CAPÍTULO III: Y ¿EN DÓNDE ESTAMOS PARADAS?

4. Un poco de ellos

4.1 Caracterización sociodemográfica

El curso 101 del colegio el Jazmín, sede A, jornada mañana, conformado por 31 estudiantes, de los cuales 17 son niños y 14 niñas, entre ellos, encontramos venezolanos y de otros lugares del país como lo son Urabá y Popayán, sus edades oscilan entre los 6 y 8 años.

encontraban semi internados en una fundación llamada “Misericordia en Acción”, manifestando que sus padres no contaban con los suficientes recursos para tener una estabilidad económica, además, un estudiante manifestó vivir totalmente internado, argumentando que su madre lo abandonó, motivo por el cual se encontraba allí, este estudiante dejó la escuela sin saber la razón. El resto de los estudiantes conviven en casas con familiares y personas allegadas.

Para abordar la caracterización familiar dentro del contexto de cada estudiante, se realizó una actividad en la cual cada uno debía hacer un dibujo respondiendo a la pregunta “¿Con quién vivo?”, esto con el fin de lograr identificar su entorno familiar. Cabe aclarar que en esta actividad no se profundizó, por lo cual no constatamos la veracidad de lo plasmado, sin embargo en la imágenes, se logra percibir el posible núcleo social de los niños.

Dentro de la caracterización a la población, se logró percibir que en los procesos de formación incide demasiado la presencia de los acudientes, al identificar que muchos de los padres de familia llegaban tarde del trabajo y eran muy pocos los que se dedican a realizar los trabajos escolares con los niños, por ello se decidió no dejar trabajos que tuvieran acompañamiento de los padres o acudientes, ya que muchas veces nos llegaban cuadernos sin firmar o los niños sin tareas, como se puede constatar a continuación.

Durante el diagnóstico se logró observar que los estudiantes presentaban una intermitencia y una deserción académica constante, en el transcurso del año, se presentaron diversas ausencias académicas justificadas por enfermedades, en cuanto a las deserciones, se tuvo nueve casos de estudiantes que fueron retirados por traslado de sus familias a otras ciudades.

4.2 ¿Qué y cómo se comunican?

La comunicación en el aula escolar se ve magnificada por palabras y acciones físicas agresivas, teniendo en cuenta sus edades. Esto, se evidenció en uno de los niños, el más grande del grupo, con 8 años de edad, su lenguaje era agresivo y retador en algunas circunstancias. Aquí cabe aclarar que

la experiencia de la oralidad que antecede a los procesos de escolarización es altamente significativa para el niño porque posibilita la expresión de su pensamiento y la construcción de saberes, hace fecundos los intercambios sociales y ayuda a la construcción de la persona. Además, es capacidad que se ejerce espontáneamente sin requerir una enseñanza explícita (Jaimes y Rodríguez, 1997).

Es decir, en gran medida el uso que le dan a la palabra es resultado de los procesos comunicativos en su hogar o en su núcleo social más próximo, que evidencia una ruptura en el respeto por escuchar y ser escuchado, junto con un vocabulario inadecuado. Sin embargo, la comunicación que usan los niños y niñas no presentó en su mayoría ningún problema de dicción o entonación. No obstante, el proceso de la oralidad debe ser significativo en tanto aprendan a conocer la importancia de escuchar al otro, para así mismo empezar a formar un discurso propio en que

articulen sus pensamientos e ideales.

...a través de la oralidad el niño organiza la realidad de su vida cotidiana alrededor del yo, el aquí de su cuerpo y el ahora de su presente. Al hacer suyos los indicadores lingüísticos que corresponden a estas situaciones, funda su subjetividad, es donde se sitúa como persona en coordenadas del espacio y el tiempo. Sin embargo, el mundo que construye se va perfilando como mundo intersubjetivo que comparte con otros. La práctica de la oralidad se enriquece con la copresencia de los participantes en la situación que tiene como característica la reciprocidad. (Jaimes y Rodríguez, 1997)

Por tal motivo, se tuvieron presentes momentos y aspectos que fortalecieron las intervenciones por parte de los estudiantes, enseñando a diferenciar los contextos en los que se tiene la palabra al momento de participar activamente en el aula. A continuación, se evidencian algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de orientar el trabajo cooperativo, postulados a lo largo del artículo de Jaimes y Rodríguez (1997)

● La estructuración de la clase.

● Las acciones que se privilegian.

● Los roles de los participantes en las actividades.

● Las responsabilidades del docente y las de sus alumnos. ● Las concepciones frente a la lengua y el lenguaje.

4.3 ¿Cómo leen y escriben?

