Capítulo III UNASUR : Un balance
Recuadro 5. Declaración de Cusco sobre la Comunidad Sudamericana de Naciones:
2004
La reunión de presidentes identificó los siguientes elementos para alcanzar la integración en el espacio:
� “La concertación y coordinación política y diplomática que afirme a la re-
gión como un factor diferenciado y dinámico en sus relaciones externas.
� “La profundización de la convergencia entre MERCOSUR, la Comunidad
Andina y Chile a través del perfeccionamiento de la zona de libre comer- cio, y su evolución a fases superiores de la integración económica, social e institucional. Los Gobiernos de Surinam y Guyana se asociarán a este proceso, sin perjuicio de sus obligaciones bajo el Tratado revisado de Cha- guaramas”.
� “La integración física, energética y de comunicaciones en Suramérica so-
bre la base de la profundización de las experiencias bilaterales, regionales y subregionales existentes, con la consideración de mecanismos financie- ros innovadores y las propuestas sectoriales en curso que permitan una mejor realización de inversiones en infraestructura física para la región”.
� “La armonización de políticas que promuevan el desarrollo rural y agroali-
mentario”.
� “La transferencia de tecnología y de cooperación horizontal en todos los
ámbitos de la ciencia, educación y cultura”.
� “La creciente interacción entre las empresas y la sociedad civil en la dinámica de integración de este espacio sudamericano, teniendo en cuenta la respon- sabilidad social empresarial”.
Fuente: Declaración de Cusco sobre la Comunidad Sudamericana de Naciones, III Cumbre Pre- sidencial Sudamericana, 8 de diciembre de 2004, Cusco, Perú, en internet: http://www.comuni- dadandina.org/documentos/dec_int/cusco_sudamerica.htm, fecha de consulta: febrero de 2010
Como puede apreciarse, a la agenda prioritaria de la CSN se tras- ladan los temas que fueron objeto de atención en las dos cumbres presidenciales anteriores, como son el del libre comercio surame- ricano a partir de la convergencia del MERCOSUR, la CAN y Chile,
con la participación de los dos países de la CARICOM (Guyana y
Surinam), y la integración física, energética, y de las comunica- ciones en el ámbito suramericano. Como novedad en este tipo de macropropuestas impulsadas en su origen por intereses econó- micos, se destaca la decisión de concebir también a la CSN como una entidad de concertación política.
Recuadro 6. Declaración de Cusco sobre la CSN: medios para alcanzar los objetivos propuestos
En el cónclave también quedó definido el cómo se avanzaría en los propósitos antes mencionados:
q Implementación progresiva de los niveles y ámbitos de acción conjunta.
q Promoción de la convergencia a partir de la institucionalidad existente.
Se tomaron además otras decisiones sobre el funcionamiento de la entidad:
q Los ministros de Relaciones Exteriores quedaron encargados de elaborar
las propuestas de acción concretas.
q Las reuniones de Jefes de Estado serían la instancia máxima de conduc-
ción política del proceso.
q La reunión de Cancilleres sería la instancia ejecutiva.
q Las reuniones de Jefes de Estado y de Cancilleres sustituirían a las hasta
ese momento llamadas Cumbres Sudamericanas.
Fuente: Resumen elaborado por las autoras basado en: Declaración de Cusco sobre la Comunidad Sudamericana de Naciones, III Cumbre Presidencial Sudamericana, 8 de diciembre de 2004, Cusco, Perú, en internet: http://www.comunidadandina.org/documentos/dec_int/cusco_sudamerica. htm, fecha de consulta: febrero de 2010
A pesar de lo planteado en el preámbulo de la Declaración de Cusco, en la instrumentación política de la CSN no quedó previs- to ningún mecanismo de participación, ni siquiera de consulta,
con los sectores populares, lo cual reproducía el déficit democrá- tico que había caracterizado la experiencia de integración en la región, definida en lo fundamental por su carácter interguber- namental, y los mecanismos consultivos dirigidos a los sectores empresariales interesados en estos procesos. Al no definirse polí- ticas concretas para instrumentar la participación -como sí venía ocurriendo con otros temas como el de la integración física-, lo formulado en la declaración no trascendía lo discursivo.
Es importante revelar la naturaleza de la CSN, pues de ello depen-
den tanto sus potencialidades como sus límites. La emergencia de la CSN, como señala un documento de trabajo elaborado por la Secretaría General de la CAN, es un hecho eminentemente polí- tico, pero “desde el punto de vista jurídico ese acto no ha dado lu- gar a la existencia de un nuevo sujeto que pueda ser titular de de- rechos y obligaciones en las relaciones internacionales”.22Acota, asimismo, “de no haber creado una nueva organización interna- cional, los países sudamericanos tampoco han adquirido com- promisos de naturaleza jurídica ni han establecido mecanismos para generar decisiones que los obliguen a ellos o a las organi- zaciones subregionales de integración, como la Comunidad An- dina y el MERCOSUR. La Declaración de Cusco, y la Comunidad por ella constituida, son hechos políticos, y los mecanismos de acción previstos únicamente tienen carácter y efectos políticos que reflejan el compromiso y la voluntad de avanzar en la inte- gración regional”.23
Quiere decir que los acuerdos alcanzados por ese organismo no son vinculantes para los países y organizaciones que lo compo- nen, de manera que los mismos tendrían una mayor incidencia en la medida que fueran tramitados, o involucraran a los esque- mas subregionales de la CAN o el MERCOSUR. En el citado docu-
22 Secretaría General de la CAN, “Hacia la comunidad Sudamericana de Naciones. Elementos para un plan de trabajo”, Documento de Trabajo, SG/dt 288, 9 de mar- zo de 2005, 1.13.1, en internet: http://intranet.comunidadandina.org/Documen- tos/DTrabajo/SGdt288.doc, fecha de consulta: febrero de 2010
mento, y como lo reconoce también la Declaración de Cusco, el instrumento principal para la acción conjunta provendría fun- damentalmente de la convergencia entre la CAN y el MERCOSUR. Planteado en esos términos, la convergencia puede producir dos resultados: uno, la coordinación y armonización de normas y re- glas de funcionamiento manteniendo la independencia y auto- nomía de las entidades originales; y dos, llevar a la fusión de las dos entidades.
El primer resultado es al que aspira el MERCOSUR, siempre que esto ocurra sobre la base de la normativa de ese esquema, mien- tras los andinos presumiblemente tratarían de impulsar una convergencia entre los dos esquemas que condujera a una fusión gradual de los dos procesos de integración.
El documento elaborado por la Secretaría General de la Comu- nidad Andina reconoce la centralidad de los proyectos que se desarrollan bajo la IIRSA como el principal articulador en esta etapa de la integración suramericana. El sustento de la rápida instrumentación de los proyectos de la IIRSA radica en la con- vergencia entre la propuesta canalizada por los gobiernos y los intereses del sector empresarial, especialmente de importantes corporaciones brasileñas, como Odebrecht.