Contenido de la teoría de la buena fe

In document La responsabilidad precontractual en la legislación ecuatoriana (página 85-89)

2.2. Teorías Extracontractualistas

2.2.5. Teoría de la buena fe

2.2.5.2. Contenido de la teoría de la buena fe

      

147

Art. 722.- La buena fe se presume, excepto en los casos en que la ley establece la presunción contraria.

148

Art. 1576.- Conocida claramente la intención de los contratantes, debe estarse a ella más que a lo literal de las palabras

(…)la fórmula receptada por el art. 1337149 ha restringido la categoría de los casos, precedentemente admitidos, de responsabilidad precontractual, porque ha sustituido el componente subjetivo de esta responsabilidad: la buena fe a la culpa.” “La innovación introducida en nuestro sistema jurídico por el art. 1337 consiste precisamente en el cambio de criterio de juicio del comportamiento de las partes en la fase de las tratativas: en el sentido de que mientras en base al viejo Código Civil eran aplicables los principios de la responsabilidad extracontractual basado exclusivamente sobre la culpa, ahora el principio es diverso y es aquel de la buena fe.150

De la sentencia italiana dictada por el Tribunal de Roma se puede inferir que una parte puede actuar de buena fe y al mismo tiempo dicha actuación puede ser culposa, ya que, como se dijo en la introducción al estudio de esta teoría, la buena fe es imputable a un estado subjetivo de convencimiento, una convicción, que igualmente puede tenerse por negligencia o imprudencia (“sensa che per questo lo stato soggetivo di buona fede cesii di essere tale”), ejemplifiquemos, mi intención es transferir un vehículo, estoy plenamente convencido de que se encuentra saneado, libre de vicios y en perfecto funcionamiento, pasado algunos días el carro sufre una grave avería mecánica por falta de cuidado y mantenimiento de mi vehículo. Si bien mi intención al transferir el bien estaba dotada de buena fe, el perjuicio existe y además se puede imputar culpa del vendedor. En nuestro derecho se diría que el bien tiene vicios redhibitorios y se le da un enfoque distinto para solucionar el problema.

Hablando de manera general, el principio general de la buena fe, aplicado al tema que nos ocupa significa

… la sustracción del principio de la libertad y jurídicamente del de la autonomía de la voluntad del período previo a la concreción del contrato, importando una limitación directa, esto es que la posición de libertad de las partes en el período de formación del contrato se encuentra sujeta a un límite de carácter general, constituido por el deber de observar la buena fe. 151

El Art. 1337 del Código Civil italiano, que dicho sea de paso es un elemento de suma importancia para el desarrollo legislativo de este principio aplicado a la fase precontractual, ha sido comentado por el autor italiano Vittorio Calusi de la siguiente manera:

      

149

Se refiere al Código Civil Italiano, “las partes durante el desenvolvimiento de la tratativas y de la formación del contrato deben comportarse según la buena fe”

150

Ver Sentencia del Tribunal de Roma del 24 de junio de 1955, “Tonini v. Soc. Coop. Fides e Altrui”, Rev di Dir. Comm, 1965, II, p. 368. 

151

CALUSI, Vittorio E., “In tema di tratative e responsabilità precontrattuale”, Rivista Trimestrale di Diritto e Procedura Civile, X, 1956, p. 473.

(…)nella economía dell’ art. 1337 buona fede significhi comportamento leale nei raportti sociali, causa giustificativa dell’ affidamento e nello stesso tempo esigenza imprescindibile di condutta, appunto perché l’affidamneto stesso risulte effetivamente giustificabile. Le parti hanno l’obbligo di comportarsi secondo buona fede nel senso che ad ese incombe, come observa il Grassetti, l’onere di ona lealtá reciproca di condotta valutada alla stregua di una media coscienza sociale.152

El autor Italiano Benatti, citado por Gonzalo Sozzo, dice que la fórmula del art. 1337:

