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CAPÍTULO 2: LA INTERPRETACIÓN JUDICIAL

4.2. Análisis y discusión de los datos obtenidos de la observación indirecta

4.2.4. Cuestiones proxémicas y aclaraciones al respecto

Del cuestionario específico, podemos destacar que el 68,8 % (11) afirman que deben justificar su posición en la sala de un tribunal para poder desempeñar su función. En general, las ILS y GI se presentan y piden permiso para colocarse en un lugar que no molesten pero que las PS o SC vean bien; algunas personas, además, suelen pedir disculpas por dar la espalda. Se

les pide que añadan algún comentario si lo consideran necesario. Destacamos que, en dos casos, comentan el uso de una silla para que les vea bien la PSC; otra persona comenta que no suele gustar su ubicación a los miembros del tribunal; y otra, que cada vez están más acostumbrados a la presencia de la ILS y se necesita dar menos explicaciones.

Teniendo en cuenta estas respuestas, se registró cómo sucedía durante el periodo de observación indirecta. Se les pregunta si, desde el inicio, se entiende la ubicación de la ILS en la sala o tribunal y si se acepta cuál es su posición. El 31,3 % (5) dice que sí, aunque debe justificar su ubicación. El 18,8 % (3) no debe justificar su elección. Solo un 6,3 % (1) afirma

que no se acepta su ubicación. En la opción de “otros” se dan las siguiente explicaciones: en el 6,3 % (1) el juez tiene experiencia y, antes de elegir la ubicación, la ILS le ofrece ponerse detrás de la mesa de la presidencia; 6,3 % (1) es videointerpretación y la ubicación está forzada por

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los dispositivos técnicos; otro 6,3 % (1) explica a la abogada dónde se pondrá y el porqué, al entrar el juez, le pide que se cambie y la abogada da las explicaciones, el juez lo comprende. En otro caso, el juez le ofrece la silla para que vocalice al lado de la PS. El 12,6 % (2) está

condicionada por las características físicas del acto comunicativo, un mostrador y una sala multiusos. En los dos casos, describen que no había otra posibilidad de colocación, una de ellas explicita que no era muy adecuada, la otra describe la situación y señala que hay una impresora grande, se entiende que no le permitía mucho movimiento o que afectaba a la visibilidad.

En cuanto a la manera en que se determina dónde ponerse, cabe destacar en primer lugar que al 6,3 % (1) le indican dónde colocarse y no le parece correcto, advierte que es más adecuado otro lugar pero no lo aceptan. Sin embargo, otro 6,3 % (1) le indican dónde colocarse

y no le parece correcto, advierte que es más adecuado otro lugar y lo aceptan. El 50,1 % (8) se presenta y solicita permiso para ponerse en el lugar que considera más adecuado para la comunicación y la interpretación. Al 25 % (4) se le indica dónde colocarse y le parece correcto. En cuanto a la proxémica, podemos concluir que las ILS no encuentran problemas para trabajar

en el lugar que les permita desempeñar su labor adecuadamente. Podemos afirmar que se cumple un condicionante importante descrito en el capítulo 3, las ILS pueden oír a todos los miembros del tribunal y todas la PS pueden verlas bien (Newmann, 1981). En el mismo punto, también hace referencia a que las PS pueden ver todo lo que ocurre en la sala y a todas las PO

de la sala. Respecto a este aspecto, no obtenemos información. Solo en una ocasión no se acepta la propuesta de la profesional. Sin embargo, cabe destacar que solo el 18,8 % (3) no debe justificar su elección; en el resto se impone y se acepta como adecuada, se justifica el porqué es adecuada la elección, o bien viene determinada por las características físicas del entorno,

que no permiten una ubicación adecuada pero se acepta como tal. Esta situación recuerda el desequilibrio de poder impuesto por la institución, que impone su norma ignorando la diversidad social. En todos los casos, la ILS debe enfrentarse al desequilibrio de poderes altamente institucionalizado (Foucault, 1988) justificando su diferencia para luchar contra la

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mayoría de los casos, en este sentido, se consiguen igualar las diferencias de la PS y SC respecto a la norma al equilibrar las relaciones de comunicación que se establecen con el uso de una lengua mayoritaria y otra minoritaria y minorizada. Un ejemplo de ello es el caso en el

que se le asigna una ubicación inadecuada y, tras argumentar el cambio, el tribunal acepta. Cabe destacar la estrategia llevada a cabo por la ILS, que informa a la abogada, que entendemos que de nuevo no conoce las necesidades de las PS. Es la abogada quien asume la función de informar al tribunal al respecto y exponer la situación que diferencia al individuo de la norma,

exponer la diferencia canal y el uso de la ILS para equilibrar la relación.

