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La cooperación y la organización como condición de progreso

Una vía de difusión de las innovaciones, diferente de la competencia de mercado, es la que opera a través de los procesos institucionales de transferencia de tecnología, como los que se llevaron a cabo durante la revolución verde, donde se combinaron los estímulos de mercado con el desarrollo de instituciones promotoras de los cambios. En estos casos el énfasis se pone en los actores sociales como agentes de innovación, dado el carácter múltiple, amplio, sistemático, colectivo y organizado que presentan las innovaciones en la realidad. Engel menciona a Wissema, a Euser y a Moss Kanter como los precursores de esta forma de comprender la diseminación de las innovaciones, pues ellos “hacen hincapié en la importancia de la cooperación entre las empresas al momento de crear oportunidades para la innovación”10.

Las relaciones que establecen los actores —por ejemplo, productores agrícolas— con sus asesores técnicos —por ejemplo, los agrónomos de las instituciones que les prestan servicios—, basadas en un intercambio horizontal, “facilitan la integración de conocimiento e información de distintos tipos y con diversos propósitos”. Se afirma así que el conocimiento se genera y regenera en un proceso grupal, es decir social, y que por ende, no solo se reproducen los resultados del conocimiento sino también los procesos necesarios para producirlo. La posibilidad de que el conocimiento se produzca, asimile y difunda estriba en la articulación de los diferentes agentes que participan en la generación y difusión del conocimiento. Esta articulación sería así la forma orgánica, débil y difusa, en la que tendría lugar el diálogo necesario entre los diversos tipos de conocimiento —científico, técnico, vivencial—, que sobredeterminan cada salto innovador, en un proceso que se encadena y ramifica con otras prácticas11. Se trata entonces de concebir la innovación

9 “Cuando la información se hace disponible abiertamente, se crea un mercado para la

innovación, que aprovecha la natural competitividad entre socios potenciales” (Senge, 2000, pág. 353).

10 Todos citados por Engel (1997), págs. 126-154. Entre otros se refiere a Rogers (1986), págs.

37-61; Roobeek (1988); Hayami y Ruttan (1985); Wissema y Euser (1988); y Moos, s/f.

11 “Asimismo, compartir experiencias o transferir tecnología son formas de comunicación

como el resultado de la “interacción comunicativa” entre actores sociales que realizan determinadas prácticas relevantes12.

Para el desarrollo en el campo social, lo más relevante de esta perspectiva es la idea de conjugar diversos tipos de conocimiento y aprendizaje para propiciar la replicabilidad de las innovaciones. Las innovaciones más exitosas contemplan la convergencia de diversos actores y agentes sociales, así como de diferentes procesos, organizados alrededor de problemas reconocidos, con resultados e impactos demostrables, que son indispensables tanto para la gratificación de los participantes, como para el reconocimiento externo, por ejemplo, de los gestores de política pública. Las experiencias que se relacionan con la llamada “transferencia de tecnología” y con intentos similares pueden constituir un aporte a los proyectos de desarrollo rural, que reivindican la participación directa y horizontal de los actores sociales con los agentes que los acompañan13.

En el proyecto Experiencias en innovación social en América Latina y el Caribe, de la CEPAL y la Fundación W. K. Kellogg, también se trabaja en esa dirección. El objetivo es convocar a los innovadores, evaluar sus proyectos, seleccionarlos, reconocerlos públicamente, difundir sus logros destacando la novedad, sistematizarlos y mediar en los procesos que conduzcan a su inclusión como parte de la política pública, además de colaborar con las iniciativas de replicabilidad. Se trata, en última instancia, de interceder para crear conectividad entre organizaciones sociales locales, no gubernamentales y gubernamentales, de modo de abrir la posibilidad de una acción social conjunta entre los actores y los agentes interesados.

estructura en red consisten en que tiene los beneficios de una organización de gran tamaño (economías de escala, transferencia de tecnología, capacidad de inversión), a la vez que disfruta de las ventajas de ser pequeño (agilidad de adaptación a entornos inciertos, reversibilidad de las unidades). Al mismo tiempo, evitan los inconvenientes de ser grande (conflictos internos por precios de transferencia de tecnología o doble autoridad; burocratización y rigidez) y las limitaciones de ser pequeño (capacidad de crecimiento). Por otra parte, la relativa independencia en la toma de decisiones permite la experimentación y el aprendizaje. Cuando se logra, lo aprendido se puede difundir por todas las unidades de la red, que se benefician así de su inclusión en ella” (Lucas y García, 2002, pág. 262).

12 “Las teorías analizadas contribuyen a mejorar el entendimiento de la innovación

como proceso social, y a facilitar la creación de condiciones favorables para que dicho proceso ocurra en forma efectiva. La innovación como proceso de aprendizaje social e institucional puede ser gerenciado en forma participativa para lograr los objetivos del desarrollo sostenible. El énfasis en la interacción entre actores destaca la necesidad de edificar relaciones cooperativas (alianzas, coordinación, otros), y particularmente redes interactivas de comunicación como fuente de realizaciones y de aprendizaje de procesos efectivos de innovación” (Miranda, 2003, pág. 27).

13 “Vista de esta forma, la innovación se consideraría esencialmente un proceso de

aprendizaje social, incorporado e interrelacionado intrínsecamente a la evolución continua de la práctica agrícola” (Engel, 1997, pág.134).

En las innovaciones en el campo social resulta primordial el factor asociativo, considerado en un sentido amplio: el grupo, la institucionalidad, la comunidad, el voluntariado, la intercooperación, las alianzas —de hecho, informales o contractuales—, el proceso colectivo que introduce la nueva aplicación, y los intercambios no mercantiles de información. Entre las novedades que estos proyectos ponen de manifiesto está la claridad con que sus protagonistas se refieren a la cuestión organizativa y grupal. Se encuentra en ello una sabiduría, una cultura de larga data que cada generación ha tenido que volver a aprender.

E. Factores endógenos de la innovación