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CAPITULO VI: “BASES PARA UNA DEFINICIÓN DE CRITERIOS ORIENTADORES DEL PROGRAMA DE PREVENCIÓN DE COMSUMO DE ALCOHOL Y DROGAS EN EL

6.2 Políticas.

6.2.1 Estado de Situación Colegio San Ignacio

6.2.1.1 Dimensiones definidas en el Colegio San Ignacio

Objetivos:

Comenzando con la presentación de los distintos aspectos que debe considerar una política institucional respecto a la forma de abordar el consumo de alcohol y drogas en la comunidad, es necesario definir los objetivos que el programa desea cumplir. Estos objetivos darán luces sobre lo que se quiere alcanzar, por lo que deben ser realistas y adecuados a la realidad presente en el establecimiento educacional.

Para elaborar los objetivos que se plantean a continuación, se ha tomado como referente el Diagnóstico de la Universidad Diego Portales. Dicho Diagnóstico ofrece suficiente información sobre la manera de abordar el problema en el Colegio San Ignacio, y nos permite descubrir aquellos aspectos que en una primera etapa son importantes trabajar. El análisis de estos objetivos se llevó a cabo durante un año y medio de trabajo, y han sido considerados como los más representativos del colegio.

Están concebidos para estudiantes, apoderados, profesores y comunidad ignaciana en general. Además han tomado como referente dos problemáticas importantes dentro del

colegio: el consumo de alcohol por parte de los alumnos, y el consumo de tabaco por parte de los funcionarios del colegio y los apoderados. Sin dejar de lado, claro está, las drogas ilícitas, problemática que está presente en toda la sociedad chilena. El colegio San Ignacio no es la excepción.

También, y considerando la lógica de prevención existente en Holanda y España, los objetivos buscan ser realistas frente al problema del consumo al interior del colegio, realismo expresado en la expectativa de que sean posibles de cumplir. Así mismo, se considera no sólo a los estudiantes, como población más vulnerable por las influencias y la etapa de desarrollo en que se encuentran, sino que a toda la comunidad ignaciana presente en el colegio, situación que está reforzada por los Planteamientos de Prevención Español, en que se involucra a todos los actores en la prevención y no sólo a la población de mayor riesgo.

Por último, y considerando la mirada prohibicionista actual, se plantea la necesidad de contar con un marco que regule el accionar de alumnos, funcionarios, apoderados, y comunidad ignaciana en general. Este marco regulador ya es un documento oficial, y es uno de los primeros objetivos cumplidos en el diseño de un programa de prevención. Según esta lógica, los objetivos de prevención dentro del Colegio San Ignacio, son:

• Crear un marco regulador que oriente el accionar de los alumnos, docentes, apoderados y toda la comunidad educativa en general, respecto al consumo de alcohol y/o drogas dentro del colegio San Ignacio.

• Formar una cultura de prevención en la comunidad escolar, que involucre activamente a todos los agentes que intervienen en el proceso educativo. Es así como se espera de la dirección, el cuerpo docente, administrativo y auxiliar, y muy especialmente, de los padres y apoderados, un compromiso explícito por el cuidado personal, el acompañamiento y el desarrollo de los factores protectores que favorecen la formación integral de nuestros estudiantes.

• Reducir paulatinamente el consumo de alcohol y/o drogas en los estudiantes. • Retardar la edad de inicio del consumo de alcohol y/o drogas por parte de los

estudiantes.

• Regular el consumo de tabaco dentro del establecimiento educacional.

• Insertar el programa de prevención en la propuesta formativa del colegio, que considera a la persona y su desarrollo pleno e integral el centro de su preocupación.

Definición de principios.

Todo establecimiento educacional se debe regir por algún marco regulador. Independiente de la dependencia, origen o situación contractual (Subvencionado, Particular Subvencionado, o Particular), habrá detrás de cada uno de ellos una institución que le dará los lineamientos o principios que deben seguir como institución formadora.

Esta característica se evidencia más claramente en los Colegios Católicos. El colegio San Ignacio no es la excepción. Dentro del éste existen principios claros que orientan el accionar del establecimiento educacional, así como de todos sus miembros.