(…) no ofrece ningún criterio para establecer cuándo un comportamiento es contrario a la buena fe”. Y enseguida explica que “los escritores, conscientes de la gravedad de una omisión semejante, ven en el art. 1337 una norma social prejurídica o una norma de reenvío a otra norma prejurídica de buena fe […] Pero aunque […] en esta dirección, el examen del contenido de la regla de la buena fe puesta por el art. 1337 no deja todavía adecuadamente repuesta, porque no precisa a cuáles específicas reglas de corrección se refiere la norma”. Así concluye este autor que dicho deber encierra tres obligaciones particulares: “aviso o información, secreto, custodia.153

Con la entrada en vigor del texto del artículo 1337, surgieron ciertas dudas sobre su alcance e interpretación. Como describimos en la introducción, la doctrina diferencia la buena fe objetiva de la subjetiva, por lo que la primera gran discusión se centró en descifrar si la norma aludía a la una o a la otra. La intencionalidad con la que se comete un acto susceptible de ser encuadrado dentro de la responsabilidad precontractual, fue otro gran tema de discusión, ya que no se sabía con certeza si la violación del principio de buena fe debía tener como contenido un acto doloso o culposo.

Sobre el primer punto en discusión, debemos indicar que:

La buena fe presenta tradicionalmente dos facetas: a) La buena fe objetiva, o buena fe lealtad, que importa la exigencia de comportarse con probidad, lo que se concreta a través del cumplimiento de ciertos deberes de conducta específicos; la misma tiene aplicación en el campo obligacional; se vincula con la teoría de los actor propios. b) La buena fe subjetiva, o buena fe creencia, que apunta a la protección de quien por error ha creído en una apariencia jurídica de un tercero con quien se vincula, de su titularidad o de su legitimidad, o bien de la propia legitimidad o titularidad; la misma opera haciendo prevalecer la declaración de voluntad emitida por sobre la real, impidiendo la anulación del acto; campo de aplicación principal: derecho de familia y relaciones posesorias, tenencia y reales.154

Veamos el criterio de algunos tratadistas, por ejemplo, para Calusi:

      

152

CALUSI, Vittorio E., “In tema…”, cit., p. 474.

153

SOZZO. G. “Antes del contrato”, pág 84 

154

… el art. 1337 refiere a la buena fe, pero entendida ésta como el comportamiento leal en las relaciones sociales, causa justificativa de la confianza, y al mismo tiempo exigencia imprescindible de la conducta, precisamente para que la misma confianza resulte efectivamente justificable (…) el peso de una lealtad recíproca en la conducta, valorada con el criterio de la conciencia social media (…) Puede por lo tanto afirmarse que el concepto de buena fe expresado en el art. 1337 excluye todo presupuesto psicológico subjetivo de la partes contrayentes y en particular toda referencia al error y la ignorancia.155

Para Benatti,

(…) demostrado que el deber precontractual de buena fe se especifica en tres tipos de obligaciones (…) implícitamente se ha echado luz sobre el significado con el que el legislador ha usado, en la fórmula del art. 1337, el término buena fe: “eso sta ad indicare non giá uno stato soggetivo, ma una regola di condotta. Si parla nel primo caso di buona fede soggetiva en el secondo di buona fede oggetiva.156 Y 157

Sobre el segundo tema en discusión, culpa o dolo, el autor italiano Vittorio Calusi dice que del texto del Art. 1337 se deduce que culpa equivale a mala fe. Esta postura es criticada por otro autor Italiano, Mengoni, quien afirma que:

(…) )si la culpa equivale a mala fe, y ésta implica conocimiento del daño que se comete, se resuelve en el concepto de dolo, y con ello se elimina directamente el concepto de culpa in contrayendo. (…)Una interpretación similar es evidentemente arbitraria. Desde el punto de vista exegético, la misma se encuentra desmentida por el art. 1338, que constituye una indiscutible aplicación del art. 1337. La mala fe puede subsistir solamente en la hipótesis del conocimiento de la causa de nulidad del contrato, mientras que el art. 1338 admite la responsabilidad en la hipótesis de ignorancia inexcusable […] de cualquier modo, la concepción de la responsabilidad precontractual como responsabilidad fundada sobre el elemento subjetivo de la mala fe encuentra un obstáculo definitivo en el art. 1398, que aplica el principio del art. 1337 al falso procurador, que funda la responsabilidad sobre el hecho objetivo de la falta de comunicación de la carencia de procura al otro contrayente.158

