mediática: los cuestionarios
6. Dimensión de la producción y programación
El error más habitual es considerar que una licencia de libre distribución es un pro- grama que permite publicar y descargar gratuitamente programas y contenidos, respetando la autoría.
Hay muchas carencias en el conocimiento de aspectos tan fundamentales en relación con las diferencias entre una televisión pública y una privada.
La principal conclusión a extraer de los resultados generales de la encuesta es que el grado de competencia mediática de los españoles es muy bajo. La nota media que obtienen las personas de la muestra es un 24,5 sobre 100, con una des- viación típica de 13,44 puntos. El 95,4% suspende. La nota máxima conseguida, además, también es muy baja, puesto que es de 84 puntos, que obtiene el 0,06% de las personas de la muestra.
Se observa que no hay prácticamente diferencias entre hombres y mujeres. En concreto, hay un 95,8% de suspensos entre los hombres y un 95,1% entre las mujeres.
Aunque el nivel de suspensos es muy elevado en todos los grupos de edad, se puede afirmar que el colectivo con más competencia audiovisual es el de las personas con edades comprendidas entre los 16 y los 24 años, con un 6,8% de aprobados.
competentes mediáticos. Solo un 0,9% consigue aprobar. En la franja entre los 25 y los 64 años hay un 4,8% de aprobados.
Es evidente, pues, que no se puede atribuir la carencia de competencia me- diática a una cuestión generacional, puesto que, aun cuando es cierto que las per- sonas de edad avanzada se muestran mucho más incompetentes, no lo es menos que la mayoría de los jóvenes y adultos también lo son.
El grado de suspensos en todos los niveles educativos continúa siendo su- perior al 90%, pero se observa el porcentaje de aprobados aumenta a medida que aumenta también el nivel de estudios de las personas de la muestra.
Se puede afirmar, pues, que el grado de formación recibida incide, aun cuando muy ligeramente, en el grado de competencia mediática. En este sentido, resultaría lógico, hasta cierto punto, que las personas más competentes sean las que tienen entre 25 y 64 años, puesto que son el grupo poblacional que más posi- bilidades ha tenido de acceder a una formación superior.
Contribuciones/recomendaciones para la educación
Como consecuencia de los resultados de la investigación, que demuestra la falta de una mínima competencia mediática en los ciudadanos y ciudadanas, que les permita ser consumidores y usuarios formados, conscientes y activos, y de acuer- do con la recomendación del Parlamento Europeo en diciembre del 2008, hace fal- ta introducir en los centros escolares una asignatura de educación mediática. O, aun mejor, como en la opción tomada en algunas Comunidades Autónomas como Cataluña y en Asturias, incorporar de manera transversal contenidos de esta mate- ria en las diversas áreas de la enseñanza. La educación mediática debería formar parte de todas las disciplinas y, al mismo tiempo sería preciso establecer los meca- nismos que permitieran evaluar periódicamente la mejora de los niveles de com- petencia mediática. Uno de los objetivos inmediatos en este campo consistiría en definir los contenidos básicos que sirvieran para hacer competentes a los escola- res. Una vez definidos, deberían ser incorporados en el más corto plazo al currícu- lum escolar.
La educación mediática debería formar parte de los planes de estudio en todos los niveles educativos y debería plantearse como objetivo inexcusable alcan- zar la competencia mediática de toda la población.
Hace falta impulsar también la alfabetización mediática de los adultos y muy especialmente en las personas mayores. Esto implica siempre romper con el miedo al aislamiento o la incomunicación.
La educación mediática ha de atender las seis dimensiones de las que se compone la competencia mediática. La competencia mediática se debe manifestar tanto en la capacidad de interpretar mensajes audiovisuales de manera reflexiva y crítica como en la de expresarse a través del audiovisual con unos mínimos de co- rrección y de creatividad.
En la investigación se pone de manifiesto que la competencia audiovisual comporta de alguna manera una competencia emocional. Hacer que los niños y jó- venes cuenten con instrumentos de expresión va a contribuir a evitar muchos de
los problemas que se plantean en la escuela actual. Dar la palabra a los jóvenes implica trabajar paralelamente desde la emoción, tratando de dotar de estrategias para que los propios jóvenes sean capaces de aprender a expresar y aprender a controlar esas emociones.
Es necesario prestar atención a los profesionales de la enseñanza obligato- ria, con objeto de detectar la presencia o ausencia de experiencias formativas en el desarrollo de la competencia mediática o audiovisual en los niveles de la enseñan- za infantil, primaria y secundaria. Se debería actuar analizando los planes de estu- dio y evaluando en profundidad tanto la sensibilización como la práctica docente de los profesionales de la enseñanza en estos niveles. Hace falta insistir en la nece- sidades formativas de los docentes, tanto desde el punto de vista de la formación inicial (escuelas de magisterio, másters de secundaria, etc.) como desde el punto de vista de la formación permanente.
Conviene analizar también el mundo de la enseñanza universitaria, eva- luando las prácticas docentes de las facultades dedicadas a la formación de los profesionales de la comunicación (periodismo, comunicación audiovisual y publici- dad) y las dedicadas a la formación de los profesionales de la educación (pedago- gía, psicopedagogía, antiguas escuelas de magisterio y actuales propuestas de for- mación del profesorado), siempre en relación con el tema de la competencia me- diática de la ciudadanía. Hace falta evaluar los planes de estudio de las facultados de educación y de comunicación para comprobar la presencia o ausencia de conte- nidos relativos a la competencia mediática. Y analizar los programas de las asigna- turas y los manuales más utilizados para ver qué dimensiones de la competencia mediática son más atendidas y cuáles son marginadas o poco atendidas.
