2. PROCESO DE FORMACIÓN COMUNITARIA “COMUNIDAD PANCHE”
2.3 CONOCIMIENTO, ENSEÑANZA Y EXPERIENCIAS ANCESTRALES EN LA
Los integrantes de la comunidad Panche en su proceso de formación han aprendido de las experiencias y el compartir del conocimiento con las comunidad indígenas que han estado presente en el proceso, se han convertido en un camino a seguir desde la búsqueda de una nueva vida ecológica, saludable y sustentable, aprendieron que la tierra tiene el nombre de pachamama es sinónimo de fecundidad y fertilidad, es la madre tierra, es fuente de vida, es protectora y proveedora de alimentos, la tierra es sagrada, se debe tener una especial relación con la tierra y el territorio, deben vivir en armonía y buscar el equilibrio. La madre tierra se debe cuidar, debe recibir ofrendas como parte de lo que se recibe de ella y oraciones día a día para que cada uno pueda estar en equilibrio, es decir, mantener el equilibrio entre el pueblo y la naturaleza, además
de mantener un pensamiento sano entre lo humano y el entorno que lo rodea, luego la tierra es fundamental en el proceso de la vida de cada una de las personas que hace parte del proceso, también es vital en el nuevo estilo de vida comunitario.
Por otro lado, también aprendieron la importancia del territorio, no solo como es un espacio físico en el que se encuentran asentados, sino desde una visión integral, compuesto también por la cultura y la tradición, desde allí se construye vida, es fuente de identidad, se concibe como la base material y espiritual, desde aquí se da sentido, se cultiva para el sustento alimenticio y es desde allí donde se generan las costumbres y las tradiciones. Esta comunidad Panche en el compartir de experiencias con integrantes de comunidad indígenas también aprendió que cuando se hace referencia al territorio, se habla también de naturaleza y recursos naturales, el aire y el agua, del cuidado y protección de todo que se encuentran alrededor de su hábitat.
Ilustración 11. Ceremonia del temascal, baño a vapor. Vereda El Mojón, Sasaima – Cundinamarca
De tal manera que la ritualización de la vida y de las prácticas culturales aporta en todos los niveles, en los diálogos con otras comunidades, en la construcción del sentido de identidad y de comunidad y el autoreconocimiento como comunidad Panche; siendo parte vital del proceso desde el inicio del mismo las dinámicas y estéticas rituales desde los pueblos indígenas, las cuales son trasversales a todo el proceso, generando cambios profundos en la herencia “occidental” o “judeocristiana” de entender el mundo por parte de sus integrantes, para luego de todo ello realizar otro tipo de prácticas culturales y espirituales, importante entender dentro de este proceso que se identifican caracteres nuevos dentro de la práctica, que no es indígena, aunque tenga su origen allí, tampoco de procedencia occidental, esta es una nueva manera de ser y de expresarse en el presente que se encuentra en contra de la idea de occidente, pero al mismo tiempo es una reconfiguración de la mirada indígena en el contexto de hoy:
“Hablábamos ahora del pagamento, de la limpieza, del confieso, de la ofrenda, eso lo tienen todas las comunidades en el mundo, porque son como las bases que sostienen la energía espiritual y física de los lugares, entonces, si no se hace limpieza, ni pagamento, no se mantiene una energía en el lugar, este rito hace parte de varios pueblos ancestrales milenarios, aunque cada pueblo tiene diferentes rituales, estas son como bases, pero entonces cada pueblo tiene diferentes rituales. Nosotros estamos asentados aquí en la Chimura, para nosotros es como un templo, aquí se elaboran, se trabajan pagamentos y ofrendas, se practican los rituales desde el canto, la danza, desde ir a visitar una montaña, ir al río a entregar alimento, alimento espiritual, alimento físico, ir a la laguna, ir a los árboles también, eso hace parte de los rituales de paso, estamos recuperando conocimientos”. (Fabián Morera, Entrevista 9, fundador del proceso comunitario)
En el compartir de conocimientos, la comunidad Panche aprendió ciertos ritos y ceremonias de la cultura e identidad de ciertas comunidades indígenas en el país, estas prácticas (con su uso correcto) son parte de las enseñanzas de la medicina tradicional que sirve para la sanación espiritual y física de quienes tienen fe en ellas.
