Según el Banco Central de la Republica Dominicana (2000) establece que existe una dificultad en la captación y en la estimación final de los ingresos provenientes de los

miembros del hogar y de la propiedad, que radica el temor de que estos ingresos sean comparados con los declarados para fines impositivos y en la reducida cobertura de informantes con este tipo de ingreso.

No obstante, los ENIGH son una fuente de información muy importante para caracterizar y cuantificar la distribución del ingreso de los hogares. Por tanto, esta variable parece ser el indicador más apropiado para medir su nivel de vida. Es importante aclarar que los recursos de que dispone el hogar en un momento determinado no dependen solamente de sus ingresos corrientes, ya que la venta de sus activos podría generar ingresos extraordinarios que harían incrementar temporalmente sus ingresos. Lo mismo podría suceder si el hogar recibe indemnizaciones por despido, premios de azar, herencias, etc.

En América Latina, el concepto de ingreso del hogar que se utiliza en sus encuestas realizadas de presupuestos familiares, se refiere al ingreso percibido en un periodo determinado, el cual se define como el valor monetario (ingreso monetario) y en especie (ingreso no monetario) recibido por los miembros del hogar por concepto de remuneración de los asalariados, renta empresarial y renta de la propiedad; y las transferencias corrientes recibidas de otros agentes económicos, a excepción de las transferencias sociales en especie otorgadas por el gobierno.

En general, las definiciones de ingreso empleadas en esta investigación de ingresos de los hogares se refiere al ingreso monetario, dado que los Censos de la Población permiten distinguir la fuente de los ingresos, así entonces no solamente nos referimos a ingresos monetarios sino que en particular a ingresos monetarios producto del salario, de renta y de las transferencias fuera del hogar, ya que normalmente se indaga sobre los ingresos devengados por los miembros del hogar. Otra aproximación sería llegar al ingreso total y descontarle los gastos no imputables al consumo. En definitiva, el interés estriba en determinar si los ingresos de los hogares permiten financiar su consumo y otra serie de gastos, que en teoría, no forman parte del mismo.

La mayor proporción de los ingresos de los hogares depende de los generados por una ocupación, sea realizada de manera dependiente como es el caso de los asalariados o de manera independiente como los trabajadores por cuenta propia con o sin empleados, por lo que, normalmente se indagan con mayor profundidad.

Así, en el total de las remuneraciones de los asalariados recibidas por el empleado, teóricamente se incluyen todos sus componentes regulares o de carácter extraordinario en efectivo y en especie y las contribuciones sociales de los empleadores en beneficio de éstos. Cabe destacar, que en este último caso, los informantes desconocen el monto que sus empleadores destinan a contribuciones, por lo que normalmente, se estima para fines de la cuenta de hogares a través de fuentes externas a las encuestas realizadas previamente, como es el caso del pago del seguro social.

La forma de captación de los ingresos por trabajo independiente son las más variables, debido a las dificultades antes indicadas. Sin embargo, es posible considerar dos formas alternativas de registros: la primera sería solicitar el monto efectivamente obtenido de la ocupación, es decir, la cantidad de dinero que el trabajador por cuenta propia retira en un período determinado. En la segunda modalidad, se indaga sobre el resultado neto de la operación del periodo, o sea, que el informante debería estimar sus ventas o ingresos y descontarle sus gastos. Aunque esta última forma de registro, generalizada en América Latina, puede resultar mejor, si persiste el problema de que los gastos del hogar y los correspondientes al negocio no están totalmente separados.

En adición a los ingresos por ocupación, existe un conjunto de otros ingresos que representan un insumo importante para el análisis de las condiciones de vida de los hogares, como son ingresos de la propiedad y las transferencias recibidas de otros agentes económicos, sobre las cuales ha profundizado menos. Sin embargo, en países como República Dominicana, el nivel de las transferencias recibidas del exterior en dinero y en

especie definitivamente inciden en la distribución del ingreso de los hogares y su capacidad de consumo.

Dentro de los ingresos no monetarios, se pueden distinguir los que se originan por participar en el proceso productivo como trabajador dependiente (remuneraciones en especie) o independiente ( autoconsumo y retiro en especie de establecimiento del cual es propietario el hogar) y los que son recibidos sin contrapartida (transferencias en especie).

Con relación a las transferencias en especie se ha hecho, hincapié en la necesidad de estimarlas, aunque se reconoce las dificultades para su valoración. Un buen indicador sería utilizar su valor del mercado para valorarlas, sin embargo, es importante señalar que en muchos casos, el receptor lo desconoce, por lo que, el valor declarado puede estar distorsionado por la percepción del declarante.

Es importante señalar que en adición a los ingresos monetarios y no monetarios que constituyen los ingresos corrientes que los hogares devengan en un período determinado, existen otros ingresos que se refieren a flujos monetarios recibidos en contra partida por la disposición de activos financieros y no financieros denominados ingresos de capital (Banco Central de la Republica Dominicana, 2000; p. 32-33).