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Críticas a la teoría de esquemas pragmáticos

2. Teoría de esquemas

2.3. Críticas a la teoría de esquemas pragmáticos

Varios autores tienen una posición crítica en relación con la teoría de es- quemas pragmáticos. Por una parte, algunos autores plantearon que el efec- to facilitador registrado en la tarea de selección no se debía a la evocación de esquemas, sino a otros factores relacionados con la presentación de la tarea. Por otra parte, surgieron alternativas teóricas, como la teoría del con- trato social, que cuestionaron el concepto mismo de esquema. Veamos al- gunos de estos planteamientos críticos.

2.3.1 Esquemas pragmáticos versus efectos de presentación de la tarea Jackson y Griggs (1990) argumentaron que el efecto facilitador en la tarea de selección de Wason no se debía a la utilización de esquemas pragmáti- cos, sino a la combinación de dos factores de presentación de la tarea:

1) La utilización de negativas explícitas en las tarjetas no-p y no-q. 2) La presencia de un contexto adecuado, que facilitaba la comproba-

ción de violación de la regla, lo que permitía un procesamiento más analítico.

Los resultados de sus experimentos indicaron, en efecto, que la facilita- ción desaparecía cuando no se incluían negativas explícitas y un contexto de violación en la tarea. Jackson y Griggs explicaron estos resultados argumen- tando que las instrucciones de infracción provocaban una focalización de la atención en aquellas tarjetas que constituyen la respuesta correcta según la lógica formal. Su argumentación fue apoyada por otra investigación, pu- blicada en el mismo año (Griggs y Jackson, 1990), en la que se registró una

mejora en la ejecución de la tarea de selección con tareas abstractas ante ins- trucciones de violación («rodee las tarjetas a las que debe dar la vuelta para determinar si la regla ha sido violada»), en lugar de las convencionales.

La réplica de los partidarios de la teoría de esquemas no se hizo esperar. Girotto, Mazzoco y Cherubini (1992) llevaron a cabo cuatro experimentos con permisos abstractos y reglas arbitrarias, manipulando la presen- cia/ausencia de negaciones explícitas en las tarjetas. Los resultados indica- ron que, en contra de los planteamientos de Jackson y Griggs, no es necesa- ria la presencia de negaciones explícitas para que se produzca el efecto de facilitación. Estos autores habían argumentado en favor de un heurístico atencional, basado en la presencia de negativas explícitas; esto es, el factor crítico explicativo del efecto de facilitación sería un heurístico de la rele- vancia lingüística. Por el contrario, Girotto y sus colaboradores argumenta- ron en favor de un principio de «relevancia deóntica» (las instrucciones de infracción facilitarían una búsqueda de casos que violan la regla). Por tanto, no estaría operando un heurístico de relevancia lingüística, sino que se tra- taría de un juicio analítico, en función de la relevancia pragmática. En defi- nitiva, Girotto y sus colaboradores concluyeron que sus resultados son ex- plicables a partir de la utilización de esquemas pragmáticos.

En el mismo sentido, Kroger, Cheng y Holyoak (1993) compararon la ejecución en una regla de permiso abstracta, manipulando, además, las va- riables propuestas por Jackson y Griggs. Con la regla arbitraria no se pro- dujo ningún efecto facilitador, ni con negativas explícitas ni con un contex- to de infracción, mientras que con la regla de permiso se registró un fuerte efecto de facilitación en las mismas condiciones. Los resultados de ambas investigaciones apoyan, una vez más, la teoría de esquemas pragmáticos.

