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EL TAMAÑO DE LOS DFH

In document Analísis DFH (página 83-86)

El tamaño de las figuras dentro de la página, está en relación con la actitud vital (introversión - extraversión) y con el concepto autoestimativo, es decir, con el concepto que el sujeto tiene de sí mismo y la importancia que cree tener o que desea tener en su medio ambiente social y profesional.

La página en blanco, simboliza el medio ambiente en que se desenvuelve el sujeto, en donde vive y se mueve, es decir, es una representación de su "espacio vital". El tamaño de las figuras dibujadas, es un indicador de su "autoimagen" en ese ambiente, nos indica "cómo se siente" el sujeto en su entorno familiar, social y profesional. Puede sentirse importante, seguro y expansivo dentro de su medio, si agranda las figuras en la página. Puede sentirse "pequeño",

retraído, marginado o capitidisminuido, si las figuras tienen un tamaño reducido en relación a la extensión de la página, principalmente si ubica los DFH en el cuadrante inferior izquierdo

1. Figuras pequeñas con relación al espacio disponible

En sentido general, puede interpretarse como un signo de introversión. El sujeto reduce su capacidad expansiva, selecciona en lo posible su relación con las personas y con los objetos externos. Tiene el hábito de concentrar su energía en el desarrollo de sus ideas, más que en el desarrollo de la comunicación con los demás. Le es más fácil, por ejemplo, dominar un trabajo teórico o técnico, que enfrentarse con los problemas que plantea el mundo de las realizaciones utilitarias y prácticas.

Para hallar el verdadero sentido psicológico del empequeñecimiento de las figuras en el espacio en que el sujeto puede moverse, la página total, hemos de tener siempre en cuenta el lugar de la ubicación. Si las figuras están quietas y ubicadas en el cuadrante izquierdo y bajo de la página, el sujeto nos muestra un Yo inhibido, retraído, sea por falta de confianza en si mismo y en su desarrollo de las capacidades prácticas, sea por algún complejo de impotencia o de inseguridad (libido débil), sea por alguna inferioridad física o psíquica, real o imaginada, por algún estado depresivo, por la pérdida reciente de algún ser querido, o por tendencias esquizoides que determinan su tendencia a la pasividad, a resguardarse, a aislarse en si mismo y en su reducido campo de relación y de inter,s. El sujeto sólo se siente tranquilo o seguro en el diminuto ambiente que ,l elige, o en el refugio en si mismo.

Los neuróticos y deprimidos, los sujetos que se sienten disminuidos, postergados o con complejo de abandono, suelen hacer las figuras pequeñas y sombreadas, con los pies omitidos o cortados.

Por el contrario, los sujetos con tendencia paranoide, generalmente hacen las figuras grandes y alargadas ocupando preferentemente la parte alta de la página.

Los dibujos pequeños, en el centro de la página, son un indicador de conflictos fundamentales y profundamente arraigados, sobre todo si los DFH son distorsionados, sombreados o presentan algunas otras anomalías. Es en el centro de la página donde convergen todos los conflictos, tendencias y contradicciones, donde se encuentran tanto los afectos más fuertes y profundos, como las más intensas represiones.

Los DFH de tamaño pequeño realizados por mujeres, los hemos observado en muchachas muy dependientes de los padres y en mujeres muy necesitadas de sentir apoyo, seguridad y aprecio por parte de su pareja. En ambos casos, detrás de esa actitud de dependencia, se ocultan frecuentemente algún complejo de inferioridad, inclusive complejos de castración. Por esta razón, estas personas se encuentran incómodas fuera de su ambiente habitual y sin la presencia de quienes representan el papel "protector", pues, en ambientes extraños, se desenvuelven con bastante oclusión de ideas y de sentimientos de cara a la comunicación.

2. Figuras muy pequeñas en relación con el espacio disponible.-

Es indicador de una importante reducción de la capacidad expansiva, por dificultades para relacionarse, como puede ser, tener una situación económica precaria, pertenecer a una raza negra, realizar una profesión despreciada, tener antecedentes penales, etc.. En la dificultad para relacionarse estarían los factores caracterológicos derivados de complejos de inferioridad: miedo, timidez, inseguridad autoestimativa, etc.

Pero pueden empequeñecer mucho las figuras, personas que se sienten como "en peligro" o amenazadas por otras personas, especialmente por aquellas que representan "autoridad" dominante y castrante.

