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El centrarse en el presente como Ideal

In document Psico Gestalt III (página 47-52)

Dei den Augenblick ergreift Das ist der rechte Mann

(Goethe)

La palabra “ideal” necesita de cierta aclaración. Con frecuencia, los ideales se entienden con una connotación de deber y/o bondad intrínseca que es ajena a la filosofía de la terapia gestáltica.

Si privamos a un ideal de su calidad de debiera o deber, sigue siendo ya sea una afirmación del modo deseable para un fin, es decir, una prescripción, o bien una “correctud”. Con esto quiero decir una expresión de bondad, en lugar de un medio o un mandato: un signo o síntoma de una condición óptima de vida. Este es el sentido en que hablamos de los ideales en el taoísmo, por ejemplo, a pesar de ser una filosofía de no-búsqueda. No obstante su estilo no-directivo, el Tao Te

Ching siempre está elaborando sobre los rasgos del sabio: “Por esta razón, el

sabio se preocupa de la barriga y no de los ojos”, o “El sabio se ha liberado de la enfermedad porque la reconoce como tal”, o “El sabio sabe sin tener que moverse”, “realiza sin acción”, y así sucesivamente. En el mismo sentido, el centrarse en el presente es considerado como un ideal en afirmaciones tales como: “Ahora es el lema de los sabios”.

A pesar de que algunas recetas para vivir mejor son medios para un fin que difiere de tal fin en calidad, esto no se aplica al centrarse en el presente. En este

último caso (como en el de la terapia gestáltica en general), el medio para un fin

es aquel de trasladarse inmediatamente al estado final: el camino a la felicidad es

comenzar siendo feliz de inmediato, el camino a la sabiduría es renunciar en este mismo momento a la estupidez —tal como el camino para aprender a nadar es la práctica de la natación. La prescripción de vivir en el ahora es, por lo tanto, la consecuencia del hecho de que sólo estamos viviendo en el ahora, y esto es algo que la persona sana sabe, pero de lo cual el neurótico no se da cuenta mientras está enredado en una seudo-existencia de ensoñación.

En el budismo, el ahora no es meramente un ejercicio espiritual, sino que la condición de los sabios. En un pasaje del Pali Canon, Buda primero musita la prescripción:

No vuelvas a prestarle atención a las cosas que ya pasaron,

Y para el futuro no abrigues esperanzas vanas:

El pasado fue dejado atrás por ti El futuro aún no ha llegado

(Do not hark back to things that passed, And for the future cherish no fond hopes: The past was left behind by thee

The future state has not yet come).

y luego el ideal:

Pero quién con visión clara puede ver El presente que está aquí y ahora Tal sabio debería aspirar a ganar

Lo que no puede perderse ni hacerse flaquear

(But who with vision clear can see The present which ja here and now Such wise one should aspire to win What never can be lost nor shaken).

Mientras la versión budista del mandato del ahora enfatiza lo ilusorio de las alternativas, la visión cristiana subraya la confianza y la entrega que implica el centrarse en el presente. Cuando Jesús dice: “No se preocupen por el día de

mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse”, y él se basa en el ejemplo de las flores del campo (San Mateo 6), no sólo está diciendo: “No actúes sobre las expectativas catastróficas”, sino que, más positivamente: “¡Confía!”. Mientras la versión cristiana está enmarcada en un mapa teísta del universo y la confianza significa confianza en el Padre Celestial, la actitud es la misma que aquella considerada ideal en la terapia gestáltica, la cual puede darse como confianza en las propias capacidades de uno para enfrentar el ahora tal como venga. En esto, por lo tanto, vemos que el ideal del centrarse en el presente se convierte en uno con el de vivenciar en lugar de manipular, y con aquel de estar abierto a la experiencia y aceptarla en lugar de detenerse y ponerse a la defensiva ante las posibilidades. Tales actitudes hablan de dos suposiciones básicas en la Weltanschauung, o cosmovisión, de la terapia gestáltica:

1. Las cosas, en este momento, son de la única manera que pueden ser.

2. ¡Atención, el mundo es muy bueno!

Si el presente no puede ser otra cosa de la que es, lo que harán los sabios es rendirse ante él. Más aún, si el mundo es bueno, por qué no, como lo dice Séneca, “de buena gana toma los regalos de la hora presente y deja de lado los pensamientos molestos”. Decir que algo (it) es bueno, es, desde luego, una afirmación ajena a la terapia gestáltica, según el punto de vista de que las cosas pueden ser buenas sólo para nosotros. Y esto último, a su vez, depende de nosotros y qué es lo que hacemos con nuestras circunstancias. Nuestra percepción actual de la existencia está plagada de dolor, indefensión y victimización. Más aún, como afirmara Edmund Burke hace más de dos siglos: “Quejarse de la época en que vivimos, murmurar acerca de los poseedores actuales del poder, lamentar el pasado, concebir esperanzas extravagantes para el futuro, todos éstos son la disposición común de gran parte de la humanidad”.