En lo que a prevención de consumo de alcohol y drogas se refiere, estos principios proporcionarán una orientación clara al futuro Programa de Prevención. Dependiendo de la orientación de estos principios, el programa será más conservador, más pragmático, más progresista o más tolerante, entre otros.

Los principios que a continuación se presentan posibilitan que el programa de prevención del colegio tenga entre sus cualidades ser más tolerante y progresista, no centrándose en el castigo y medidas disciplinarias como primera instancia, sino buscando caminos de entendimiento, acompañamiento y fortalecimiento de aquellas características que hacen al ser humano más independiente, autónomo y responsable de sus actos.

Estos principios fueron considerados en el documento “Normas y Procedimientos Consumo de Alcohol y/o Drogas, Colegio San Ignacio”, documento que será presentado detalladamente más adelante, y permitieron matizar un documento que, por su naturaleza normativa, pretende establecer medidas regidas por el prohibicionismo, como son el castigo u otras medidas disciplinarias, como así también el considerar al consumidor como un antisocial. Es más, que no considera que el consumo experimental de alguna sustancia puede ser un proceso normal durante la adolescencia y que esto no significa, estando el adolescente bien orientado y detectando el consumo a tiempo, que sea un drogadicto o un enfermo.

Sobre la base de estos principios se logró elaborar un documento conciliador, que busca como primera medida el acompañamiento y no el castigo, y que pretende regular el consumo de sustancias psicotrópicas de manera más bien progresista. En definitiva, un documento que, independientemente que pueda ser modificado a medida que avance el proceso del Programa Prevención, se fortalece por los principios del Colegio San Ignacio, y de los colegios Jesuitas de Chile, permitiendo que sea un documento que aúne visiones prohibicionistas (como las que priman en Estados Unidos y en prácticamente todos los

países occidentales), progresistas (como la que se prima en España), y tolerantes (como la holandesa).

Junto con esto, los principios orientadores están presentes en todas las dimensiones trabajadas y serán eje de todas las dimensiones que deben trabajarse y fortalecerse. A continuación se presentan los principios que rigen en el colegio San Ignacio, principios que estarán presentes en toda práctica preventiva, y formativas, que se realizan en el establecimiento.

Los principios son:

“Desarrollo integral de la persona

El fin último de nuestra educación es el desarrollo integral y armónico de toda la persona humana, preocupándose de la formación total de cada estudiante, como un ser amado personalmente por Dios.

Búsqueda de la excelencia personal

Es el "Magis" ignaciano que consiste en multiplicar al máximo los dones recibidos por Dios, para ponerlos al servicio de los demás y santificar así su nombre.

Desarrollo de la libertad responsable

Nuestra educación está dirigida a que el alumno se haga responsable de su propio desarrollo, asumiendo activamente su responsabilidad, para hacer su aporte en la tarea de la construcción social.

Discernimiento de la voluntad de Dios

El discernimiento como actitud y como método, en la oración y en la comunidad de la Iglesia, es un instrumento privilegiado que nos legó San Ignacio para descubrir la voluntad concreta de Dios en medio de las complejidades de la vida.

Persona para los demás

Nuestra educación presenta a Jesucristo como el modelo absoluto de persona para los demás, centrados en el servicio que humaniza, para contrarrestar al egoísmo que deshumaniza. En el servicio generoso a Dios y a los hermanos, especialmente a los más desamparados y postergados, está el llamado de Jesucristo al heroísmo y a la santidad.

Servicio de la fe y promoción de la justicia

El servicio de la fe, que realiza la justicia, es una manera muy concreta de imitar hoy a Cristo, que murió por dar testimonio de un amor verdadero a todos los hombres, denunciando con valor la injusticia y anunciando con libertad el Reino de Dios, de justicia, de amor y de paz.

Diálogo entre fe y cultura

Evangelizar la cultura y las culturas de nuestro tiempo se constituye en un reto central de toda educación ignaciana, que supone formar personas capacitadas para el diálogo y el testimonio en una sociedad culturalmente pluralista y secularizada.” 153

Cada uno de estos siete principios orientarán el accionar del Programa de Prevención de consumo de alcohol y drogas que el colegio debe realizar. No es posible seleccionar unos por sobre otros. En su conjunto son un todo que permite formar íntegramente a los alumnos del colegio San Ignacio. Así mismo, el programa debe respetar estos principios y situarlos en el centro de su accionar, siendo consecuentes y coherentes con la dinámica formativa que el colegio propone en todas sus actividades.

