2 EL DESPLAZAMIENTO FORZADO EN COLOMBIA Y LA AYUDA
2.3 Cali ciudad receptora de población desplazada
El municipio de Cali, capital del departamento del Valle del Cauca, se encuentra ubicado al sur de la región. Limita por el norte con el municipio de Yumbo, por el oriente con Palmira y Candelaria, hacia el sur con Jamundí y el departamento del Cauca y por el occidente con el municipio de Dagua. Actualmente, según proyección del DANE, la población de Cali cuenta en el 2017 con 2.420.114 habitantes. La ciudad está organizada en 21 comunas en la zona urbana y en 15 corregimientos en la zona rural.
Su ubicación geográfica y estratégica cataloga la ciudad como epicentro social, económico y político del Sur Occidente Colombiano, y la convierte a su vez una de las principales ciudades receptoras de personas víctimas del conflicto armado. Según el Diagnóstico de población víctima del conflicto en Santiago de Cali (2016a) la ciudad ha recibido población desplazada, en su mayoría, provenientes de la costa pacífica nariñense y caucana, y de los departamento de Chocó, Risaralda, Antioquia, Caquetá, así como de los diferentes municipios del departamento del Valle del Cauca.
Esta recepción de población en situación de desplazamiento ha afectado la ciudad de varias formas. Al acoger población víctima de otras dinámicas y contextos ha incorporado problemáticas externas a la ciudad. Además, se ha intensificado la violencia en las comunas por el control de negocios ilegales, generando alto número de homicidios, amenazas, desplazamientos interurbanos, reclutamiento forzado de menores, entre otros.
Según datos del diagnóstico situacional de la población víctima de desplazamiento asentada en el municipio de Cali, presentado por la oficina de gestión de paz y convivencia, esta situación de ciudad receptora de desplazamiento se viene presentando desde los años cincuenta, en que el municipio comienza a sufrir los rigores de la violencia política.
Durante muchos años Cali se ha constituido en una de las ciudades capitales con mayor número de desplazados en el país. El diagnostico situacional manifiesta que para el año 2003 se presentó una disminución en las cifras, hecho que contrasta con la dinámica que se presentó a nivel nacional. Según el Observatorio de la Oficina de Paz, este aspecto se dio por el proceso de iniciación de los diálogos del gobierno nacional con las Autodefensas y porque las ciudades capitales han dejado de convertirse en lugares atractivos de llegada de desplazados, dadas las pocas oportunidades que estas presentan en materia de acceso a iniciativas de restablecimiento claras para la población en situación de desplazamiento. Según los datos de la Unidad de Víctimas con corte al 1 mayo de 2017 (Unidad para las víctimas - Red Nacional de Información, 2017), se tiene reporte aproximado de 19383 personas desplazadas por expulsión desde el año 1984 hasta 2016. Sin embargo, el municipio de Cali se ha caracterizado por ser una localidad receptora de población desplazada de la región. Según la Unidad de Víctimas entre 1984 y el 2016 se tiene un estimado de 155.969 personas desplazadas por recepción, que como se observa en la Gráfico 2 superan con creces el número de personas desplazadas por expulsión.
Gráfico 2. Población desplazada en el municipio de Cali
Fuente: Datos del RUV con corte al 01 de mayo de 2017 (Unidad para las víctimas - Red Nacional de Información, 2017).
