PARTE V: LA ESTRUCTURA INSTITUCIONAL DEL MERCADO
V.15. B El Problema de los Ciclos Económicos
El segundo de los problemas que Röpke consideraba relevante en una economía moderna, sometida a la división del trabajo, era el de los ciclos económicos. Como hemos visto, el dilema básico de la moderna división del trabajo para Röpke consiste en que a medida que se produce su efecto positivo, es decir el aumento de la productividad económica, por otra parte se manifiestan sus problemas, encarnados en una mayor inestabilidad al que se ve sometido el propio sistema económico. En este sentido la división del trabajo operando a través de los mercados, hace que se puedan generar dificultades en hallar la situación de equilibrio: “Cuanto mayor sea el escalonamiento de la división del trabajo, tanto más crece la productividad, pero con ella crece también la fragilidad del sistema económico frente a perturbaciones del equilibrio.”284
Uno de los efectos económicos más graves sobre la capacidad de lograr el equilibrio que se produce sobre una economía de mercado moderna sometida a la división racional del trabajo, cosa que se verifica en la moderna economía industrializada por contraposición con la agricultura, es el problema de los ciclos económicos. En su principal obra sobre los ciclos Röpke asocia estrictamente su aparición y existencia con el desarrollo del sistema económico moderno en régimen de división del trabajo e industrialización: “El ciclo económico es ante todo una fluctuación que afecta al segmento industrial- comercial del sistema económico, mientras que la agricultura, especialmente, sigue más sus propias leyes de movimiento y desarrollo... En esta conexión es esencial recordar que la naturaleza cíclica de las fluctuaciones en la historia económica puede ser verificada a partir de que la superestructura industrial-comercial del sistema económico adquirió proporciones visibles...”285
Bemerkungen zum Monopolproblem,“ Referat auf der internationalen Konferrenz über das Monopolproblem, Schweizerisches Institut für Ausslandforschung, Zürich, 3 Juli, 1953. Pg.4
283
“Die Konkurrenzwirtschaft ist es auch, die die Fortexistenz des Eigentums, dem in unserer Gesellschaftsordnung eine zentrale Bedeutung zukomt, gegen die sozialistischen Angriffe sichert, während der Monopolismus die Eigentumsidee untergräbt (undermines)… Die Stellung des Eigentums ist schwach (debil, mala) im Monopolsystem und stark im Konkurrenzeigentum.” „Monopol oder freie Konkurrenz. Ein Grundproblem der Wirtschaftsorganization nach dem Kriege,“ Non ausgewalte Werke 1048.
284
IEP, pg. 218.
285
“The trade cycle is foremost a fluctuation affecting the industrial-commercial section of the economic system, while agriculture, especially, more or less follows its own laws of movement and development… In this connection it is essential to remember that the cyclical nature of the fluctuations in economic history can only be established from the moment when this industrial-commercial superstructure of the economic system assumed visible proportions…” C&C, pg. 20. Señala asimismo en su obra sistemática más definitiva sobre el tema que al inicio del capitalismo no existía el ciclo económico, propiamente
Por esta razón Röpke dedicó a este tema una parte importante de sus estudios produciendo varias obras importantes al respecto.286 Recordemos aquí que durante los primeros años de la carrera de Röpke se produjo en la economía internacional la devastadora crisis de los años 30 en la que Alemania tuvo un papel significativo.287 En la descripción que realiza Röpke de las consecuencias de las depresiones (momento bajo del ciclo) uno de los elementos más perjudiciales es el desempleo, tanto de los trabajadores como de los medios de producción, asimismo, veía estos fenómenos económicos conectados con otros extra-económicos de mayor alcance:
“El desempleo es un reflejo de las pérdidas monetarias y materiales, y de la contracción de la actividad económica que caracteriza a la crisis y la depresión. Paralelamente a los trabajadores despedidos, están las empresas cerrdas, las máquinas paradas, una masa de fracasos y quiebras con todas las tragedias humanas ligadas, las redistribuciones del ingreso y la riqueza (en la proporción a las dimensiones del boom) que tienen lugar independientemente de la culpa o el mérito. Finalmente, existen una serie de efectos más remotos entre los cuales merecen especial atención el descenso en la tasa de matrimonios y nacimientos, el aumento de la tasa de mortalidad, la caída en el nivel de vida, el aumentos de la criminalidad, y, por último, el aumento de la agitación social y política.”288
De este modo, para Röpke, el problema de los ciclos económicos es uno de los principales problemas que presenta la economía de mercado como ha ido evolucionando históricamente. Como hemos mencionado, asimismo, en el núcleo del problema de los ciclos Röpke sitúa la conexión con una extensa y compleja división del trabajo.
dicho, sino crisis especulativas pequeñas, como por ejemplo la famosa crisis de los tulipanes de 1637 en Holanda. En ese entonces y hasta principios del siglo XIX la estructura capitalista sólo era una pequeña parte de la economía. Pero con posterioridad a las guerras napoleónicas se vuelve parte más importante de la misma y se generalizan los ciclos.
