En Colombia se expidió el Documento Conpes 3155 del 28 de enero de 2002 denominado Lineamientos para el desarrollo de la política de integración y desarrollo
fronterizo y que tiene por objetivo “garantizar la aplicación eficiente de las políticas nacionales, en condiciones especiales para las zonas fronterizas del país, de acuerdo a sus características y especificidades” (Consejo Nacional de Política Económica y Social, 2002). En otros términos, dichos lineamientos pretenden guiar las estrategias y acciones en diferentes ámbitos con el objetivo de fortalecer la cooperación e integración en las zonas de frontera, espacios que por sus particularidades requieren de una atención y tratamiento diferencial.
Ilustración 29. Exigencias de asistencia y seguimiento. Analizado en el Software Atlas ti 8.0.
117 Esta política tiene un alto contenido económico y por ello en los antecedentes se hace una relación de las dinámicas y cambios en términos comerciales, productivos, laborales, y otros asociados a la lógica del mercado. En ese sentido, la educación se interpreta como dispositivo para el cambio económico. En materia socio-educativa, los lineamientos expresan que el Ministerio de Educación Nacional en conjunto con las entidades territoriales deben promover acciones y estrategias para facilitar el acceso y la permanencia al sistema educativo a través de la ampliación de la cobertura y el mejoramiento de la calidad a todos los niños y jóvenes de las zonas de frontera. Para ello recomienda que: a) Se analicen los acuerdos binacionales de cooperación e impulsar consensos que se requieran en materia de estándares, currículo y aspectos técnicos, y b) Se asista a las entidades en la adecuación de los contenidos académicos y las metodologías conforme a las características de la zona de frontera.
En cuanto al papel de las universidades, se pretende que las universidades públicas conformen redes de conocimiento e intercambios académicos con otras instituciones de educación superior a través de un diálogo interdisciplinario. En este campo se incluyen las comunidades étnicas como destinatarios de estos lineamientos de política pública. También se invita a otras instituciones para apoyar el proceso como el Instituto de Fomento para la Educación Superior (ICFES) quien debe ejecutar acciones que faciliten los cambios de los programas académicos de las universidades en razón de las particularidades de la zona de frontera. Otra estrategia es la libre movilidad académica y para ello se establece:
Un sistema de admisiones binacionales.
Impulsar la creación de universidades binacionales. El desarrollo de cátedras fronterizas.
118 Los lineamientos también identifican un conjunto de funciones para las universidades en razón de su proyección hacia la región fronteriza. Entre estas se encuentran el diseño y ejecución de proyectos de investigación, análisis permanente de la situación fronteriza, estudio de los problemas en la región para aportar soluciones, desarrollo de innovaciones productivas para el fortalecimiento de la economía y prestar apoyo a las entidades públicas para la mejora de la política de integración.
Otras entidades con funciones dentro de la política pública son la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP) y el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA). A la primera institución le corresponde formular e incorporar un sistema de información, capacitación y asesoría para las zonas de frontera, y a la segunda adecuar los programas de formación conforme a las características productivas de la región fronteriza además de definir las competencias y los perfiles de formación en cada una de las ocupaciones.
Y en materia cultural, el Ministerio de Cultura debe impulsar programas binacionales fronterizos para el fortalecimiento y socialización de las expresiones culturales de la zona. El objetivo es promover la identidad regional y proteger las manifestaciones artístico-culturales. Entre las acciones recomendadas se encuentra la consolidación de escuelas de artes y tradiciones, programas con medios comunitarios, vigías del patrimonio, bibliotecas públicas, programas de formación en música, y similares.
Desde hace cerca de 15 años en la región fronteriza del Norte de Santander y Táchira se ha venido gestionando algunos encuentros y acciones para el fomento de la integración educativa y cultural. La mayoría de estas acciones se reducen a reuniones, creación de comités binacionales, y otros similares. Por ejemplo, Barrios y Rivas (2012) describen algunos de los adelantos en este terreno: en octubre del 2008 se realizaba una reunión y se proponía el estudio de los programas educativos, culturales, deportivos y de ciencia y tecnología en cada país, y se proponía eliminar la apostillada de certificados para los
119 niveles formales, facilitar la movilidad de estudiantes y crear redes pedagógicas para compartir experiencias pedagógicas.
Como se observa, se cuenta con una política abarcadora e integral que puede colaborar con los objetivos de la integración educativa, cultural, científica y tecnológica para la zona de frontera. Sin embargo, en la etapa de implementación, seguimiento y retroalimentación de la política pública no se reflejan mayores avances. La búsqueda de acciones concretas en torno a cada uno de los aspectos que se han incorporado al Documento Conpes 3155 de 2002 en materia educativa y cultural, permite inferir una realidad diversa al ideal planteado.
No hay datos o informes que permitan verificar la forma en que se adelanta la cooperación educativa en la zona de frontera Norte de Santander (Colombia) - Táchira (Venezuela). Tan sólo se pueden identificar algunas acciones que han adelantado las universidades de la región fronteriza con el propósito de adelantar la cooperación y la internacionalización de la educación. Algunos ejemplos que pueden ser señalados son los siguientes, aunque no todos corresponden al eje Norte de Santander-Táchira:
La Universidad del Zulia y la Fundación Universitaria para el Desarrollo Social suscribieron convenio para la formación de estudiantes en los niveles de maestría y doctorado. El convenio tiene una duración de cuatro años y pretende hacer un acercamiento y consolidar las relaciones científicas, culturales y educativas, promover la calidad docente y formar profesionales altamente calificados (Universidad del Zulia, 2017).
Se tiene conocimiento de un número significativo de docentes tanto de educación formal como nivel superior que adelantan estudios de maestría y doctorado en universidades con presencia en el Estado de Táchira (Venezuela). Este auge se debe particularmente a los
120 costos de matrícula los cuales son muy bajos por la devaluación de la moneda venezolana.