CAPÍTULO III: OBJETO DE REFLEXIÓN E INTERVENCIÓN
1. La educación como Capital
La educación definida como un capital, hace referencia a poderes sociales, que podemos definir como “conjunto de bienes acumulados que se producen, se distribuyen, se consumen, se invierten, se pierden” (Costas, en Gutiérrez: 2006). El autor establece diferentes variedades de capital. Si bien predominantemente, la educación responde a una forma de capital cultural
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, creemos que también hace al capital social y simbólico
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muy fuertemente, y en cierta medida responde a un
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Capital cultural: existe bajo sus tres formas, en estado incorporado, como aquellas disposiciones durables relacionadas con determinado tipo de conocimientos, ideas, valores, habilidades, etc.; en estado objetivado, bajo la forma de bienes culturales, cuadros, libros, diccionarios, etc.; y en estado institucionalizado, que constituye una forma de objetivación, como lo son los diferentes titulos escolares(Bourdieu, 1979a)
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Capital social: está ligado a un círculo de relaciones estables, y se define como “conjunto de los recursos actuales o potenciales que están ligados a la posesión de una red duradera de relaciones más o menos institucionalizados de interconocimiento y de inter-reconocimiento;o, en otros términos, a la pertenencia a un grupo, como conjunto de agentes que no sólo están dotados de propiedades comunes, sino que también están unidos por lazos permanente y
Control social Movilidad y Afiliación social Transform ación Social E D U C A C I O n
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capital económico, contextualizada en un sistema social donde prevalece la lógica económica de mercado.
Puede observarse el lazo que existe entre capital cultural y capital económico, especialmente, en el tiempo necesario para su adquisición, lo que incluye el momento en que un agente social puede comenzar la empresa de adquisición y acumulación, hasta cuándo puede continuarla y de qué modo (liberado de la necesidad económica de su familia, por ejemplo), el porcentaje del tiempo biológicamente disponible utilizado en el proceso, etc.(Gutierrez,2006:37)
De acuerdo a lo que plantea Bourdieu, la sociedad está constituida en campos de relaciones de fuerza, donde los sujetos que se relacionan en estos campos ocupan una posición y condición de clase de acuerdo a su capacidad de acumular el bien específico (Capital) de que se trate el campo (Gutierrez: 2006). Con lo cual podemos decir en primer instancia que en los jóvenes del EPC constituyen
culturas populares, en palabras de Canclini (1982), que se configuran por un proceso de apropiación desigual de los bienes económicos y culturales de una nación, o etnia por parte de sus sectores subalternos y por la compresión, reproducción y transformación real y simbólico, de las condiciones generales y propias de trabajo y vida.
Además Canclini (1982) nos marca la relación que tiene el capital económico con el capital cultural, coincidiendo con Gutierrez, nos dice que la propiedad o exclusión del capital económico engendra una participación desigual en el capital escolar y por tanto de los bienes culturales de que dispone una sociedad. También nos dice, que no solo esto caracteriza a las culturas populares sino también formas específicas de representación, reproducción y relaboración simbólica de sus relaciones sociales; con lo que hace a la construcción subjetiva de identidades en los jóvenes.
En síntesis, nos dice el autor, las culturas populares son resultado de una
útiles”(Bourdieu,1980a:2 en Gutiérrez: 2006) Capital simbólico: se trata de una especie de capital que juega como sobreañadido de prestigio, legitimidad, autoridad, reconocimiento, a los otros capitales, principio de distinción y diferenciación que se ponen en juego frente a los demás agentes. Es poder simbólico, es la particular fuerza de la que disponen ciertos agentes que ejercen, lo que Bourdieu llama, violencia simbólica. (Gutierrez,2006:40-41)
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apropiación desigual del capital cultural, una elaboración propia de sus condiciones de vida y una interacción conflictiva con los sectores hegemónicos.
Habiendo dicho esto, podemos identificar las prácticas y representaciones de los jóvenes en este espacio socio educativo, como culturas populares, quienes se apropian desigualmente del capital educativo en esta sociedad, íntimamente relacionado con la escasa propiedad de capital económico, ocupando una posición subordinada socialmente, y con formas específicas de concebirse a sí mismos y su relación con la educación, que podemos ver en las entrevistas realizadas en el transcurso de nuestra practica académica. Aun así nos gustaría agregar lo que nos dice Passeron (1991) de la circulación cultural, ya que si bien son formas especificas de auto concebirse, y denominar sus relaciones sociales, existe en sus producciones simbólicas una circulación de las representaciones de los sectores hegemónicos etnocéntricas sobre estos sectores subalternos relacionados a sus prácticas educativas, como por ejemplo que dejan el colegio porque son vagos, porque prefieren estar al vicio, entre otras cosas. Con lo que se puede identificar, una dominación simbólica acerca de las representaciones de sí mismos, sus prácticas y relaciones sociales.
Caracterizamos las prácticas educativas realizadas por los jóvenes que asisten al EPC, como una táctica por parte de estos sectores; táctica en el sentido que le da De Certau (1996), cuando dice que se trata de un calculo que no posee lugar propio; que no tiene mas lugar que el del otro; una práctica de orden constituido por otros redistribuye su espacio, hace, al menos, que dentro de éste haya juego, para maniobras entre fuerzas desiguales y para señales utópicas; allí es donde se manifiesta la opacidad de la cultura popular, ya que a pesar de obtener título oficial, sigue siendo en condiciones desiguales, pero aun así sigue siendo la posibilidad de “jugar” socialmente (como por ejemplo para el acceso al mercado laboral formal).
Para cerrar este apartado, queremos remarcar como el EPC se presenta como una oportunidad para los jóvenes en condiciones de vulnerabilidad social, de apropiarse de la educación como capital, el cual permite el incremento de los otros
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capitales superando sus posiciones actuales en los diferentes campos y abriendo la posibilidad de inserción en nuevos campos sociales.(campo laboral formal, campo académico de nivel superior, entre otros).