El rito de la ceremonia de la medicina o la toma de yagé, es un rito del Putumayo que es dirigido por el Taita Eustorgio de la comunidad Kamentsá con sus collares de semilla, colmillos de tigre y en su cabeza un atuendo multicolor con plumas de guacamayas. Inicia la ceremonia en medio de cantos con flautas, guitarras y sahumerios. Esta ceremonia según el Taita sirve para liberar los espíritus para la cura del cuerpo y el alma, es una medicina espiritual, luego del fantástico viaje (toma del yagé) se espera que el alma haya quedo lavada y las heridas sanadas.
Ilustración 12. Círculo de la palabra, Vereda El Mojón, Sasaima - Cundinamarca
Fuente: Tomada por: Fundación pluricultural para la recuperación de la memoria Panche.
La ceremonia del temascal es un rito proveniente de la tradición de los pueblos indígenas de México, es dirigido por Gael (mexicano), integrante de la comunidad es un baño a vapor con hierbas terapéuticas, piedras y fuego en el que participan hombres, mujeres, niños y niñas, se considera como una terapia para el tratamiento de distintas enfermedades (problemas de riñones, pulmones, artritis, circulatorios, estrés, obesidad, entre otros), además de masajes, cantos y meditación. Este rito se construye a imagen del vientre de la mujer o de la pachamama para salir nuevo y renovados en salud física, mental, emocional y espiritual.
El mambeo de coca como el tabaco y sus múltiples usos, es un rito de la comunidad indígena de la Sierra Nevada que fue enseñado por el Mamo Lorenzo, este se realiza con un polvo, se tritura la hoja de coca y yarumo como plantas sagradas que alimentan, dan vida y salud en el cuerpo y el espíritu. El pagamento es otra práctica de esta comunidad, que se trata de pagar, agradecer o retribuir a la naturaleza todos los beneficios recibidos de ella, buscando el equilibrio físico, energético y espiritual, estos rituales se utilizan para la meditación, reflexión o indagación de manera individual, para sanaciones espirituales y corporales:
“El mamo Lorenzo nos ha enseñado la limpieza espiritual, los pagamentos, confieso y ofrenda, de cada uno de esos rituales se desprenden muchos fundamentos, muchos tipos de labores, decimos nosotros y con el taita Eustorgio, se recibe a través de la palabra de él, la medicina del amor, de la paz, de la unidad, palabra que se lleva para el mundo y de la unidad, también se recibe de él como la dirección de los procesos personales desde la medicina, construye con la medicina”. (Fabián Morera, Entrevista 9, fundador del proceso comunitario)
El circulo de palabra es una ceremonia de reflexión sobre lo ancestral, sirve para hilar pensamiento en un orden y una lógica de percepción del mundo, se realiza en medio del fuego sagrado, se toma chicha, se mastica o se chupa hoja de coca o tabaco y se canta en medio de la noche, sirve para limpiar el alma y el espíritu.