Además, con corte al 2015, en el municipio de Cali se reportaron 125.021 personas víctimas de desplazamiento forzado, es decir que ese número de personas ha realizado la declaración en el municipio. La mayoría de esta población es adulta (29 a 60 años) constituyendo el 34,8% del total, además en este segmento se encuentra la población económicamente activa, a quien se le debe dar soluciones laborales y/o productivas. El 19,88% corresponde a los jóvenes (18 a 28 años); el 9,53% a la infancia (6 a 11 años); seguido por los adolescentes con 11,68%, la primera infancia con una participación del 5,70% y los adultos mayores representan el 8,12%. Si se agrupa el segmento de niños, niñas, adolescentes junto con las personas mayores, el porcentaje de participación es del 42%, constituyéndose en el grupo más vulnerable en el marco del conflicto armado, que
requiere de una atención especializada. Por otra parte, se encontró que del total de víctimas del desplazamiento, 6.722 personas cuentan con algún tipo de discapacidad (2.765 mujeres y 2.880 hombres), siendo uno de los grupos más afectados el rango de personas mayores. Estos datos suministrados por la oficina de gestión de paz y convivencia permiten evidenciar que en el 2015 el municipio de Santiago de Cali, como ciudad-región del suroccidente país, se ha venido erigiendo como el segundo municipio receptor de población víctima del conflicto armado a nivel nacional. De acuerdo con reportes de la Red Nacional de Información (RNI) de la Unidad Administrativa para la Atención y Reparación Integral a Víctimas, durante el período de 1996 a marzo de 2016, se tiene un registro de 152.989 personas víctimas del conflicto armado, cantidad que corresponde aproximadamente al 7% de la población proyectada para el municipio por el DANE 2014 (Departamento Administrativo de Planeación Municipal, 2016b, p. 33).
Existen dos focos de asentamiento de población en situación de desplazamiento al interior de la ciudad: el distrito de Aguablanca y la zona de ladera (Los Chorros, Las Minas, Las Cruces, Alto Nápoles, Meléndez entre otros). Las comunas de mayor concentración de población víctima en la ciudad son la 13, 14, 15, 16 y 21 al oriente; las comunas 6 y 7 al nororiente; y las comunas 1 y 18 en la Ladera. (Departamento Administrativo de Planeación Municipal, 2016b, p. 33).
Es de resaltar que estas comunas, que son foco de recepción de población desplazada, son las más deprimidas y violentas de la ciudad, donde se evidencian serios problemas de convivencia asociados a las riñas callejeras, disputas familiares, disputas entre jóvenes, control de la territorialidad en las comunas, cadenas de venganzas entre pandillas, entre otros.
Es así como los escenarios de recepción de personas en situación de desplazamiento de la ciudad tienden a agravar la profunda crisis que caracteriza a este grupo poblacional, pues la ciudad pierde ante ellos su imagen simbólica como espacio de seguridad, de progreso, desarrollo y oportunidades, para convertirse en una mole de cemento adversa, en donde cada quién debe comenzar a desarrollar estrategias de supervivencia que les permitan mantenerse y sobrevivir en un contexto, que aunque no es propio, las circunstancias obligan
a hacerlo propio a fuerza de resistir, ya no por los embates de la guerra, sino por los de la pobreza.
Debido a la gran cantidad de personas en situación de desplazamiento por recepción y expulsión en el municipio de Cali, hay también una gran actividad e inversión por parte del Estado en relación a la atención y ayuda humanitaria. En este municipio, el Estado invirtió entre el año 2012 y lo corrido del año 2017 un total de 102.245 millones de pesos (Unidad para las víctimas, 2017) en términos de atención y AHE. Este componente es el de mayor rango en toda la inversión relacionad a con atención a víctimas del conflicto armado como se detalla en el Cuadro 3.
Cuadro 3. Inversión total en atención a víctimas del conflicto armado en el municipio de Cali
Fuente. Unidad de Víctimas (2017, p. 3)
En el Cuadro 4 se detalla el valor de los giros realizados en atención humanitaria en el municipio de Cali tanto en la etapa de emergencia, de transición y en toda la ayuda en el periodo 2012 a 2017.
Cuadro 4. Valor de los giros de atención humanitaria en Cali 2012 - 2017
Estos datos evidencian la envergadura e importancia de la AHE en la política de atención a la población desplazada en el municipio de Cali, así como la gran cantidad de personas que reciben atención por parte del Estado.