Sin embargo, desde el punto de vista de la terapia gestáltica, tales quejas y lamentos no son más que un mal juego que jugamos con nosotros mismos —un aspecto más del hecho de rechazar el éxtasis potencial del ahora. En el fondo, estamos donde queremos estar, estamos haciendo lo que queremos hacer, aun cuando equivalga a una tragedia aparente. Si podemos descubrir nuestra libertad dentro de nuestra esclavitud, también podemos descubrir nuestra alegría esencial bajo la cubierta de la victimización.

Todo el proceso de alienación de la realidad a medida que ésta se presenta en el Ahora Eterno, puede ser concebido como un proceso de desconfianza en la

bondad del resultado, de imaginación de una experiencia catastrófica o, en el mejor de los casos, un vacío, lo cual podemos compensar creando un paraíso de ideales, expectativas futuras o glorias pasadas. Apoyándonos en tales “ídolos”, continuamos contemplando con desdén la realidad presente, la cual jamás calza con nuestros constructos y, por lo tanto, nunca se ve lo suficientemente perfecta. Es así como el asunto del centrarse en el presente se relaciona con aquel de la aceptación de la experiencia vs. El emitir juicios. Como lo ha dicho Emerson:

Estas rosas bajo mi ventana no hacen referencia alguna a rosas anteriores o rosas mejores; son para lo que son; existen con Dios hoy día. Para ellas no hay tiempo. Simplemente existe la rosa; es perfecta en cada momento de su existencia..., pero el hombre pospone y recuerda;.... No puede ser feliz y fuerte hasta que él también vive con la naturaleza en el presente, por encima del tiempo.

En nuestra búsqueda de la rosa ideal, no vemos que cada rosa es la máxima perfección de sí misma. Por temor a no encontrar la rosa que buscamos, nos aferramos al concepto de “rosa” y jamás aprendemos que “una rosa es una rosa es una rosa”. Es nuestra codicia e impaciencia lo que no nos permite liberarnos del sustituto mediante el cual disfrutamos el reflejo de la realidad en forma de promesa o posibilidad, y mediante el cual, al mismo tiempo, somos apartados del disfrutar presente. La intuición del Paraíso Perdido y la Tierra Prometida es mejor que la anestesia total, pero no es suficiente en lo que se refiere a la toma de conciencia de que están precisamente aquí. Khayaam lo sabía bien:

Dicen que el Edén está engalanado con houris; Yo respondo que el néctar de uva no tiene precio—

Así es que ríanse del crédito a largo plazo, aférrense a las monedas, A pesar de que los tambores distantes tientan a su oído codicioso.

(They say that Eden is bejewelled with houris I answer that grape-nectar has no price— So laugh at long-term credit, stick to coin, Though distant drums beguile your greedy ear).

Y:

Jamás anticipes las penas de mañana; Vive siempre en este paradisíaco Ahora

Obligado pronto más bien a morar,

Con otros desaparecidos en estos siete mil años:

Mis camaradas de taberna desaparecen uno a uno Víctimas inocentes del golpe furtivo de la Muerte

Todos habían sido bebedores honestos, pero todos fracasaron, Dos vueltas antes de la última, para vaciar sus copas.

Levántese, ¿por qué llorar por este mundo transitorio de los hombres? Pásense la vida entera con gratitud y alegría.

Si la humanidad hubiera sido liberada de vientre y tumba, ¿Cuándo hubiera llegado tu turno de vivir y amar?

No permitas que ninguna sombra de remordimiento te cubra, Ninguna pena absurda nuble tus días.

Jamás renuncies a las canciones de amor o a los prados o a los besos Hasta que tu greda se encuentre mexclada con greda más antigua.

(Never anticipate tomorrow’s sorrow; Live always in this paradisal Now— Fated however soon to house, instead,

With others gone these seven thousand years:

My tavem comrades vanish one by one, Innocent victims of Death’s furtive stroke. Ml had been honest drinkers, huy sil failed, Two rounds before the last, to dram their bowls.

Rise up, why moum this transient world of men? Pass your whole life in gratitude and joy.

Had humankind been freed from womb and tomb, When would your turn have come to live and love?

Allow no shadow of regret to cloud you, No absurd grief to overcast your days.

Never renounce love.songs, or lawns, or kisses Until your clay lies mixed with elder clay).

In document Psico Gestalt III (página 47-52)