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CAPITULO 2 : Sector Inmobiliario

5. URBI 6 SADAS

3.2 LAS TEORÍAS DE LA DIRECCIÓN

3.2.2 LA DIRECCIÓN CIENTÍFICA

En esa época surgieron teóricos que desarrollaron los siguientes planteamientos sobre la teoría de la dirección. Adam Smith (1723-1790), fue considerado como el precursor de la escuela clásica, conocida como la dirección científica: Smith defendía la división del trabajo, que ahorraba tiempo, incrementaba la destreza y facilitaba las tareas laborales, especialmente con el desarrollo creciente de nuevas tecnologías. Por otro lado Charles Babbage (1792-1871) al que se le da el crédito de haber escrito el primer tratado sobre dirección de la era de las máquinas. Desarrolló el principio de la transferencia de habilidades, que se refiere a la creciente falta de calificación de los obreros por el aumento de la automatización. Un par de décadas después aparecería en escena Frederick Taylor (1856-1915). Taylor tenía muy claro que lo que más le interesaba era la producción. Su planteamiento se centraba en la eficiencia de las operaciones y esto incluía el recurso humano. El enfoque era hacia el obrero, sobre las operaciones detalladas que realizaba. Taylor desarrolló principios para los obreros, como son: desarrollar un conocimiento profundo del trabajo de cada persona, determinar la mejor manera posible de trabajar; seleccionar científicamente el mejor hombre para cada trabajo y formarlo en los procedimientos que debía seguir; cooperar con los trabajadores para asegurar que el trabajo fuera realizado de la forma prescrita, y dividir el trabajo para que las actividades de planificación, organización y control fueran la primera responsabilidad de la dirección y no del obrero. Taylor generó principios normativos básicos de su teoría como son: asegurar siempre el total apoyo de la dirección, y una completa revolución mental por parte de la dirección y de los obreros; que debían ayudar a la dirección a establecer científicamente los hechos sobre la producción; debían de estar de acuerdo en ser formados y en seguir los nuevos métodos prescritos. La dirección debía establecer una organización adecuada que no responsabilizara a los obreros excepto de la realización de sus propios trabajos y por último, la dirección debía acordar ser gobernada por el método científico desarrollado para cada operación, y de esta manera dar responsabilidad a los obreros. ( James (1998))

Taylor creía que estudiando científicamente los movimientos específicos que completaban todo el trabajo podía determinarse un método más racional, objetivo y efectivo de hacerlo. El taylorismo tiene que ver con la racionalización del trabajo, haciéndolo más eficiente y centrado. En el sistema propuesto por Taylor, la gente fue considerada como una extensión de las máquinas. La participación de las máquinas era la que dictaba la rapidez con la que podía producir. Taylor tenía interés por los obreros históricamente ignorados por la dirección, y utilizó su técnica para aumentar la productividad y los beneficios a costa de las condiciones de trabajo y el aumento de salarios. La dirección científica identificó la parte humana de las organizaciones, pero no desarrolló su enorme potencial. (Taylor (1915))

En 1914, Henry Ford de la industria automotriz, introdujo en su empresa lo que ahora se conoce como Fordismo. Se puede considerar al Fordismo como un Taylorismo paternalista. Con el Fordismo se consiguió un incremento en la eficacia, en los beneficios y en la calidad, a expensas de controlar al obrero. Ford logró controlar al obrero con base en un salario alto por jornada. A través de salarios altos los directivos tenían más control y dominio sobre los obreros. Ford creyó que estas prácticas laborales establecían una revolución social, beneficiando al obrero y también al consumidor, quien pagaba menos por un auto. Gracias al empleo del Taylorismo, Ford pudo reducir drásticamente el tiempo de producción de un auto, de 728 horas a una hora y media. Al aumentar la productividad Ford prescindió de una gran cantidad de trabajadores, por lo que el empleo eficiente del Taylorismo afectó grandemente a los obreros de esta empresa (James (1998)).