Valdría la pena, examinar las condiciones que respectan a las estrategias didácticas para la enseñanza del código en los niños, que, por lo diagnosticado en el aula, no se precisan por parte de la institución ni mucho menos la docente. Es un tema que ha preocupado ampliamente la manera en que se concibe la enseñanza de la lectura y la escritura en las aulas de clase, especialmente en el grado primero, curso en el que se llevó a cabo la práctica, destacando esto del texto, El problema de la enseñanza de la lectura en educación primaria de Barboza y Peña (2014), quienes, afirman que,

Para los docentes en general el objetivo más importante en el proceso de la enseñanza y el aprendizaje de la lengua escrita, en la educación sistematizada, debería ser que el estudiante descubra el carácter utilitario de la lectura. Además, que descubra por sí mismo, que leer sirve para algo, que aporta una información que posteriormente se puede transformar en conocimiento y que facilita el acceso a una cultura. (Barboza y Peña, 2014, Pág. 134)

Durante la experiencia pedagógica, y respecto a las estrategias usadas por parte de la docente titular; tablero y cartilla Nacho, evidentemente, éstas limitaban el proceso creativo del niño en la poca orientación y exploración del código escrito, lo cual nos indicó que no se contaba con una actualización de las herramientas que llevaba al aula, esto lo mencionan Barboza y Peña (2014),

Los contenidos programáticos, a ser trabajados en el aula, deben ser cuidadosamente seleccionados por el docente de acuerdo al grado de escolaridad, los conocimientos previos de los estudiantes, el tiempo disponible, el programa

oficial que debe cumplir en el transcurso del período escolar y los recursos con que cuenta (Barboza y Peña, 2014, Pág. 136)

Fue notorio el hecho de que no hubo un trabajo detallado y constante por parte de la docente en la creación de algún tipo de estrategia, que permitiera que los niños tuvieran un acercamiento apropiado y consciente del código, limitándose a extraer lo necesario de la cartilla Nacho para el abordaje de las letras, enseñando la lectura y escritura mediante el método silábico, construyendo insatisfactoriamente el pensamiento imaginativo que los niños pudieran usar de aprendizajes previos. La poca planeación en la estrategia usada causó una complicación en los niños, al confundirlos en los diversos sonidos y grafemas, encontrándolos ajenos e incomprensibles a cualquier circunstancia que para ellos fuera familiar.

De acuerdo con lo anterior, se tiene presente que los niños estaban adquiriendo el código desde el método silábico, el cual es adjudicado a los pedagogos; Federico Gedike y Samiel Heinicke (1779), citados por Rosa Maria Salazar (2008) dicho método se define como

el proceso mediante el cual se enseña la lectoescritura y consiste en la enseñanza de las vocales. Posteriormente la enseñanza de las consonantes se va cambiando con las vocales formando sílabas y luego palabras.

Proceso del método silábico:

1. Se enseñan las vocales enfatizando en la escritura y la lectura.

ma, me, mi, mo, mu, etc.

4. Cuando ya se cuenta con varios sílabas se forman palabras y luego se construyen oraciones.

5. Después se combinan las consonantes con las vocales en sílabas inversas así: am, em, im, om, um y con ellas se forman nuevas palabras y oraciones.

6. Después se pasa a las sílabas mixtas, a los diptongos, triptongos y finalmente a las de cuatro letras llamadas complejas.

7. Con el silabeo se pasa con facilidad a la lectura mecánica, la expresiva y la comprensiva.

8. El libro que mejor representa este método es el silabario (Pág. 51).

Como es el caso de la cartilla Nacho, la cual es mencionada anteriormente como la herramienta principal de enseñanza dada por la docente titular. Ante el método silábico encontramos ventajas y desventajas. Veamos:

Ventajas

1. Omite el deletreo del método alfabético y la pronunciación de los sonidos de las letras por separado, tal como lo propone el método.

2. Sigue un orden lógico en su enseñanza y en la organización de los ejercicios.

3. Las sílabas son unidas sonoras que los sentidos captan con facilidad. 4. Se adapta al idioma castellano, siendo una lengua fonética.

5. Es fácil de aplicar y unos alumnos lo pueden enseñar a otros. Desventajas

infantil.

2. A partir de las sílabas es abstracto y artificioso, por lo que su motivación se hace muy difícil y no se puede despertar el interés en el niño.

3. Aun partiendo de la sílaba, el aprendizaje es muy lento.

4.Por ser muy mecánico, da lugar a que se descuide la comprensión. (Pág. 52)

La preocupación por el proceso significativo en los estudiantes, nace a partir de la articulación entre lo que conoce, piensa, habla y escribe, puesto que los estudiantes al momento de describir su contexto o sus pensamientos, no lo hacían de manera correcta, presentaban un obstáculo al momento de articular su forma de ver la realidad con la escritura, es decir, a pesar de que se había trabajado la cartilla Nacho para afianzar su escritura, la mayoría de los estudiantes no podían escribir sin generar una copia de la misma o de algún compañero como se ha manifestado con anterioridad.

Por otro lado, en el diagnóstico previo, se evidenció la falta de conciencia fonológica y decodificación por parte de los niños, puesto que al estar inmersos en la dinámica de traspaso literal (dictados) tanto de tablero como de cartilla, no eran conscientes de lo que escribían ni de lo que escuchaban, es decir, no había una claridad con respecto al uso de la palabra y de la transcripción de esta. En palabras de Braslavsky (2005) quien cita a Pablo Pizzurno

caprichosamente agrupadas y decididamente aborredoras (Pág. 86)

In document SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIA, CRÍTICA Y PROPUESTA PARA LA ENSEÑANZA DE LA ESCRITURA EN GRADO PRIMERO EN EL COLEGIO EL JAZMÍN I.E.D. (página 34-43)