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DE CÓMO] REGINN FORJÓ A GRAMR

In document Saga Volsunga (página 57-59)

acercó al montón, vio un pelo del bigote de la nutria y pidió que lo cubrieran. Entonces Óðinn se sacó el anillo, que era el Andvaranautr139, y cubrió aquel pelo con él. Entonces Loki dijo140:

1 “Gull er þér nú reitt, 1 El oro se te ha entregado, 2 en þú gjǫld hefir 2 pero has pagado

3 mikil míns hǫfuðs. 3 mucho por mi cabeza. 4 Syni þínum verðrat 4 A tu hijo no le conseguirá

5 sæla skǫpuð, 5 la felicidad:

6 þat er ykkarr beggja bani. 6 este oro será vuestra muerte”.

Tiempo después, Fáfnir asesinó a su padre”, continuó Reginn: “y ocultó el cadáver y yo no obtuve nada de toda esa riqueza. Fáfnir se volvió tan malo que se fue a vivir a un territorio despoblado y no permitía que nadie disfrutara también de aquel oro a excepción de sí mismo, y después se convirtió en el peor de los dragones y ahora guarda el oro. Después de todo esto, yo me fui a ver al rey y me convertí en su herrero. Este es el contenido de mi historia de cómo perdí la herencia de mi padre y mi parte de la compensación por la muerte de mi hermano. Desde entonces al oro se le llama “La Indemnización de la Nutria” y los ejemplos que hay de esta designación se han sacado de aquí”.

Sigurðr le contestó: “Mucho has perdido y muy malvados han sido tus parientes. Si quieres que mate a ese gran dragón, fórjame primero una espada con lo mejor de tu arte y oficio que no tenga nunca su igual y con la que yo pueda realizar grandes proezas si mi corazón me ayuda en ello”.

Reginn le dijo: “Puedes estar seguro que así lo haré y con la espada que te forjaré, tú matarás a Fáfnir por mí”.

XV.

[DE CÓMO] REGINN FORJÓ A GRAMR

139. El Andvaranautr es el arquetipo de anillo maldito, aunque pocas cosas más sabemos de él. [Nota de los trad.

Reginn hizo entonces una espada y se la dio a Sigurðr. Éste cogió la espada y dijo: “¡Mira tu trabajo, Reginn!”, y golpeó con ella el yunque y la espada se rompió. Tiró los fragmentos y pidió a Reginn que le forjara otra mejor.

Reginn forjó otra espada y se la dio a Sigurðr. Éste se puso a observarla detalladamente. “Ésta te gustará más pero resulta difícil forjar para vos” dijo Reginn.

Sigurðr la probó y la partió como había hecho con la primera. Entonces Sigurðr le dijo a Reginn: “Creo que te pareces a tus hermanos mayores y que no cumplirás la palabra dada”.

Entonces Sigurðr se fue a ver a su madre. Ella le recibió bien. Estuvieron hablando un rato y bebiendo juntos. Entonces Sigurðr le dijo: “¿Es verdad lo que he oído que el rey Sigmundr os entregó la espada Gramr partida en dos trozos?”.

Ella contestó: “Lo es”.

Sigurðr le dijo: “¡Dámela! Quiero tenerla”.

Ella le dijo que tenía el talante de alcanzar un día gran fama y le entregó la espada. Sigurðr se fue a por Reginn y le pidió que hiciera una espada con los dos trozos como mejor supiera. Reginn se enfadó pero se fue a la fragua con los dos trozos de la espada pensando que Sigurðr era muy difícil de contentar en lo que a trabajos de forja se refería. Entonces Reginn forjó una espada. Y cuando la sacó del hogar de la forja, al mozo de la fragua le pareció que los filos de la espada despedían fuego. Reginn pidió a Sigurðr que cogiera la espada, diciéndole que sería incapaz de hacer una mejor si esta también se rompía. Sigurðr golpeó con ella el yunque y lo partió por la mitad hasta la base y la espada ni se quebró ni se melló. Sigurðr alabó mucho la espada y se fue con ella al río con un copo de lana. Allí lo echó al agua de manera que bajara con la corriente y quedó partido en dos cuando chocó con el filo de la espada. Sigurðr regresó contento a casa.

promesa e ir a por Fáfnir”.

Sigurðr le replicó: “La cumpliré pero primero tengo que cumplir otra: vengar a mi padre”.

Sigurðr fue haciéndose más querido por todos cuanto más iba creciendo, de manera que todo el mundo le quería de todo corazón.

XVI.141

Había un hombre que se llamaba Grípir142 que era tío materno de Sigurðr. Poco después de que la espada estuviera terminada de forjar, Sigurðr fue a verle pues Grípir era un hombre con dones proféticos que conocía el destino de los hombres. Sigurðr le preguntó cómo sería su vida pero él se negó a responderle durante mucho tiempo. A la postre, sin embargo, cedió a los ruegos insistentes de Sigurðr y le reveló el destino que tendría, exactamente como después realmente sucedió.

Cuando Grípir le hubo contado lo que Sigurðr le había pedido, éste volvió a casa cabalgando. Al poco de haber llegado, se encontró con Reginn y éste le dijo: “Mata a Fáfnir como me prometiste.”

Sigurðr le contestó: “Lo haré pero antes tengo que hacer otra cosa: vengar al rey Sigmundr y a los demás de mi linaje que cayeron en el mismo combate”.

XVII.

[DE CÓMO] SIGURÐR MATÓ A LYNGVI Y A HJǪRVARÐR Y A

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