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EL MINISTERIO DE ELIÚ

In document El Libro de Job. e.w. Bullinger (1) (página 30-38)

E. (caps. 32 - 37)

Llegamos ahora al ministerio de Eliú. Su importancia se demuestra, como hemos dicho, por el hecho de que ocupa la posición central entre todos los sujetos del Libro. Esto puede ser visto en referencia a la estructura del libro en su totalidad.

El ministerio de Eliú ocupa el lugar central, ya que es necesario para explicar lo que sucede anteriormente y prepararnos para lo que sigue. Es necesario, pues nos señala dónde Job y sus tres amigos estaban, todos por igual, equivocados. El error de raíz de cada lado de esta controversia se pone al descubierto por Eliú, y el verdadero remedio es claramente declarado.

Su ministerio ocupa no menos de seis capítulos (capítulos 32-37) y este gran elemento central tiene su propia estructura, al igual que todos los demás.

Debemos contentarnos con dar el plan general del mismo en su conjunto, sin entrar en más detalle. Tampoco es necesario aquí hacer algo más que seleccionar las partes que sirven para poner de manifiesto el gran tema del libro y que manifiesta "el fin del Señor" - ese "fin" por el cual está escrito el libro.

El ministerio de Eliú, de acuerdo a su estructura, se divide en cuatro partes. Después de la introducción (cap. 32), se tiene:

(1) Sus palabras a Job (capítulo, 33:1-33).

(2) Sus palabras a los amigos de Job (cap, 34:2-37). (3) Sus palabras a Job (cap. 35:2-16).

(4) Sus palabras en nombre de Dios (cap, 36:2-37:24).

La historia conectora de Eliú (cap. 32:1-5) se da en prosa y es estrictamente histórica en su carácter, exponiendo los hechos que deben ser conocidos, para que podamos tener una comprensión adecuada de la totalidad.

Los dos cargos de la gran acusación se exponen con inequívoca claridad. Al igual que la apertura en la música nos proporciona el verdadero punto desde el que vamos a empezar y al que hemos de volver y que ha de tenerse presente en todo momento.

Estos dos cargos se expresan como siendo, a la vez, la causa de la justa ira de Eliú y el motivo de su intervención. Estos se presentan con la mayor claridad y concisión en el capítulo 32:2-3.

31 "También contra sus tres amigos se encendió su ira, porque no hallaban qué responder [a Job] y habían condenado a Dios".*

Eliú lo demuestra en el capítulo 34:5 y 10-12 y el contexto muestra la antigua lectura siendo la verdadera y más en armonía, tanto con el texto, como en el contexto.

Porque procede Eliú a:

(1) Mostrar a los amigos de Job, que no le habían respondido.

(2) Señalar a Job su gran y fundamental error en la justificación de sí mismo. (3) Justificar a Dios y hablar en su nombre.

Todo esto colaboró para asegurar "el fin del Señor".

El ministerio de Eliú tiene esta particularidad, que hace que se destaque en marcado contraste con otros ministerios, antiguos y modernos.

¡ ES TODO PARA DIOS!

Todo está del lado de Dios; no del hombre. Está necesariamente, por lo tanto, en contra de Job y en contra de sus amigos (Isa. 55: 8). A pesar de ser totalmente para Dios, es realmente para los propios mejores intereses del hombre, porque es el único camino hacia la paz y el descanso y bendición.

Su nombre, "Eliú" significa My-Dios-es-Él. "Barachêl"** significa a quien-Dios-ha-

bendecido. El significado de estos nombres está en armonía con el ministerio que Eliú fue

llamado a ejercer. Él fue, "en lugar de Dios", a ministrar la bendición de Dios.

En un par de frases breves, él resume toda la situación y condensa el conjunto de los veintinueve capítulos de la discusión.

Al principio, él presenta a Dios como Aquel que es el único a ser considerado en tan gran asunto.

Esto a la vez pone fin a todos los conflictos de palabras.

Eliú no razona como los tres amigos de Job habían hecho. Él no usó argumentos basados en la experiencia humana, la tradición de los hombres o el mérito humano, porque en todo esto se pudo encontrar ninguna respuesta a la gran pregunta de Job (cap. 9:2):

* Esta es otra de las enmiendas del Sopherim. El texto primitivo hebreo era "Dios" y el Sopherim dijo, en su nota Masorética, que lo cambiaron a "Job". Este cambio se realizó a partir de una errada noción de respeto y para evitar lo que ellos consideraron como bordeando la blasfemia. (Ver nota en el cap. 1:5, en nuestra Nueva Traducción y en la

Introducción a la Biblia Hebrea de Ginsburg, págs. 345-367. Véase especialmente la página 361).

** Barachêl fue, se dice, un "buzita", es decir, que era descendiente de Buz, el segundo hijo de Nacor, hermano de Abraham (ver Génesis 22:20, 21). Eliú , por lo tanto, parecería haber tenido una relación de parentesco con Abraham. (Ver nota más larga en Nueva Traducción).

32 "¿CÓMO DEBE EL HOMBRE MORTAL SER JUSTO CON DIOS?

¡No! No había "ninguna respuesta".

No importa cuán claro pudieran ser las premisas; no importa cuán inteligentes los argumentos; o cómo suenan los razonamientos o cuán verdadera la experiencia o cuán meritorias las obras; "no hubo respuesta".

¡Oh! Qué palabras de peso son estas. Job era "justo a sus propios ojos" (cap. 32:1). Y sólo Dios podría dar la visión espiritual necesaria.

Job pudo cumplir toda la sabiduría del hombre. Pudo encontrar una respuesta a lo que sus amigos plantearon. Pero todos ellos juntos no pudieron responder a la gran pregunta de Job:

"¿CÓMO DEBE EL HOMBRE MORTAL SER JUSTO CON DIOS?"

Habiendo explicado su razón para intervenir y por qué se había demorado hacerlo hasta entonces, él, al mismo tiempo, pone al descubierto el punto en cuestión (cap. 32:11-14.). Eliú primero aborda a los tres amigos, y dice:

32: 11. ¡He aquí! He escuchado sus discursos; A todos sus razonamientos he dado oído. Esperando hasta que habíais buscado qué decir.

12. Pero, a pesar de que les presté atención cuidadosamente. No hubo uno de ustedes que haya convencido a Job. Ni uno realmente respondió a lo que él dijo.

13. Les ruego que no digan: 'Hemos encontrado la sabiduría'; Porque sólo DIOS puede corregirlo; no el hombre.

Esto indica exactamente el caso. Ellos han condenado a Job, pero no lo habían convencido. Este siempre ha sido el método del hombre desde ese día hasta hoy. Pero el camino de Dios es el primero en convencer al hombre para que el hombre se condene a sí

mismo. A menos que, y hasta que se haga esto, nada está hecho. En verdad, los

pensamientos de Dios no son nuestros pensamientos, ni sus caminos nuestros caminos (Isaías 55:8).

¡Ah! Sólo Dios sabe cómo hacer esto. Él puede romper el corazón más duro y someter la voluntad más fuerte. Esto está completamente más allá del poder del hombre; y totalmente fuera de la esfera del hombre. Este es el "fin del Señor" que ha de ser producido antes del cierre del libro.

Después de haber puesto su dedo en esto, el punto débil en todo lo que los amigos de Job habían dicho, él procede a hacer lo mismo en el caso del propio Job. Pero, él primero muestra lo bien que está capacitado para hacer esto:

33 33: 1. Y ahora, Job, te ruego que me escuches hablar,

Y presta atención a cada palabra. 2. He aquí, ahora he abierto mi boca;

Mi lengua dará expresión, distinta y clara; 3. Porque todo lo que diré viene de mi corazón; Mis labios hablarán lo que es sincero y verdadero; 4. El Espíritu de Dios me hizo [a la primera] y [aún] el aliento del Todopoderoso me dio vida;

5. Si puedes, respóndeme, te ruego; Pon tus palabras en orden, ponte de pié;

6. ¡He aquí! Estoy aquí - conforme a tu dicho- en lugar de Dios*. Y de la arcilla he sido formado [como tú].

7. He aquí, mi terror no te hará temer; Tampoco mi mano pesará contra ti, 8. De cierto has hablado a mis oídos,

Y he oído la voz de palabras [como éstas]:

9. "Un hombre sin transgresión - puro soy"; "Sí, estoy limpio, sin maldad",

10. "[Dios] está contra mí, buscando terrenos de lucha"; "Él me contó como su enemigo"

11. "Mis pies Él hace habitar en el cepo"; "Y vigiló todas mis sendas".

12. He aquí, no has hablado justamente: Yo te responderé,

CUÁN GRANDE ES DIOS COMPARADO CON EL HOMBRE MORTAL. 13.¿Por qué, entonces, contra Él qué te atreves a quejarte

de que ninguna palabra Suya te ha respondido? 14. Porque Dios habla. Habla de maneras diversas:

Una vez más, y otra vez, aunque el hombre no lo considere. 15. Él habla en sueños y visiones de la noche.

Cuando está en sueño profundo, acostado en su cama, cae sobre los hombres un sueño abrumador.

