TÉRMINOS Y CONDICIONES DE USO
4.5.2. INFLUENCIA DE LOS AGENTES COMPACTADORES: GANADO Y MAQUINARIA
4.5.2.3. C OMPARACIÓN DE LOS EFECTOS GENERADOS POR MAQUINARIA Y GANADO
Al margen de tendencias generales, a la hora de comparar el efecto compactador de maquinaria y ganado tanto en la zona de estudio como en la bibliografía de referencia y establecer sus causas, hay que tener en cuenta que el estado de compactación que encontramos en un determinado momento y lugar no siempre corresponde al máximo que puede ocasionar la carga que vemos actuar. Los mismos perfiles de compactación pueden haber sido ocasionados por diferentes combinaciones de intensidad de carga y frecuencia de paso, de tal forma que cargas susceptibles de compactar intensa y profundamente el terreno pueden generar el mismo efecto que otras mucho más ligeras sólo por llevar menos tiempo actuando y viceversa (Jorajuria et al., 1997). En cada caso, la combinación de tipo de carga y frecuencia de paso
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existente nos sitúa en un escenario distinto y condiciona tanto el riesgo del sistema y la necesidad de intervención como el tipo y probabilidad de éxito de las medidas a tomar.
En este sentido, a la hora de valorar los efectos de maquinaria y ganado habrá que tener en cuenta tanto las características de la carga que ejercen como las del régimen perturbaciones con el que actúan sobre el terreno.
En lo referente a las características de la carga, frecuentemente se menciona en bibliografía que maquinaria y ganado ejercen presiones similares sobre el terreno, aunque la maquinaria tiene un efecto más intenso y más profundo, debido a que ejerce la presión sobre una superficie mayor en cada pasada. No obstante, tanto maquinaria como ganado presentan mucha variabilidad en sus dimensiones. El tamaño de la hembra adulta de vaca puede oscilar entre 400 y 900 kg en función de la raza y, si no restringimos por edad y sexo, la variación llega a ser entre 30 y 110 0kg. En el caso de la maquinaria, los mismos tratamientos selvícolas pueden ser realizados (dependiendo del nivel de mecanización) por máquinas entre 3000 y 30000 kg y aun cuando nos limitamos a un solo tipo de máquina (ej. Skidder John Deere 540-D), encontramos que la presión estática sobre el suelo puede variar en más de un 75% tan sólo en función del tipo de neumáticos utilizado y de su presión de hinchado (Deschênes, 1989; Hakansson y Reeder, 1994; McDonald et al., 1995). Las generalizaciones medias son, por tanto, poco precisas en algunos casos, por lo que a la hora de estimar y comparar efectos máximos es importante tener en cuenta las características reales de las cargas en cada caso concreto.
Con respecto régimen de perturbación hay que destacar la trascendencia que tiene en su repercusión final sobre el terreno el diferente patrón espacial de compactación de maquinaria y ganado. Así, mientras que la maquinaria compacta linealmente por bandas, el ganado compacta por puntos del tamaño de las pezuñas distribuidos de forma aleatoria dentro de la zona de pasto. Por este motivo, es corriente que el paso de la maquinaria se produzca reiteradamente por las mismas líneas generando un área de compactación fácil de identificar y con una intensidad de tránsito bastante homogénea. Sin embargo, la relación entre la carga pastante asignada a una zona de pasto y el número de pisadas sufridas por cada punto concreto es mucho más variable y, salvo en casos de daño elevado, es muy complicado distinguir de visu en el suelo un gradiente de frecuencia de pisada. Por todo ello, la incertidumbre y la variabilidad en el error a la hora de asignar frecuencias reales de pisada a los puntos de muestreo seleccionados dentro de un área alterada es mucho mayor en el caso del ganado que en el de la maquinaria.
Señalar por último que, teniendo en cuenta la superficie total media pisada por una vaca al día (Greenwood y McKenzie, 2001) y el número de pisadas necesarias para conseguir compactación máxima (n ≥100 según Lei (2004)), todo parece indicar que hacen falta cargas pastantes y/o tiempos de permanencia elevados (elevados con respecto a las cargas pastantes habituales en ganadería extensiva) para que se alcancen los niveles potenciales máximos. Por este motivo, en el caso del ganado es especialmente importante tener en cuenta el historial de perturbaciones (carga pastante + período total de permanencia del ganado), puesto que la probabilidad de encontrarnos por debajo del potencial máximo de perturbación de las cargas es mayor que en la maquinaria.
En el caso de la maquinaria, debido a ese patrón de compactación por bandas y mayor índice de reiteración de paso, se alcanzan niveles máximos durante el transcurso de las operaciones forestales normales con mayor frecuencia, por lo que las características de la carga y, con ella, el máximo potencial de compactación, son más importantes de cara a definir la compactación que va a producirse.
En una parte importante de la bibliografía asociada a ganado en extensivo, los niveles que se mencionan corresponden a cargas pastantes bajas y/o de corta duración lo que implica que la compactación observada corresponde a niveles bajos dentro del espectro de los posibles. Eso no implica que los sistemas no sean
145 potencialmente dañinos, sino que ese máximo potencial está aún lejos de materializarse. Sin embargo, a partir de los daños observados podría llegar a concluirse de forma imprecisa que el ganado pastante no puede generar daño más profundo o más intenso que el observado.