286
Algunas de las principales obras de Röpke sobre el tema de los ciclos son: Die Theorie der Kapitalbildung. Tübingen 1929. 39 S; Krise und Konjunktur. Leipzig 1932. 141 S; Crises and Cycles.
London 1936. XII und 224 S; “Konjunkturtherorie und Konjunkturpolitik.” Bankwissenschaft Nr. 9 und 10 vom 1. und 15. August 1925; “Praktische Konjunkturpolitik, die Arbeit der Brauns-Kommission.”
Weltwirtschaftliches Archiv, Oktober 1931; “Trends in German Business Cycle Policy.” Economic Journal, September 1933: S.427-441.
287
Una idea ilustrativa de su impacto en el autor, creemos, se puede vislumbrar a través del siguiente pasaje: “…we may safely say that the great depression condemned twenty to thirty millions, together with their families, to keep their hands idly in their pockets… at a moment when gigantic masses of raw materials and foodstuffs are glutting the markets and so much industrial plant is lying idle…”, C&C,
pg.56.
288
“Unemployment is a reflection of the monetary and material losses and the general contraction of economic activity which characterize the crisis and depression. Corresponding to the dismissed workmen, there are the closed workshops, the rusting machines, a mass of failures and bankruptcies with all the human tragedies bound up with them, the redistributions of incomes and wealth (in proportion to the dimensions of the boom) which take place irrespective of guilt or merit. Finally, there is a series of more remote effects among which special attention may be drawn to the decline in the figures of marriages and births, the rise in the death-rate, the fall in the standard of living, the increase in criminality, and, lastly, the intensification of social and political unrest.” C&C, pg. 140-41.
“La única manera de entender el fenómeno de las fluctuaciones y disturbios económicos, es comprender desde un comienzo que nuestro orden social es un sistema económico basado sobre la dvisión del trabajo llevada hasta sus límites extremos. En todo estudio de las crisis y los ciclos, debe ser captado desde un principio que en una organización complicada hasta el extremo como la del presente, unida por el vínculo de las decisiones voluntarias, la cooperación sin fricciones no puede ser esperada...”289
Por otra parte el aumento en el grado de extensión y complejidad de la división del trabajo lleva a mayores esfuerzos por parte del sistema para readaptarse, es decir para sostener el equilibrio. Hemos visto como también la contracara positiva reside en la mayor productividad, es decir en una oferta mayor de bienes y servicios a menores precios: “La susceptibilidad del proceso económico a las perturbaciones del equilibrio crecen en la medida de la división del trabajo, pero así también lo hace la productividad del proceso económico como un todo.” 290
Los elementos que tiene aparejado esto, desde el punto de vista de la explicación de los ciclos, son tres. En primer lugar que la oferta y la demanda están separadas por el intercambio y por tanto son susceptibles de des-coordinarse. Asimismo no sólo se pueden dar desajustes en los bienes y servicios finales, que se destinan a los consumidores, sino que estos a su vez ligados a los bienes intermedios [sobre todo insumos], implican desajustes en las proporciones de ambos tipos de bienes: “Si la división del trabajo como tal demanda que los productores deben estimar cada uno la demanda del otro correctamente, para evitar las perturbaciones del equilibrio, la técnica especial de producción conectada con este sistema de división del trabajo conduce a la necesidad de estimar correctamente también la demanda de productos intermedios, y el volumen de los productos intermedios debe ser mantenido en una proporción acertada con respecto al de los productos finales, y esto a pesar de las dificultades relacionadas en el proceso de producción caracterizado por ser demandante de tiempo.”291
En segundo lugar, y dado que una economía con un elevado desarrollo de los mercados y de la división del trabajo es imposible sin un sistema monetario y crediticio, éste de por sí implica nuevos desafíos al equilibrio. Desde el punto de vista macroeconómico la existencia de dinero amplifica el problema de la posible desconexión entre oferta y demanda dado que esta última se expresa más rápidamente por la existencia de los medios de pago modernos e imprime al proceso productivo una velocidad de adaptación
289
“The only way to understand the phenomena of economic fluctuations and disturbances, crises and unemployment, is to realize at the very outset that our present social order is an economic system based upon division of labour carried to its extreme limits. In any study of crises and cycles, it must be realized from the first that in such a vastly complicated, knife-edged economic organization as that of today, held together by the bond of voluntary decisions, frictionless co-operation cannot be expected.” C&C, pg.70.
