Apuntes para la reflexión y el debate.
Como se ha constatado, el informe presenta datos contrastados entre la opi- nión que reflejan las personas encuestadas y consultadas en los grupos de traba- jo, y la realidad del sector que muestra Informe de la CONGDE sobre el sector de las ONGD 2004; datos que confirman, datos que cuestionan y datos que apuntan nuevos retos para las ONGD de la Coordinadora, tanto como institución individualizada como parte de un sector.
Es por ello por lo que hemos decidido apuntar someramente algunas “seña- les” que se derivan de la investigación realizada, no queriendo plantear conclu- siones cerradas sino abiertas a la reflexión y el debate.
1. La ciudadanía cree en las ONGD. Más del 85% de la población encues- tada confía en su trabajo al afirmar que ayuda a elevar el nivel de desarro- llo de los países empobrecidos y consigue mejorar las condiciones de vida de las personas a quienes se dirigen sus proyectos.
2. La ciudadanía está dispuesta a colaborar de manera continuada con las ONGD. El 42,53% de la población encuestada manifiesta que ha colabo- rado mediante su aportación económica durante el 2004.
3. La ciudadanía manifiesta que las ONGD hacen un uso correcto de los recursos económicos que manejan, pero le gustaría que tuvieran mayor grado de transparencia. Eso indica que aunque las ONGD poseen instru- mentos de control y calidad para promover la mejora en la gestión, estos no son suficientemente conocidos por la opinión pública.
4. Las personas encuestadas conocen los principales sectores en los que intervienen las ONGD: la salud y la educación. Sin embargo, existe con- fusión al identificar sus actividades de trabajo. Las personas que han res- pondido al cuestionario consideran que la ayuda humanitaria es la princi- pal actividad de las ONGD, muy por delante de las acciones y proyectos de desarrollo que son las modalidades de actuación a las que las ONGD destinan mayores recursos.
5. La contratación de personal en las ONGD es una práctica desconocida para una parte importante de las personas encuestadas (el 52,3% optó por “ns/nc” o “no contratan”). No obstante, casi el 60% por ciento, indepen- dientemente de si conoce o no que el sector dispone de personal contra- tado, ha manifestado su conformidad con la necesidad de contratar pro- fesionales remunerados/as.
6. La ciudadanía responde de manera masiva, con los medios e instrumen- tos que se le facilitan, a las peticiones de ayuda de las ONGD aunque, en muchos casos, no se replanteen una participación más activa. La gran mayoría de la población encuestada piensa que sólo se puede colaborar económicamente con las organizaciones.
7. La ciudadanía desconoce que la mayor parte de los fondos públicos des- tinados a la cooperación (el 72%) se canalizan por vías oficiales y atribu- ye a las ONGD la mayor parte de responsabilidad en la gestión de los fon- dos de ayuda al desarrollo aunque, en realidad, sólo gestionan un poco más de la cuarta parte de los recursos.
8. Existe un gran desconocimiento acerca de cómo se financian las ONGD. Los Organismos Internacionales y la Unión Europea se nombran como las principales fuentes de financiación pública de las ONGD. Sin embar- go, el Informe de la CONGDE sobre el sector de las ONGD 2004, seña- la que más de la mitad de los fondos públicos (55%) gestionados por las ONGD provienen de la Cooperación Descentralizada (Comunidades Autónomas, Ayuntamientos y Otras Entidades Locales) y un 23% del Gobierno Central.
9. La población encuestada asigna a los Organismos Públicos, principal- mente al Gobierno Central, la responsabilidad de financiar a las ONGD y conceden a la financiación privada un carácter complementario. Aparece así la demanda de que las diferentes administraciones públicas tengan mayor protagonismo en la financiación de las organizaciones.
10. Existe un alto desconocimiento sobre los fondos que el Gobierno des- tina a la Cooperación al Desarrollo. Sólo un 65% de las personas encuestadas afirma conocer que el Gobierno destina una parte de los Presupuestos del Estado al desarrollo de los países empobrecidos. De entre ellas, más de la mitad desconoce la cantidad exacta y un 20% cree que el Gobierno destina ya el 0,7% a la Ayuda Oficial al Desarrollo.
11. La población encuestada considera beneficiosa la relación de las ONGD con las empresas, principalmente si ésta se orienta a apoyar proyectos e incluso para contribuir al sostenimiento financiero de la organización.
12. El soporte mediático que aporta mayor visibilidad a las ONGD es la tele- visión, en muchísima mayor medida que el recuerdo que pueda extraerse de otros medios de comunicación (radio o prensa escrita). Tres de cada cuatro personas encuestadas afirman que han visto publicidad de ONGD en el último año, principalmente a través de la televisión. De las 27 orga- nizaciones nombradas de manera espontánea por la población encuesta- da, al menos 18 emitieron algún tipo de anuncio publicitario en televisión durante el 2004. De estas 18 ONGD, 14 aparecen entre las 15 primeras nombradas y las 8 primeras forman parte de la Coordinadora de ONGD. 13. Se muestra una escasa incidencia de las nuevas tecnologías de comuni- cación utilizadas por las ONGD para dar a conocer a la ciudadanía sus actividades y su identidad. Únicamente el 4,86% de la población declara que el medio utilizado es Internet. En cuanto a los folletos, método tradi- cional de publicidad y propaganda comúnmente considerado como pro- pio de las organizaciones, un 10,95% de la población encuestada lo reco- noce como tal. Aún más modesto es el 1,97% que afirma haber tenido conocimiento de las ONGD, a través de sus exposiciones y actividades realizadas.