16. Entonces abre el oído para que oigan,

Presionando, como con un sello, la advertencia dada, 17. Para hacer que el hombre se aparte del pecado; O guardarlo del camino [peligroso] del orgullo. 18. Desde el cielo por lo tanto él guarda al hombre; Y le salva la vida de caer por la espada.

19. Él habla otra vez, cuando escarmentado, en su cama, Otro tumbado, sus huesos todos atormentados con dolor; 20. Que su alimento diario, él aborrece,

Y se vuelve contra su más selecta carne delicada. 21. Su carne, se consume y ya no se ve:

Sus huesos, antes ocultos, se ven a través de su piel, 22. A la destrucción él se está acercando;

Y el ángel negro de la muerte espera para acabar con su vida.

34 23. Entonces, Él habla con él por un mensajero.

El que puede interpretar: Uno, entre mil jefes, El que revelará al hombre SU justicia.

24. Entonces Él le muestra gracia [Divina y dijo], "Lo libra de descender a la muerte";

"Rescate he encontrado - Precio de Redención". 25. Joven, como de niño, se vuelve su carne nuevamente

Y a sus días de juventud, él retorna. 26. Su súplica hace a Eloah,

Quien le muestra gracia y favor;

Así que mira a la cara [de Dios] con alegría. Así Él le da al hombre SU justicia,

27. Esta, entonces, se convierte en el peso de su proclamación: '¡He pecado! y pervertido lo recto';

'Aunque no me beneficié de ello' 28. 'Mi alma ÉL ha redimido de la fosa': 'Mi vida, una vez más, contemplará la luz' 29. Así habla Dios en todas estas formas diversas: Una y otra vez, y otra vez ÉL habla:

30. Que de la destrucción Él puede salvar un alma. Y hacer que disfrute la luz - la luz vida.

31. Presta atención, Job, y escúchame,

Ahora yo voy a hablar, y, en cuanto a ti, mantén tú

tu paz, mientras que yo, con palabras de la sabiduría, enseño. 32. Si hay alguna respuesta, respóndeme.

Habla, porque yo anhelo verte justificado. 33. Si no, entonces escúchame;

Mantente callado, mientras yo te imparto sabiduría.

En respuesta a la queja de Job de que Dios no le hablaba ni respondía, Eliú muestra así que Dios sí habla a los hombres en varias formas. Él habla por medio de Su providencia, en visiones, por la enfermedad y, sobre todo, por medio de sus mensajeros especiales, a quienes Él envía a interpretar a Sí mismo a los hombres. Al igual que el jefe Mensajero Mismo fue enviado, en días posteriores, para "interpretar al Padre" (Juan 1:18).

En sus nuevas intervenciones, Eliú dispone de muchas otras de las falsas nociones tanto de Job como de sus amigos.

La verdad pronto expone la locura. Job había dicho que era "puro" y "limpio" e "inocente" (cap. 33:9), mientras que, en el mismo aliento, él trae acusaciones completamente falsas en contra de Dios.

En una frase Eliú establece el hacha afilada de la verdad a esta raíz corrupta, cuando dice: ''Dios es más grande que el hombre". ¡Qué simple, y sin embargo qué poderoso es! dado que sigue, por supuesto, que si esto es así, Dios debe ser el juez en cuanto a lo que es

35 correcto y lo incorrecto y no el hombre. Sólo Él puede determinar el nivel de justicia que Él exige.

Pero esta declaración, que se convirtió así en la base de todo lo que Eliú tiene que decir, es la misma verdad que el hombre no tendrá ni entonces ni ahora.

Ya sea que él sea religioso o infiel, si habla desde la plataforma o el púlpito, el hombre se encuentra constantemente en el juicio de Dios, en Sus obras, en Su Palabra, en Sus caminos. El hombre presume y se atreve a decidir lo que Dios ha hecho, lo que Dios quiere, y debe hacer y lo que Dios ha dicho. Él da nombres altisonantes a estas cosas, que sólo manifiestan su necedad. Él lo llama "Ciencia" y "Filosofía" y ''Alta Crítica". Él asume la posición de juez y decide lo que es o no es digno de Dios. Pero en todo esto no hay nada ahora. Es exactamente lo que Dios nos ha dado en este libro de Job. Aquí se nos muestra que, lo que es, ha sido siempre. Job y sus amigos pronuncian las mismas locuras como las que oímos por todas partes a día. Pero

"DIOS ES MÁS GRANDE QUE EL HOMBRE" Este es el gran hecho que pone todo en su lugar correcto.

Cuando llegue el momento para que el Mismo Jehová hable a Job, este es el texto que Él toma, esta es la verdad que Él hace cumplir y esta es con la que comienza Eliú, que provoca "el fin del Señor".

No podemos ir a través del ministerio de Eliú palabra por palabra, pero debemos notar otros dos pasajes (cap. 34:31-37 y 35:2-16), en los que él vindica a Dios y habla en nombre de Dios.

34: 31. Si Job hubo hablado a Dios, y dicho:

"He llevado ya castigo: y nunca más 32. Voy a transgredir. Lo que yo no veo

Enséñame Tú mismo. Si en el pasado he hecho iniquidad no la haré más":

33. ¿Retribuirá Él en tus propios términos [y dirá]

'Como tú lo has elegido [así sea], y no como Yo? Di, por lo tanto, ahora, oh Job, si tú sabes.

34. A mí, los hombres de entendimiento hablarían: Sí, todo hombre sabio escuchando ahora [dirá], 35. 'Job, sin conocimiento, habló en ignorancia, Y sin entendimiento, fueron sus palabras'. 36. Quisiera que Job fuera probado hasta el fin;

Porque sus respuestas son las de los hombres malos. 37. Rebelión, él añade a su pecado.

entre nosotros, él, en desafío, aplaude, Y contra Dios él multiplica sus palabras'.

36 Esta es la estimación de Eliú respecto a Job y de todos aquellos que no se someten a la verdad fundamental de que "Dios es más grande que el hombre". En el caso de Job, el deseo de Eliú le fue concedido, porque Job fue probado y probado "hasta el fin" - "el fin del Señor".

En el capítulo siguiente, volvió a cumplir la gran verdad (35:2-16), y continúa su discurso. Él pregunta:

35: 2. ¿Consideras este buen juicio? Tú dijiste, "Mi justicia supera la de Dios"; 3. Sí, preguntaste: ¿Cuál es la ganancia para ti? Y "¿He de ganar más que por mi pecado?" 4. Yo – incluso yo, formularé respuesta para ti, Y, contigo, a estos amigos tuyos, también: 5. Mira hacia los cielos; considéralos:

Examina los cielos, tan por encima de tu cabeza. 6. Si has pecado, ¿Qué le haces a Él?

Sean muchos tus pecados: ¿Qué le haces a Él? 7. Si eres justo. ¿Qué cosa has de darle a Él? O de tu mano ¿Qué [dádiva] recibirá Él?

8. Tu pecado puede lastimar a mortales como a ti mismo: Tu justicia aprovechará a uno como tú.

9. Los hombres hacen un escándalo cuando son oprimidos; Claman por ayuda cuando están bajo el poder del tirano; 10. Pero nadie dice, "¿Dónde está mi Creador - DIOS?"

Quién nos da salmos en las noches de dolor; 11. Y nos enseña más allá que las bestias de la tierra,

Y nos hace más sabios que las aves del cielo.

12. Pero, porque Él no responde, aunque los hombres puedan clamar: Es el orgullo arrogante de los malignos.

13. Por vanidad, Dios de ninguna manera oirá,* Tampoco el Todopoderoso lo considerará. 14. ¿Cuánto menos, tú, cuando tú le dices a ÉL?

'No Lo veo no: [Él no oye mi clamor'].

Sin embargo, el juicio está ante Él, por lo tanto, espera. 15. Pero ahora, porque Él no me ha castigado

[Dijiste Tú] 'Su ira no visita pecado',

'Tampoco estrictamente inquiere iniquidad extendida con rigor'. 16. Por lo tanto, Job ha llenado su boca con vanidad

Y, sin conocimiento, multiplicó sus palabras.

Habiendo dicho esto a Job y sus amigos, Eliú pasa a hablar en nombre de Dios (capítulo 36:2-5):

36: 2. Ten paciencia conmigo mientras yo, en pocas palabras: te hago ver * Véase el cap. 30:20, 31:35, 19:7, 9-16 y comparar con 12:4; 24:1; Sal. 22:7, 8, 42:10, etc.

37 Que mis palabras son en nombre de Dios.

3. Mi conocimiento yo recogeré de lejos; Y, a mi Hacedor, atribuiré justicia.

4. En verdad, no habrá mentira en mi palabra, El Omnisciente es quien se ocupa de ti.

5. He aquí - Dios es grande - pero a nadie, pues, Él desdeña; En gran poder, en gran sabiduría es Él.

Eliú luego pasa a ampliar esta verdad, trayendo su conocimiento desde lejos, como había dicho, y así, él prepara el camino para el ministerio de Jehová Mismo.

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In document El Libro de Job. e.w. Bullinger (1) (página 30-38)