CAPÍTULO IV. ACCIÓN HUMANITARIA
2. La acción humanitaria en la agenda internacional
2.3. El Triple Nexo: Acción Humanitaria-Desarrollo-Paz.
El aumento en los últimos años de las necesidades humanitarias debido a la comple- jidad de las crisis que se prolongan en el tiempo, los desplazamientos forzados y los conflictos, ha sido determinante para que la comunidad internacional avanzara ha- cia un nuevo marco de respuesta más global e integrador que incluyera además de la acción humanitaria y el desarrollo, la dimensión de la paz.
El enfoque del triple nexo parte del reconocimiento de que las crisis humanita- rias pueden estar causadas, o verse afectadas, por acciones políticas que fomentan la desigualdad e incrementan la vulnerabilidad y el conflicto. Por tanto, un enfoque integral que tenga en cuenta el nexo entre lo humanitario, el desarrollo y la paz, pue- de ser una oportunidad para abordar estas causas más profundas. De esta manera, la
reducción de la vulnerabilidad y el trabajo hacia la paz se convierten en componen- tes fundamentales para un desarrollo sostenible.
Aunque el enfoque de triple nexo es relativamente nuevo, la preocupación por abordar la vulnerabilidad de las personas y las comunidades que se enfrentan a una emergencia no lo es. Los enfoques de Reducción del Riesgo de Desastres (RRD) y de Vinculación entre Ayuda de Emergencia, Rehabilitación y Desarrollo (VARD) supusie- ron los primeros esfuerzos para vincular la respuesta humanitaria con el desarrollo a través de la reducción de las vulnerabilidades, la mejora de la resiliencia y la reduc- ción de riesgos futuros.
La primera Cumbre Humanitaria Mundial de 2016 y la Agenda para la Humani- dad que surge de la misma, marcan el camino para avanzar en el vínculo entre acción humanitaria, desarrollo y paz. Durante la misma, el Secretario General de NNUU pi- dió superar la división entre los diferentes actores implicados en la construcción de la paz, la acción humanitaria y el desarrollo para responder de manera efectiva a los grandes retos humanitarios a los que nos enfrentamos. Se trata no sólo de responder a las necesidades humanitarias inmediatas, sino también de reducir dicha necesidad de asistencia a largo plazo.
Desde entonces, tanto NN. UU. como la UE, han dado importantes pasos para la puesta en práctica del triple nexo. Desde NN. UU., “Una Nueva Forma de Trabajar” (“A New Way of Working”), liderada por su Secretario General, junto al BM y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), busca “trascender la división entre lo humani- tario y el desarrollo” y fomentar los partenariados entre aquellos actores vinculados a lo humanitario, el desarrollo y la paz, para la consecución de los llamados “resultados co- lectivos”, sin olvidar la importancia de una financiación plurianual conjunta10.
La UE lleva años incorporando, con más o menos éxito, el nexo entre acción huma- nitaria y desarrollo en el abordaje de crisis complejas; no se trata sólo de buscar una mejor coordinación de actores, sino de mejorar la eficacia de la ayuda, respondien- do mejor a las necesidades de las poblaciones afectadas. Tras la Cumbre Humanitaria Mundial se incorporó la paz como tercer componente de dicho nexo. Desde enton- ces, se ha dotado de un marco político para su implementación en el que destacan tres Conclusiones11 del Consejo de la UE:
– La “Conclusiones del Consejo para poner en práctica el nexo entre lo humanitario y el desarrollo”, adoptadas en mayo de 2017, en las que se reconoce la interrela- ción entre pobreza, conflicto, fragilidad y desplazamientos forzados, y por tanto, la necesidad de abordarlos de forma integral y coherente.
10. UN, Commitment to Action: Trascending Humanitarian-Development Divides. World Humanitarian Summit, 2016.
11. https://www.consilium.europa.eu/es/policies/humanitarian-aid/
– Las “Conclusiones del Consejo sobre un Planteamiento estratégico de la resilien- cia en la acción exterior de la UE”, adoptadas en noviembre de 2017, que hacen hincapié en la importancia de la anticipación, la preparación y la prevención, y sobre la integración de la resiliencia en los programas y presupuestos de la ac- ción exterior de la UE.
– Y las “Conclusiones del Consejo sobre el enfoque integrado de los conflictos y crisis exteriores”, adoptadas en enero de 2018, en las que se reiteran los víncu- los entre desarrollo sostenible, acción humanitaria y prevención de conflictos, y consolidación de la paz.
Por último, el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) aprobó en febrero de 2019 la “Re-
comendación sobre el Nexo entre Acción Humanitaria, Desarrollo y Paz”12. En ella se
aboga por priorizar la prevención, invertir en desarrollo y responder a las necesida- des humanitarias, poniendo a las personas en el centro de la respuesta, desarrollando las capacidades locales y nacionales, y asegurando una financiación previsible, flexi- ble y plurianual.
Para las organizaciones de la sociedad civil, el triple nexo puede ser una opor- tunidad para responder mejor a las necesidades humanitarias y de desarrollo de las personas, especialmente en contextos de crisis complejas que se prolongan en el tiem- po, pero también presenta dudas, especialmente en torno al concepto de paz. Cómo definen las organizaciones de la sociedad civil la paz y qué elementos la componen difiere de cómo la entienden y abordan los gobiernos13.
Para las ONG el trabajo en temas de paz implica trabajar con las comunidades en- torno a la resolución de conflictos, reconciliación, construcción de la cohesión social o de la paz a nivel comunitario; mientras, para muchos Estados, la paz está más vincu- lada a un proceso político para su mantenimiento, su construcción o a la dimensión de la seguridad humana. A esto se suma que, cada vez más, la paz está vinculada a la seguridad y a medidas antiterroristas, lo que es un motivo de preocupación para las ONG, ya que en un entorno así desaparecen los principios humanitarios.
Aunque en teoría los Estados, tanto donantes como receptores de ayuda, hablan del respeto a los principios humanitarios, la realidad es que en muchas ocasiones hay una instrumentalización de la ayuda, que se intenta poner al servicio de objetivos po- líticos o de seguridad.
12. CAD Recommendation on the Humanitarian, Development and Peace Nexus. OCDE: https://legalinstruments.oecd.org/public/doc/643/643.en.pdf
También preocupa el concepto de “resultados colectivos” del enfoque “Nue- va Forma de Trabajar” de NN. UU., por las implicaciones que puede tener de cara a la independencia de las organizaciones, ya que mientras unos pueden interpretar el concepto como la búsqueda de complementariedad entre los diferentes mandatos y actores, otros lo ven como una oportunidad para incorporar las respuestas humani- tarias dentro de agendas políticas y de seguridad más amplias.
De ahí que para la plataforma de organizaciones humanitarias VOICE (Voluntary Or- ganisations in Cooperation in Emergencies), la implementación del triple nexo requiere: – Situar las necesidades de las personas en el centro de cualquier respuesta. – Participación activa y significativa de los actores locales y nacionales desde un pri-
mer momento, incluidas las ONG.
– Aumentar la planificación y financiación multianual de las actividades humani- tarias e introducir un sistema de modificadores por crisis en las actividades de cooperación para el desarrollo.
– Mejorar el enfoque de resiliencia comunitaria.
– Respetar y promover el Derecho Internacional Humanitario y los principios hu- manitarios.
– Fomentar los procesos de aprendizajes para avanzar en la implementación del tri- ple nexo y en un mayor compromiso a largo plazo.
Para la sociedad civil, el enfoque del triple nexo no puede ser un proceso de arriba abajo, dirigido por gobiernos e instituciones internacionales, sino un proce- so más pausado, de abajo arriba, que cuente desde el inicio con la participación efectiva de las personas, las comunidades directamente afectadas y aquellas or- ganizaciones e instituciones que están en primera línea. Además, no impone un modelo único de actuación, sino que se adapte a la realidad de cada contexto, contando con todos los actores y con los recursos necesarios. Sólo así se podrá trabajar de forma efectiva.