En otros casos, las figuras muy pequeñas y aisladas la una de la otra, pueden pertenecer a sujetos que rehuyen sentirse "atados" o participar en reuniones donde se sentirían muy inseguros, comprometidos o dominados. El sujeto puede buscar una soledad autista, o estar en un estado regresivo.

3. Dibujo de figuras grandes

Ciertas personas intentan abarcar el máximo espacio posible para sus figuras, algunas veces hasta les falta espacio para dar cabida, sea a la cabeza o a los pies de los DFH. La

interpretación de las figuras grandes depender del grado de proporción, equilibrio, movimiento, firmeza y expresión que tengan los DFH. Las figuras grandes y con aspecto positivo son un indicador de actitud extravertida, del elevado concepto en que el sujeto se tiene a sí mismo. Puede tratarse de personas que ya han logrado cierto éxito social o profesional y hacen ostentación de su importancia; o de sujetos que fantasean un deseo de importancia o de valía como compensación a sus complejos de inferioridad. Impresionando a los demás, ciertos sujetos intentan liberarse de la angustia de sentirse inferiores o de los efectos de sus complejos de castración. Estos individuos toleran muy mal de los otros, aquellas actitudes que les hacen sentirse marginados, olvidados o humillados.

El deseo de "poder" y de "dominio", la megalomanía, el exceso de ambición y el afán de valimiento, tienen como compensación y con la misma fuerza en el inconsciente, los complejos de inferioridad contrarios al deseo del sujeto de "sentirse grande". Esta necesidad de ciertos individuos de sentirse "importantes" y que se les reconozca un rango o una superioridad, es un mecanismo de defensa contra la angustia de sentirse "pequeños" y desvalidos. Siendo poderosos, nadie les podrá dañar, perjudicar o menospreciar.

Algunos extravertidos con tendencia "maniaca", parece que derraman las figuras sobre el papel. Los DFH son, en este caso, altos y anchos, expresando así la hiperestimación de sus deseos de grandeza y omnipotencia que atribuyen a sus palabras, como si la magia de su imaginación les otorgara una especie de satisfacción narcisista que les diera fe y confianza en la expansión de sus manifestaciones.

Algunos de estos individuos, sienten como una especie de necesidad de "hacer felices a los demás" a base de elogios, regalos, ayudas y atenciones especiales a las personas con las que entran en contacto. De este modo mendigan, a su vez, una reciprocidad que les haga sentirse "importantes". Si esta compensación no llega o no es alcanzada en la medida deseada, la frustración de tales sujetos, el amargo desencanto, puede traducirse en una agresividad verbal más o menos directa y vengativa.

En cualquier caso, las figuras grandes, son la expresión de realizaciones imaginarias de deseo, es decir, son una forma de fantasear y de resolver las tensiones internas y los conflictos con la realidad. Los DFH grandes indican que el sujeto traslada, inconscientemente, sus impulsos y necesidades insatisfechas al terreno de la fantasía para satisfacerlas simbólicamente. Suponen un modo de soñar despierto aquello que se quiere "ser" o "tener". La Dra. Koppitz asocia este signo con la inmadurez y los controles internos deficientes. Karen Mchover interpreta las figuras grandes como sentimientos narcisistas e ilusiones paranoides de grandiosidad que encubren sentimientos y actitudes de desadaptación.

4. Dibujo de figuras grandes y vacías

Para la Dra. Koppitz, es un indicador de perturbaciones de la afectividad, de la voluntad y de la conducta moral. Se le atribuye también alguna disfunción cortical, es decir, trastornos en el autocontrol, o trastornos psicológicos producidos por deterioro del sistema nervioso o de algún órgano del cuerpo. Por lo que a nuestra experiencia se refiere, sólo hemos podido comprobar este signo en sujetos con cierta inmadurez psicológica coincidente con un C.I. bajo. Los dibujos, en este caso, eran torpes y desmañados y con abundantes desproporciones.

5. Figuras excesivamente grandes en relación con el espacio disponible.

La interpretación depende de que el DFH represente al Yo del sujeto o a una figura parental. Si representa al sujeto --en cuyo caso se deducirá por la historia sobre los personajes dibujados--, puede pensarse en una expansión del Yo fantaseada en el sentido que exprese la figura. Ser un exhibicionismo ostentatorio, más o menos desequilibrado. Si la figura representa la "imago" del padre, de la madre o de su pareja, en una actitud omnipotente y agresiva, es decir, en una actitud amenazante o castrante, el motivo desencadenante de la angustia y de su pensamiento mágico es el miedo. Posiblemente, el sujeto ha vivido muchas experiencias reales, muchos problemas, atenazado por sus complejos de culpabilidad y se libera de la angustia unas veces recurriendo a actitudes agresivas o de rebeldía y otras buscando la ayuda y protección para hallar una seguridad.