En resumen, este autor, al considerar que existe una relación obligacional, habla de que la buena fe objetiva sería la única posibilidad aplicable.

(…) la buena fe que consagra los arts. 1337 y concs. ―1338, 1398― es la objetiva, lealtad, probidad; y explica la interesante relación entre confianza y buena fe objetiva: ¿cómo se va a estar tutelando la buena fe objetiva si se trata de proteger la confianza?, ¿no

      

155

CALUSI, Vittorio E., “In tema di tratative e responsabilitá precontrattuale”, Revista Trimestral de derecho y procedimiento Civil, Tomo X, 1956, cit., p. 474, párr. 2°.

156

“Eso no indica un estado subjetivo sino una regla de conducta. Se habla en el primer caso de buena fe subjetiva y en el segundo caso de buena fe objetiva”

157

BENATTI, Francesco, Responsabilità precontrattuale, Giuffré, Milano, 1962, cit., p. 47. 

158

es ello incompatible?, ¿no será la buena fe subjetiva? Responde negativamente, pues la buena fe objetiva está dirigida a proteger la confianza de un sujeto en la lealtad en la “coretteza”, en la probidad de otro con el cual el primero ha entrado en relación.159 La pregunta que cabe hacer en este punto es si el quebrantamiento de la buena fe es un factor atributivo de reparación del daño en la fase de las tratativas previas?, pues en mi concepto la respuesta sería si, ya que la violación del principio universal de actuar conforme a la buen fe, provoca, la mayoría de las veces, un daño, el cual debe ser resarcido.

La importancia que ha adquirido este principio en la teoría moderna de las obligaciones, impone el deber de obrar de buena fe en todas las relaciones jurídicas intersubjetivas, por lo que prácticamente toda actuación del ser humano racional y consciente debe enmarcarse en este ámbito.

(…) el quebrantamiento de la confianza, de las legítimas expectativas despertadas en el otro (tercero, cocontratante, etc.) a partir de la conducta desarrollada en el seno de una situación jurídica, o en los términos del art. 1198 del Cod. Civil, la frustración de aquello que “verosímilmente las partes entendieron o pudieron entender, obrando con cuidado y previsión”, determina el deber de reparar el daño causado, aun cuando la conducta aparezca formalmente ajustada a la ley.160

A criterio del autor argentino Carlos Alberto Ghersi, el quebrantamiento de la buena fe sería factor suficiente para originar la obligación de reparar, sin que se requiera otro factor de atribución, verbi gracia el dolo o la culpa. Esta consecuencia deviene, en palabras de Diez Picazo del hecho de que todos los derechos subjetivos deben ejercitarse de buena fe, ya que cuando se sobrepasa este límite el ejercicio del derecho sería antijurídico y por ende da lugar a reparar el daño que se ocasione.

2.3. Conclusiones.-

Varios autores han sido protagonistas de una disputa por descifrar cuál es la naturaleza, si contractual o extracontractual, de la responsabilidad precontractual161

. De todo lo hasta aquí

      

159

MENGONI, Luigi, “Sulla natura…”, cit., p. 376. 

160

GHERSI, Carlos, “Teoría general de la reparación de daños”, Edit, Astrea, 3ra edición, Buenos Aires 2003, pág 259. El autor se refiere a la legislación argentina

161

Una síntesis de las líneas argumentales de la tesis contractualistas y extracontractualistas puede leerse en PAZ GARCÍA RUBIO, María, La responsabilidad…, cit., ps. 64 y 70.

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