Por otro lado, dada la importancia de la articulación correcta de los signos según los 7 parámetros que forman la LSE (Morales et al., 2000: 53) se consideró importante observar qué

sucedía con el uso de las esposas y las posibles consecuencias en la comunicación. En el cuestionario específico, solo el 53,4 % (7) había vivido esa situación, y en la mayoría de los casos son las propias ILS quienes solicitan que se retiren, pues entorpecen la comunicación y la comprensión del discurso para poder interpretar; casi nunca la propia presidencia del tribunal

y pocas veces la propia PS, SC o su defensa. Por eso se incluye esta pregunta en la observación, con el fin de averiguar qué ocurre cuando no se retiran, y qué se alega al respecto. Solo el 6,3 % (1) las lleva y son retiradas. Esa ILS pregunta a la abogada antes de empezar el juicio si las llevará; ante la respuesta afirmativa, le explica que se las deben quitar. La propia abogada lo

solicita en cuanto entran en la sala. No podemos concluir nada al respecto, dado que solo ocurre una vez y lo expone la abogada a petición de la ILS, de lo que se deriva una nueva posibilidad no expuesta en el cuestionario específico.

4.2.5. Modalidad de interpretación

En el cuestionario sobre la experiencia anterior, se les pregunta si recurren a la interpretación consecutiva, los resultados son: no, nunca 31,3 % (5); casi nunca 37,5 % (6); a

veces 31,3 % (5). Especifican que más bien se trata de alargar el tiempo de demora y mayoritariamente referido a la comprensión del mensaje de la PS, en algún caso, cuando no entienden algún concepto, solicitan que lo repitan y esperan a asegurarse de que lo han

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comprendido. Cabe destacar que, en dos comentarios, se menciona que en la modalidad consecutiva se pueden generar malentendidos, por lo que no suelen utilizarla. En la fase de observación directa, en el 18,8 % (3) de los casos se recurre a la interpretación consecutiva; las

personas que marcan esta opción alegan mala sonoridad por lo que le afecta al discurso oral y debe utilizan esta modalidad en un par de ocasiones. En las otras dos ocasiones, se refieren a la PS: en un caso no utilizan LS por lo que no consigue entender, manifiesta que no asegura al 100% estar entendiendo el mensaje y utiliza la expresión “entiendo que dice….”

Si recordamos la aportación de Bélanger (1995) respecto a cómo preparar una interpretación, podríamos decir que, además de reducir el tiempo de demora, podrían ser útiles para evitar el uso de la modalidad consecutiva. Sin embargo, en los casos presentados no hay

resultados útiles, pues se refieren a informaciones más concretas que no se pueden predecir preparando vocabulario específico según el contexto. Se refieren principalmente al uso de la modalidad consecutiva debido la dificultad para comprender el mensaje de la PS, debido a competencias lingüísticas bajas o también podría ser debido a la variación geográfica, social y

contextual(Minguet, 2000b: 299) que da lugar al uso de signos distintos a los utilizados por la ILS. Por otro lado, sí podemos recordar que el 66 % coincide en afirmar que les hubiera ayudado leer la denuncia previa al juicio y conocer detalles sobre el juicio y la PS. Posiblemente, en los casos expuestos, la preparación con la lectura previa de la denuncia podría

haber solventado el problema de la necesidad del uso de la modalidad consecutiva, que no suele ser utilizada en el caso de la ILS y GI (De Los Santos y Lara, 199: 51) debido a la modalidad perceptiva (Russell, 205: 147). Asimismo, ayuda la información obtenida en las entrevistas previas de las PS y su defensa.