CONTRADICCIONES DE LA ECONOMÍA ESCLAVISTA

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LA REVUELTA DE LOS ESCLAVOS

CONTRADICCIONES DE LA ECONOMÍA ESCLAVISTA

En este periodo vemos un refuerzo considerable de la oligarquía dominante, lo que aumenta su control sobre la sociedad y el Estado. Junto con las viejas familias aristocráticas vemos el ascenso de los capitalistas romanos: los nuevos ricos, los grandes terratenientes, comerciantes y usureros. Pero a fin de cuentas, toda la riqueza de estas capas se derivó de los productos de la agricultura. Puesto que la tierra era la principal fuente de toda riqueza, todo el mundo se esforzó para obtener la tierra, y sumarla a la tierra que ya poseían. Pero para que sea rentable, alguien tiene que trabajar la tierra. Este elemento fue proporcionado por el trabajo esclavo. Los cartagineses habían desarrollado la esclavitud en gran escala, y los romanos aprendieron de ellos. Cuando tomaron las provincias de Cartago en Sicilia, Cerdeña, España y el norte de África, los capitalistas de Roma se hicieron cargo de las granjas a gran escala, que se encontraban allí, las desarrollaron y extendieron mucho más.

Después de la cosecha y antes del arado de primavera, los esclavos trabajaban en el tejido, el curtido y la marroquinería, haciendo carros y arados, y cerámica de todo tipo. Pero la producción de mercancías comenzó a avanzar de tal forma que ya no se produce sólo para la explotación individual, sino también para la venta. El único costo para el propietario de esclavos era el precio de compra del esclavo, y los costos mínimos de mantenerlo con vida. Kautsky dice:

“en ese momento la agricultura a gran escala no representó ninguna superioridad técnica; por el contrario, el trabajo esclavo fue menos productivo que el trabajo de los campesinos libres. Pero el esclavo, cuya fuerza de trabajo no debía ser preservada y que podía ser explotado hasta la muerte sin consideraciones, produjo un mayor excedente sobre el costo de su subsistencia que el campesino, que en ese momento no sabía nada de las ‘bendiciones' del exceso de trabajo y estaba acostumbrado a un alto nivel de vida. Existía la ventaja adicional de que en esa comunidad el campesino era constantemente sacado del arado para defender su país, mientras que el esclavo estaba exento del servicio militar. Así, fue que la esfera de influencia económica de ciudades tan grandes y belicosas vio el aumento de la producción agrícola en gran escala con esclavos”.48

Las guerras que proporcionaron esclavos baratos arruinaron a los campesinos libres romanos que eran la columna vertebral del ejército. El campesino arruinado se vio obligado a recurrir al bandidaje o bien unirse al ejército de desocupados lúmpem proletarios en Roma o en otras ciudades. Esta desintegración social dio lugar a una ola de delincuencia y bandolerismo sin precedentes, que proporcionó una nueva fuente de esclavos en forma de criminales convictos. Las prisiones eran desconocidas, y los criminales fueron crucificados o bien condenados a trabajos forzados.

Aunque nos referimos al capitalismo romano, que a diferencia del capitalismo moderno no se basaba en la industria, sino en el comercio, los préstamos de

dinero y la agricultura con esclavos. Aunque la esclavitud elevó enormemente la capacidad productiva de la sociedad, que contenía una contradicción, y significó un aumento del conjunto en la productividad del trabajo, la productividad del trabajo “por unidad”, de un esclavo individual, fue mucho menor que la de un campesino libre.

El trabajo de un esclavo tiene un bajo nivel de productividad, ya que su voluntad individual le es negada arbitrariamente. El trabajo esclavo sólo se convierte en rentable cuando se emplea a gran escala. Lo que es importante es su capacidad de producir excedente, su productividad, los esclavos deben literalmente, trabajar hasta la muerte y rápidamente ser sustituidos por otros. Por lo tanto, las condiciones de los esclavos empeoraron continuamente. Las grandes haciendas o latifundios fueron trabajadas por contingentes de esclavos de sol a sol, marcados a hierro caliente y encadenados juntos en grupos. Encerrados por la noche en cárceles comunes, con frecuencia subterráneas. Cato solía decir: “un esclavo debe trabajar o dormir”.

