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1.Una introducción al vídeo en arteterapia.

2. Un trabajo en proceso y multidisciplinar: grabar, visionar, editar, analizar.

2.1. La cámara en las sesiones.

“La cámara no hace más que registrar la decisión tomada por el ojo”. Henry Cartier-Bresson. ¿Qué pasaría si todos los días grabaras la misma escena? (aunque sea en condiciones similares de luz y con la misma cámara) ¿La harías siempre igual?

¿Qué pasa si todos los días ves la misma escena? ¿Las sensaciones y el resultado serían los mismos? Un pequeño gesto, un estado de ánimo, un pequeño temblor ya lo cambia todo.

Debido a su gran potencial simbólico, la cámara de vídeo no tiene por qué ser un elemento pasivo en las sesiones de arteterapia, puede pasar a ser una herramienta de creación.

La cámara tiene un ojo a través del que se mira y se graba lo que hay alrededor. Capta una realidad que acontece y nos la devuelve embotellada, encriptada, distanciada, renovada, mágica.

La reflexión a la que nos invita Marián López-Fernández desde su libro Memoria, ausencia e

identidad se centra en este caso en el dibujo, pero guarda una íntima relación con lo que tratamos

de desarrollar a lo largo de este capítulo:

“Dibujar implica observar. Observar implica tiempo, detenerse y fijar nuestra atención sobre una parcela de esa realidad que hemos elegido. Realizamos complicadas operaciones mentales en un breve espacio temporal: seleccionamos, abstraemos, convertimos un mundo en tres dimensiones, en movimiento y en color en algo bidimensional, fijo y en muchas ocasiones monocolor. La realidad ya no está allí, está aquí. El resultado no es la realidad, es nuestra experiencia sobre el hecho de contemplar la realidad. Una realidad que se transforma en acontecimiento propio a través de nuestro cuerpo: de nuestra percepción, de nuestro sistema cognitivo capaz de seleccionar, abstraer y sintetizar, y que comprende de repente, por ejemplo, cómo crece una hoja, sus complejas o aparentemente sencillas simetrías, las relaciones de proporción entre el objeto que dibujamos y su entorno, y de éste con nosotros mismos”.89

2.1.1. Introducción: el vídeo. Darse a conocer. Conocer el mundo.

Resulta fascinante la diversidad. No estamos solos, cada persona que nos rodea muestra unas capacidades de lo más variado. Es apasionante ir dejando que cada persona, cada cuerpo, nos sorprenda, nos brinde su particular manera de moverse por el mundo y de ver la realidad.

Mostrar lo cotidiano, hacer partícipes a los demás de nuestra vida diaria, es una tarea compleja y parcial. Nunca podemos llegar a abarcar todo lo que ocurre, nuestro día a día está plagado de hechos que son imposibles de trasmitir de manera íntegra en los minutos de una conversación telefónica con nuestra familia, en un álbum de fotos en internet o a través de un vídeo de cinco minutos. De esta forma solo describimos una parte mínima de lo que pasa a nuestro alrededor. Sin

embargo, sirven para despertar curiosidad en aquellos que nos observan o nos escuchan, hacerles partícipes de vidas diferentes, acercarlos a nuevas realidades y proporcionarles una nueva manera de ver el mundo y de enfrentarse a lo que pasa en el transcurso de su propia vida.

El sociólogo y también escritor Erving Goffman, ha sabido acercarse a través de la dramaturgia y el realismo literario a una descripción del espacio social, dentro de la sociología de la vida cotidiana. Estudió las unidades mínimas de interacción entre las personas centrándose en grupos reducidos, diferenciándose así de la mayoría de estudios sociológicos que se habían hecho hasta el momento, siempre a gran escala.

En su obra La presentación de la persona en la vida cotidiana90, Goffman utiliza la metáfora teatro/

teatral, para denominar el comportamiento de las personas en una realidad determinada. Considera a las personas con un enfoque de actores dramáticos, definiendo así las actuaciones de los individuos en sus interacciones, como si de una obra de teatro se tratase.