En aquellas figuras que aparece la cabeza, los brazos, las piernas los pies o cualquier otra parte del cuerpo con un tamaño que está en desproporción con el resto del cuerpo, es un indicador que el sujeto concede su máximo interés e importancia a aquello que agranda, tanto si esta desproporción se produce sobre la figura del propio sexo, o sobre el sexo contrario. La parte agrandada ejercerá un poderoso atractivo sobre el sujeto.

7. Diferencias notables de tamaño de un sexo a otro

Posibles conflictos con el propio Yo o con las personas del sexo contrario. Si el varón hace más grande la figura de la mujer, puede indicar la necesidad de protección, el apoyo en la madre o en la imago de la madre. Si es la mujer quien hace más grande la figura del varón, expresa lo mismo: la necesidad de sentirse protegida por el padre o la imago del padre. Es un signo propio de sujetos sumiso-dependientes.

En resumen: La relación entre el tamaño del dibujo y el espacio en blanco disponible, suele ser paralela a la relación dinámica entre el examinado y su ambiente y también entre el examinado y sus progenitores. El dibujo de una figura constituye una proyección del concepto que tiene cada sujeto de si mismo y de la persona más próxima del sexo contrario.

Por tanto, el tamaño de las figuras es un indicador de la importancia que tiene cada sujeto en su rol familiar, social y profesional.

Si la figura correspondiente al propio Yo es pequeña, cabe pensar que el "rol" familiar, social o profesional, es sentido por el sujeto como "disminuido", "inadecuado" o "marginado", desprendiéndose de ello los complejos de inferioridad no compensados.

Si la figura del propio sexo es grande, el sujeto se siente importante en su ambiente familiar, social o profesional y responde a las presiones de cualquiera de esos ambientes con ideas y sentimientos de expansión y agresión

Estas interpretaciones, sólo pueden hacerse después de comprobar la fuerza o debilidad de los DFH y las historias sobre la pareja dibujada.

Estadísticamente, el tamaño medio de las figuras, suele oscilar entre 80 y 90 m/m. y ocupa unos dos tercios del espacio disponible, que es de 160 m/m. en nuestro test. Pero más importante que el tamaño absoluto de los DFH, es la impresión que dan las figuras en el espacio circundante.

Por las descripciones que podemos recoger en la historia sobre las figuras realizadas, se puede deducir si estas son o no auto-representativas, es decir, si proyectan una imagen ideal del Yo del sujeto, o bien una proyección de una imagen parental. En este último caso, una imagen grande de la figura del progenitor, puede describirse como fuerte, sólida, capaz y protectora, como digna de respeto y confianza, con rasgos positivos. Pero también puede describirse y aparecer como amenazadora, autoritaria, agresiva y castrante, como sancionadora y castigadora.

Si por la expresión del dibujo se detecta una exhibición fantaseada del ideal que el sujeto tiene de si mismo, ser un indicador de que el sujeto reacciona frente a sus sentimientos de menor valía o desadaptación. Esta reacción ser un intento de supercompensar los dolorosos complejos de inferioridad recurriendo a fantasías mágicas. En otros casos, el sentimiento de incapacidad para enfrentarse con los problemas que plantea la vida y realizarse, puede dar lugar a que el sujeto adopte actitudes de hostilidad y de agresión frente a sus frustraciones de trabajo, de amistad o de amor. En este caso, la figura del propio sexo puede aparecer con un aspecto fuerte y amenazador, portando armas u objetos punzantes. Observamos dibujos con esta particularidad en sujetos parados o despedidos de las empresas y en estudiantes universitarios que estaban realizando tareas muy inferiores a su titulación.

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LA DIRECCIÓN EN QUE MIRAN LAS FIGURAS

Generalmente, las figuras dibujadas se las coloca de frente o de perfil. Cuando se las coloca de perfil, la figura puede estar mirando a la derecha o mirando a la izquierda. Esta orientación de los DFH es un indicador de las vivencias y tendencias predominantes en el sujeto: En las figuras mirando a la izquierda, el sujeto nos muestra su interés por el pasado, su

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