Para iniciar este aparte puntualizaremos lo expuesto a lo largo de esta investigación, específicamente que al momento de consultar la definición de infografía e infografía digital, muchos de los profesionales que se desempeñan en el campo de la comunicación visual utilizan diferentes denominaciones para referirse a ella como recursos multimedia, gráficos interactivos, gráficos informativos, etc. Sin embargo podemos decir que el objetivo comunicativo sí coincide. En tal sentido, del estudio presentado por la Universidad de Lund para los premios Malofiej del 2006, podemos deducir que la infografía es, definitivamente, un género cuyo propósito es el de explicar estructuras complejas, relaciones espaciales, las etapas de un proceso en el transcurso del tiempo, así como causas y efectos de una acción. Ahora bien, específicamente aplicada al periodismo consta de texto de distintas complejidades, imágenes en varios niveles de abstracción y detalle además de medios gráficos como flechas, líneas de movimiento, cuadros de zoom etc.,94 así mismo, cuando nos referimos a infografía digital sólo tenemos que sumar los dispositivos tecnológicos que provee la Internet y la computadora que potencian la difusión de la información.
Precisamente, el desacuerdo en la materia se debe a que la infografía digital es un género periodístico en pleno desarrollo. Los infógrafos de los distintos medios electrónicos están descubriendo todas las posibilidades que este recurso conlleva a través de un aprendizaje continuo basado en sus propias experiencias. Por tanto, es lógico que exista cierta desorientación a la hora de aplicar conceptos y definir límites, también en razón a la misma versatilidad que los constantes brotes tecnológicos ofrecen, no debe ni puede existir uniformidad en la producción de las piezas de esta naturaleza.
De tal manera que cada medio digital está trazando su propio camino en cuestión informativa, tanto en el aspecto humano como en el resultado de su ejercicio comunicativo. En lo que se refiere al primero, con frecuencia la estructura de los equipos de trabajo se ve afectada de acuerdo al grupo económico o al conglomerado empresarial que lo contiene, este es el caso del Grupo Clarín, el Grupo Prisa y la Casa Editorial el Tiempo, lo que desemboca en la predisposición a la inexistencia de exclusividad de los especialistas en gráficos de cada medio. Como lo explicamos con anterioridad, Prisacom, el departamento de infografía del CEET y Clarín Global son quienes se encargan de abastecer de contenidos digitales a los distintos medios de cada conglomerado empresarial aunque con diferentes dinámicas.
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HOLMQVIST Kenneth, HOLMBERG Nils y HOLSANOVA Jana, “Reading Information Graphics, Eyetracking studies with Experimental Conditions”, Universidad de Lund, 2006, Suecia.
Así mismo, las piezas infográficas y los procesos de producción de cada medio presentan diferencias notables. En El País.com se desarrollan infografías de todo tipo, alojándose en su sección de gráficos, recursos con llamativas secuencias cinematográficas, gráficos interactivos simples y animaciones en 3D. Por su parte, Clarín.com se especializa en los reconocidos reportajes multimedia en donde la aparición del video es de gran importancia. El Tiempo.com realiza productos interactivos en los que se incluyen elementos como audio, videos y gráficos, muchos de ellos encaminados a concursar en diferentes certámenes internacionales.
Todas estas diferencias en las formas de presentar infografías, como lo menciona Javier Zarracina del Boston Globe, en su presentación para la SND del 2007, son tendencias que ayudan a generar la identidad de un medio periodístico, pues no sólo son los colores distintivos de cada medio o su diagramación las que identifican el diario digital sino la manera como se cuentan las historias. Así como el Clarín.com es reconocible por sus especiales multimedia o The New York Times por sus Snapshots.
De igual manera, existe un factor diferencial entre cada periódico digital con respecto a la relevancia que otorga a sus desarrollos multimedia o a sus infografías digitales. Como lo mencionó en su entrevista Carlos Gámez Kindelán, el hecho que mejor muestra la importancia de este tipo de recursos dentro de las publicaciones, es que aparezcan vinculadas desde la página de inicio de cada diario o en palabras de Juan Pablo Noriega que sea lo suficientemente publicitada para que el usuario despierte su interés en ella.
Si partimos de esta afirmación, como se pudo verificar en el ejercicio final realizado con los usuarios el Clarín.com y El País.com, están concientes del protagonismo que se han ido ganando la infografía periodística en la Internet y pese a las limitaciones de recursos intentan darle el espacio necesario para el cumplimiento cabal de su premisa informativa. Casos distintos al portal del Tiempo.com donde este elemento no cuenta con una sección exclusiva, haciendo casi imposible que el usuario interesado en conocer específicamente este tipo de contenidos y no una noticia en particular logre dar con su ubicación.
De nuevo nos remitiremos a las palabras de Zarracina en su exposición cuando dice que en el ejercicio diario del periodismo a cada sección se le asigna un espacio definido y los editores escogen las historias del día distribuyéndolas según su importancia en diferentes magnitudes. Igualmente, algunas de esas historias contienen fotografías o infografías que se localizan junto a cada historia, es decir que el lector debe interesarse en principio por el contenido de la nota antes que por la infografía propiamente dicha. El cuestionamiento que realiza este editor gráfico es porqué no se da a la infografía su propia sección.
No obstante, como lo mencionamos con anterioridad, diarios como Clarín.com o El Pais.com han acogido esta misma idea, basados en la versatilidad que ofrece la Internet en tanto que el acceso a la información puede hacerse desde distintos puntos según las preferencias del lector.
EL AMOR A LA INFOGRAFÍA TAMBIÉN ENTRA POR LOS OJOS
Hasta este punto se han evidenciado las diferentes percepciones que tienen los diarios digitales el Clarín.com, El País.com y El Tiempo.com sobre el papel de la infografía dentro de sus publicaciones, aspecto sobre el que influye de manera determinante la frecuencia de lectura por parte de los usuarios.
Pero, en realidad, ¿las infografías tienen bajos porcentajes de lectura? En el caso colombiano aparentemente sí, aunque sus causas pueden ser muy diversas: como ya lo mencionamos, la publicidad deficiente, una ubicación remota, sumado a lo que califica Juan José Ramírez como la falta de cultura digital de los usuarios que no están habituados a informarse a través de este tipo de instrumentos.
En contraste con lo que ocurre en Colombia, diversos estudios aplicados al comportamiento del usuario en Internet entre los que se destacan los realizados por la ya mencionada Universidad de Lund, señalan que el contenido gráfico tiene mayor relevancia para los lectores. Así por ejemplo, Constanze Wartenberg y Kenneth Holmqvist registran en un documento que data del 2005 su investigación sobre los hábitos de lectura de los usuarios en donde concluyen que dentro de un diario impreso dividido en distintas secciones, el área de interés revisada por los usuarios en primer lugar y el mayor porcentaje de tiempo dedicado a en relación a la lectura total del periódico es el área de información visual. El segundo vistazo lo dieron los usuarios al área de publicidad pero usaron solo un 5% del tiempo total de lectura en ella, por su parte el tercer vistazo lo ocupó el área de información visual combinada con texto utilizando en este fragmento el 30% del tiempo total ocupado en la lectura, fracción equivalente al lapso usado para la información visual que se relaciona en el primer lugar.95
Con esto queremos concluir que la combinación de imágenes y texto aumentan ostensiblemente el tiempo de lectura por lo que las infografías representan un mayor interés, comprensión y memoria de la información para los lectores.
Aunque dentro de la Web, por su misma naturaleza, los objetos informativos se presentan de distinto modo, el uso de elementos como el audio, el video y las animaciones en el marco de la interactividad, utilizados adecuadamente potencian
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WARTENBERG Constanze y HOLMQVIST Kenneth, “Daily newspaper layout –designers’ predictions of readers' visual behaviour a case study” Lund University Cognitive Studies, Lund, Suiza, 2005, p. 4.
las virtudes de la infografía impresa aunque se deben atender los requerimientos de usabilidad analizados en el primer capítulo.
LA PREPARACIÓN DE LOS INFÓGRAFOS
Otra de las cuestiones planteadas en las entrevistas y la consulta documental efectuada es lo relacionado con el oficio del comunicador visual. Acerca de este tema, el especialista en infografía Alberto Cairo en su artículo “Interactividad en infografía de prensa” dice que
“los departamentos de infografía en general no están preparados para afrontar los desafíos del mundo online por la carencia de conocimientos técnicos y formación teórica. En muchos países, los integrantes de los equipos de infografía son exclusivamente ilustradores y diseñadores gráficos mezclados, con suerte, con algunos reporteros. La mayoría tiene un historial más o menos largo en el medio impreso. Fuera de Estados Unidos (y aun en este país) escasean las secciones que hayan avanzado hacia cierta especialización y que cuenten, por ejemplo, con algún profesional que domine la estadística, la cartografía y algo de programación en sus filas”.96
Por su parte, los entrevistados coincidieron en afirmar que el infógrafo debe tener conocimientos en comunicación, diseño y si es posible en programación. En comunicación porque finalmente lo que se realiza a través de la infografía es una labor informativa; en diseño y programación porque los componentes además de ser agradables visualmente deben ser funcionales.
Finalmente, cabe aclarar que si bien no consideramos a la infografía como la tabla de salvación del periodismo, es claro que dadas sus características, se ha convertido en una forma de comunicación importante aunque en pleno desarrollo, que poco a poco ha venido escalando dentro de los géneros informativos, sin abolir ninguno de ellos.
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