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Estudiar el tema del suicidio desde la transdisciplinariedad perfila una manera de acercarse a la realidad, la cual pretende ir de acercamientos nominativos a perspecti- vas en permanente construcción. Se asume de base la posibilidad de incluir múlti- ples inscripciones en campos de conocimiento y epistemes. La transdisciplinariedad reivindica la flexibilidad de los planteamientos que integran saberes de otros campos disciplinares, de la filosofía, de las artes, entre otros y, por ende, modos distintos de entender la construcción de la realidad y de intervenirla.

En los estudios transdisciplinares, el conocimiento se construye a partir de nudos. Es un tejido en red con énfasis en la reflexividad, en lo dialógico, en la intersubjetivi- dad y en el trabajo colaborativo; rompe con la dicotomía entre objeto y sujeto para incluirse en la circularidad entre ambos para salir del dualismo que resulta reduccio- nista y simplificador: el investigador es productor y producido. “ Se trata de reincor- porar la subjetividad en el quehacer investigativo, para formar parte de la compren- sión compleja de la realidad” (Carrizo, Espina & Klein, 2004, p. 51). De manera metafórica, el sujeto observado cambia al ser observado, como también lo hace el observador.

El abordaje transdisciplinar de problemáticas complejas, como es el caso del sui- cidio, requiere de una constante vigilancia epistemológica por parte del investigador y del psicoterapeuta, lo que conlleva al cuestionamiento sobre sus paradigmas y le demanda la construcción de nuevas redes y circuitos de comunicación con los suje- tos implicados. Operación durante la cual, su identidad resulta trastocada:

“En la relación entre objeto de estudio y sujeto investigador se produce una rela- ción de sentido. La construcción de conocimiento, desde esta perspectiva, remite a una relación puesta en escena donde el investigador es al mismo tiempo sujeto in- vestigado, que participa de la subjetividad-objetividad, en la intersubjetividad” (Gó- mez, 2011, p. 383).

La manera en que se entiende al suicida matiza la práctica psicoterapéutica y los alcances en la producción de conocimiento, en el caso del investigador. Si éste no es capaz de abandonar sus certezas, quedará condenado a ser parte de los dispositivos sociales que excluyen al sujeto suicida, el cual se caracteriza, de por sí, por ser escu- rridizo y ambiguo en sus demandas y respuestas frente a los ofrecimientos de ayuda.

La transdisciplinariedad se erige contra los sesgos y reduccionismos en el enten- dimiento de la realidad; se coloca en el desmontaje, en la frontera, en la fisura, en el movimiento constante, para dar lectura a los flujos de significados, metáforas, repre- sentaciones e identidades. La realidad se mantiene abierta y no es lineal, por lo tanto,

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la mirada sobre el sujeto cambia, se le concibe como actor protagónico, con la centra- lidad en su voz, en su proceso de significación y en su acción frente al mundo.

Se trata de enfrentar la incertidumbre, de ir armando nuevos esquemas y marcos explicativos, con todo y su provisionalidad. El que aborde el fenómeno suicida habrá de colocarse en otro lugar y colocar al Otro también en distinto sitio: un lugar de respeto y de reconocimiento, donde la alteridad y la interculturalidad confluyan. Es entrar en el terreno de la reflexividad que promueve el reposicionamiento, entonces es difícil hablar de “esto se debe de hacer”, para dar lugar a la pregunta de ¿quién es el Otro? Las prácticas habrán de responderlo.

En el constructo de abogar por la vida, herencia del campo de la medicina, suele no darse voz al lenguaje de la muerte, cuando ésta forma parte de la identidad suicida. Las supuestas causas del suicidio sólo suelen ser detonantes que en la literatura terminan por aparecer como un listado que intenta explicar el problema del suicidio y pretende controlarlo. Entre las “causas” más comunes se incluyen los conflictos amorosos, los estados depresivos, problemas familiares, falta de comunicación, violencia, problemas económicos, de salud o adicciones. Con ello, todavía se desconoce que el suicida elabo- ra una simbólica sobre la muerte que ha construido a lo largo de su vida, con distintos gradientes, matices y expresiones.

No se trata de sacralizar y trabajar para la muerte, el asunto es indagar dónde se en- cuentra al sujeto suicida entre sus propias ruinas y en sus edificaciones. Encontrarlo y descubrir que ahí se manifiestan los matices de su actoría, sus ofrendas, sus decisiones. Porque en un intento suicida se encuentra una persona con capacidad de actoría y auto- ría. Aunque en el suicidio ésta aparezca a primera vista como reducida a una mínima expresión, habrá que ir contra corriente y recordar que se trata de una persona con una historia, un sufrimiento y una voz que se ha irrumpido con este acto. Reconocer que al dar el espacio se mueve todo el texto

La transdisciplinariedad es un acercamiento al servicio del fenómeno, a su entendi- miento, su tratamiento; todo ello implica una reconceptualización, donde es un gran reto lograr que los deseos de morir tengan voz, sean escuchados y legitimados. El sui- cida es un sujeto de su tiempo.

La naturaleza propia del suicidio llama a los acercamientos transdisciplinares, ya que una sola perspectiva no puede dar cuenta de su complejidad. La convocatoria a otros saberes abre posibilidades de una comprensión más amplia del fenómeno, y por lo tanto, diseñar e implementar estrategias más pertinentes de intervención. Los acer- camientos transdisciplinares reivindican una postura ética y política, un compromiso con la realidad estudiada y con los sujetos implicados; es una práctica comprometida desde donde el profesional y el investigador se pronuncian y se responsabilizan de lo producido de manera social. En un ejercicio transdisciplinar se construyen nuevos ri- gores, donde lo político y lo ético entran en juego, puesto que ni la práctica, ni la pro- ducción de conocimiento son disciplinares ni neutrales. La experiencia ha mostrado los alcances y limitaciones existentes en torno al suicidio, por lo que todavía valen la pena otros esfuerzos.

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