Definición de normas y procedimientos.

Existe en el colegio un documento oficial que rige el accionar de alumnos, apoderados, docentes y comunidad ignaciana en general.

La razón por la cual este documento tuvo prioridad respecto de otras dimensiones es debido a que se considera de gran importancia contar con un marco regulador que aúne criterios respecto a cómo actuar frente a determinadas situaciones. Cuando comenzaron a delinearse los primeros elementos de un Programa de Prevención, surgió la interrogante ¿cómo actúan los profesores, alumnos, apoderados y comunidad ignaciana en general cuando sorprende a alguno de sus miembros consumiendo tabaco, alcohol u otra sustancia psicotrópica al interior del colegio o en el perímetro de este?. La respuesta fue siempre variada, ya que cada quien afirmó que actuaría según su propio criterio. Frente a esto, el equipo que en la actualidad actúa como encargado del Programa de Prevención, decidió formalizar esta situación, diseñando el referido documento que aúna los criterios de los sujetos y que representa el espíritu de acompañamiento que el colegio San Ignacio pretende con sus miembros.

El documento se basó en la lógica prohibicionista actual, dividiendo las drogas en las categorías lícitas e ilícitas. También tomó como referente la nueva ley de Drogas, Ley Nº 20.000, que rige en Chile desde febrero del año 2005, la ley de alcoholes, Nº 19.925 y la ley de tabaco, Nº 19.419. Esta última ha sido modificada pero aún no se promulga, por lo que el contenido del documento conserva los planteamientos de la ley antigua.

153

http://www.siao.cl/proyecto_educativo.htm

“Proyecto Educativo. Colegios y escuelas de la Compañía de Jesús”. Santiago, Chile. Noviembre, 1994. Páginas: 13, 14, 15.

Lo que establece la mayor diferencia frente a otros documentos de estas características, es la actitud de acompañamiento por parte del colegio, actitud que se incorpora oficialmente en este documento. Incluir el acompañamiento ha significado manifestar el espíritu tradicional del Colegio San Ignacio, expresado en los Principios que orientan la acción de los colegios Jesuitas de Chile, que conduce al establecimiento a asistir a sus miembros en las distintas instancias, situaciones y condiciones en las que se vea enfrentado. Este acompañamiento, dentro del Documento “Normas y Procedimientos Consumo de Alcohol y/o Drogas, Colegio San Ignacio”, antecede cualquier medida disciplinaria. La idea es generar una instancia de reflexión y descubrimiento del error cometido. Si este proceso es eficiente, no se requiere de una medida disciplinaria debido a que el alumno podrá, por sus propios medios y acompañado por su familia y colegio, enmendar el error cometido. La medida disciplinaria, si procede, se realiza cuando este proceso de acompañamiento no es bien recibido por la familia del involucrado o por el alumno mismo o cuando existe reiteración constante y sistemática del hecho.

El nivel de tolerancia que se pretende con este documento surge de la lógica de que muchos de los alumnos pueden haber manifestado un consumo experimental, y no necesariamente estarán inmiscuidos en el consumo abusivo o tráfico de sustancias. Y de ser así, el castigo no se asume como el camino más adecuado para resolver el problema en que se vea envuelto el alumno. Pensado así, puedo plantear que este documento se basa en el pensamiento y lógica prohibicionista vigente, pero que rescata al mismo tiempo perspectiva tolerante que caracteriza a la prevención holandesa (presentada en el Capítulo IV), visión que plantea que es necesario regular una realidad inevitable, como es la realidad del consumo de alcohol y/o drogas, pero que no se puede mejorar con el hecho de penalizar severamente o prohibir tajantemente el consumo sin considerar los distintos matices, situaciones y realidades que aparecen como parte del fenómeno. Por otro lado, en el documento se considera que los sujetos drogodependientes son personas enfermas y no antisociales, por lo que se debe trabajar con ellos para otorgarles la oportunidad de romper con la dependencia.