Algunos autores creen que la administración de la calidad está relacionada con los fundamentos del Taylorismo. La estrategia Taylorista de control directo, puede ser adecuada para trabajadores con poca o nula especialización. Una estrategia de autonomía responsable puede ser la apropiada para los obreros especializados, se piensa que esto pondría las bases para los círculos de calidad. Los círculos de calidad actualmente se utilizan para desarrollar y especializar a los obreros. El empuje de la calidad otorga a los trabajadores la fuerza y los faculta para ganar el control sobre su trabajo aumentando la productividad. Se considera que el Taylorismo es un adelanto a la calidad a nivel administrativo y se cree que su impacto siga aumentando en la administración de la calidad en lugar de ir disminuyendo.

En la misma época apareció Henry Gantt (1861-1919), muy conocido en la industria de la construcción por la utilización de la gráfica de Gantt. Esta gráfica nos permite visualizar y programar actividades de construcción. Gantt era contrario a la forma de pensar de Taylor, ya que consideraba que la dirección operaba de forma opresiva sobre el trabajador. Gantt inventó un sistema de dirección conocida como “la mejor manera” y que competía directamente con lo establecido con Taylor reconocido como “la mejor conocida”. De esta forma pretendía humanizar el aspecto científico. Gantt aseguraba que no era necesario que las tareas contenidas en un trabajo fueran detalladas. Gantt se diferenció de Taylor al cambiar el sistema por destajo, a un sistema más humano y generoso basado en un jornal más estimulador al llegar a un determinado rendimiento (James (1998)).

Otros autores de la misma época fueron Los Gilbreths- Frank (1868-1924) y Lilian (1878-1972). Frank es reconocido por desarrollar aun más el Taylorismo; realizó los primeros estudios de tiempos y movimientos en la industria de la construcción. Frank se interesó en desarrollar “la mejor manera” de desarrollar un trabajo. Se enfocó en la eficacia y en el desarrollo de vías para reducir la fatiga laboral potenciando la actuación a través de un mayor rendimiento. Lilian, por el

contrario decía que la dirección científica debía usarse para desarrollar las habilidades de las personas hasta su máximo potencial. Para Lilian, la dirección científica era una herramienta que debía ser utilizada para mejorar la posición de los trabajadores y consumidores por igual. (Wren, 1979)

Henry Fayol (1841-1925), desarrolló el concepto de la universalidad de la dirección pudiendo aplicarla a todos los esfuerzos humanos. Se considera que Fayol fue el fundador de la escuela tradicional de la dirección, por haber sistematizado la teoría de la dirección ofreciendo un modelo flexible. El énfasis de Taylor estaba puesto en el trabajador individual y las tareas de detalle que este debía realizar. Fayol trabajó desde la alta dirección hacia abajo, mientras que Taylor lo hizo de los obreros hacia la alta dirección. Fayol desarrolló lo que él denomino los principios de la dirección, que actualmente se siguen utilizando en la dirección de muchas empresas. Fayol propusó que los directores usaran cinco funciones básicas de dirección (Coubrough (1930)):

1. Planificación: es la determinación de los objetivos y las metas que deben

lograrse usando planes, procedimientos y estrategias.

2. Organización: es la determinación exacta de la tarea que a realizarse,

asegurando su eficiente y efectiva distribución. Puede ser aplicada a individuos, grupos, departamentos u organizaciones enteras.

3. Liderazgo: es la transmisión de directrices a otros, y conseguir que éstos realicen

las tareas encomendadas con su propio ejemplo. Significa motivar a los subordinados y mantener la moral.

4. Control: es la determinación de los estándares adecuados y su aplicación,

asegurar su cumplimiento y corregir su realización.

5. Personal: es la decisión del tipo de personas a emplear y su formación para

realizar los trabajos asignados.

Actualmente en la administración de la calidad el tema de las funciones de la dirección se ha vuelto muy importante, especialmente para los clientes que esperan más valor por lo que adquieren, generándose mayores expectativas sobre los productos, servicios ofertados y adquiridos. Las funciones de la dirección promueven un total acercamiento a la dirección, muy similar a la manera en que los requerimientos de la calidad lo han creado respecto al diseño, desarrollo, producción, ventas y actividades post-venta.