2.3.2 Esquemas pragmáticos versus lógicas deónticas

Manktelow y Over (1990) argumentaron que la facilitación para las reglas que implican permisos y obligaciones se puede explicar mejor a partir de la lógica deóntica. Un enunciado de la lógica deóntica, expresado con ver- bos modales como «puede» o «debe», difiere de los de la lógica proposi- cional en que no se puede decir de él si es verdadero o falso simplemente contrastándolo con la verdad empírica del mundo real, sino que es necesa- rio conocer los objetivos e intenciones del oyente y del hablante. Además, la lógica deóntica implica dos partes: la persona que establece la regla y la persona que debe cumplirla. Por ejemplo, la evaluación de un permiso de una madre a su hijo («Si haces los deberes, entonces puedes ir al cine») implica tener en cuenta las intenciones (para la madre, el objetivo es que el niño haga los deberes, mientras que para el hijo, probablemente, sea ir al cine) y las utilidades subjetivas de las acciones para cada uno de ellos. Por consiguiente, la ejecución en la tarea de selección con contenido deóntico

debería contemplar la perspectiva de cada una de las partes. Sin embargo, los esquemas de razonamiento pragmático son insensibles, en principio, a estas cuestiones.

Manktelow y Over (1991) encontraron apoyo empírico a sus plantea- mientos, ya que la simple introducción del verbo modal «debe» en una re- gla mejoraba la ejecución de los sujetos en la tarea de selección. Además, registraron patrones de selección de respuesta diferentes, según se les pidie- se a los sujetos en las instrucciones que razonasen desde la perspectiva de la persona que establecía el permiso (la madre) o desde la perspectiva del destinatario (el hijo). En concreto, obtuvieron un mayor número de respues- tas correctas en el caso de la madre, ya que situarse en su perspectiva impli- ca seleccionar las tarjetas p y no-q, que indican que no ha cumplido la parte que le corresponde en el trato. Por el contrario, adoptar la perspectiva del hijo facilita la selección lógicamente incorrecta de las tarjetas no-p y q, ne- cesarias para saber si es el hijo quien no cumplió la regla. Los autores lle- garon a la conclusión de que la teoría de modelos mentales (véase el capí- tulo 4 de este manual) podía explicar mejor el razonamiento deóntico que la teoría de esquemas pragmáticos, si bien necesitaba incorporar el concep- to de utilidad subjetiva.

2.3.3 Esquemas pragmáticos versus efectos de perspectiva

Gigerenzer y Hug (1992) estudiaron el efecto de la perspectiva en razona- miento condicional. Los resultados de su experimento indicaron que la mera formulación de una regla como permiso u obligación no es suficiente para mejorar la ejecución en la tarea de selección. Sus resultados, similares a los de Manktelow y Over, indicaban patrones de respuesta diferenciales en función de que los sujetos razonasen desde la perspectiva del empleado o del empresario con la misma regla («Si un empleado trabaja el fin de se- mana, entonces esa persona tiene un día libre durante la semana»). Llega- ron a la conclusión que el factor crítico en la facilitación del contenido no es semántico, sino pragmático. Se trataba, de nuevo, de resultados difíciles de explicar desde la perspectiva de la teoría de esquemas, que no incluía ningún efecto de la perspectiva.

Sin embargo, Holyoak y Cheng (1995) ofrecieron una explicación de los efectos de perspectiva en razonamiento deóntico, refrendada por los resulta- dos de sus propias investigaciones. Esta explicación está basada en la com- plementariedad general existente entre derechos y deberes. Así, el inquilino de un piso tiene el deber de abonarle el alquiler al propietario del inmueble, y éste tiene el derecho de recibir del inquilino dicho alquiler. Cheng y Hol- yoak formularon versiones específicas de las reglas P3 del esquema de per- miso y O1 del esquema de obligación (Holyoak y Cheng, 1995, p. 78). «P3’: Si el deber (de X hacia Y, re A1) se cumple, entonces el derecho (de X fren-

te a Y, re A2) es adquirido»; donde X e Y representan personas, y A1 y A2 son acciones reguladas. De forma similar, «O1’: Si el deber (de X hacia Y, re A1) se cumple, entonces el deber (de Y, hacia X, re A2) es contraído». Los antecedentes de P3’y O1’, como se ve, son idénticos, mientras que los consecuentes expresan complementariedad de derechos y deberes. Holyoak y Cheng concluyen que la utilización de esquemas de permiso y obligacio- nes, dada su complementariedad, explicaría los efectos de perspectiva.