Título V. Trabajo de las mujeres y 165, el cambio pro puesto al Título V es improcedente porque el objeto de este
DICTAMEN DE LA MINUTA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE ADICIONA UNA FRAC-
II. CONTENIDO DE LA MINUTA
1. El objetivo de la Minuta, desde la presentación de la Ini- ciativa, es que en todos los grados de la Instrucción Básica que se imparta en México, se incluyan contenidos para que las niñas, niños y adolescentes reciban una educación, en sexualidad y afectividad, integral, objetiva, orientadora, científica, gradual y formativa, que desarrolle su autoesti- ma, el respeto a su cuerpo y a la sexualidad responsable, adicionando una fracción al artículo 7 de la Ley General de Educación, que describe los fines que deberá tener la edu- cación impartida en el país, complementarios a los señala- dos en el segundo párrafo del artículo 3º de la Constitución que establece que “La educación que imparta el Estado ten-
derá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria y la conciencia de la solidaridad internacional, en la inde- pendencia y en la justicia.”
Asimismo, la Minuta pretende, al reformar al artículo 42 de la Ley General de Educación, que en la impartición de la educación para menores de edad se asegure a las niñas, ni- ños y adolescentes, la protección y el cuidado necesarios para preservar su integridad no solamente física, psicológi- ca y social, sino sexual y afectiva; todo ello sobre la base del respeto a su dignidad, procurando que la aplicación de la disciplina escolar sea compatible con su edad, sumando las categorías sexual y afectiva.
La actual fracción “A” del artículo 32 de la Ley para la Pro- tección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, es- tablece y desarrolla el derecho a una educación que respete su dignidad y les prepare para la vida en un espíritu de com- prensión, paz y tolerancia en términos del artículo 3º de la Constitución; y precisa que Se les proporcione la atención
educativa que por su edad, madurez y circunstancias espe- ciales requirieran para su pleno desarrollo, la Minuta adi-
ciona los términos físico, mental, cultural, psicosexual, afectiva y social, que comprenden el pleno desarrollo. 2. La Minuta aprobada por el Senado de la República hace referencia a la iniciativa original cuando afirma que en 1972
se incluyó la educación sexual en el currículo de la educa- ción básica, a los que en 1992 se incorporaron elementos cognoscitivos y afectivos de la sexualidad, y en 1998 este tema se incorporó a los programas a partir de quinto año de primaria, lo cual subsiste en la actualidad.
Asimismo, recupera el planteamiento de que la sexualidad
no es una característica que surge en la adolescencia, co- mo se le entendía en épocas pasadas, sino que es un com- ponente de la vida humana presente desde el nacimiento, que se manifiesta de formas diversas en las diversas fases del desarrollo del individuo en cambios físicos, psicológi- cos y sociales; y la consideración sobre el hecho de que ca- da vez más niños y niñas cuentan con información errónea sobre el tema, proveniente tanto de medios sociales desin- formados y medios de comunicación, derivando de allí la necesidad de legislar para que la educación sexual se im- parta desde el primer grado de preescolar, con el objetivo de neutralizar los efectos negativos de estas informaciones, y en cambio puedan... conocer el desarrollo natural del cuerpo humano, así como los alcances y límites de la con- ducta sexual de los individuos... de una manera paulatina, sistemática y apropiada, y así tratar de disminuir... los pro- blemas que... aquejan a muchas y muchos adolescentes que, sin estar en plena conciencia de las responsabilidades que implica el comportamiento sexual, se enfrentan a una gran diversidad de problemáticas, como son los embarazos ado- lescentes y la deserción escolar derivada de la maternidad y paternidad anticipada.
Reporta que, de acuerdo a la Secretaría de Salud, el 17 por
ciento de los partos es de menores de 18 años, así como la proliferación de contagios enfermedades de transmisión se- xual y VIH/SIDA, que se calcula que en México en 150 mil personas portadoras, de las que 50 por ciento son jóvenes de entre 10 y 24 años de edad.