Siguiendo los criterios antes mencionados, el documento se formuló de la siguiente manera:

Normas y Procedimientos Consumo de Alcohol y/o Drogas

Colegio San Ignacio

Definición de normas y procedimientos154.

Drogas lícitas

Al interior del colegio San Ignacio, respecto a las drogas lícitas como tabaco y alcohol, por norma general no se permite su consumo ni venta a no ser que sean acordadas y aceptadas bajo condiciones previamente establecidas por el colegio.

En el caso de los alumnos, el tabaco y alcohol podrá consumirse o venderse bajo instancias especiales autorizadas por el Director del Ciclo o Rector del colegio. Ejemplo: despedida de los cuartos medios.

En el caso de los profesores, padres, apoderados y funcionarios en general, se hará la distinción entre alcohol, y tabaco.

El tabaco estará permitido en ciertos horarios y bajo ciertas normas

que de común acuerdo se tomen al interior del equipo del Programa de Prevención de Consumo de Alcohol y/o Drogas.

Queda, por ley 19.419, Artículo 7, prohibido el consumo de tabaco

al interior de las salas de clases.

El alcohol estará permitido en ciertas instancias en que el consumo

no perjudique el quehacer formativo y no involucre a alumnos. Ejemplo: día del profesor, día de San Ignacio, Kermés, etc.

Drogas ilícitas

Al interior del colegio San Ignacio queda, por norma general, prohibido el consumo de cualquier droga ilícita por parte de los alumnos, padres y apoderados, y funcionarios del establecimiento educacional.

En el colegio San Ignacio queda prohibido traficar155 cualquier droga ilícita por parte de los alumnos, padres y apoderados, y funcionarios del establecimiento educacional.

154

Se toma como referencia:

“Política institucional ante el consumo de alcohol y/o drogas. Primer Borrados, Sector Formación de la Persona, 2002”.

“Políticas colegio San Ignacio el Bosque”.

155

“Las penas establecidas en el artículo 1º se aplicarán también a quienes trafiquen, bajo cualquier título, con las sustancias a que dicha disposición se refiere, o con las materias primas que sirvan para obtenerlas y a quienes, por cualquier medio, induzcan, promuevan o faciliten el uso o consumo de tales sustancias. Se entenderá que trafican los que, sin contar con la autorización competente, importen, exporten, transporten,

Modo de proceder156

Frente a la prevención primaria y secundaria, la política general del colegio será la implementación de un Programa de Prevención de Consumo de Alcohol y/o Drogas. Se entiende por “programa” un conjunto intencionado y progresivo de objetivos, estrategias, experiencias, responsables y recursos, que darán cuerpo a dicho evento. Los sujetos beneficiarios de esta acción serán los estudiantes de nivel pre- escolar a 4º medio.

Frente a la prevención terciaria la política general institucional será la necesaria derivación del “afectado” a los especialistas competentes, siendo los apoderados del alumno afectado los encargados de asumir responsablemente el acompañamiento y costos económicos del proceso de rehabilitación y reinserción.

En caso de fundadas sospechas de consumo, por parte de los estudiantes, de drogas ilícitas y de abuso en el consumo de alcohol, se procederá del siguiente modo:

Es bueno o deseable que toda persona que tenga información

relevante comunique a los adultos responsables de la formación del estudiante en el colegio, vale decir, profesor jefe, capellán o Director de Ciclo. No hacerlo es avalar una problemática que debe ser abordada con orientación y acompañamiento hacia los involucrados.

Será el Director de Ciclo el encargado, junto al equipo responsable

de la formación del alumno y del Programa de Prevención, de definir las estrategias a seguir con el alumno.

Las primeras medidas serán de acompañamiento. Este

acompañamiento del estudiante será realizado por el profesor jefe, orientador, capellán u otra persona que se considere competente para dicho apoyo. Se establece que todo estudiante que se encuentre en una situación preocupante en el consumo de alcohol y/o drogas siempre será acompañado por, al menos, un adulto responsable de su formación en el colegio.

Dentro del proceso de acompañamiento del estudiante, se

procederá a informar prudentemente a los padres. Esta información podrá hacerla: