3. LA COMPRENSIÓN LECTORA EN EL TRABAJO DOCENTE
3.1. La comprensión lectora en la
La formación del profesorado se puede caracterizar en dos etapas, la inicial que corresponde a la preparación profesional que concluye con la “obtención del grado” o título de Licenciatura en Educación o Educación Primaria (al egresado se le llama profesor); y por otra parte, cuando ese profesionista ingresa al campo laboral, experimenta durante toda su trayectoria laboral (aunque a veces inconscientemente), una formación permanente o continua a través de diplomados, estudios de posgrados, cursos, talleres generales de actualización y además su práctica didáctica cotidiana que le permite adquirir experiencia.
Tanto la formación inicial como la formación continua le aportan herramientas al docente para re-inventar su trabajo didáctico y de manera simultánea, construir o re-construir sus representaciones sobre los distintos contenidos disciplinarios que imparte a sus alumnos. Por lo tanto, a continuación se señalan algunas características de la formación inicial, y por otra parte de la formación continua, que pueden tener un efecto importante en la representación de la comprensión lectora del docente.
No obstante, cabe señalar que a la formación inicial del profesorado preceden rasgos próximos a una “formación” preparatoria que como estudiantes tienen los futuros profesores, es decir, hasta cierto punto “ser alumno es como ser aprendiz de maestro” aunque en una perspectiva limitada que descansa en mucha imaginación y que no representa “sistemáticamente” una adquisición del conocimiento técnico del oficio (Lortie, 1985). La formación inicial consistiría en ser aprendiz durante los estudios profesionales y cuando él realiza observaciones y prácticas de clases. Una profesora que participó en esta investigación coincidió al respecto y señaló que independientemente de la formación inicial que reciben en sus estudios profesionales, muchos de los profesores, en su práctica, reproducen la forma en que a ellos les
fueron enseñados (como estudiantes de primaria) varios contenidos, incluidos en ellos la comprensión lectora.
Influencia de la formación inicial en las representaciones de la comprensión lectora
Las escuelas normales son unas de las principales instituciones encargadas de formar a los profesores de educación primaria; además otras instituciones como las universidades pedagógicas, algunos sistemas de educación a distancia, instituciones privadas, etc.
Antes del Acuerdo Presidencial de 1984, los estudios en las escuelas normales no eran considerados de nivel licenciatura y por ello varios de los profesores que en la actualidad están por jubilarse no tienen ese título (entre ellos cuatro de los diez profesores que formaron parte del presente estudio).
Con base en lo anterior, en el “magisterio” de nivel básico primaria existen egresados de diversas instituciones y con diferentes grados académicos que provocan que el cuerpo docente se caracterice por una heterogeneidad en sus estudios de formación inicial12, lo cual se puede constatar en este estudio; por ello resultó complicado e irrelevante realizar un acercamiento a los diversos planes de estudio que guiaron la formación de cada profesor y además porque en sus entrevistas fueron escasos los elementos que señalaron como datos importantes que pudieran influir en sus representaciones.
Por lo tanto, hablar de la formación inicial del magisterio resulta una tarea complicada porque implica tomar en cuenta la variedad de características “deseables” (perfiles) que corresponden a diferentes instituciones que intervienen en el sistema de formación inicial del magisterio; aunado a que persiste la idea de que dichas instituciones carecen de “efectividad” al hacer patente el carácter de enseñanza superior que se les dio en 1984 y por ello “visto estructuralmente, el sistema de formación y actualización del país es complejo y heterogéneo” (Latapí, 2003, p. 11).
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Cuatro profesores son normalistas sin licenciatura; tres más, normalistas con nivel licenciatura; dos estudiaron en UPV y UPN respectivamente; y uno más que es Pedagogo y actualmente estudia en la UPV.
No obstante, es importante retomar aspectos del actual plan de estudios (1997) de la Licenciatura en Educación Primaria de las Escuelas Normales, porque representa “el discurso oficial” sobre el perfil que “debe tener” el actual profesor de educación primaria13. Dicho plan es consecuencia de la reforma de la educación básica que se inició en 1993, en la que se planteó la necesidad de “modernizar” el sistema educativo y por ello, en coordinación con la reforma del plan de estudios, se impulsaron sistemas de actualización y formación “permanente” del profesorado, es decir, se sentaron las bases para que los profesores que estaban en servicio “se actualizarán” en los contenidos y enfoques de las diversas asignaturas.
El plan de la Licenciatura en Educación Primaria de 1997 destaca que los estudios normalistas corresponden a una formación inicial porque el ejercicio profesional del maestro se lleva a cabo en contextos de transformación que cuentan con una gran diversidad que le demandan al profesor “nuevos conocimientos, capacidad para interpretar la realidad escolar y social, y el reconocimiento de las diferencias individuales de los alumnos, cuestiones que son imposibles de atender previamente, de manera específica y con certeza” (SEP, 2002, p. 39).
Seleccionando del plan únicamente aquellos propósitos curriculares que pudieran intervenir en la construcción de la representación de comprensión lectora del estudiante y futuro profesor están:
1. La exigencia para desarrollar la “habilidad” interpretada como “alta capacidad” intelectual para comprender material escrito;
2. Poseer el hábito de lectura y valorar críticamente lo que lee relacionándolo con la realidad y con su práctica profesional;
3. Conocer a profundidad los enfoques de las asignaturas que impartirá y
4. Desarrollar e implementar estrategias y actividades didácticas acordes con los contenidos a enseñar, pero también acordes a las características culturales y sociales de sus alumnos (SEP, 2002).
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Sin embargo, consideramos que esta información puede cambiar ya que actualmente está en elaboración la reforma educativa dirigida a nivel básico.
Los primeros dos propósitos curriculares se relacionan directamente con la definición y búsqueda de desarrollar la comprensión lectora en los futuros profesores. El tercer propósito presupone que ellos deberán conocer los enfoques de cada asignatura, entre ellos el de la asignatura de Español, lo que implica que no sólo conocerá el programa sino que también tendrá que analizarlo puesto que lo impartirá. Por consecuencia, el último propósito tiene relación con cómo deberá promover la comprensión lectora puesto que al futuro profesor se le enseñará a considerar los contenidos que marcan los programas, entre ellos la comprensión, y abordarla de acuerdo con las características de sus alumnos.
A pesar de que hay estudios (Quintanal, 1995, p. 129) que señalan que “…la formación básica del docente ha limitado el tratamiento de la didáctica lectora al conocimiento de cierta tipología del aprendizaje con el objetivo de convertirle en aplicador de un método u otro” es importante considerar que la formación no se mantiene intacta durante la trayectoria docente, dado que la experiencia le permite “mejorar” su actividad, reconstruyéndola y en algunos casos modificándola.
En la actualidad los sistemas de formación inicial se han fortalecido con actividades de observación y práctica que llevan a cabo los estudiantes en escuelas de educación básica, lo cual es una característica que los anteriores planes de estudio no contemplaban con la misma importancia, pero es necesario que la formación inicial impulse coherentemente el gusto y aprecio por la lectura además del conocimiento y reflexión acerca de los programas y prácticas didácticas que se llevan a cabo para trabajar la lectura en las aulas. Si la formación inicial del profesor le brinda el conocimiento y las herramientas necesarias para que construya una representación sobre lo que es comprensión lectora antes de trabajarla con sus alumnos, esto le permitirá intercambiar y enriquecer su práctica cotidiana perfeccionándola con los cursos, talleres y futuros estudios que lleve a cabo como parte de su formación continua.
Influencia de la formación continua en la construcción de las representaciones de la comprensión lectora
La SEP define la formación docente como “un proceso de aprendizaje permanente” y considera que las “competencias y conocimientos que adquiere un maestro son resultado no sólo de su formación inicial, sino de los aprendizaje que realiza durante el ejercicio de su profesión, dentro y fuera de la escuela” (SEP, 2003, p. 11). Por ello, la formación de la profesión docente involucra características comunes a otras profesiones pero su naturaleza es mucho más compleja, ya que se constituye por varios elementos: formación inicial, formación continua y sobre todo experiencia cotidiana que varía según el tipo de alumnos que tenga a su cargo.
Con base en lo anterior, desde 1993 a partir del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación, se han puesto en marcha distintos programas que tienen como propósito profesionalizar la docencia a través de programas y proyectos como la “Carrera Magisterial”. Además de actualizar al docente, también buscan evaluar su desempeño y al mismo tiempo mantenerlo en una formación continua que esté acorde con los nuevos enfoques de cada asignatura y tendencias educativas. Los cursos y talleres son impulsados principalmente por el PRONAP (Programa Nacional para la Actualización Permanente de los Maestros de Educación Básica en Servicio) que en términos generales se define como “un instrumento federal de apoyo financiero y técnico-pedagógico para las autoridades educativas estatales con la finalidad de que presten servicios regulares de formación continua y superación profesional y una oferta de programas educativos diversificada, pertinente y con calidad para los maestros de educación básica en servicio” (PRONAP, 2008, en línea14). Este programa creado en 1995, ha sufrido modificaciones a través de su historia y en la actualidad tiene el propósito de que los docentes “desarrollen nuevos conocimientos” y a su vez actualicen sus competencias profesionales (PRONAP, 2008 en línea). Los cursos de actualización pueden responder a distintas necesidades y temáticas acordes con “trayectos formativos”, que en términos generales se pueden agrupar en los siguientes rubros:
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• Cursos Nacionales de Actualización (CNA)
• Talleres Generales de Actualización (TGA)
• Cursos Generales de Actualización (CGA)
• Cursos Estatales de Actualización (CEA)
• Talleres Breves de Actualización (TBA) • Talleres en línea
• Colección “De profesores para profesores”
Dentro de este “banco” de cursos, se encuentran aquellos que están enfocados a favorecer en el docente conocimientos acerca de cómo puede llevar a cabo estrategias para la comprensión lectora en sus alumnos; promover el hábito de la lectura y, entre otros, cómo utilizar los libros del rincón. Rastreando aquellos cursos relacionados con la comprensión lectora, se localizó el Catálogo Nacional de Programas de estudio y materiales de Formación Continua 2007 y 2008 (que corresponde al periodo en que se realizó la investigación) y en este se mencionan los siguientes cursos y talleres relacionados con la comprensión lectora:
Taller: La comprensión lectora en la escuela
• Curso: Estrategias didácticas para favorecer la comprensión lectora
Taller: La comprensión lectora en la escuela primaria • Curso: La lectura… ¿instrumento de aprendizaje?
• Curso: Las habilidades del maestro para propiciar la comprensión lectora en la escuela primaria
Además de los anteriores, en el mismo catálogo se destacan otros rubros dentro los cuales está el de formación de lectores que plantean los siguientes talleres y cursos:
Taller: Leer es construir significados
Taller: La formación de lectores, una tarea imprescindible en la escuela primaria • Curso: La lectura en las escuelas de educación básica
En el catálogo también se señalan los cuadernillos que se pueden utilizar para cada curso (disponibles en línea), el tiempo aproximado que puede durar el curso y materiales complementarios (Libros de la biblioteca de actualización para el maestro) para cada uno de ellos. En otro documento, Veracruz. Actualización de Maestros: 10 años de experiencia
(2006) de la colección Documentación del Programa Nacional para la Actualización Permanente de los Maestros de Educación Básica en Servicio, se mencionan otros cursos estatales que se han llevado a cabo y que se relacionan con la comprensión.
• La comprensión lectora y su influencia en el aprendizaje permanente: 2001-2002 • Bibliotecas escolares: lectura y escritura: 2004-2005
En los diferentes portales de la SEP e instituciones dependientes, se localizaron otros cursos que tienen relación con la comprensión lectora:
• Las habilidades del maestro para propiciar la comprensión lectora en la escuela primaria: 2003-2004 (Curso Estatal)
• Bibliotecas Escolares: un espacio de todos: 2004 (Curso General)
• La adquisición de la lectura y la escritura en la escuela primaria: 2000 (Curso Nacional)
Es posible que además de los cursos y talleres mencionados a nivel nacional, en diferentes estados se hayan efectuado otros. Sin embargo, a pesar de que todos estos cursos muestran el esfuerzo que se ha llevado a cabo en materia de actualización y formación continua, para nadie es mentira que este sistema ha operado con algunas deficiencias producto de las estrategias que se utilizan para llevar a cabo dichos cursos, por ejemplo, la estrategia de capacitación en “cascada” que genera que la información se diluya, fraccione o incluso se tergiverse llegando incluso a confundir el trayecto formativo15 (SEP, 2006).
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Concepto que alude a un modelo de formación continua de directivos y docentes que puede tener una extensión sólo a nivel escuela o zona. La SEP lo define como “la integración de programas de estudio para la formación
Ante este panorama es pertinente destacar la evidente participación de los profesores en los diferentes cursos, ya sea mensualmente o al menos año con año, debido a que los TGA son obligatorios (e incluso se programan en el calendario escolar).
A pesar de las deficiencias (poca pertinencia y profundidad de los temas) o ambigüedades (a nivel operativo) que tienen los cursos de actualización (sinónimo de formación continua) sí pueden considerarse como una fuente importante de “capacitación” y “reflexión” relevante en el profesor pero esta cobra verdadera importancia cuando el profesor la intenta llevar a cabo en su propia aula. En el trabajo didáctico del profesor confluyen su formación inicial, formación continua y experiencia docente que, en conjunto, le permiten construir y re-construir representaciones en torno a los diferentes contenidos que aborda con sus alumnos, entre ellos la comprensión lectora.