Goffman parte de la base de que cuando nos mostramos ante otras personas intentamos generar, de forma consciente o inconsciente, una determinada impresión de quiénes somos. Para ello interpretamos el papel que queremos trasmitir. Así toda interacción social es una performance creada para la audiencia.

Goffman utiliza todo tipo de términos extraídos del mundo del teatro: la acción se desarrolla en un escenario que condiciona en gran parte la obra (son muy diferentes las pautas de comportamiento en una iglesia y en una discoteca); la obra es preparada en los bastidores (backstage) (por ejemplo el espejo en el que se ensayan expresiones faciales); los actores usan para hacer más creíble su papel un vestuario y un atrezo adecuados (Goffman usa el ejemplo de la fuerza simbólica que tienen la bata blanca y el estetoscopio en la relación entre médico y paciente).

Y es ahí, en ese gran teatro que es nuestra realidad, donde la cámara de vídeo entra en acción, la cámara y las imágenes que genera permiten a su autor observarse, conocerse y descubrir el mundo que lo rodea.

Nuestra vida, la cotidianidad, nuestro entorno, su luz, sus sonidos, los lugares ocultos y los secretos que encierran, conforman el escenario propicio si estamos dispuestos a sumergirnos en el universo de la creación.

El artista Hans Peter-Fieldman presta especial atención a esos momentos poéticos que pueden darse en la cotidianidad: “No me interesan los grandes acontecimientos de la vida. Tan solo 5 minutos del día resultan interesantes”.91

90 GOFFMAN, E. (1993). La presentación de la persona en la vida cotidiana. Buenos Aires: Amorrortu.

91 En referencia a la pieza “Juego de sombras” de Hans Peter-Fieldman dentro de la exposición “Objetos desclasificados” Caixa Forum Barcelona. Del

2.1.2. El vídeo como medio alternativo de comunicación.

Grabarse. Mirarse. Ser mirado.

La cámara de vídeo es una compañera en nuestro día a día, se ha convertido en una forma habitual de comunicarnos con los demás, poco a poco nos vamos familiarizando con su uso. Cada vez son más los dispositivos que permiten obtener imágenes en movimiento, y, debido a esta gran variedad, la forma de grabar y de ver las imágenes está en constante evolución. Una muestra es el cambio de la clásica orientación horizontal de los registros en vídeo a la vertical, impensable hace unos años, ya que actualmente a la posibilidad de grabar vídeos desde cualquier teléfono móvil, se le suma la facilidad de poder compartirlos y visualizarlos desde el propio teléfono simplemente disponiendo de conexión a internet.

Todos esos instantes cotidianos compartidos encierran pequeños retratos de nuestro mundo, de nuestra forma de percibirlo, verlo y mirarlo, es una forma de decir a los demás cuál es el lugar que ocupamos, de forma ilustrativa, descriptiva, disfrazada o falseada, ya que la cámara es solo una herramienta al servicio de la persona que hay detrás.

Y eso es algo fundamental que no podemos olvidar. Tras el objetivo de la cámara hay una persona que elige un encuadre, un ritmo, una luz determinada, dispone los elementos a grabar. La cámara es un medio con el que comunicarse con los demás, que nos permite mostrar nuestra realidad desde nuestra mirada personal y subjetiva.

2.1.3. La acción de grabar.

Ya lo decía Cartier-Bresson al inicio de este capítulo: “La cámara no hace más que registrar la decisión tomada por el ojo”.

La acción la inicia la persona que está detrás del objetivo de la cámara.