290
“The susceptibility of the economic process to disturbances of equilibrium grows with the degree of division of labour, but so does the productivity of the economic process as a whole.” C&C, pg.71.
291
“If the division of labour as such demands that the producers should estimate each other’s demand for goods correctly, in order to avoid disturbances of equilibrium, the special production technique connected with this system of division of labour leads to the further necessity of correctly estimating also the demand for intermediate products, and the volume of the intermediate products must be kept in the proper ratio to that of the final products, and this despite the difficulties involved in the time-absorbing character of our production process.” C&C, pg.72. La última afirmación de la cita que hace referencia a la relación entre bienes finales e intermedios parece provenir de la teoría austriaca de la imputación, ver Menger Carl, Principios de economía política, Ed. Orbis, 1985. aunque Röpke nunca lo cita.
y flexibilidad creciente: “Más aún, es importante notar que la libertad en la aplicación del ingreso monetario está indisolublemente ligada con el principio regulador de nuestro sistema económico... Como el equilibrio económico sólo puede ser mantenido si las partes de la producción corresponden con la aplicación de los ingresos individuales (mientras que esta aplicación puede variar más rápidamente que los componentes correspondientes de la producción), es obvio que esta libertad de consumir y de ahorrar es una fuente más de perturbaciones de orden económico.”292
Desde el punto de vista macroeconómico la existencia del dinero y el crédito acentúa el carácter indirecto del sistema económico y se constituye en un fenómeno nuevo con sus propios problemas, como por ejemplo la desconexión entre ahorro e inversión:293 “En adición a la división del trabajo, la pronunciada y creciente importancia de la producción de bienes de produccción, y el especial principio regulador de nuestro sistema económico, existe el hecho de que nuestra economía descansa sobre el uso de la
moneda y el crédito, una muy seria fuente posterior de problemas.”294
Estas características que hemos expuesto se ponen en juego, y pueden producir los disturbios en el equilibrio del sistema, cuando se dan se dan shocks que motivan procesos de ajuste. Un caso especialmente importante es el de los shocks debidos a cambios tecnológicos en la producción u organización, o en la ampliación o descubrimiento de nuevos mercados. Este, para Röpke en coincidencia con buena parte de la tradición económica del mundo germánico, es en definitiva el núcleo del cambio económico que se produce de forma endógena en el sistema:295 “En otras palabras, el ciclo debe ser considerado como la forma típica de crecimiento de la economía capitalista. En esta luz la crisis y la depresión aparece como un dolor creciente del sitema económico del que no podemos escapar en la medida en que el desarrollo económico procede por saltos en lugar de deslizarse en un crecimineto contínuo. La historia de los ciclos y las crisis nos enseña que los aumentos de a saltos de la inversión que caracterizan cada auge están genralemente conectados con algún avance técnico... Parece como si nuestro sistema económico reacciona al estímulo de un avance técnico con la rápida y completa movilización de todas sus fuerzas internas en aras de hacer todo en el tiempo más breve posible. Pero esta aceleración tiene que ser llevada a cabo
292
“Furthermore, it is important to note that freedom in the application of money income is indissolubly bound up with the regulating principle of our economic order… As the economic equilibrium can only be maintained if the component parts of production correspond to the application of the individual incomes (while this application can be more quickly changed than the corresponding components of production), it is obvious that this freedom to consume and to save is a further source of disturbance of the first order.”
C&C, pg.76.