En el caso del monte en estudio, las características de las cargas ejercidas por maquinaria y ganado en la zona de estudio son las que se detallan a continuación (tablas 47 y 48).
Tabla 47. Características del ganado pastante en el área de estudio.
Raza Peso hembra adulta (kg) Estimación superficie pezuña (cm2) Presión estática (kPa) Negra Avileña 500-600* 382.7 143.7 Limousin 650-850* 467.0 160.6 Charolés 700-950* 498.6 165.5
*Fuente: Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto (FEAGAS) http://feagas.com/
** Área de pezuña estimada en base a un ajuste lineal sobre los datos peso-área de pezuña proporcionados por Greenwood y McKenzie (2001)
Tabla 48. Especificaciones técnicas de la maquinaria empleada en el área de estudio. Marca y modelo Peso (vacío) Neumáticos Sin cargaPresión estática (kPa) Cargado TimberJack Cable
Skidder 240A 7441 kg 23.1-26 47 (Front) – 30 (Rear) 59 (Rear) Deschênes (1989)
Teniendo en cuenta los rangos de valores posibles mencionados anteriormente estaríamos ante ganado de tamaño medio alto, mientras que la maquinaria sería tamaño medio bajo.
En lo referente al historial de perturbación, en el caso del monte de estudio la carga pastante media anual teórica es baja (0,007 Animal Unit Month per ha [AUM ha–1]). No obstante, la carga real sobre las zonas de concentración es mucho más elevada. Tal y como indican Bravo et al. (2010) en su estudio sobre el sobrepastoreo en el monte Cabeza de Hierro, a pesar de disponer de 2000 ha, el ganado concentra su actividad mayoritariamente en un 10-15% de la superficie del mismo. Por otro lado Moorefield y Hopkins (1951) señalan que habitualmente por término medio el ganado pasa prácticamente la mitad del tiempo en menos de un 10% del área de pasto, por lo que cabe esperar que dentro de ese 10-15% del monte, el pisoteo del ganado se reparta de nuevo de forma desigual concentrándose especialmente las zonas de mayor querencia.
Este uso del territorio tan variable se explica en el monte de estudio por su propia estructura (irregular por bosquetes), ya comentada. A pequeña escala se presenta una mezcla de situaciones bastante distintas, de modo que se entremezclan en forma de mosaico: 1) zonas abiertas, dominadas por pastos herbáceos, sin presencia de leñosas o con muy poca cobertura de éstas; 2) zonas dominadas por leñosas (arbolado o matorral), con el suelo poco iluminado y poca o nula presencia de pastos herbáceos con valor pastoral. Si tenemos todo esto en cuenta, la carga real esperada en las zonas que han sido consideradas “de alto impacto” rondaría las 3,75 AUM ha–1, lo que puede considerarse una carga elevada. Dado que hay constancia de que el pastoreo lleva produciéndose con estas cargas pastantes desde hace más de cien años de forma ininterrumpida y, como mínimo, 7 de los 12 meses cada año, se puede considerar que la presión ganadera ha sido alta, tanto por carga como por tiempo total. En definitiva, todo parece indicar que el efecto del ganado está cercano a su potencial de compactación en las zonas de alto tránsito y de ahí los valores profundos y elevados observados.
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Por el contrario, para los aprovechamientos mecanizados, la frecuencia (tiempo de retorno de aproximadamente 15 años) y el modo de ejecución de las operaciones (fuste completo, apeo y desramado manual con motosierra en pequeñas superficies y arrastre con skider de tamaño medio), minimizan viajes e intensidad de la alteración máxima en cada operación forestal y podrían estar permitiendo un cierto nivel de recuperación durante los períodos de descanso (Angima et al., 2011; Blanco, 2012). Especialmente, teniendo en cuenta la elevada tasa de acumulación de materia orgánica y los rápidos procesos relacionados con ella en este monte (Aroca-Fernández et al., 2015). A priori, en cada rodal se han realizado en promedio tres intervenciones desde el inicio de los aprovechamientos mecanizados, a lo que hay que añadir que las zonas de alto tránsito analizadas (arrastraderos y cargaderos) dan servicio a los rodales que atraviesan, pero también a otros adyacentes, por lo que cabe esperar que las zonas de alto tránsito superen sobradamente las 100 pasadas citadas por Lei (2004), a partir de las cuales la compactación se equilibra y aumenta ya muy poco aunque continúe el tránsito, por lo que sí debería haberse alcanzado ese potencial máximo de carga. No obstante, el hecho de que el estado de compactación no corresponda a los niveles máximos esperados implica que existe una cierta recuperación efectiva en el perfil y que tanto la forma de realizar los aprovechamientos como las condiciones de la estación (suelo arenoso profundo y bien estructurado con presencia de abundante materia orgánica y un entramado radical adulto bastante denso y profundo) están consiguiendo reducir los daños producidos.
147 0 20 40 60 80 100 120 140 160 180 200 m 3 · ha -1 Vextr Vtot 0 50 100 150 200 250 300 350 400 450 500 St em s · h a -1 n(10cm ≤ Ø ≥ 20cm) N (Ø≥ 20cm) Ntot