¿Qué es aquello que nos impulsa a grabar? ¿Por qué tomamos ese encuadre como primer fotograma y no otro? ¿Por qué imprimimos ese ritmo a nuestros movimientos? ¿Qué enfocamos? ¿A qué nos acercamos con el zoom? ¿Qué nos hace pararnos? ¿Qué cosas pasamos por alto? ¿Seguimos un guión o simplemente una ruta aleatoria? ¿Estamos registrando algo que sucede o estamos creando algo para que suceda delante de la cámara?

Estas y otras muchas cuestiones surgen antes, durante y después de llevar a cabo la acción de grabar. Nos permiten tener una visión más completa de lo que está ocurriendo. En la acción de grabar reside uno de los ejes fundamentales de la creación en vídeo.

Y para llevar a cabo esa acción de grabar es necesario contar con una cámara de vídeo que se adapte a nuestras necesidades.

Descubramos diferentes tipos de cámaras y su posible ubicación, con el fin de profundizar en esta parte del proceso.

2.1.3.1.Tipos de cámaras.

Las cámaras para la grabación de video podemos dividirlas en tres tipos: las cámaras que capturan las imágenes en una película, que se denominan cámaras cinematográficas o de cine, las que capturan las imágenes convirtiéndolas en información electrónica analógica o digital, llamadas videocámaras o de televisión y las cámaras incorporadas en los dispositivos móviles, que, pese a capturar la imagen de una forma similar a las videocámaras digitales se diferencian de aquéllas por estar incorporadas en dispositivos que no solo sirven para grabar.

Las cámaras cinematográficas. La subdivisión viene dada por el tamaño de su soporte. -Domésticas: cámara de 8mm.

-Semiprofesional: cámara de 16mm. -Profesional: cámara de 35 mm.

Videocámaras. La subdivisión se determina por el tamaño del sensor, lo que hará variar su precio. -Domésticas: no poseen objetivos intercambiables ni permiten un control manual de la imagen. Cada vez se reduce más su dimensión, son de manejo sencillo. El tamaño del sensor suele ser de 1/6 o 1/4 de pulgada.

-Semiprofesionales: ofrecen gran calidad y permiten un discreto control de la imagen mediante una serie de menús electrónicos y botones situados en el cuerpo de la cámara. De mayor dimensión que las domésticas. No disponen de lentes intercambiables y sus sensores rondan un tamaño de 1/3 y 1/2 de pulgada.

-Profesionales: ofrecen una calidad óptica muy alta y permiten un control total de la imagen. Éstas sí ofrecen la posibilidad de utilizar lentes intercambiables, aunque el tamaño es considerablemente mayor por lo que se suelen adaptar al hombro del operador. Constan de tres sensores, de 2/3 de pulgada.

Las cámaras integradas en dispositivos móviles.

Son de manejo sencillo, se encuentran en diferentes dispositivos: móviles, tabletas, videoconsolas portátiles, ordenadores o cámaras de fotos. Los vídeos obtenidos son de baja calidad, pero tienen la ventaja de que son fácilmente descargables y, al ser archivos poco pesados, son mucho más manejables e incluso se pueden compartir sin utilizar cables, por medio de internet.

En las sesiones de videoarteterapia lo habitual es utilizar videocámaras digitales y, sobre todo, cámaras integradas en dispositivos móviles ya que lo que se persigue no es la calidad de un producto acabado sino poder agilizar el proceso y que no existan impedimentos técnicos. De esta forma el vídeo se presenta como una herramienta de creación accesible, económica y de fácil manejo.

2.1.3.2. Características y funciones de la cámara de vídeo digital

La calidad de una videocámara viene determinada por tres factores principalmente: calidad de la óptica, calidad del sensor y el tipo de compresión que aplique la videocámara.

Las videocámaras digitales actuales son muy sofisticadas a nivel técnico: existen verdaderas miniaturas con pantalla LCD, que además disponen de visor, compensación de contraluz, zoom óptico y digital, micrófono incorporado y habitualmente ofrecen la posibilidad de hacer fotos. Revisaremos las funciones generales de la cámara: los objetivos, los sensores CCD, visores, micrófonos, entradas y salidas, ajustes manuales, imágenes fijas y efectos especiales, para determinar la solución que mejor se adapte a las necesidades de cada propuesta, de cada sesión y de cada paciente.

Objetivos e iluminación

Las cámaras que utilizan los aficionados tienen un objetivo integrado no intercambiable, esas son las que de forma habitual se utilizarán en las sesiones de arteterapia.

En cuanto a la iluminación, las cámaras incluyen funciones que permiten tomar imágenes nocturnas, medición de la luz existente y adaptación del objetivo para captar la mayor calidad de imagen posible. Zoom óptico y digital

Las cámaras tienen dos tipos de zoom: óptico y digital. El zoom óptico permite ampliar el objetivo sin perder calidad o nitidez de la imagen. Cuanto mayor sea el zoom óptico de nuestra cámara, más posibilidades tendremos de enfocar paisajes, objetos o personas que se encuentran lejos. El zoom digital, sin embargo, amplía los píxeles y puede distorsionar las imágenes de forma abrupta.

Sensores y Resolución

La calidad de las películas depende del CCD (Charge Coupled Device) de la cámara. El CCD es un sensor electrónico que transforma la energía luminosa en los pixeles que conforman las imágenes. Cuanto mayor sea el número de píxeles, mayor es la resolución, y una alta resolución corresponde a una mejor calidad.

Visores y LCD (pantalla de visión)

que sale en el encuadre de la cámara. La pantalla LCD tiene la misma función que un visor, pero las imágenes mostradas son más grandes.

Micrófonos y sonido de alta calidad

Para obtener un buen sonido, es fundamental atender a la colocación del micrófono. Un micrófono montado en la parte delantera garantiza una captura adecuada de los sonidos emitidos por los sujetos que se están filmando, mientras que los micrófonos instalados por encima de la videocámara suelen servir para dar una mejor calidad de sonido a los comentarios del que realiza la toma. Configuración manual

Se pueden obtener mejores resultados de la grabación si sabemos configurar los ajustes manuales necesarios.

-Apertura: ajusta la cantidad de luz que llega al sensor de la cámara.

-Velocidad de obturación: permite aumentar o disminuir el tiempo que la cámara de vídeo precisa para grabar una imagen. Es recomendable ampliar la velocidad de obturación para obtener mejores resultados al grabar elementos en movimiento.

-Balance de blancos (White Balance, WB): permite ajustar el brillo de los colores luz: rojo, verde y azul (RGB), de esta forma, la parte más brillante de la imagen aparecerá como color blanco, y la menos brillante como negro. Todas las cámaras digitales disponen de balance de blancos automático, aunque también se puede medir de forma manual.

-La estabilización de imagen: permite ajustar el parpadeo causado por el viento o por la cámara en movimiento para conseguir grabaciones más estables, especialmente cuando se utiliza el zoom para primeros planos.

Las cámaras de vídeo estándar también proporcionan efectos especiales y diferentes opciones de configuración:

Decoloración: oscurecimiento gradual, a menudo se utiliza para cambiar la escena. Mosaico: una imagen dividida en cuadrados.

Sepia: elimina el color y añade tonos marrones para crear un efecto “envejecido”. Titulación: permite crear títulos, subtítulos y comentarios en la pantalla.

Fecha / hora: registra información sobre la fecha y hora en la parte superior de un vídeo.

Escena nocturna: permite grabar películas en la oscuridad, aunque las imágenes cambian de color a verde.

Veremos más en profundidad los efectos que se pueden incorporar al vídeo en el tema 2.3, al hablar de la edición.

2.1.3.3. Objetos adaptados.

Una de las particularidades del proceso de grabación es que la cámara no puede ser utilizada por todo el mundo de la misma manera. Los útiles de grabación han de ser adaptados a la persona con la que se trabaja.