Los resultados de la investigación ponen de manifiesto también la necesi- dad de potenciar la evaluación. Solo evaluando las carencias será posible encon- trar la forma de poner remedio a estas lagunas detectadas. Haría falta encontrar la fórmula para que la evaluación de la competencia mediática tuviera un espacio a las pruebas PISA o a las que se hacen en el ámbito más local, y así potenciar la educación mediática en la enseñanza obligatoria.
Es preciso dedicar una atención especial a los padres y madres de familia. Potenciar a nivel de las asociaciones de padres y madres, charlas relacionadas con el tema de educomunicación. Incidir también en este ámbito de las actitudes y comportamientos, reforzando el sentido de la responsabilidad social compartida.
Divulgación de los resultados
Se ha publicado en Ferrés, J. et al. (2011). Competencia mediática. Investigación sobre el grado de competencia de la ciudadanía en España. Ministerio de Educación. Catá- logo de publicaciones del Ministerio: educación.es., por el MINISTERIO DE EDUCA- CIÓN. SECRETARÍA DE ESTADO DE EDUCACIÓN Y FORMACIÓN PROFESIONAL. Direc- ción General de Formación Profesional. Instituto de Tecnologías Educativas. Edita- do por la SECRETARÍA GENERAL TÉCNICA. Subdirección General de Documentación y Publicaciones. Catálogo de publicaciones del Ministerio: educación.es. Catálogo general de publicaciones: publicacionesoficiales.boe.es. y también se ha editado
en versión on-line por la editorial MEC. ITE
Esta investigación ha sido citada en otros trabajos de investigación, congre- sos científicos, portales de investigación, revistas especializadas y universidades. Se ha referenciado entre otros:
En la REVISTA LATINOAMERICANA DE TECNOLOGÍA EDUCATIVA- RELATEC en el artículo titulado: Evaluación de competencia mediática según género y nivel de estu- dios de Josefina Santibáñez Velilla, Paula Renés Arellano, Antonia Ramírez García. Vol, 11. No 2 (2012) páginas 39-53.
En la Revista Electrónica Actualidades Investigativas en Educación, concreta- mente en el artículo titulado: Desarrollo de competencias mediáticas en estudiantes de publicidad y relaciones públicas: el caso del ciberperiódico comunic@ndo de las au- toras Mar Iglesias García y Cristina González Díaz. Volumen 12, Número 2, pp. 1-19, 2012 (http://revista.inie.ucr.ac.cr/uploads/tx_magazine/desarrollo-competencias- mediaticas-alumnos-publicidad-relaciones-publicas-ciberperiodico-comunicando- iglesias-gonzalez_01.pdf)
En Redalyc. Sistema de Información Científica. Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal LIBROS. Comunicar, vol. XIX, núm. 37, octubre, 2011, pp. 200-233. Grupo Comunicar. Andalucía, España (http://- redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/158/15820024024.pdf)
Santibáñez, J. et al. (2012). Competencia mediática de riojanos mayores de 65 años en el contexto español. En TIES. III Congreso Europeo de Tecnologías de la Infor- mación en la Educación y en la Sociedad: Una visión crítica. http://ties2012.eu
En la página de Organización de Estados Iberoamericanos para la Educa- ción, la Ciencia y la Cultura. http://www.oei.es/noticias/spip.php?article9213
En la página web biblogtecarios en concretamente el artículo Evaluación de la información: mito y realidad del autor Evelio Martinez Cañadas http://www- .biblogtecarios.es/eveliomartinez/evaluacion-de-la-informacion-mito-y-realidad
En la página web del Instituto de Tecnologías Educativas del Gobierno de España (http://www.ite.educacion.es/es/inicio/noticias-de-interes/414-competen-
cia-mediatica)
Observaciones
La originalidad de la investigación, la escasez de antecedentes teóricos, la progresi- va implicación de Universidades e instituciones hasta completar todas las Comuni- dades Autónomas de España en el equipo de investigación explican que este estu- dio haya tenido una larga gestación que culmina con la puesta en marcha de un Proyecto I+D coordinado, con tres subproyectos, que abarcan a la totalidad del Es- tado Español y que supone un salto cualitativo importante en el desarrollo de este trabajo.
La investigación ha contado con ciertos obstáculos en su despliegue:
• La novedad de la iniciativa, con la consiguiente carencia de referentes. Si el concepto de competencia es nuevo en el mundo académico, mucho más
nuevo es el concepto de competencia mediática. En el año 2006, cuando se inició la investigación, no había en ningún lugar del mundo modelos de de- finición de lo que comporta la competencia mediática
• Afinar en la definición del concepto de competencia mediática y en los indi- cadores en los que se tenía que expresar comportó, pues, una inversión muy fuerte en tiempo y dedicación.
• La carencia de consenso en algunas dimensiones. Con un equipo tan nume- roso y en situación de cambio permanente, cuesta todavía más llegar a acuerdos, consensuando los criterios y las herramientas de evaluación de la competencia mediática.
• La elaboración de ejercicios visuales. No se podía cerrar el cuestionario pilo- to porque las pruebas que se realizaban no resultaban adecuadas. Hubo que rehacer muchas veces los ejercicios.
• Las dificultades económicas de investigadores de algunas autonomías, esto contribuyó a retrasar todavía más los plazos de entrega y de los resultados. • Pese a todos estos contratiempos, se pudo finalizar la parte cuantitativa de
la investigación con una alta implicación de las diferentes Comunidades Au- tónomas de España, hasta conformar una muestra con representación de las 17 Comunidades.