Una parte importante de los programas nacionales de nutrición se desarrollaron haciendo uso de la asistencia alimentaria procedente del exterior. Los convenios para el ingreso de ayuda alimentaria externa a Colombia tuvieron lugar entre 1954 y 1975, alcanzando su mayor flujo durante los años sesenta. Se trataba de la recepción de alimentos donados por los EEUU, que eran distribuidos como suplementos nutricionales mediante
19 Ibid.
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programas dirigidos a población susceptible de padecer deficiencia proteica energética. La ayuda alimentaria como la ayuda al desarrollo20, fue promovida por las Naciones Unidas como una estrategia económica para: deshacerse de los excedentes; mantener los ingresos de las granjas internas; desarrollar mercados externos para productos agrícolas norteamericanos; ejercer influencia política; todo esto con la excusa de servir a metas humanitarias21.
El despliegue de la ayuda alimentaria tuvo como antecedente cardinal la ley 480 de Ayuda y Desarrollo de Comercio Agrícola de EEUU del año 1954. En 1962 una modificación de esta Ley de 1954 sobre la donación de sobrantes agrícolas, planteó esta donación como una ayuda para los países necesitados y para promover el desarrollo en áreas subdesarrolladas, disponiendo de los excedentes agrícolas de la Commodity Credit Corporation en la ejecución de proyectos de desarrollo de “gobiernos amigos” o de organizaciones de voluntariado. La reforma planteaba que tales recursos debían destinarse preferiblemente a proyectos de desarrollo “donde grandes elementos de la población están subempleados o desempleados y desnutridos”, y donde por consiguiente gran parte de los obreros involucrados estén “dispuestos a aceptar alimentos como pago parcial de sus sueldos”.22 Los proyectos ideales a los que se dirigía esta ayuda eran la apertura de terrenos, reforestación, proyectos de sanidad, construcción de carreteras y puentes, irrigación y sistemas de drenaje, estabilización de la tierra, recolección de aguas, construcción de escuelas comunales y represas para distribuir las aguas. En el documento se señalaba igualmente que los alimentos disponibles para efectos de donación serían los siguientes, en cantidades que no se podían prever con anticipación: leche en polvo, aceites vegetales y manteca, mantequilla y aceites de mantequilla, trigo, harina de trigo, bulgur (sic.), algodón, maíz, harina de maíz, sorgo, cebada y arroz.
Otra forma de empleo de los excedentes agrícolas estadounidenses fueron los programas de alimentación infantil los cuales consiguieron a la larga crear mercados
20
“transferencia de recursos que pasa de los gobiernos o las instituciones del Norte industrializado a los gobiernos empobrecidos del Sur”. Puede ser bilateral: de un gobierno a otro; multilateral: contribuciones de diversos países canalizadas a través de una institución internacional; o privada, ver George, 1980.
21
Murdoch, 1980, p. 141 22
significativos para productos como la leche. Fue una práctica ampliamente difundida en los países pobres y también fuertemente criticada, por que exigía de los gobiernos receptores altos costos de administración, almacenamiento y transporte. Por otra parte se consideró que generaban dependencia psicológica, nutricional y política23. “Aunque los primeros programas diferían entre sí, solían ser en pequeña escala y tenían el patrocinio de los grupos privados de caridad, dirigidos específicamente a los niños más pobres y a menudo destinados únicamente a la distribución de leche. Conforme evolucionaron los programas, los gobiernos comenzaron a asumir el patrocinio, distribuyendo una mayor variedad de alimentos y abarcando a los niños de todos los niveles económicos”24. Como veremos esta descripción refleja fielmente lo que ocurrió en Medellín con el programa CARE y el Patronato Escolar.
El planteamiento de esta modalidad de ayuda ejemplifica su concepción como una modalidad de caridad o beneficencia internacional, la cual se materializó en Colombia hasta 1974 a través del programa nacional PRONENCA. La ayuda alimentaria externa que ejecutaba el PRONENCA, procedía de dos fuentes básicamente:
1. El Programa Mundial de Alimentos (NU/FAO), que operaba mediante convenios directos con el gobierno, y
2. El gobierno de los Estados Unidos (CCC/AID), el cual se ejecutaba a través de las agencias voluntarias CARE y CRS/ Caritas.
El Plan Nacional de Alimentos para el Desarrollo – PLANALDE –, fue concebido para coordinar la distribución de los recursos alimentarios externos y nacionales, en función del desarrollo económico y social del país. Este propósito era perseguido mediante las siguientes acciones a realizar por las entidades estatales competentes:
1. Canalización de toda la ayuda alimentaria proveniente del exterior hacia proyectos priorizados por el Departamento Nacional de Planeación.
23
Berg, 1975, p. 207. 24
44 2. Aplicación de criterios técnicos nutricionales en:
- la selección de los grupos de población que se debían beneficiar con la ayuda alimentaria, - definición de las raciones de acuerdo a la producción y disponibilidad de alimentos, los hábitos, ingresos y otros factores,
- planeación de programas paralelos de educación nutricional.
3. Canalización física de toda la ayuda alimentaria externa, a través del Instituto de Mercadeo Agropecuario IDEMA.
La coordinación entre los proyectos del PLANALDE estaba a cargo de un comité en el Departamento Nacional de Planeación, el cual buscaba la máxima coherencia posible entre los diversos proyectos o programas que se ejecutaran con ayuda alimentaria. Las agencias ejecutoras debían responsabilizarse del desarrollo del PLANALDE en el nivel periférico:
- el Ministerio de Gobierno y los gobiernos departamentales en diversos programas de desarrollo;
- el Ministerio de Educación Nacional en programas de alimentación escolar a través de las escuelas primarias y de los Centros de Educación Agropecuaria;
- el Instituto de Crédito Territorial, en los programas de erradicación de tugurios;
- el SENA en los programas de alimentos para los cursos de capacitación y aprendizaje del nivel medio;
- el Ministerio de Agricultura, INCORA y la Federación de Cafeteros en los programas de diversificación agrícola, y finalmente,
- el Ministerio de Salud y el ICBF a través del PINA, en el PRONENCA.25