La cámara está hecha para diestros y, aunque es ligera y parece fácilmente manejable, la “perfección en el manejo” que nos hace creer que no existe un ser humano tras la cámara, y que por tanto nos lleva al engaño de la objetividad, requiere de personas con total dominio de su cuerpo, que no tiemblen ni cojeen, que sean capaces de sostenerse por sí mismas.

Esta “perfección en el manejo”, no es lo que persigue la videoarteterapia, la intención es que la persona pueda encontrar su propia expresión y, por supuesto, el hecho de que se note su temblor, su cojera o su desplazamiento en silla de ruedas acentúa esa subjetividad, siempre que sea algo pretendido por el paciente durante la grabación.

Cada paciente que nos encontremos tendrá unas capacidades muy diversas, por lo que no es posible encontrar una fórmula precisa que permita el fácil manejo del dispositivo.

Es por ello que el uso de la mano para coger la cámara es solo una opción más, ya que la ubicación de la cámara cuenta con tantas posibilidades como la imaginación del paciente le permita.

Cuerpo y máquina, como una extensión o prótesis, se han de fundir para conseguir que la cámara no sea un enemigo molesto sino un nuevo ojo desde el que percibir y captar la realidad. Hay que hacer de la cámara una cómplice y de lo grabado con ella un territorio nuevo por descubrir. El viaje de la cámara de vídeo por el cuerpo, su cambio de ubicación, enriquecen el acto de grabar y confieren a la imagen resultante nuevas características que permiten a la persona encontrarse con una nueva realidad que incorporar a su proceso creativo.

Es posible servirse del cuerpo como herramienta de creación con la que poder trabajar. A partir de ahí se descubre que no ponerse barreras ayuda a liberarse. Pero a su vez se puede ver que ponerse barreras abre nuevos caminos hacia la experimentación.

Por ejemplo, poner algún límite físico (usar la cámara con la mano izquierda o montado en una silla de ruedas) hace que el paciente busque nuevas vías, que huyas de tus límites, que te desates de las rutinas de realización.

Existen cámaras cada vez más populares, fácilmente adaptables, ligeras y de pequeño tamaño, que surgieron para permitir a los usuarios utilizarlas sin ocupar sus manos y así poder grabar distintas actividades como surf, buceo, deportes de riesgo o viajes. También se han convertido en grandes aliadas en las sesiones de videoarteterapia, ya que cuentan con muchos instrumentos que permiten incorporar la cámara a cualquier parte del cuerpo: diferentes arneses para la cabeza y el pecho y

adhesivos para ubicar la cámara en elementos externos como una silla de ruedas, un casco, una rodillera o un punto fijo en la habitación.

A lo largo del capítulo 5 hablaremos de diferentes casos prácticos, en algunos de ellos, sus protagonistas han nacido con enfermedades que, a nivel físico, los convierten en personas dependientes, ya sea precisando ayudas puntuales o por una incapacidad total para realizar las tareas de la vida diaria. Veremos en cada caso cómo hemos podido adaptar la cámara de vídeo a su cuerpo y a su intención. En muchas ocasiones nos hemos encontrado recelo y negación, pero poco a poco cada uno de los participantes en las sesiones fue descubriendo el lugar que podía ocupar la cámara de vídeo en su cuerpo.

También podremos ver, a través de la descripción de la práctica, cómo la cámara utilizada desde distintos puntos del cuerpo, exista o no algún tipo de discapacidad física, abre nuevas vías de creación, ofrece al paciente nuevas visiones de la realidad y, a partir de ellas, le abre el camino para poder continuar su producción.

2.1.4. Modos de ver: aspectos que afectan a la manera de ver, percibir y mirar el mundo.

¿Qué pasaría si...

...viéramos el mundo a la altura de una persona en silla de ruedas? …nuestro mundo estuviera siempre borroso?

…nos encontráramos por primera vez ante una cámara de vídeo?

Nos acercaremos ahora a los modos de ver, realizando una introducción de aquello que trataremos