Lo anterior si bien inicia en un proceso de exploración por distintos rituales indígenas para luego incorporarlos, adaptarlos y resignificarlos en la construcción de esta comunidad. Esa dinámica de explorar para luego incorporar y resignificar es permanente a lo largo de la dinámica de la autodenominada comunidad Panche. Los ritos y ceremonias se consolidan como elementos
que inciden notablemente en las prácticas cotidianas de los integrantes de la comunidad y sus modos de vida:
“EL Mamo es una parte de la Sierra Nevada de Santa Marta que nos tiene muy enfocados y su enseñanza de ello, cuando uno va a laborar la tierra, madrugarse a levantar, no comer sal mientras hace una labor, sembrar yuca o maíz, o sembrar plátano, desayunar por ahí a medio día, sin comer nada hasta que se acabe ese trabajo; esa es la costumbre de ellos, cuando usted salga de allá, no lo dejan comer sin bañarse las manos y la boca con agua caliente para matar los hongos. Otro rito son los pagamentos. El Taita nos ha enseñado la cultura de ellos, la comida sana, hacen su cazabe, la yuca brava, que nosotros aquí no la conocemos, entonces él nos ha enseñado un poco. Todas las personas de acá hemos estado empeñados por conocer lo que no conocemos acá, lo que no hay, porque acá no hay yuca brava”. (Eduardo Vega, Entrevista 2, integrante del proceso comunitario)
Ilustración 13. Círculo de la palabra. Vereda El Mojón, Sasaima - Cundinamarca
Fuente: Tomada por: Fundación pluricultural para la recuperación de la memoria Panche.
Otras series de prácticas relevantes para el proceso son las danzas ceremoniales por medio de las cuales agregan elementos y pautas a los rituales tradicionales que realizaban y que muestran como hay una relación vital entre las prácticas autóctonas y la resignificación de estas personas en sus vidas actuales:
De tal manera que a través de las medicinas y los procesos de reiniciación, recuperación y ritualización desde las medicinas ancestrales y el acompañamiento de distintos pueblos indígenas se genera otra dinámica relevante y es la construcción de conocimiento desde otros saberes y visiones distintas a la tradición “occidental” y su importancia de lo escrito, el reconocimiento de la naturaleza y sus espíritus presentes en las medicinas como seres que enseñan, aconsejan, entregan memorias:
“Cada día uno aprende cosas nuevas, cada día es un despertar nuevo, cada día es un nacimiento, entonces siempre uno aprende, como decían los profesores en la escuela uno está aprendiendo, aprender a sembrar con la luna, esas son cosas que ya no practican muchas personas, cogen y siembran en cualquier luna, no quiere decir que esté mal, pero si uno siembra en ciertas lunas, el alimento es mejor, hay mayor producción, o depende lo que uno quiera, entonces aprender a construir, aprender a rezar, aprender a meditar, aprender a cantar, aprender a hacer música con los instrumentos, con los tambores, con las guitarras, con las flautas, aprender a tejer, aprender como los movimientos de los rituales, aprender del fuego, aprender del aire, aprender del agua, aprender de la tierra, aprender de la creación, de la semilla y así, todo el tiempo está uno aprendiendo”. (Fabián Morera, Entrevista 9, fundador del proceso comunitario).
Las nuevas formas de construcción de comunidad y los nuevos procesos comunitarios que se han venido gestando en varios países latinoamericanos generan la necesidad de conceptualizar de manera profunda dicho término, con la necesidad de poder entender, comprender e interpretar dichos procesos, a partir de las nuevas características que presentan, relacionadas con las nuevas formas, modos de vida y los vínculos colectivos enmarcados en lo indígena y lo ancestral como una alternativa que se crea dentro de lo comunitario como un nuevo estilo de vida sostenible y saludable en medio de sistema económico capitalista que impone y marca tendencias individualistas.
Ilustración 14. Pagamento a la naturaleza. Vereda El Mojón, Sasaima - Cundinamarca
Fuente: Tomada por: Fundación pluricultural para la recuperación de la memoria.
Actualmente los procesos comunitarios permiten generar en los grupos sentidos de pertenencia e identidad en cada proceso, un ejemplo claro es la comunidad Panche que desde sus propios referentes de lo que es lo indígena y lo ancestral han podido construir identidad y reconstruir lo ancestral desde las características propias del territorio (historia del pueblo extinto Panche) y desde las enseñanzas de las comunidades indígenas sobre la importancia de los usos, las costumbres, las tradiciones y las prácticas indígenas de cada uno de los comunidades que han estado presentes en el proceso y es la comunidad Panche quien decidió que rituales y prácticas ancestrales realizan durante las ceremonias.
CAPÍTULO 3.