ALFREDO MOLANO
ENTREVISTA A ÓSCAR COLLAZOS
1. Para usted, ¿cuál es la diferencia fundamental que se debe tener en cuenta, en un caso de demanda, entre los periodistas de información y los periodistas de opinión?
Un periodista de información ofrece, obviamente, informaciones veraces sobre hechos que ocurrieron. Un columnista opina, es decir, ofrece juicios de valor, conjeturas, interpretaciones e hipótesis sobre hechos que ocurrieron.
2. Si yo le hablo del término ―delito de opinión‖ ¿Qué sería para usted el delito de opinión? ¿Cree que se está configurando en Colombia?
El "delito de opinión" es, a menudo, una figura cargada de contenido politico, más que jurídico. Es decir, es un "delito" que puede ser fabricado desde el poder e incluso desde los mismos organismos oficiales. Cuando un ministro, un aseo de gobierno o el mismo Presidente dice que los periodistas que opinan contra el gobierno están a favor de "los terroristas", estám insinuando la existencia de un delito de opinión. algo que no se configura legalmente en el hecho de emitir una opinión sobre los actos de ese gobierno o alguno de sus miembros.
3. Los delitos de Calumnia e injuria han tomado fuerza en el contexto periodístico, considerando los casos de columnistas como Ernesto Macausland, Mauricio Vargas, Salud Hernández, María Jimena Duzán y Alfredo Molano, ¿Cree usted que se han aplicado correctamente en dichos casos?
He sido acusado en dos ocasiones de "calumnia a injuria" y en ambas ocasiones la abstuvo de abrir investigación por falta de pruebas. En ambos casos, se me ocusaba por emitir opiniones "calumniosas" e "injuriosos" contra instituciones o personas, cuando, en realidad, se trataba de mis conjeturas basadas en hechos o en indicios. La connivencia inconveniente de personas con cierto poder con fiscales y jueces, puede llevar más allá la acusación y criminalizar la opinión.
4. Desde su perspectiva, ¿cómo analiza el apoyo que han recibido periodistas enjuiciados –como Molano por ejemplo- de parte de la comunidad?
Si un periodista (caso Alfredo Molano) recibe apoyo y solidaridad de parte de la comunidad, no quiere decir que el fiscal o el juez vayan a absolver a Molano sino que éste está arropado por la credibilidad y la entereza moral de sus conciudadanos, algo que no ocurre con los criminales. Un juez debería tener en cuenta esta clase de solidaridad en el momento de proferir una sentencia.
5. ¿Cree que hay periodistas que se dejan presionar por sus denunciantes y se retractan ante el miedo de ser encarcelados? ¿O cada vez hay más periodistas firmes? ¿Cuál cree que es la tendencia y en su opinión cuál es la posición que debe tomar el columnista frente a estas denuncias y presiones?
168 Claro que existen periodistas que rectifican por el temor de ser sometidos a retaliaciones, algo humanamente comprensible pero deplorable desde el punto de vista ético y profesional. Estas son las excepciones. Se dan en escenarios en los cuales el periodista no cuenta con la protección necesaria de las autoridades o la solidaridad de sus colegas. ¿Cuál es la posición que debe adoptar un columnista ante estos hechos? La respuesta es subjetiva y depende del blindaje moral y social que tenga cada periodista y las organizaciones a las que apele para fortalecer su actividad.
6. ¿Qué implicaciones considera que tiene para una democracia como la colombiana, una situación en la que se lleva progresivamente a los columnistas de opinión a afrontar procesos judiciales?
Las consecuencias que estos casos tienen en la democracia colombiana o en cualquier democracia son nefastas: debilitan el cuerpo de garantías que debe existir para no volver peligroso el ejercicio de un oficio de interés publico como informar u opinar. Si el Gobierno propicia ese debilitamiento de las garantías, la democracia no solo se debilita; se deslegitima la acción de ese gobierno.
7. ¿La columna es un género periodístico que se rige por los cánones establecidos para el periodismo, o es un formato utilizado por los medios impresos para abrir sus páginas a la opinión de diversos sectores de la sociedad?
a. ¿El columnista tiene el deber de informar o de dar puntos de vista y denunciar?
b. ¿Cuál es desde su punto de vista el deber de un columnista?
Existen las dos modalidades, aunque la ideal sería la última: que los medios de comunicación abrieran espacios para que se expresaran "diversos sectores de la sociedad." ¿Cómo se llega a ser columnista? Difícil respuesta.