Y así como el término “capitalista” según la acepción de nuestra época histórica, no es realmente adecuado para describir las funciones de los dueños de esclavos romanos, tampoco la palabra “proletariado” debe confundirnos cuando la aplicamos a los campesinos desposeídos forzados a huir a las ciudades.

Hay una diferencia fundamental entre el proletariado moderno y el del mundo antiguo. La clase obrera moderna es la única clase realmente productiva (junto con el campesinado, en la medida en que todavía existe), pero el proletariado romano “no funcionaba”; tenía un carácter totalmente improductivo y parasitario. Como hemos visto en el capítulo anterior, el proletariado moderno alimenta la sociedad, mientras que el proletariado romano fue alimentado por

la sociedad; es decir, por los esclavos, que eran realmente la clase productiva.

TECNOLOGÍA

La esclavitud también inhibió el desarrollo de la industria y la tecnología. El capitalista moderno invierte un parte de sus ganancias en la mejora de la tecnología con el fin de obtener una ventaja sobre sus competidores. El caso del propietario de esclavos romano era muy diferente. La esclavitud es incompatible con el avance tecnológico. Por las razones que ya sen explicado, sólo las herramientas más crudas podrían ponerse en las manos de los esclavos en las grandes propiedades.

Una de las contradicciones más llamativas del mundo antiguo es que, después de haberse estado en varias ocasiones tan cerca de alcanzar formas económicas capitalistas, cuando parece lógico pensar que existía un potencial, siempre ese desarrollo se echó hacia atrás en el límite, antes del punto de ruptura y no logró desarrollarse. Para poner un solo ejemplo pensemos en los griegos alejandrinos, que lograron inventar una máquina de vapor que funcionaba, pero que ellos consideraron como una mera curiosidad; un juguete. ¿Porqué nunca imaginaron su potencial productivo?

Con esclavos baratos, los mayores excedentes provenían de los grandes latifundios, este no fue el resultado de la aplicación de nuevas tecnologías para la agricultura a gran escala. Con una masa esclava de mano de obra barata, no hubo necesidad de desarrollar la tecnología, ni la educación laboral. Sólo los implementos y herramientas más resistentes, más precarios, podían confiarse a los esclavos.

Sobre la “producción de energía por esclavo”, Marx escribió lo siguiente: “para emplear la feliz expresión de los antiguos, el obrero sólo se distingue del animal y de los instrumentos muertos, en que el primero es un instrumentum vocale, mientras que el segundo es un instrumentum semivocale y el tercero un instrumentum mutuum. Por su parte, el obrero hace sentir al animal y a la herramienta que no es un igual suyo, sino un hombre. Se complace en la diferencia que le separa de ellos a fuerza de maltratarlos y destruirlos pasionalmente. Por eso en este régimen de producción impera el principio económico de no emplear más que herramientas toscas, pesadas, pero difíciles de destruir por razón de su misma tosquedad. Así se explica que, al estallar la guerra de independencia, se encontrasen en los Estados de esclavos bañados por el Golfo de México arados de viejo tipo chino, que hozaban la tierra como los cerdos o los topos, pero sin ahondar en ella ni ararla. Cfr. J. E. Cairnes, The Slave Power, Londres, 1862, pp. 46 ss. En su Sea Board Slave States [pp. 46 s.], refiere Olmsted: “Aquí, me han mostrado herramientas con las que en nuestro país ninguna persona razonable cargaría al obrero a quien paga un jornal. A mi juicio, su peso extraordinario y su tosquedad hacen el trabajo ejecutado con ellas un diez por ciento más pesado, cuando menos, que con las que nosotros solemos emplear. Sin embargo, me aseguran que, dada la manera negligente y torpe con que los esclavos las manejan, sería imposible confiarles con buenos resultados herramientas más ligeras o delicadas. En los campos de cereales de Virginia no durarían un día herramientas como las que nosotros confiamos continuamente a nuestros obreros y de las que sacamos buenas ganancias, a pesar de que estos campos son más difíciles y menos pedregosos que los nuestros. Habiendo preguntado yo por qué había una tendencia tan general a sustituir los caballos por mulas, me dieron también como razón primordial y decisiva, según confesión suya, la de que los caballos no resistían el trato que les daban constantemente los negros. Los caballos son agotados y enferman y se vuelven inutilizables a cada paso por los malos tratos; en cambio, las mulas soportaban sin grave detrimento corporal los golpes y la falta de una o dos comidas de vez en cuando, y no se lesionan materialmente, y no se resfrían ni se enferman si se les descuida o por el exceso de trabajo. No tengo más que asomarme a la ventana del cuarto en que escribo, para presenciar casi continuamente el trato que aquí dan al ganado, trato que a cualquier granjero del Norte le bastaría para poner en la calle a los peones.”49

49 Karl Marx; FORMATO TEXTO:“El Capital” (tomo I); "El Capital" (tomo II), "El Capital" (tomo III); EN

Por lo tanto, en todo el período de la esclavitud, no se hicieron grandes avances en la tecnología y la productividad se mantuvo en un nivel bajo. Los propietarios de esclavos, como los señores feudales que los sucedieron, no estaban interesados en acumular para invertir. El propósito de la acumulación era su disfrute personal y el consumo en una escala más lujosa. Esto explica el estilo de vida extravagante de lujos y derroches de los ricos romanos, sus suntuosos banquetes y así sucesivamente. La descripción de los banquetes extraordinarios, fiestas y orgías que han llegado hasta nosotros, son el resultado final del trabajo de los esclavos, junto con los juegos extravagantes y festivales, vestidos de seda, edificios públicos colosales y –por último pero no menos importante– la entrega gratuita de grano a la turba desempleada en Roma..

Dado que los dueños de esclavos no supieron como usar la tecnología no existió la inversión productiva en maquinaria para ahorrar fuerza y horas de trabajo, los capitalistas de la antigüedad podían utilizar todo su excedente (aparte de los costos fijos y los reemplazos de herramientas, ganado y esclavos) para su consumo personal. Había un poco de inversión en el comercio y la usura, pero al final, esto también podría considerarse consumo. En algunos rubros el número de trabajadores libres debió aumentar en términos absolutos, debido a la creciente demanda de lujos, como pinturas, estatuas y objetos de arte, así como ropa de seda, perfumes caros y ungüentos etc. Pero todo este lujo se exprime de la sangre, el sudor y las lágrimas de un ejército de esclavos.

“Mientras que el capitalista moderno se caracteriza por su tendencia a acumular capital, el romano aristócrata de la Época Imperial se distingue por su búsqueda de placeres; y fue en este período que surgió el cristianismo. Los capitalistas modernos han acumulado riquezas que hacen ridícula, en comparación, la riqueza del más rico ciudadano de la Roma antigua. El Creso de los antiguos romanos fue Narciso, esclavo liberto de Nerón, quien llegó a acumular una fortuna de 20.000.000 de dólares. ¿Pero qué son 20.000.000 de dólares comparados con los 1.000.000.000 de dólares que se dice que posee el señor Rockefeller? Pero el derroche que practican los multimillonarios norteamericanos no puede compararse, a pesar de todas sus locuras, con el derroche de sus predecesores romanos, que se hacían servir lenguas de ruiseñores en sus banquetes y que disolvían perlas preciosas en vinagre..5051

Esos parásitos ricos vivían por placer, pues no había nada más que supieran hacer con el excedente extraído de los esclavos. Las extravagancias de la clase dominante era confrontada por los conservadores como Catón ‘el Viejo’ (234-149 a.C), quien también denunció los efectos debilitantes de la cultura griega en la mente romana. “Sabemos”, dice Plinio en el trigésimo tercer libro de su historia natural, “que Espartaco (el líder de un levantamiento de esclavos) no permitió oro o plata en su campamento. ¡Nuestros esclavos fugitivos nos dominan en grandeza de espíritu!

50 Karl Kautsky. Orígenes y fundamentos del cristianismo 51 Kautsky,ídem

LA ESCLAVITUD: FUERZA MOTRIZ

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