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Durante el desarrollo de la investigación uno de los puntos de mayor relevancia es el del ejercicio político cotidiano que se lleva a cabo alrededor de los sentidos de lo colectivo y lo público, en la medida que este pasa a ser un ejemplo vivo de las formas de ejercer política en la vida diaria, y se convierte por lo tanto en un referente en los entramados intersubjetivos de las familias de primera infancia. Relaciones intersubjetivas que justifican las acciones de las personas desde un elemento de reciprocidad, el cual plantea Medina (2011) es el reconocimiento, en donde hay procesos de vinculación y afecto entorno a ideas de compromiso y servicio hacia sí mismos y los otros, es decir orientado hacia el nosotros, generando dispositivos de pertenencia que se consolidan en procesos de participación y organización, es decir que se traducen en procesos de carácter político.

Ahora bien, la población con quien se realizó investigación es en su mayoría femenina, apartada geográfica y tecnológicamente, con extensos lazos familiares, que gestiona desde redes afectivas

con modelos de participación heredados en la tradición familiar, de manera tal que la mujer será una piedra angular y protagónica en la organización comunitaria de base.

“Cuidadora materna: Eh (…) eso fue porque nosotros pedíamos un jardín para los niños, pues la mayoría de mamás por acá les toca trabajar y ellas me pidieron el favor, porque yo no (CO), porque yo me dedicaba a ella, y yo no quería jardín. Pero ellas sí me pidieron el favor, el apoyo de la firma, ¿sí? Pues yo lo (CO), yo accedí a colaborarles. Y fue cuando nos mandaron, la, la, la (R) primera, pero era para que nosotros fuéramos con los niños, y ya desde ahí nos pareció muy chévere, y empezamos (OI)

Entrevistador: ¿Quiénes organizaron esa petición?, ¿Las señoras de la junta de acción

comunal o (OI)?

Cuidadora materna: No fueron madres, madres (OI) Entrevistador: ¿Se organizaron las madres de la vereda? Cuidadora materna: Las madres, fue (nombre de una de las madres líderes de la zona) la que más pidió con el presidente de la junta, fue el que colaboro.

Entrevistador: Y eso fue (CO), y la petición, ¿Dónde la hicieron?, ¿en la alcaldía? Cuidadora materna: Sí señora, en la alcaldía, (…), era un jardín pero nos mandaron el

programa y chévere, muy chévere, y ya son cinco años” (Cuidadora maternaFragmento de la Entrevista 1, Familia 1, Subia Pedregal: 15:16-16:20)

Y este tipo de ejercicio político, tendrán una caracterización particular y es que el papel de cuidador, de sujeto emocional, proveedor de afecto, de aglutinante de las interacciones sociales, se trasladará de la familia a la comunidad, y sus formas de participación política estarán teñidas por la construcción de relaciones afectivas, lo cual permite que se aborde el concepto de comunalidad.

Será una forma de ejercer política que expresa una vivencia de la necesidad común frente al interés individual, que vive una idea particular de lo público desde el interés común, el relato nos muestra como la cuidadora materna a pesar de no necesitar una institución colabora y ayuda porque es parte de la comunidad, porque reconoce el valor de su acción particular frente a la obtención de metas

de un colectivo. Sentido de lo público que no solo es ejemplo para los niños y niñas sino que es una experiencia viva que se reproduce en su cotidianidad, en la que se involucran desde el lazo que comparten con sus madres y que comenzarán a formar con su comunidad.

La comunalidad “(…) representa intereses y obedece a relaciones intersubjetivas que justifican las acciones de las personas por medio de una reciprocidad: en términos de reconocimiento.” (Medina, 2011, p. 149), pero también en el propósito de fortalecimiento de las redes de apoyo socio- afectivas, donde el sujeto político comprende como una parte que se articula con otras para permitir el funcionamiento del entramado social, en donde lo colectivo está representado no solo en la problemática sino también en las propuestas, en el ejercicio político de participar y de construir.

Aquí, la idea de pertenencia será indisoluble a las relaciones afectivas, poder convocar para lograr un ejercicio político es dependiente de la puesta a cabo de las interacciones con ‘otros’, en donde según Medina (2011) la comunalidad se puede establecer desde la

comprensión de los elementos que permiten el ejercicio de la articulación social de las prácticas sociales de las comunidades.

“La comunidad es cimiento y tejido social, base material y simbólica, mientras que la comunalidad es “una casa”, edificada sobre dichos cimientos, al ser una forma de estar, vivir, entender, hablar y habitar en un espacio hecho territorio, no es solamente un agregado de la comunidad; es un componente estructural que permite la articulación social de la vida de las comunidades por medio de un proceso de larga trayectoria histórica sustentado en prácticas y conocimientos, en el tejido de la identidad y la colectividad construidas en ‘un territorio vivido y recreado’” (Medina, 2011, p.151)

Implicará entonces, que las formas de participación política se asumen desde la infancia como experiencias de fortalecimiento del tejido social, que desde la vivencia se construya una idea de sujeto política que es solo en relación con otros, lo político al igual que la subjetividad y la representación social pasará a existir en la interacción, fuera de esta no tendrá ni el mismo impacto organizativo ni afectivo, Medina (2011) afirma que la comunalidad es un eje fundamental de la acción colectiva “(…) resultando significativas en relación con los procesos de organización, resistencia y transformación al recrear la dimensión plural propia de la acción colectiva, pero basada está en la memoria histórica y colectiva” (Medina, 2011, p.153) De manera que la acción política tendrá como trasfondo a su ejercicio la construcción de comunalidad, será en la colectividad pero trasciende la mera comunidad para infiltrase en las memorias históricas de los tejidos intersubjetivos de formación del sujeto al matizarse profundamente con las redes afectivas.

Una herencia de la ambivalencia del género; de la femineidad contradictoria a