3. Las Comisiones Dictaminadoras del Senado expresan su coincidencia con la iniciativa, valorando los argumentos y aportando elementos de juicio:
a) Que la sexualidad es componente central de la perso-
nalidad humana; un lenguaje que permite la comunica- ción afectiva, que involucra aspectos biológicos, psicoló- gicos, sociales, culturales, éticos y aún económicos, y por lo mismo no puede entenderse independientemente de los principios y valores que caracterizan y dan perfil a la cultura de cada sociedad; que su ejercicio puede ser fuente de expresión de los más profundos y nobles senti- mientos (como engendrar un hijo voluntaria y responsa- blemente y por tanto deseado y esperado), pero también de graves trastornos en la vida personal y social. Que ejercida en un contexto de afecto, información, responsa- bilidad, madurez, estabilidad, voluntad, libertad y digni- dad, puede generar una apertura a la vida y una expre- sión de afecto, con amor y respeto como aspectos intrínsecamente humanos.
b) El criterio de la Organización Mundial de la Salud, en
el sentido de que una sexualidad sana implica: a) apti- tud para disfrutar la actividad sexual y reproductiva y controlarla de acuerdo a una ética personal y social; b) ausencia de temores, sentimientos de vergüenza y culpa- bilidad, de creencias infundadas y de otros factores psi- cológicos que inhiban la reacción sexual o perturben las relaciones sexuales;. c) ausencia de trastornos orgáni- cos, de enfermedades y deficiencias que entorpezcan la actividad sexual y reproductiva.
c) Que la sexualidad humana es posible de aprender,
perfeccionar, manejar, y orientar a desarrollar conduc- tas, como expresión de actitudes y valores, basadas en una determinación personal informada, inteligente, li- bre, voluntaria, y en el respeto por los demás.
d) Que el diálogo abierto permite conocer, reconocer y
aceptar la sexualidad en un sentido amplio (desde el punto de vista físico, psíquico, social y afectivo), aceptar al otro y adquirir posteriormente la noción del “nos- otros” en tanto pareja; que favorece la posibilidad de su ejercicio de una forma que la responsabilidad, la digni- dad y el respeto se constituyan en autocontroles, y que respalda la capacidad y el derecho de los individuos de decidir sus propias opciones y eliminar la tendencia a decidir por los demás. Para ello es necesario poner a disposición de toda persona, desde temprana edad, he- rramientas informativas (contenidos que apunten a una información veraz, medida y oportuna) y formativas (au- toestima, afectividad, principios, valores) que favorez- can la aceptación de la sexualidad y la capacidad de ejercerla de tal manera que sea expresión de comple- mentariedad y comunicación con el otro, en términos de igualdad.
e) Que aún con los avances que se reconoce se han teni-
do en la materia, son más acciones que en general re- sultan más parches que estrategias de largo plazo con clara finalidad formativa y preventiva frente a proble- mas puntuales y alarmantes, mientras niños y adoles- centes están cada día mas expuestos a motivaciones, fac- tores y riesgos de muy diversas naturalezas, entre los que se pueden destacar, junto con los señalados en la iniciativa:
a) De carácter biológico, fundamentalmente el ade-
lantamiento de la madurez sexual y el retraso de la psicológica y afectiva, que los deja a edad muy tem-
prana en condiciones de fertilidad, en condiciones de indefensión cuando aún, no han logrado una plena madurez biológica y psicosocial.
b) De carácter social, la presión competitiva y de
aceptación de sus pares, en un medio actual donde resulta a lo menos extraño que un muchacho o mu- chacha, no haya tenido experiencias sexuales y por tanto pareciera ser un imperativo tenerlas, que hace necesario reforzar y valorar aquellas opciones en las cuales los jóvenes voluntaria, libre y responsable- mente deciden posponer su inicio sexual, como una forma de realización personal y en proyección a faci- litar la concreción de sus proyectos de vida. La imi- tación de comportamientos sexuales ajenos en un contexto de falta de modelos adecuados, en que los medios de comunicación transmiten mensajes sexo- eróticos directos o subliminales en que la relación se- xual tiene una connotación de inmediatez, sin preám- bulos ni compromiso.
