• No se han encontrado resultados

Bienvenida por el Rector de la Universidad Nacional de Río

In document Anales tomo XLVIII 1994 (página 191-194)

Ing Agr. Alberto Cantero Gutierrez

SEÑORAS, SEÑORES:

Quiero darles la bienvenida a nuestra Universidad y pedirles que acepten nuestro reconocimiento por el alto ho­ nor que significa para la Universidad Nacional de Río Cuarto esta jerarquía de la presencia de todos ustedes. Muy especialmente - señor Vicegoberna­ dor, que está a cargo de nuestro go­ bierno provincial - la deferencia que usted ha tenido de acercarse hasta esta casa de estudios, nos llena de or­ gullo, más aún en esta etapa de la vi­ da de nuestras instituciones donde tantas cosas estamos haciendo juntos para el desarrollo económico, para el progreso social, colaborando nuestra Universidad en el campo que le com­ pete, que es la generación del conoci­ miento, la generación de la ciencia, el desarrollo de la cultura y-colaborar en todos los procesos de educación de nuestra juventud y de nuestra socie­ dad. Es muy importante y nos senti­ mos muy honrados por su presencia. Muy especialmente nos queremos re­ ferir a lo que significa volver a tener a

la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria en el ámbito de esta Uni­ versidad Nacional. Recordamos hoy aún, que hace doce años que tuvimos también otra sesión de la Academia de Agronomía y Veterinaria en nuestra Universidad, coordinada entonces por un profesor ilustre y un abnegado

científico de las ciencias agropecua­ rias de Argentina, en ese momento Rector de esta Universidad, el Ing. Agr. Milán Dimitri hoy ha poco desa­ parecido. Realmente esa actividad académica que tuvimos en ese mo­ mento, nos permitió reflexionar a la comunidad universitaria sobre los grandes problemas que la enseñanza y la investigación científica en las ciencias agropecuarias estábamos te­ niendo por esa etapa compleja y dura de nuestra historia institucional de Ar­ gentina. Fue muy importante señor Presidente - usted estuvo presente - para el desarrollo académico de esta Universidad esas jornadas que tuvi­ mos con ilustres pensadores, con ilus­ tres académicos, con ilustres científi­ cos de nuestra Patria. Nos permitió discutir, nos permitió analizar y sobre todo nos permitió a muchos ir encami­ nando actividades en el orden acadé­ mico y en la organización institucional, que hoy con un sereno orgullo pode­ mos decirle a la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria y con mu­ cha modestia, que progresó la Univer­ sidad, progresó en base a muchas re­ flexiones, con todos los tropiezos que son propios de nuestra historia de los seres humanos, pero también con mu­ cho tesón y con mucho empuje. Pode­ mos hablar de más de 400 trabajos científicos que nuestra Universidad produce anualmente, podemos hablar

hoy de nuestros 500 profesionales que egresan por año y podemos ha­ blar hoy de un sistema académico de formación permanente de nuestros docentes a través de una estructura­ ción de la formación de posgradua­ ción, la cual entendemos indisoluble­ mente ligada al mejoramiento de la enseñanza en todos sus ámbitos. Con sereno orgullo también, decimos que esta reunión de hoy es muy impor­ tante para esta Universidad. Si bien el

motivo ya no es que podamos reflexio­ nar sobre las nuevas fronteras del co­ nocimiento, sobre todo en una etapa como la que está viviendo el mundo, una etapa de globalización no sólo de la economía y de los espacios entre las comunicaciones, sino estamos viviendo también una globalización en la trans­ ferencias de conocimientos y de tecno­ logías, donde cada vez tenemos con más palpable claridad que el progreso económico y el desarrollo social de los pueblos está indisolublemente ligado a que exista un sistema científico y un sistema tecnológico capaz de transfor­ mar los conocimientos científicos en tecnologías apropiables y aprovecha­ bles por toda una comunidad. En estas etapas donde las fronteras del conoci­ miento cada vez son más difusas e in- terconectadas, poder tener a una Aca­ demia Nacional en la sede de una Uni­ versidad realmente es un acto señero.

Pero les decía que si bien hoy no va­ mos a estar reflexionando sobre la ciencia, vamos a poder ser testigos de otro tipo de reflexiones, que para esta Universidad también la llenan de orgullo.

El estar la Academia Nacional selec­ cionando a un pionero, a un hombre de nuestro Río Cuarto, a un hombre que este Rector se siente honrado de contarlo entre sus colaboradores, ha­

berlo seleccionado como merecedor de este importante premio que una empresa vinculada al desarrollo agro­ pecuario ha estimulado, nos parece realmente importantísimo.

Pero sobre todo nos parece importan­ te como hecho cultural. Estamos ha­ blando de que se ha seleccionado pa­ ra ser merecedor de un premio a un profesional que tiene como cultura la racionalidad del largo plazo y a estas etapas así tan cambiantes de la vida de los pueblos, poder estar distin­ guiendo a alguien que apuesta en el mediano y en el largo plazo, poder es­ tar diciendo que alguien merece un premio porque está trabajando en lo que es la calidad de vida, la calidad del ambiente, lo que es el estar acu­ mulando riquezas a través de la rein­ versión de los excedentes que una so­ ciedad genera en su propio lugar, es estar también premiando a una nueva cultura - tal vez no nueva, es la vieja y antigua cultura - pero tal vez sea nue­ va para muchos que estamos total­ mente compenetrados con el desarro­ llo global de Argentina.

Y cuando vemos estos actos, creemos realmente que la Academia, además de todo lo que merece un trabajo técni­ co, nosotros nos adherimos fuertemen­ te en lo que hace al premiar una cultu­ ra, la cultura de estar absolutamente compenetrado, absolutamente entra­ ñado con lo que es una región, con lo que es un ambiente y con lo que es la generación de la riqueza en el media­ no y en el largo plazo, es decir, es el estar compenetrado con el desarrollo histórico y permanente de una socie­ dad y de una comunidad. De ahí nues­ tra adhesión, de ahí nuestro orgullo, y de ahí nuestras felicitaciones.

También queremos agradecer la pre­ sencia de una empresa de la jerarquía

internacional que tiene Massey Fergu­ son y testimoniarles el reconocimiento de esta Universidad por estar incenti­ vando y destinando recursos en lo que es el progreso técnico de los profesio­ nales de las ciencias agropecuarias. Nos adherimos con estas palabras entonces, a este acto, el cual senti­ mos absolutam ente como propio. Nos adherimos también a un nuevo

festejo de la enseñanza de las cien­ cias agropecuarias en la República Argentina, que es dentro de pocos días y distinguidos señores, ésta es la Universidad de todos, por supues­ to que es la de ustedes y distingui­ dos académicos gracias por estar presentes en nuestra casa. Por su­ puesto señor Gobernador, ésta es la casa suya. Muchas gracias.

Apertura del acto por el

In document Anales tomo XLVIII 1994 (página 191-194)