293
Röpke siguiendo el consenso económico de la época señala que la teoría moderna del ciclo se centra en la explicación de la inversión. Por eso como desarrollaremos en extenso en el capítulo VI.20. La Política Anti-cíclica de la parte VI. ORIENTACIONES DE POLÍTICA ECONÓMICA, el núcleo del debate acerca de los ciclos económicos está íntimamente relacionado con ella: “Modern trade cycle theory is unanimous concerning the fundamental principle that the alteration of boom and depression is first and foremost an alteration in the volume of long term investment and thus in the activity in the industries producing capital goods.” C&C, pg. 25
294
“In addition to the division of labour, the pronounced and growing importance of the production of producers goods, and the special regulating principle of our economic system, there is the fact that our economy rests upon the use of money and credit, a further very serious source of trouble.” C&C, pg. 76
295
La principal obra que destaca esta tesis como centro de la teoría económica es el conocido libro de Schumpeter Joseph A., Teoría del desenvolvimiento económico, Fondo de Cultura Económica, México, 1967, (Theorie der wirtschaftlichen Entwicklung, 1911).
evidentemente con el costo de las perturbaciones del equilibrio que es superado lentamente en el período de la depresión.”296
El cambio técnico-organizativo es impulsado por la ‘racionalización’ económica, la cual es susceptible de diferentes ritmos. Estos cambios producen una serie de reacomodamientos que se multiplican como en reacción en cadena por la existencia de interrelaciones, establecidas a partir de la división del trabajo. Estos cambios generan recursos desempleados (capital y especialmente trabajo) momentáneamente hasta que se reorientan a nuevos destinos más productivos. Los reacomodamientos se realizan, por otra parte en el tiempo en un proceso dinámico, el cual es muy importante, y depende de la flexibilidad del sistema económico: “hemos adquirido los primeros elementos para un examen crítico de la racionalización... hemos declarado arriba que no podemos tener demasiada sino siempre demasiado poca racionalización. Esta proposición no excluye la posibilidad que la dirección, alcance y timing de la racionalización hayan sido elegidad incorrectamente de modo que condzcan a una disrupción de la proporcionalidad en la estructura de producción. El efecto de ello en su aplicación social es que el trabajo desplazado en primera instancia por la racionalización permanece desempleado por un largo tiempo. Indudablemente los efectos derivan de la racionalización, que conduce eventualmente a la reabsorción en el proceso productivo de los desempleados... Pero este proceso de compensación requiere tiempo y tanto más, cuanto más inelástico haya devenido el sistema económico a través de las rigideces salariales o la inelasticidad del sistema de crédito.”297
Ahora bien, una pregunta central con respecto al problema de los ciclos, es la cuestión de si con ella se debe abandonar la tradición clásica, que viene desde Smith, y que sustenta la idea de la auto-organización del mercado. Con respecto a esta pregunta puede haber diversas respuestas. Por un lado está la posibilidad de enfatizar la capacidad de llegar al equilibrio y de su auto-regulación del mercado, asignando la
296
“In other words, the cycle is to be considered as the typical form in which the growth of the capitalist economy takes place. In this light the crisis and depression appear as growing pains of the economic system from which we cannot escape so long as economic development proceeds by jumps instead of moving in a smooth even rise. The history of cycles and crises teaches us further that the jumpy increases of investment characterizing every boom are usually connected with some definite technical advance… It seems as if our economic system reacts to the stimulus of some technical advance with the prompt and complete mobilization of all its inner forces in order to carry it out everywhere in the shortest possible time. But this acceleration and concentration has evidently to be brought at the expense of a disturbance of equilibrium which is slowly overcome in the time of depression.” C&C, pg.98. Asimismo afirma que: “the origins of this proposition can be traced back to the early under-consumptionists (Lauderdale, Malthus, Sismondi and others). It was developed further by Marx. The same trend of thought has been followed up by the Russian Tugan-Baranowski who is, not quite correctly, usually regarded as the real founder of this modern over-capitalization theory. His work has been developed further with some substantial modifications by Spiethoff and from there onwards the concept has become common property through the writings of Cassel, Schumpeter, Aftalion, Bouniatian, D.H.Robertson and others.”
297
“We have by now already acquired the first essentials for a critical examination of rationalization… we declared above that we cannot have too much but always only too little rationalization. This proposition does not exclude the possibility that the direction, extent, and tempo of rationalization may have been wrongly chosen so as to lead to a disruption of the proportionality in the structure of production. The effect of this in its social application is that the labour displaced in the first instance by the rationalization remains unemployed for a long time. Undoubtedly effects ensue from the rationalization, which lead eventually to the reabsorption into the productive process of those rendered unemployed... But this process of compensation requires time and this all the more, the more inelastic the economic system has become through wage rigidities or through the inelasticity of the credit system.”