c) De carácter psicológico, los vacíos afectivos que
generan los tabúes y prejuicios de los adultos hacia las demostraciones verbales y no verbales de afecto y sentimientos, tanto en el contexto de pareja, como modelo positivo para los hijos y la relación directa con ellos, independientemente de su edad. El fenóme- no se acentúa cuando ambos padres se ven forzados a trabajar y dejan desprovistos de tutela a sus hijos, y constituye una de las razones por las cuales los adolescentes embarazan o se embarazan. El fenóme- no cada vez más generalizado, de las carencias en la autoestima, en la valoración del individuo sobre si mismo, que le impiden reconocer sus limitaciones y potencialidades para aceptarse como es.
d) De carácter socio-cultural, factores familiares, co-
mo las alteraciones del núcleo familiar, estructurales o funcionales, por separaciones, incorporación de madres al mundo laboral, alcoholismo, drogadicción, enfermedades y pobreza en comunicación y manifes- taciones afectivas. El retraso del matrimonio en una sociedad de consumo altamente competitiva, que al demandar altas competencias implica prolongar es- tudios y postergar compromisos como el matrimonio. El hacinamiento familiar y la promiscuidad, genera- dos por la falta de oportunidades laborales y las co- rrientes migratorias, y que se acentúa en familias ex- tensas, plantea que las manifestaciones sexuales
ocurran en un contexto de falta de privacidad, que in- fluye en un aprendizaje empírico (con) muy baja ca- lidad formativa.
e) De carácter cultural, cabe destacar los estímulos
eróticos de los medios de comunicación electrónicos e impresos en el contexto de la revolución de las co- municaciones de nuestro tiempo, en que niños y jóve- nes sin herramientas formativas adecuadas quedan expuestos a la multiplicidad de estímulos sexo eróti- cos que entregan; deficiencias en la información y formación adecuadas en el ámbito de la reproduc- ción, sexualidad en la familia y la escuela, hacen que ninguna de ellas haya asumido el rol formador que permita entregar eficaz, adecuada y oportunamente las herramientas cognitivas y formativas que permi- tan a niños y jóvenes enfrentar el bombardeo erótico al que diariamente están expuestos.
f) Que cada vez más y a más temprana edad, niños y ni- ñas cuentan con información errónea y tergiversada so- bre temas sexuales, capaces de distorsionar sus ideas en esta materia, el desarrollo de su personalidad. Destacan las comisiones, como causas de esta desinformación, por un lado, que en esta materia normalmente se ha bus- cado privilegiar la educación sexual del silencio o la cultura sexual que esquiva los problemas e inquietudes de niños y adolescentes que, al no contar con la acción formadora de la familia o la escuela, quedan expuestos a múltiples riesgos.
g) Que los padres y la familia, primeros responsables del proceso educativo de niños y jóvenes en materia de se- xualidad, generalmente no cuentan con elementos para asumir el rol que les corresponde, ya sea por experien- cia propia, por inhibiciones y dificultades para abordar la temática, debidas al círculo de analfabetismo y ca- rencia de información confiable y fácilmente manejable que en general impera en la materia.
h) Que la educación básica tradicional, por su parte, se
ha caracterizado por la ausencia de educación sexual en sus planes y programas, y cuando se le incluye se abor- da con una perspectiva biologicista, genitalista y de sa- lud reproductiva. En términos generales de forma asis- temática, fragmentaria y, muchas veces, riesgosamente voluntarista, por parte de personas sin la formación e información necesarias, que pueden provocar más da- ños que beneficios.