8. Los columnistas de opinión se han caracterizado por su particular lenguaje, tono y los estilos que manejan a la hora de escribir. Esto, que es casi que un sello personal de este grupo, ¿los puede poner en riesgo también?
En mi caso, mi deber parte de la credibilidad que le doy a una noticia o un hecho. Desde allí elaboro mis puntos de vista o presento mis denuncias. La opinión es posterior a la información. Una columna de opinión debe contener la información que da origen a la opinión.
El estilo puede estar cargado o vaciado de peligrosidad. Un estilo conciliador produce menos disgustos que un estilo "frentero". Hay columnistas irónicos y otros que carecen de ese don. Creo que los columnistas tienen un mayor o menor número de lectores según el atractivo de su estilo y el tono de la argumentación.
9. ¿Qué tan necesario es corroborar los datos en el ejercicio de la opinión si en la Constitución dice explícitamente que cualquier persona tiene derecho a hacer suposiciones y juicios de valor sobre lo que considere pertinente, o sobre lo que
169 esté rondando en la opinión pública o en las voces de fuentes de gran responsabilidad?
En mi caso, antes de opinar, necesito corroborar la veracidad de un hecho. En los casos en que no hay hechos sino indicios serios de que ocurrieron, si albergo la razonable sospecha de que se están escondiendo fraudulentamente esos hechos, opino, claro está, con mucho cuidado, sobre todo en un país donde la "sospecha" cobija a personas que hacen lo posible por ocultar los hechos delictivos que las rodean. Hay fuentes equívocas, como las oficiales, y es lamentable que se construya opinión a partir de las versiones sin confirmar que se ofrecen desde las instituciones.
10.Hay informaciones y datos que se han conseguido por medio de fuentes fidedignas y son tal vez estos datos los que den el impulso final para hacer denuncias en las columnas de opinión. Cuando una columna va a juicio, y piden comprobar la información dada, ¿es preciso seguir sosteniendo la reserva de fuentes, aún si el revelarlas contribuiría a sustentar un buen argumento en la defensa del columnista? ¿Se podría violar el derecho a la reserva de fuente cuando al revelarlas el periodista o el columnista podría salvarse de una condena?
Si tengo la seguridad de que mi fuente es fidedigna, y me enjuician por opinar a partir de estas certidumnbres, tengo que mantener la reserva de mi fuente en caso de que se me enjuicie. La obligación del juez no reside en averiguar si mi fuente existe porque yo se le revelo sino en comprobar si las opiniones vertidas por mí vienen de una fuente verdadera. Si dudo de la veracidad de una información, me abstengo de opinar. Si lo hago, tendría que aceptar la posibilidad posterior de rectificación.
11.Como periodista, ¿qué tanto los impulsos y motivos personales, llevan a escribir columnas de fuerte contenido de denuncia? ¿Siempre prevalece el servicio a la comunidad, el derecho a informar y a ser informado?
La emotividad puede ser grande pero no hasta el punto de hacer perder el juicio. No la "objetividad", porque ésta no existe. No se puede controlar del todo esa emotividad cuando los hechos nos indignan y tocan nuestra sensibilidad, pero hay que tener el cuidado de dosificar esa emotividad. Un ejemplo: el crimen que se comete contra un niño me repugna, pero no debo llevar mi repugnancia hasta el punto de opinar que lo que el asesino merece es la pena de muerte. La columna de opinión es, en todo caso, el más emotivo de los géneros periodísticos.
12.¿Cómo ha visto usted el tema de las presiones y lo que podríamos llamar ―censura directa‖ a la opinión en el gobierno de Uribe? ¿Ha cambiado en algo después de los gobiernos anteriores de los últimos 10 años, es decir de los gobiernos de Pastrana y Samper?
170 El gobierno del Sr. Uribe Vélez no ha impuesto directamente la censura sino creado un clima de hostigamiento a los medios cada vez más severo. Ha introducido modalidades de censura indirecta que no existian de manera tan evidente en gobiernos anteriores. Para ello, se ha servido de un concepto adoptado desde el principio de su gobierno: "terrorista" puede ser cualquier que no esté de acuerdo con sus políticas de seguridad. ¿Qué puede suceder más allá? Es imprevisible. Y por ser imprevisibles es por lo que tal política de señalamiento se vuelve democráticamente despreciable.
ANEXOS DEL CASO SALUD HERNÁNDEZ
EL 17 de febrero de 2007 la periodista publicó la siguiente columna en El Tiempo: